martes, 31 de julio de 2007

La diputada honesta se aumentó pensión en 600%


Recuerdo que hace un par de meses los costarricenses nos asombramos cuando escuchábamos las palabras de -en aquel momento diputada del PAC- Nidia González. La señora anunció que había cometido un error y por eso renunciaba a su cargo, sus palabras parecían muy sinceras, incluso, algunos de sus compañeros de curul la abrazaron por su honestidad, y le prestaron pañuelos para que secara sus lágrimas que bajan por las mejillas como “chorros de agua”, hoy no me queda más que expresar que todo aquello estaba “fríamente calculado” como dice El Chapulín Colorado... las lágrimas eran de “cocodrilo”, y la honestidad ¿qué es eso?
La ex diputada alajuelense renunció a su curul tras aceptar que violentó el Código de Ética del PAC al haber impulsado la creación de una ley que creó un fondo de estabilización para arroceros, del cual ella se habría beneficiado con $16.369, así como otros miembros de su familia arroceros en la zona norte. Aquello en principio parecía un “safis”. Ella haciendo alarde de la ética que debe prevalecer en la función pública renunció a su cargo de diputada; entre aplausos y lágrimas más de uno le ofreció perdón, y le pidió que siguiera... en fin “un error lo comete cualquiera”, sin embargo, toda aquella cátedra de honestidad y ejemplo para la juventud terminó en un abrir y cerrar de ojos.

Pues bien, resulta que la escena más propia de novela, finalizó en menos de cinco días... Doña Nidia solicitó la revisión inmediata de su pensión para equipararla con el último sueldo percibido como legisladora, esto le permitirá recibir un giro mensual cercano al ¡millón novecientos mil colones!, en vez de los ¢300 mil que recibía como educadora pensionada antes de convertirse en “madre de la Patria”. Para que tengan una idea de lo que esto significa les comento que con esa plata se podría pagar mensualmente la pensión mínima a 40 personas de las del Régimen no Contributivo de la CCSS.

Por acciones como esas es que el Primer Poder de la República continúa siendo el sitio más desprestigiado de Costa Rica. Si le consultamos a las personas sobre la labor de los diputados, sin pensarlo dos veces dicen que son “un montón de vagos y ladrones”, eso se ganan las agrupaciones políticas por permitir en sus filas gente que -aunque actúan amparados a la ley- su gestión roza con la honestidad y la moral. ¡Cómo es posible que una persona tenga derecho a subirse la pensión en un 600% únicamente porque fue diputada un año y cuatro meses!
Ojalá que don Ottón Solís tome cartas en el asunto y la deje fuera del PAC por el resto de su vida, porque “la política es para servir y no para servirse”, y aunque no cometió ningún delito porque la ley la respalda... todos estamos de acuerdo en que lo que hizo es “detestable”.

Los diputados honestos que aún quedan en la Asamblea Legislativa deberían correr para aprobar una ley que cierre este tipo de portillos, no es justo para Costa Rica que la gente continúe contaminándose con el “virus de los gemelos Salas”... aquellos ex libertarios que en un “gran gesto de hermanos”, uno renunció para que el otro ocupara dos meses y medio su curul para que solicitara una pensión de ¢1.678.647, en lugar de los ¢600 mil que tenía derecho.

La ex diputada González seguramente tendrá un futuro holgado económicamente, pero no creo que su conciencia esté tranquila sabiendo que con la plata que recibirá se le podría dar comida a un montón de hambrientos de este país.

¡Qué conciencia más negra...! ¿Verdad?


Mario Ugalde, tomado del periódico La Extra

Respeto a libertad de pensamiento


Desde muy temprano en mi vida, me enseñaron que todo ser humano tiene derecho a pensar independientemente. Cada quien tiene derecho a expresar su pensar, siempre y cuando lo haga con respeto a los demás.

He crecido en una nación que siempre ha sido ejemplo para otros países por la forma pacífica y democrática en que ha resuelto sus conflictos. Se ha invertido más en educación y en infraestructura social que en armas, y esto nos ha generado condiciones que han hecho que en el país no suceda lo que en otros de Latinoamérica. Estas condiciones también nos han generado gran cantidad de inversión extranjera que nos hace partícipes de la tendencia mundial que se llama globalización.

Irrespeto. Hoy siento que no se ofrece la misma oportunidad a los jóvenes costarricenses. Es preocupante ver cómo dirigentes del sector académico han adoptado la bandera del “no” al TLC haciendo que se convierta en la insignia de la institución a la que representan. Este actuar, me parece, constituye un irrespeto total a la libertad de pensamiento.

A mucha honra, tengo una maestría del Instituto Tecnológico de Costa Rica. Por este motivo he decidido escribir estas líneas, pues siento que la libertad de pensamiento de muchos está siendo obstaculizada y sesgada por la posición que ha adoptado el rector de esa institución. Me parece que el Rector está en todo su derecho de expresar su posición y de dirigir un movimiento de oposición al TLC, pero no con la bandera de la institución que representa. Las universidades son centros de debate. Es corriente que la gente que asiste a la universidad tenga ideas utópicas y que sus posiciones muchas veces sean de oposición; sin embargo, para eso existen esos centros, para dar pie a los foros, al debate y al consenso, no para tomar posiciones extremas.

Neutralidad. Las universidades son centros de enseñanza donde se forjan las mentes de los futuros líderes del país, por eso es responsabilidad de sus dirigentes encauzar de forma neutral los debates, no con criterios impositivos dirigir movimientos políticos. Qué distinto sería si la energía que se encauza en estos momentos a la oposición de una tendencia mundial, como la globalización, se encauzara a instruir a todos los costarricenses de por qué el tan debatido tratado es bueno o es malo para el país, y así nos permitieran tomar decisiones con mejor base de información neutral e informativa, para que cada quien ejerza su libertad de pensamiento y emita criterio propio.

La globalización es una tendencia mundial. Así como ahora se debate el Tratado de Libre Comercio con EE. UU., vendrán nuevos tratados comerciales con otras potencias mundiales. Por eso es importante tomar conciencia de la importancia de los pasos a dar para incorporarnos a la globalización y enfocarnos a la excelencia y a la productividad, y no al proteccionismo pues, tarde o temprano, hay que llegar a adaptarse a un estándar mundial con protección o sin ella, entonces, ¿para qué nadar contra corriente? Mejor enfocarnos en hacer bien las cosas y tratar de salir adelante con esfuerzo y aprovechando las oportunidades que tenemos.


Lyda Feoli Luconi, tomado del periódico La Nación

Un rezago imperdonable


A pesar de su injustificada mala fama, el Fondo Monetario Internacional (FMI) a veces da buenas noticias. Y hace pocos días lo hizo, al revisar hacia el alza sus previsiones sobre la economía global durante este y el próximo año.

Más aún, ratificó que el mayor aporte al crecimiento provendrá de los países emergentes, con China, India y Rusia a la cabeza, señal de que se mantiene la tendencia a la redistribución de la riqueza global. Por algo, también, continuará la reducción de la pobreza.

Pero, como ha sucedido reiteradamente durante los últimos años de expansión económica, las buenas nuevas lo son menos para América Latina.

Nuevos datos. El Fondo subió su estimación del crecimiento mundial para el 2007 y el 2008, del 4,9% estimado en abril, a un 5,2% ahora. La previsión para América Latina, sin embargo, es menor: del 4,9% original al 5% durante este año, y del 4,2% al 4,4% en el siguiente.

Es decir, de nuevo el avance económico de nuestra parte del hemisferio estará por debajo del promedio mundial; además, será menos de la mitad que el de China, más de cuatro puntos inferior al de India e, incluso, inferior al del África Subsahariana que, sin embargo, parte de un nivel muy bajo.

Al ver que el dinamismo económico se reparte por todo el mundo, reduce la pobreza y beneficia, especialmente, a países de ingresos bajos y medios, ya nadie en su sano juicio puede argumentar que el menor (aunque siempre bueno) desempeño latinoamericano es producto de perversas fuerzas del mercado mundial, la globalización, el “neoliberalismo” o las transnacionales. Porque esos factores son, precisamente, los que han permitido a otras regiones potenciar ventajas propias para crecer y mejorar su bienestar gracias a su inserción en el comercio mundial.

Mientras en muchos países latinoamericanos seguimos empeñados en buscar culpables, llorar sobre la historia, aferrarnos a atavismos ideológicos y desdeñar los cambios internos necesarios para mejorar, la mayor parte de Asia, Europa Oriental y hasta algunos estados africanos han decidido comprender y aprovechar el presente para avanzar.

Sostenido o efímero. Sin desconocer las excepciones, el gran impulso al crecimiento latinoamericano de los últimos años ha sido, en gran medida, resultado del aumento en los precios internacionales de productos básicos, que van desde la soya de Argentina o Brasil, hasta el petróleo de Venezuela o el gas de Bolivia y Perú. A esto se añaden, además, políticas macroeconómicas en general más responsables. Esto es bueno, pero pasajero e insuficiente.

En cambio, es poco el crecimiento que se debe a verdaderas reformas estructurales, que potencien el aporte de nuestros recursos (sobre todo humanos e institucionales) y, así, mejoren la capacidad competitiva integral de las economías, y su capacidad de generar y redistribuir mejor la riqueza.

Por ejemplo, en elInforme mundial de competitividad , que publica el Foro Económico Mundial, Chile es el único país latinoamericano en el ranquin de los 50 más competitivos durante 2006. El segundo mejor mejor de Latinoamérica es Costa Rica (lugar 53), seguida por Panamá (57) y México (58).

El índice del Foro no es una simple medida económica. Al contrario, responde a un conjunto de variables agrupadas en nueve pilares: instituciones, infraestructura, manejo macroeconómico, salud y educación primaria, educación superior y capacitación, eficiencia del mercado, aprestamiento tecnológico, desarrollo empresarial e innovación.

La soledad de los chilenos entre los mejores 50 debe ser una fuerte llamada de atención. Porque, si están en el lugar 27, inmediatamente debajo de Malasia y encima de España, quiere decir que no hay razones genéticas, históricas, geográficas o sobrenaturales que condenen a Latinoamérica a los lugares secundarios del desarrollo.

Más bien, el buen puesto de Chile demuestra que, con adecuadas políticas internas y una creciente integración al mundo, nuestros países pueden ser capaces de beneficiarse de la economía global y, así, avanzar sustancialmente, y de manera sostenida, para romper la excesiva dependencia de los precios de cultivos o minerales.

Costa Rica es, en menor medida, otro buen ejemplo porque nuestro crecimiento (por encima del promedio latinoamericano), ha marchado de la mano de sólidas ventajas institucionales y humanas, reformas modestas y apertura comercial.

Otras corrientes. Todo esto, por supuesto, va contra varias tendencias de la política latinoamericana y local, desde el “desarrollismo” ya casi fenecido, hasta el marxismo de nuevo cuño, el populismo desbocado, el caudillismo autoritario o el moralismo conservador, que no cesan de asomar la cola. También desafía nuestra crónica inclinación a eludir responsabilidades propias y a creer que el futuro es una ilusión mental, no una realidad a construir desde el presente.

Por esto, en muchos países el camino hacia el verdadero desarrollo, de cara al mundo y a la modernidad, pasa por una reingeniería mental y política. Pero, como este proceso transformador es lento, probablemente durante mucho tiempo el promedio de crecimiento latinoamericano seguirá a la zaga de otras regiones emergentes del mundo.

Pero, probablemente también, los que entiendan la naturaleza del juego podrán sumarse a los punteros.

Por Eduardo Ulibarrí
Tomado de la Nación

lunes, 30 de julio de 2007

UCR: represión, formación política antisistema y parcialidad


Apoyo la argumentación de Andrea Marín, quien escribió en La Nación (30/07/07) que en la UCR se adoctrina a los estudiantes, de modo tal que la casa de enseñanza ha perdido su norte y su vocación crítica y académica para convertirse, por decirlo de manera elegante, en una organización de formación política revolucionaria. Desde que entré a Ciencias Políticas, en el 2004, he sido testigo de cómo algunos de los profesores (no todos, porque también hay profesores decentes) se empeñan no sólo en transmitir sus puntos de vista, sino incluso evaluarlos como si fueran hechos objetivos y teorías comprobadas, no ya tentativas como afirmara Popper. Algunos de esos profesores, hoy fieles activistas del NO al TLC, han buscado crear soldados para la lucha y transmitirles sus miedos y frustraciones como espadas y lanzas. Podría pensarse que son casos aislados, de profesores con poco profesionalismo y reducida ética, pero cuando uno ve que la situación se extiende de escuela en escuela y de facultad en facultad, tiene que comenzar a ser un poco más suspicaz.

Problema institucional. De manera irremediable, el mal que se extiende como cáncer por la UCR (y por muchas otras universidades y colegios) es resultado de una clara política institucional que promueve el NO como símbolo de patriotismo (más bien nacionalismo, diría yo) y de posesión exclusiva de la verdad y de la razón. Lo más preocupante es que la UCR, en este caso específico, se preste para este circo y después afirme que está obrando bien. Sin ningún empacho en contradecirse, aún cuando financian propaganda, “debates” (curiosamente atiborrados de gente del NO), espacios radiales y televisivos totalmente parcializados, impedimentos fácticos para la participación de la gente del Sí, reclamos de supuesta violación a la autonomía tan sólo porque se les recuerda no usar fondos públicos para la campaña del TLC y, peor aún, tolerancia (activa o pasiva) de la violencia sistemática contra los que pensamos diferente.

Represión. Sí, la UCR de una manera u otra tolera la represión en su propio seno. El mes pasado, los integrantes de la Asociación de Jóvenes para el Desarrollo (ASOJOD), recibimos una amenaza de muerte a nuestro correo electrónico, y a pesar de haberlo denunciado a las autoridades correspondientes en la primera del debido proceso, aún no hay resultados. También, la Asociación de Estudiantes de Ciencias Políticas, en asamblea general, acordó limitar el derecho de expresión de aquellos que estamos a favor del TLC, prácticamente reduciendo, sino impidiendo, el uso de pizarras y espacios para transmitir información positiva respecto al TLC. Y las autoridades correspondientes guardaron silencio, aduciendo que las asociaciones son autónomas. Y como si eso no fuera suficiente, diversos personajes políticos de clara posición favorable al TLC, han sido insultados y atacados cuando se acercan a instalaciones de la UCR. Y las autoridades universitarias no investigan, no castigan, no sientan responsabilidades. Los agresores, los marchistas, los bloqueadores de calles, los irrespetuosos, siguen gozando de impunidad. Si eso no es complicidad, entonces alguien por favor explíqueme qué es. Yo considero que ya la UCR perdió su etiqueta de conciencia lúcida y decidió ser parte del suicidio intelectual colectivo.

A pesar de todo eso, algunos estudiantes nos mantenemos con la frente en alto, tratando de funcionar como contrapeso a lo interno de la Universidad, sin temer toda la amplia gama de amenazas y obstáculos de los que hemos sido objeto.


Alejandro Barrantes Requeno

Nuestra principal lucha es por la democracia



Uno de los insultos más frecuentes utilizados por los grupos “anti todo” TLC, globalización, imperialismo, sistémicos y hoy alguna buena parte anti quórum, es querer endilgarle la responsabilidad de cada una de sus desgracias a la palabra “neoliberal”, su ideología si es que tienen una bien definida tiñe esta palabra de un sentido peyorativo inexistente o que al menos yo creo que muchos seguimos sin encontrárselo y mucho menos entender.

Sino que alguien me explique el ¿porqué una palabra que tiene como pilares fundamentales la libertad y el salvaguardar la propiedad privada, adquiere para algunos tintes de insulto?, quizás se deba a que para ellos la libertad sólo existe cuando escuchan lo que les conviene, ya que de no ser así, simplemente hacen berrinche y la pataleta de desconocer a las instituciones que no les dan la razón, instar a la desobediencia, aducir en forma falaz que se les pretende coartar su libertad de expresión e inclusive hacer las comparaciones más absurdas entre nuestro mandatario y el amigo de muchos de ellos, el general Hugo Chávez Frías
Por el lado de la propiedad privada, creo que a muchos de los hoy anti sistémicos que engrosan las filas del NO, la propiedad privada continua siendo casi o inclusive más obscena de lo que lo fue está en el primitivismo rousseauniano del cual muchos continúan aferrados, siendo está la causante de toda la desigualdad social, económica, política etc. Esta mentalidad o ese afán de convertirse en los nuevos “Robin Hood´s” de la tercera republica con la que desde hoy ya algunos fantasean, la cual será producto de la manifestación masiva de sus discípulos en lo que ellos llaman la “democracia en las calles”, simplemente raya en lo ridículo, anacrónica y absurda.

Hoy la contienda entre los grupos a favor y en contra del TLC, enfrenta un momento crucial, en el cual esta contienda quiere ser vista por algunos de sus detractores como una batalla en el amplio sentido de la palabra, lamentablemente no de argumentos sino desde percepciones ideológicas extremas, con las cuales nunca existirá un ganador pero de la cual todos sí seremos perdedores, si continuamos permitiendo con nuestra pasividad que el irrespeto a las instituciones democráticas de nuestro país, los discursos anti sistema y la violencia se apoderen de la vida política de nuestro país.


Daniel Calvo Sánchez, tomado del periódico La Extra

Democracia y amenazas


Dijo Dios a un campesino ruso: “Te daré todo lo que quieras, pero aquello que pidas lo tendrá tu vecino en doble medida. ¿Que te gustaría?”. Y el campesino respondió: “Por favor, Dios, arráncame un ojo”.

Con ese viejo relato, el filósofo Leszek Kolakowski explicaba que, al entender la igualdad como valor supremo, algunas ideologías no han tenido por objeto mejorar la suerte de su pueblo, sino garantizar que nadie tuviera mejor suerte que los demás.

Reglas democráticas. Esa “ideología igualitarista”, como proponía Kolakowki, es asumida hoy por muchos opositores al TLC con EE. UU., lo que refleja una clara resistencia a la autoridad estatal y un proceder violentamente amenazador frente al orden público y a los Poderes del Estado, incluido el TSE.

Sorprende la actitud de estos individuos, pues un Estado de derecho como el nuestro deriva sus poderes del consentimiento de sus gobernados, y estos, a su vez, deben obedecerlo porque han consentido su mandato. La obligación de obedecer la ley en este caso es similar a la de cumplir la promesa.

Dentro de este orden de “reglas compartidas,” la sociedad civil restringe el poder del Estado, pero no procurando obtenerlo formalmente, sino legitimándolo cuando se basa en las reglas de la ley. Así, ni los sindicatos ni los empresarios ni las universidades ni los partidos políticos, entre otras organizaciones, pueden controlar la propia sociedad civil, pues se compone de un “mercado ideológico” más amplio.

Si bien la autonomía social puede ir demasiado lejos, incluso para los propósitos de la democracia, los retos y amenazas actuales exigen límites a quienes deslegitiman con su comportamiento el Estado de derecho y a los ciudadanos que piensan diferente.

Oportunidad comercial. La discusión de años que el TLC ha generado en Costa Rica nos lleva a decidir en el referendo convocado por el TSE, y en pleno ejercicio democrático de legítima soberanía, si lo aprobamos o no; punto.

Como tratado comercial que es, el TLC asegurará las reglas para el intercambio de bienes y servicios con nuestro principal socio de negocios: EE. UU., y no puede confundirse con un tratado político que resolverá los problemas de fondo que presenta Costa Rica en infraestructura, energía, telecomunicaciones, seguridad, pobreza, salud y educación, pasando por drogas y narcotráfico.

Aparte, será urgente que Costa Rica defina cuál es el modelo de desarrollo económico que seguirá, pues el TLC es solo una parte, ya que tanto la teoría económica como la experiencia de muchas naciones demuestran que la capacidad de los Gobiernos como aceleradores del desarrollo es solo una variable y no una constante económica.


José Antonio Montero, tomado del periódico La Nación

En UCR se adoctrina y se acalla


He sido estudiante de la Universidad de Costa Rica y de la carrera de Derecho desde el 2003. Ingresé a la carrera porque creía en la labor de defender a aquellos que no tienen voz.

En esos días, un tema comenzó a estar en la boca de muchos: la supuesta negociación de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC).

Compañeros de otras facultades y profesores se levantaban indignados al pensar que la primera potencia mundial podía “colonizar” a nuestro país a través del TLC. Personalmente, no entendía el porqué de sus palabras, así que comencé a informarme al respecto, a escuchar a los que estaban en contra, a estudiar derecho internacional público y hasta comercio exterior con personeros del Comex; todo para darme cuenta de que sus argumentos en contra se basaban más en ideología antiyanqui que en verdadera oposición a un tratado comercial.

En espacios contra el Tratado (que eran los más), levanté la mano para plantear mis puntos de vista, con la esperanza de que alguno de ellos respondiera a mis inquietudes. Lo único que recibí fueron risas burlonas, argumentos vacíos y, en no pocas ocasiones, gritos y amenazas de lo que mi posición me traería.

Represión. Tomé la decisión de no permitir que mi voz fuese acallada en la Universidad, por lo que, cada vez que tenía oportunidad, demostraba en mis clases los conocimientos y posición favorable; esta decisión me ha costado muy cara, ya que me ha traído el disfavor de los profesores, regaños enérgicos en medio de las lecciones y miedo al recibir un examen, puesto que sé que pueden tomar represalias por mi posición. Compañeros y amigos de todas las carreras han sucumbido al temor y hoy callan en clase, con miedo de que compañeros intolerantes y profesores que promueven esta actitud los tilden de “neoliberales”, “fascistas” y hasta “vendepatrias”. Una institución que debería enseñar, ilustrar y crear opinión, hoy se utiliza para adoctrinar y acallar a quienes se le oponen.

Esta represión está vigente en todos los ámbitos del claustro, aun en sus medios de comunicación como Radio U, donde se nos acusa de “inocentes” o “con intereses escondidos” a todos los que apoyamos el Tratado. Tan solo llamé indignada una vez al oír esto al programa “Fuera del Paraíso” y pregunté cómo una emisora de la Universidad, que debería respetar posiciones, podía ser tan parcial, a lo que, molesta, la conductora me respondió: “Esta es una emisora de la U; nosotros estamos en contra del Tratado; por ende, todos nuestros programas estarán parcializados y tiene que aceptar eso”. Huelga decir que nunca se mencionó mi llamada al aire, y el programa culminó diciendo que todos los estudiantes “que piensan” están en contra del Tratado.

En Derecho. Felicito y apoyo a mis compañeros de la Asociación de Estudiantes de Derecho, que muy valientemente se han levantado diciendo lo que todos callan: se vive represión en la Universidad y es un hecho conocido por todos. A ellos no les ha importado ganarse el descontento de sus profesores, tampoco que los acusen de tener intereses escondidos al solicitar un debate serio y fundamentado del TLC. No se han hecho para atrás, aun cuando autoridades de la Universidad abusan de su posición y les dan votos de censura para callar su voz. Se han mantenido fieles a lo que creen y hoy demuestran que cumplen su vocación en la Facultad de Derecho y nos dan voz a muchos que no tenemos. Soy una testigo más de que sus palabras son reales. ¿Vamos a seguir creyendo lo que dicen las autoridades de la U? ¿Realmente los miembros de la Asociación de Estudiantes de Derecho mienten?


Andrea Marín, tomado del periódico La Nación

Las revoluciones no sirven


Con una excepción, las revoluciones no sirven porque parten de una falsedad congénita: los ideales que las sustentan casi nunca son realizables. Por eso, invariablemente, terminan haciendo mucho más daño que beneficio.

Los utópicos, tanto evolutivos como revolucionarios, creen, contra toda la evidencia, que la naturaleza humana puede ser moldeada hacia una apreciación generosa del bien común. Contemplan- do el “capitalismo salvaje” los reformadores concluyen que hay que mandar al diablo todo ese mal porque tiene que existir un sistema mejor.

Pero el hecho es que tales súplicas al bien común, tanto cuando son genuinas como cuando son producto de la demagogia, le atribuyen una importancia demasiado irreal a la bondad del hombre. Esta tesis del bien común hace eco ante muchos pueblos, pero siempre es traicionada por la realidad. Invariablemente se topa con el egoísmo del ser humano y la revolución, eventualmente, termina siendo impuesta. La represión, en nombre del ideal, se hace “necesaria”, como ha ocurrido en casi todas las revoluciones.

Verdad y cuento. Probablemente, todo lo que los comunistas han dicho sobre el capitalismo es cierto y todo lo que los capitalistas dicen sobre el comunismo es cierto también. La diferencia es que el sistema capitalista funciona porque esta basado en la verdad del egoísmo del ser humano, y el revolucionario no funciona porque está basado en un cuento de hadas sobre la hermandad de los pueblos.

Si el capitalismo es un sistema de competencia despiadada, ¿que es la vida sino una competencia despiadada, una lucha sin fin? Por eso es que el capitalismo es un sistema que está en consonancia con la vida. Y funciona porque refleja la realidad.

El presidente Lula, de Brasil, fue trabajador metalúrgico, un hombre de izquierda que se hizo famoso luchando contra la dictadura militar y el “capitalismo salvaje”. Habiendo sido víctima de la aspereza y codicia del capitalismo, Lula evidentemente concluyó que el capitalismo es mejor que otros sistemas que han sido intentados y, de igual manera, resolvió que EE. UU. es el mejor bastión de la libertad que existe hoy. Por eso Lula escogió a George W. Bush en lugar de Hugo Chávez. Tuvo claro las lecciones que depara la historia. Fue testigo de que los ideales de muchas revoluciones acabaron en la pobreza y la represión y, en el caso de Nicaragua, en la más abyecta corrupción.

Ortodoxias y opresiones. Tanto en Francia como en Rusia, movimientos reformistas fueron secuestrados por un pequeño grupo de creyentes decididos a precipitar un orden político radicalmente nuevo. Pero, al rebelarse contra la ortodoxia y la opresión, ambas revoluciones crearon nuevas ortodoxias y opresiones, mucho peores que las que se propusieron reformar. Ambas pretendieron construir la libertad sobre montones de cadáveres y establecer, la estabilidad con la intimidación y la fraternidad con el terror sistemático.

Napoleón, heredero de una revolución, fue el precursor del estado totalitario del siglo XX y el modelo que practicaron Hitler y Stalin. Esa revolución y su engendro fueron la guía y el profeta de todo lo que anduvo mal en Europa en el siglo XX. Dejaron tras de sí un legado de maldad. Lo que es peor, la francesa fue una revolución innecesaria puesto que ya los colonos de Nueva Inglaterra habían demostrado que existía un camino más eficiente y menos sangriento para lograr la libertad. Y, además, duradero.

El fracaso de las revoluciones europeas significó el suicidio colectivo de Europa. Le entregaron el mundo a los herederos de la única revolución que ha servido, la excepción de la regla. Cuando Lord North, el primer ministro de Jorge III de Gran Bretaña, se enteró de la rendición de Cornwallis en la batalla de Yorktown, Virginia, en el epílogo de la revolución norteamericana, exclamó: “Oh Dios, todo ha terminado”. Lafayette, lo puso en la perspectiva real: “La humanidad ha ganado su batalla; la libertad tiene ahora un país".


Jaime Gutiérrez Góngora, tomado del periódico La Nación

En Vela


Un nuevo líder político se está autoengendrando en el tálamo del “no” al TLC. Se llama Eugenio Trejos, rector del ITCR, quien, poco a poco, está desplazando, de ganar el “no”, el 7 de octubre próximo, a otros aspirantes para las elecciones del 2010 en esa confusa agrupación: el diputado Merino, Albino Vargas y Rolando Araya, ideólogos del “no”, y otros “patriotas” al acecho. El PAC tiene casa aparte, pero se encuentra, por el “no”, en el mismo condominio. Esta colindancia lo está afectando.

Sin embargo, por su boca muere el pez. El rector Trejos debe pensar lo que dice y contener sus ímpetus de violencia. En una nota de prensa reciente escribió: “Utilizar la Rectoría exclusivamente en beneficio de la institución que represento significa, en este momento crucial de nuestra historia, ponerla al servicio del creciente movimiento nacional que, desde el corazón de la patria, dice NO al TLC” ( La Prensa Libre , 20 de julio del 2007). Luego, defiende la libertad de cátedra y la autonomía universitaria de las que, como lo prueba la frase transcrita, no tiene el mínimo criterio.

¿Qué significa utilizar la Rectoría, “exclusivamente”, de una universidad pública, financiada por los impuestos de trabajadores y empresarios (tan despreciados por un sector universitario), sino el uso de recursos en beneficio propio? También la UCR ha usado los recursos públicos para favorecer exclusivamente al “no” (las pruebas abundan), pero la declaración del rector Trejos, por su personalismo, es más grave aún. Trejos, además, es el presidente del Consejo Nacional de Rectores (Conare). La confusión es, pues, total. ¿Cómo mantener, en el futuro, las universidades públicas si el “no” promueve la marginación comercial del país, esto es, la reducción de las inversiones y del empleo, aun de sus propios graduados, fuente de mayores impuestos para el financiamiento universitario? La solución del “no” universitario es simple: si no hay suficientes recursos, pues la huelga y las manifestaciones callejeras.

Y Trejos dijo el viernes pasado, en un acto vergonzoso sobre el TLC, en San Isidro de Heredia, donde debió intervenir la Policía: “Si el TLC pasa, será sobre mi cadáver”. ¿Qué quiere decir esto? No, señor Trejos, no lo queremos cadáver, sino vivito y coleando para felicidad de los suyos, pero, eso sí, pensando lo que dice: la Rectoría de una universidad no es un bien personal, y la violencia verbal es la vía directa a la violencia física, la misma que predican ciertos líderes “bazuqueros” del “no”, al cuestionar las instituciones democráticas y afirmar, con soberana frescura, que el TLC viola la soberanía nacional. La antesala de la violencia siempre ha sido la mentira y el falso patriotismo. ¡Cuidado!

Por Julio Rodríguez
Tomado de la Nación

El traspié de la UCR


El fallo de la Sala IV sobre la constitucionalidad del TLC desacredita a la Universidad de Costa Rica. Los magistrados rechazaron todos los argumentos incluidos por la casa de estudios en su lujoso folleto sobre supuestos roces del TLC con la Constitución Política, pero el descrédito no está en el error de las tesis, sino en el dogmatismo con que la Universidad intentó imponerlas.

El folleto, editado con dinero público, solo recoge tesis de opositores al TLC, que a la postre resultaron erradas. En los círculos académicos abundan los defensores del Tratado, pero a ninguno de ellos se le invitó a participar. Ahora sabemos que sus tesis son las correctas, al menos desde el punto de vista de la Sala IV, pero nadie supo de ellas por boca de la Universidad.

Al silenciar las tesis favorables a la constitucionalidad del Tratado, y a la postre correctas, lo que pudo ser un sano contraste de argumentos jurídicos divergentes se convirtió en un panfleto político editado con dinero del público.

Insistan las autoridades universitarias en que los magistrados se equivocan, pero admitan, al menos, que las tesis opuestas tenían mérito suficiente para figurar en un folleto. Eso debería estar fuera de toda duda ahora que la Sala dio la razón a los defensores de la constitucionalidad del Tratado.

Para encuadrar su conducta en el espíritu académico, que todo lo cuestiona y todo lo indaga, la Universidad no debió faltar a su deber de incluir los dos puntos de vista. Sin embargo, hace rato que allí los valores de la academia cedieron terreno a la calentura de la militancia.

La crítica no calza a toda la comunidad universitaria, entre cuyos miembros abundan los fieles a los valores de la academia, pero sí a las autoridades capaces de tomar decisiones tan desafortunadas.

La Universidad no es un partido político y, si la ley le concede autonomía, es para que en ella se discuta, con absoluta libertad, la más variada gama de ideas. Ese pluralismo está en la base del quehacer académico y su promoción debería figurar entre las más altas prioridades del gobierno interno.

La UCR está a tiempo de enmendar el error. Podría publicar, por ejemplo, un folleto equivalente con el texto de la sentencia, incluyendo los votos disi- disidentes. Es solo un deseo y vale la pena expresarlo, aunque no haya esperanza de verlo cumplido.

Por Armando González
Tomado de la Nación

sábado, 28 de julio de 2007

Respeto la ley si me conviene…


El lema oficializado por los partidarios del “no al TLC” parece ser “respeto la ley, el ordenamiento jurídico, los tribunales, todos los procesos democráticos, solo si me conviene”. Habiendo cifrado sus esperanzas de demostrar que “el TLC era malo porque era inconstitucional”, ahora, apuntan las baterías contra la Sala, porque su veredicto no les conviene.

Como si tal incongruencia no fuera suficiente, Ottón Solís ha salido a la prensa a decir que “esperamos que los defensores del TLC no utilicen esta resolución para afirmar o insinuar que el TLC es bueno para el país. Que la Sala IV dicte que el TLC es constitucional no significa que sea bueno”. ¡No señor! Hoy tenemos legitimado el TLC por el fondo en cuanto a la constitucionalidad y no nos vengan a decir quienes lo adversaron enconadamante que por esta razón, que ellos usaron como premisa básica, no la usemos como argumento esencial a favor del TLC.

Lista inventada. Repito: hasta hace unos días, los opositores al TLC decían que era malo porque era inconstitucional; alegaban que se rompía con la institucionalidad del país y con la soberanía; elaboraron una larga lista, inventada por ellos, de supuestas inconstitucionalidades que la Sala IV no halló por ningún lado. Y, hoy, los que hemos defendido al Tratado tenemos el derecho de decir que es bueno porque genera desarrollo y bienestar, y que no es inconstitucional.

Pero quien retrata completamente las falacias argumentales del grupo del “no”, del grupo que se opone al desarrollo y a la institucionalidad democrática, es Rosario Íncer Arias, que, en representación de la Comisión Nacional de Enlace contra el TLC, escribió enLa Nación que la Sala IV ignoró el criterio de algunos abogados que decían que el TLC era inconstitucional. Si la ley y la Constitución se interpretan fuera de la Corte Suprema de Justicia, vale preguntarse: ¿por qué no la cerramos? Pero ese es el camino hacia la anarquía. Basta de minar la democracia y el sistema de poderes del país. Lo menos que podemos hacer es respetar a la Corte Suprema de Justicia.

Peligroso absurdo. Como si fuera poco, en la línea de las contradicciones nos dice que no es posible que los 5 magistrados se leyeran “más de 3.000 páginas de un documento casi ininteligible aun para los más expertos”, pero, por supuesto, sí sería posible que los 2 magistrados que votaron en contra de la constitucionalidad si se las leyeran. Un poco más de seriedad en los análisis y argumentos. ¿Por qué no podemos aceptar que los siete magistrados tuvieron oportunidad de conocer el texto y asesorarse, y que, de tal lectura y asesoramiento, 5 llegaron a una conclusión que 2 no compartieron? Pretender que por una votación sobre la constitucionalidad de un proyecto la Sala IV pierda legitimidad, es un absurdo peligroso que conlleva a la anarquía y al irrespeto democrático, que se agrava con la siguiente declaración de la Comisión Nacional de Enlace: “ni la Sala IV ni el Tribunal Supremo de Elecciones nos merecen respeto alguno, pues hoy son simplemente instrumentos de una oligarquía prepotente que conduce el país hacia el despeñadero”.

Vamos a un referéndum confiados en el Tribunal Supremo de Elecciones y en la capacidad suprema de los electores de decidir, a conciencia, cuál es el camino que desean como futuro para Costa Rica.

Trámite y ratificación. El país entero sabe ya que va a ir a las urnas a decidir si aprueba o no un tratado cuyo trámite no tiene vicios de procedimiento, pues en la Comisión de Relaciones Internacionales que presidí, así como el Plenario, lo tramitamos al tenor de lo dispuesto por la Constitución y al Reglamento legislativo, y así lo ratificó la Sala IV.

Pero, más importante aún, sobre el fondo, también ha dicho la Sala IV que el tratado no tiene inconstitucionalidades en su texto ni deroga el ordenamiento vigente, sino que más bien lo complementa y lo enriquece.

El futuro está en nuestras manos. Debemos acudir a votar, y sobretodo, respetar el resultado que en las urnas decida libremente el pueblo costarricense.


Janina Del Vecchio, tomado del periòdico La Nación

viernes, 27 de julio de 2007

La “ética” del PAC


En mayo de 2005, un emocionado Ottón Solís, líder del Partido Acción Ciudadana (PAC), anunciaba al país que 118 costarricenses aspiraban a una curul y que todos serían sometidos a 70 horas de capacitación. Con la bandera de la ética como estandarte, don Ottón prometía que el PAC llevaría al Congreso a “las personas más idóneas”.

La “escuelita”, según la prensa, incluía exámenes con preguntas profundas: “¿A quién se parece más el PAC, a Pinochet o a Allan García?” o “Entre la persona que da la adhesión a un partido o a un candidato a cambio de un puesto, y la que ofrece un puesto a cambio de apoyo, ¿cuál es más corrupta?”.

De lo pocos que se graduaron y de 7 personas que podía asignar directamente don Ottón, el PAC eligió a sus candidatos a diputado, de los cuales hoy 17 ocupan una curul. Todos firmaron un estricto Código de Ética donde se asegura que, “en su lucha contra la corrupción, el PAC se ha comprometido ante los costarricenses a nombrar personas íntegras y decentes como representantes en la Asamblea Legislativa”.

Lamentablemente, ni las promesas de don Ottón ni las escuelitas, ni mucho menos el Código de Ética, pudieron impedir la “inocentada” de la diputada Nidia González, que se obligo (u obligaron) a renunciar a su curul días atrás.

¡Inocentada! Firmar un proyecto de ley que beneficia a su familia: ¿un “error” del que no se percató, a pesar de que integraba la comisión donde se discutió la iniciativa?

Más que inocentada, como la llamó Alberto Salom, tratando de defender lo indefendible, estamos en presencia de una bofetada ante lo prometido a los costarricenses y a la ética de la que tanto hablan el PAC y su líder, lo cual se evidencia con la renuncia de la señora González, y más aún al ocurrir la renuncia un año después de haber cometido esa equivocación.

Ahí uno se pregunta: Y los otros 16 diputados del PAC ¿por qué callaron? ¿Por qué corrieron a pedir la renuncia solo al enterarse de que la prensa estaba profundizando en la investigación del tema? ¿Dónde quedó el compromiso de ser leales a la patria sobre cualquier otro interés, como dice su Código de Ética? No se vale comer galletas, pero sí ocultar errores.

¿O será que, como han dicho los medios de comunicación, era mejor acallar el asunto rápido y evitar que otros sectores acrecentaran la versión de que los intereses de ciertas personalidades del PAC en el sector arrocero (al que pertenece doña Nidia) son uno de los grandes motivos por los que ese partido se opone al TLC?

De ¢300.000 a ¢1.900.000. La semana pasada, la “ética del PAC” vuelve a estar en entredicho, pues la exdiputada Nidia González, el pasado 5 de julio, solicitó ante la Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional, reajustar su pensión según los últimos salarios percibidos como diputada, lo que subirá su pensión a ¢1.900.000, en vez de los ¢300.000, que percibía tan solo hace un año y dos meses.

Si bien es cierto que los derechos adquiridos en materia laboral son irrenunciables, por lo que el aumento de su pensión es legal, también lo es el hecho de que las personas pueden renunciar a parte de su pensión si así lo desean, pudiendo ser para este caso una opción, partiendo del hecho de que el aumento se deriva de una función ejercida en solo 14 meses y, peor aún, que su labor culmina con una renuncia por conflicto de intereses, al apoyar un proyecto de ley que la beneficiaba directamente.

¿Qué pasará ahora con la militancia de la exdiputada en el PAC? Pues según había augurado su líder, el solicitar ese aumento “sería otro error” y “violaría todos los principios éticos”.

Son muchas las interrogantes y uno se cuestiona lo que dijo la diputada González en su carta de renuncia: “El PAC nació a la vida política del país como respuesta a la pérdida de valores de los políticos y a la corrupción imperante”. Hoy, los hechos prueban que no tiene razón y que, como decía Aristóteles, “la única verdad es la realidad”.

Por Luis Carlos Araya Monge
Tomado de la Nación

Yo gano y tu no pierdes


El economista sueco Johan Norberg, autor del excelentísimo libro, "En Defensa del Capitalismo Global" publicó en el Wall Street Journal, de acuerdo al Diario Exterior, un artículo que desmitifica la aseveración errónea y común de que la creación de riqueza en el mercado es un juego de suma cero, en otras palabras, yo gano a expensas de otro/s. En el mercado actual, no hay un stock de riqueza estático. A continuación, expongo algunos de los puntos que considero más importantes del artículo de Norberg:

* Imagina por un momento como hubiera sido esta mañana si estuvieras 150 años atrás. No tendrías luz eléctrica, agua potable ni sanidad de vivienda.

* En los últimos 100 años hemos creado más riqueza que en los 100.000 años antes de eso y no porque estamos trabajando más. Al contrario: en el último siglo, las horas de trabajo han sido reducidas a la mitad en el mundo occidental debido a que nuevas ideas nos han permitido trabajar con más inteligencia para encontrar maneras más fáciles de satisfacer nuestras demandas y necesidades.

* Las personas a quienes debemos agradecer son los innovadores y empresarios, los individuos que ven nuevas oportunidades y se arriesgan a explorarlas. Observar alrededor de sí mismo es comprender que los empresarios han llenado nuestras vidas con milagros diarios.

* Si este mejoramiento radical de nuestras vidas hubiera sido logrado por los líderes políticos y la planificación centralizada, lo habrían celebrado como el mayor logro de la humanidad. Pero los empresarios no son percibidos de esta manera.

* La riqueza y la innovación son fenómenos recientes. Durante alrededor de 3. 999.800 años de los 400 millones que quizás hayan existido los homínido, la vida ha sido un juego de suma cero para la mayoría de las personas.

* Aquello que otras tribus cazaban o reunían, era una pérdida para los demás. Era razonable estar sospechoso de alguien que tuviera ganancias—porque probablemente las tuvo a costo de otro.

* Hoy vivimos en un mundo muy diferente. El sistema de recompensa en el libre mercado es completamente opuesto. No se gana robando a otros sino ofreciendo los bienes y servicios que ellos deseen. Sin embargo, nuestra sospecha y envidia se mantienen igual.

* De modo que probablemente no estamos bien adaptados para comprender la economía moderna. Nos hemos acostumbrado a pensar que donde veamos riqueza, es porque alguien más la ha perdido. Bajo esta luz puede ser interpretada la historia del socialismo. Marx dijo que la riqueza de los capitalistas vino a costo de los trabajadores.

* Desde 1950, la pobreza extrema ha sido reducida a 20% del 60% en los países en vías de desarrollo. La reducción ha sido encabezada por los países que tienen las mayores conexiones de comercio e inversiones con nosotros, mientras que aquellos que han sido encerrados, como el sur de África, se han estancado.

* Hoy, la mayoría de las personas se dan cuenta de que la riqueza y la tecnología permiten que los países tengan el poder y los recursos para manejar los problemas ambientales y que los peores problemas se encuentran en las economías pobres sin mercado—el hecho de que cinco millones de personas mueren cada año debido a, por ejemplo, el agua insegura.

* Hoy, los críticos dicen que el capitalismo crea riqueza y libertad—pero esto es malo para el bienestar porque nos estresamos, nos frustramos por la demanda constante por escoger, trabajamos demasiado y consumimos demasiado.

* No espere que los críticos del capitalismo cambien de opinión en algún momento próximo. Mientras que no crean en la habilidad creativa de la raza humana o que el mercado es un juego de no cero, van a continuar pensando que alguien en algún lugar esta perdiendo cuando vemos crecimiento e innovación. A menos de que este menosprecio de empresarios sea subyugado, las personas dejaran que el gobierno, con su arsenal de impuestos y regulaciones, tome su puesto.

Por Alejandro Beeche

Una cosa es verla venir...


Bien lo dice el dicho: “Una cosa es verla venir, y otra bailar con ella”. Ahora, el turno de bailar, de tirarse a pista, le llegó al Partido Acción Ciudadana (PAC), pero, por lo visto, no sabe qué pasos dar con su exdiputada Nidia González Morera, quien, apenas dejó la silla que ocupó por 14 meses en el Congreso, corrió como maratonista a la Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional a que le subieran la pensión de ¢300.000 a ¢1,8 millones mensuales: 600% más.

La señora, con ese “meneo”, dejó mudo al PAC, donde ningún líder ha podido dar explicaciones convincentes de qué ocurrirá con ella. Es más, quien una vez dijo que, si esta educadora solicitaba revisar su pensión, quedaba fuera del partido, hoy no ha dado la cara, y quienes sí han abierto la boca fueron muy precavidos: no se actuará de oficio, sino que habrá que esperar que alguien la denuncie.

Tal respuesta da para pensar que el PAC tiene dolor de pies para tirarse a pista con el caso de doña Nidia o que el partido padece hoy el mismo sopor de hace un año, cuando se supo que la entonces diputada, de familia arrocera, promovió un proyecto de ley para beneficiar a los arroceros... Pese a que se le cuestionó por un posible conflicto ético, el partido y sus diputados dejaron embodegado ese arroz.

Así, la vara con la que el PAC mide a sus adversarios, se queda corta, se ablanda, a la hora de valorar los errores de los suyos. Eso, sin duda, refleja el arroz con mango que se tiene el PAC en cuanto a sus conceptos éticos.

El caso de doña Nidia, sin embargo, es un asunto en el que no solo el PAC debe actuar, sino también Liberación, Unidad, Libertario, Restauración Nacional, Frente Amplio y Accesibilidad sin Exclusión. Es decir, es un tema en el que estos partidos pueden demostrar cuán comprometidos están contra los privilegios de la clase política.

La primera acción es reformar la vergonzosa Ley 2248, llamada Sistema de pensiones y jubilaciones del Magisterio Nacional, que permite a los educadores elevar su pensión mediante un cálculo que incluya el último salario más alto.

Está bien el “recálculo”, pero no para quienes ejerzan puestos de elección popular, de tipo diplomático, de jerarquía ministerial, dígase, para quienes pasan fugazmente por la alta función pública con el objetivo de obtener una pensión de lujo.

El PAC, por lo ocurrido, está llamado a dar el primer paso para aplicar esta reforma.

Por Armando Mayorga
Tomado de la Nación

Autonomía universitaria


La rectora de la UCR, Yamileth González acusa al TSE de tratar de silenciar a la casa de enseñanza por medio de una resolución que recuerda la prohibición que los funcionarios tienen de utilizar recursos públicos para las campañas en torno al TLC. Ella indica que la comunidad universitaria está preocupada porque les prohiban hacer lo que saben que está prohibido. No obstante, cuando se recuerda dicha prohibición ¿no será porque pareciera que tanto la rectora, como el Consejo Universitario y algunos funcionarios lo olvidan constantemente y destinan esos recursos para favorecer al NO? Veamos: los famosos quioscos informativos tendrán, casi seguro, más información del NO que del Sí al TLC y ¿cómo pretenden financiar los panfletos las autoridades universitarias? Los espacios en canal 15 y en Radio U están casi en su totalidad volcados a favor del NO, basta sintonizar cualquier programa, hasta los de música, y en prácticamente todos habrá alguien despotrincando contra el TLC, esa herramienta de los imperialistas para colonizar nuevamente a la linda Costa Rica. ¿Cómo se financian? Los estudios y contribuciones al debate respecto al TLC estan atiborrados de predicciones catastróficas que se convertirían en hechos si se aprueba el TLC y ¿cómo se financian? Profesores, investigadores y funcionarios dedican buena parte de su tiempo laboral, si no todo, para elaborar información y propaganda contra el TLC y ¿cómo se financia eso? Sí, estimados lectores, con fondos públicos.

La señora rectora aduce que la UCR dedica recursos para generar información, pero omite decir que es información sesgada. En ASOJOD nos preguntamos si el Consejo Universitario, por ejemplo, acogería un espacio publicitario del Sí al TLC o si, por el contrario, lo rechazaría argumentando que el Sí ya tiene suficiente cobertura en los medios privados. Si lo rechazaran, oh sorpresa, ¿será las autoridades universitarias olvidaron que canal 15 y radio U no son privados sino que, de una u otra manera, se financian con fondos públicos?

Señores miembros del Consejo Universitario, señora Rectora: ustedes sostienen que la UCR tiene la labor de fomentar la expresión libre del pensamiento, de ideas, de opiniones y de posiciones favorables o desfavorables al TLC y a cualquier tema. Pues respetuosamente desde ASOJOD les solicitamos que así lo hagan. Verifiquen qué actividades planean las Asociaciones de Estudiantes (como la de Ciencias Políticas, que prácticamente coartó el derecho de expresión de quienes apoyan el TLC con el uso de las pizarras), la Federación de Estudiantes (y la cantidad de recursos que giran para favorecer al NO); las Escuelas (algunas de las cuales organizan debates con dos o tres panelistas de alto renombre que están contra el TLC frente a una persona casi desconocida que está a favor) y los demás órganos de la Universidad (Semanario, Radio U, Canal 15, etc) donde ni siquiera está garantizado el acceso a la gente del Sí.

Garanticen también seguridad para que reconocidas figuras públicas que están a favor del TLC puedan presentarse a la Universidad sin ser insultados o atacados. Pero sobre todo, ASOJOD les pide recordar que la autonomía universitaria es funcional, administrativa y de criterio, pero eso no significa que el Estatuto Orgánico de la UCR esté por encima de la Constitución (podríamos avocarnos quizá a elaborar un documento de posibles roces constitucionales del accionar de la UCR) y que la UCR no es una República independiente dentro del territorio costarricense y que no se encuentra regida por el ordenamiento jurídico nacional. Por favor, no interpreten la autonomía universitaria como un cheque en blanco para hacer en territorio de la alma máter, todo aquello que se le antoje a las personas.

No nos equivoquemos de nuevo


Con la resolución de la Sala de Jurisprudencia Constitucional sobre la constitucionalidad del TLC ha concluido una etapa más dentro del proceso institucional de análisis y valoración del tratado. A lo largo de los últimos años hemos sido testigos de las diferentes acciones para impulsar o detener el proceso de aprobación del TLC. Hemos sido testigos también de pasiones y razones, algunas bien sustentadas, otras sin sentido común. Llama la atención, sin embargo, la ausencia del análisis sustantivo del tratado: sus consecuencias económicas, tanto si se aprobara como si se rechazara.

En línea con las manifestaciones del licenciado Fabián Volio, connotado abogado constitucionalista, la convocatoria al referendo activó la participación de las más importantes instituciones de Costa Rica. La Asamblea Legislativa, el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Tribunal Supremo de Elecciones han participado, todos ellos, en preparar el camino para la consulta ciudadana. Dentro de este marco de participación, y como expresa su emblema,Lucem Aspicio, lo menos que podríamos haber esperado de la Universidad de Costa Rica (UCR) era el análisis crítico, ponderado, ausente de criterios ideológicos, sobre la viabilidad constitucional del proyecto. Sin embargo, la esencia de la Universidad fue secuestrada por la imposición del pensamiento único.

Debate sustantivo. Sobre la resolución de la Sala Constitucional, la Rectoría de la UCR envió un comunicado, el 4 de julio, respetuoso del fallo pero incapaz de reconocer la solidez del veredicto de los magistrados. En respuesta a esta comunicación y a título personal, manifesté, por la misma vía del correo electrónico, mi desacuerdo por los términos en los que la Rectora y el Consejo Universitario han tomado cartas en este asunto, desde el punto de vista jurídico. Procedo de esta forma porque estoy convencido de que la Universidad, mater et magistra , está en clara posición para aportar un debate verdaderamente sustantivo en el fondo y no en la apariencia y en la forma.

Lamentablemente, ni la Rectora ni el Consejo Universitario valoraron las opiniones de los abogados constitucionalistas que avalan el contenido del texto. La Universidad está llamada para formar opinión, no para adoctrinar. Necesariamente, la Universidad debe estar por encima de ideologías y muy por encima de suposiciones temerarias.

Lamentablemente, no se fijaron las autoridades de la UCR en que las cláusulas jurídicas de este tratado son las mismas contenidas en otros tratados ya firmados y en vigencia, y avalados por la Sala de Jurisprudencia Constitucional.

No valoraron la Rectora y el Consejo Universitario que la técnica comercial difiere en términos de la técnica constitucionalista, sin que por ello la primera suplante a la segunda. No valoraron tampoco que los profesionales en Derecho que redactaron el criterio de la UCR no son especialistas en materia constitucional.

Confianza en juego. No omito manifestar que me duele hasta lo más profundo cómo se pone en juego la confianza de la sociedad en la alma máter, cuando se procede con criterios de ponderación claramente sesgada, y cómo se utilizan los exiguos recursos de la Universidad en promover una causa sustentada sobre bases falsas.

Que esta resolución de la Sala de Jurisprudencia Constitucional sea una enseñanza que nos lleve a ser más ponderados, críticos y analíticos en nuestros juicios. Solo en el ámbito de la sana y equilibrada discusión podemos formar la mejor opinión. Y, en este sentido, debemos tener mucho cuidado de no incurrir en sofismas como los que hemos presenciado a la luz del fallo: destacar el criterio de dos magistrados, para avalar la posición de la Rectora y del Consejo Universitario, y dejar de lado lo esencial: que cinco magistrados dicen todo lo contrario.

Espero que la Rectora y el Consejo Universitario procedan ahora a analizar el efecto económico del tratado. Es lo sustantivo. Y para ello espero que convoquen a la Escuela de Economía y al Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas para que brinden su criterio. Por favor, sean ponderados y objetivos, no escojan a dedo quiénes pueden brindar esta opinión. No cometan el error de nuevo. Costa Rica se lo agradecería.

Juan E. Muñoz Giró, tomado del periódico La Nación

Las pasiones en torno al TLC



Resulta imperioso que nos cuestionemos por qué se han pasado casi por alto, sin acaparar gran debate en los medios de comunicación, los TLC que Costa Rica ha suscrito con países como Canadá, México y Chile, en tanto que el TLC con Estados Unidos lleva más de 4 años de discusión y ha generado huelgas, violencia y, sobre todo, tantas lucubraciones y mentiras.

Las razones son claras, sencillas y tripartitas. No es con cualquier país con el que se está firmando el tratado, es con EE. UU. No es un político del montón el que lo está impulsando, es Óscar Arias. No es un simple tratado el que está en discusión, es uno que propone la ruptura de monopolios. Para muchos universitarios, sindicalistas y políticos, estas son tres estocadas en lo más profundo de sus egos populistas y sus complejos antiimperialistas. Los intereses que gravitan en torno al TLC son de tanta trascendencia que no se debe ser tan incauto de creer que los que se autoproclaman defensores de la soberanía, los agricultores o los pobres, son unos arcángeles altruistas, ellos están en esto por proteger lo que les conviene.

La cúpula sindical criolla es de corte y formación marxista, pero, por encima de todo, tiene una fobia antiyanqui digna de ser estudiada por un psicoanalista. No obstante, todo se queda en lo teórico, porque en la práctica son más capitalistas que el mismísimoTío Sam . La virulenta lucha contra el TLC responde a un afán desesperado por no perder el control de instituciones estatales como el ICE o el INS, y así seguir disfrutando de las gollerías y prebendas de sus convenciones colectivas. El estatismo y los monopolios son los mejores aliados de la burocracia sindical, mientras que el libre mercado y la competencia los pueden debilitar.

Travesti político. Los celos y frustraciones carcomen las conciencias de ciertos expresidentes y sempiternos excandidatos que pretenden cambiar, a como dé lugar, los epitafios de sus tumbas políticas. Señalan a Óscar Arias como el responsable de sepultar sus aspiraciones presidenciales y no pueden disimular el prurito que les causa ver a un líder y un verdadero estadista con probado talento. Dichos sentimientos no se justifican, pero son entendibles; lo que no tiene perdón es que mancillen y pongan en entredicho instituciones como el TSE y la Sala Constitucional; peor aún , han hecho eco y hasta han avalado las críticas hacia nuestro país que han osado hacer personajes de la poca talla y estatura moral de Hugo, Fidel y Daniel.

Como bien lo describen Mendoza, Montaner y Vargas Llosa en su libroEl regreso del idiota , Ortega es el típico travesti político que gana las elecciones diciendo que respetará la propiedad privada, que atraerá inversión extranjera, propiciará buenas relaciones con los EE. UU. y guardará fidelidad con la democracia, pero, cuando se siente acuerpado y envalentonado por sus amigotes, despotrica contra los gringos y suscribe la “Declaración de Tintorero” en la que llaman a luchar contra el TLC en Costa Rica y apoyar la campaña para que se rechace en el referendo. Todo esto después de que él no pusiera ninguna objeción y ayudara a aprobar el TLC en Nicaragua. Además, tiene el descaro de enviar a nuestro país funcionarios de la Promotora de Inversiones ProNicaragua para promover el traslado de fábricas usando como gancho las ventajas y beneficios del TLC que tienen vigente con EE. UU.

¡Qué paradoja! Y nosotros aquí perdiendo tiempo valioso, ya que, a falta de argumentos, deben recurrir al cotilleo, a inventar sandeces tales como que, si en nuestro país pasa el TLC, van a instalar fábricas de armamento pesado, que se van a trasegar órganos humanos, que se van a llevar el agua y la isla del Coco, que van a desaparecer los agricultores y, además, inventan teorías conspiratorias y tiranías. Disfrazan la verdad hasta hacerla irreconocible. No seamos ilusos, ya basta de engaños, si el TLC fuera tan nefasto como nos quieren hacer creer, le hago una invitación pública y cordial a Daniel Ortega para que solicite la exclusión de Nicaragua de los términos del tratado.

En las filas del PAC, los temas insignia de las elecciones y de su papel de oposición han sido la ética de la galleta y la intransigente campaña del “no” al TLC. En dicha campaña han cometido el grave error de unir esfuerzos con la camarilla sindical, cediéndoles el protagonismo y conformando un grupo muy heterogéneo, peligrosamente extremista y beligerante. El PAC dio un paso al vacío, tanto apremio y pasión obedecen a un motivo, a una señal inequívoca de que, si pierden el referendo, también pierden las próximas elecciones.

Muy mal ejemplo dan las universidades públicas, no solo por apoyar incondicionalmente la campaña del “no” sin brindar la oportunidad de un debate justo y equilibrado, sino por permitirse el lujo de tener funcionarios de muy alto rango trabajando casi a tiempo completo en dicho movimiento. Con cuánta ligereza se están administrando los ¢130.000 millones con los que el Gobierno financia a las instituciones de educación universitaria estatal en el 2007.

Los que se oponen al TLC han querido encauzar la discusión al terreno ideológico-dogmático, cuando en realidad lo que se está decidiendo es si queremos importar y exportar sin aranceles con nuestro mayor socio comercial. Cuando el sentimiento de pasión supera la razón, se pierde toda objetividad, no se juega con cartas abiertas.

Rolando Guzmán Calzada, tomado del periódico La Nación

miércoles, 25 de julio de 2007

No hay peor ciego que el que no quiere ver


En ASOJOD no nos cansaremos de comentar este tipo de noticias, que nos dejan un aire puro de esperanza tan necesario en un ambiente contaminado por los prejuicios ideológicos, la hipocrecía y el retorno a un pasado idílico redentor.

Señores no se trata de inventar el agua tibia, no se tiene que ser un genio para saber que dos y dos son cuatro. Es claro el camino por el cual nuestro país debe transitar: el de e la apertura, modernización, comnpetitividad y de la inversión, los cuales son los mejores transportes para llegar al destino del progreso y desarrollo.

En este orden de ideas es reconfortante escuchar que El Hotel Miraval Resort Punta Cacique invertirá alrededor de $900 millones (¢468.000 millones) en el golfo de Papagayo. Por supuesto que el bien que le hará dicha inversión a la región de Guanacaste es incalculable, definitivamente todavía en nuestro país existen personas que no están dispuestos a escuchar los cantos de sirena que nos llaman a la rebelión y al desorden civil.

Afortunadamente las buenas noticias aquí no acaban ya que CINDE ha indicado, que: trece nuevas empresas de servicios de alta tecnología abrieron operaciones en el país en el primer semestre, informó ayer la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).

La llegada de estas compañías representará la creación de 2.500 empleos en esa área, que hoy da trabajo a 15.000 personas y agrupa a 53 firmas, detalló Cinde.

En el primer semestre del 2006 llegaron 12 empresas y, al cierre de ese año, abrieron operaciones un total de 27, que sumaron 6.300 nuevos empleos al sector.

Este año, como en el anterior, la inversiones se concentran actividades más sofisticadas y de mayor valor agregado como diseño de software e ingeniería, arquitectónico, ensamble de piezas y prueba de prototipos.

Más empleo, más tecnología, más especilización y valor agregado deben de converitrse en nuestras herramientas para salir de la miseria del tercer mundo.

De nuevo en ASOJOD preguntamos: mientras los particulares y la ¨colonizadora¨ inversión extranjera están creando más trabajos y oportunidades para los costarricenses, ¿qué hacen los abanderados del NO, qué es lo qué hacen nuestro sindicatos (los supuestos defensores de los trabajadores, sino que lo dijan los empleados de ALUMNASA)? Lo cierto es que ya ha quedado claro cuales son los verderos intereses de dichos grupos, cuando vemos a través de los medios de circulación nacional la propia estafa que la ANEP le ha hecho a sus asociados.

En Vela


La denuncia contra la cúpula sindical de ANEP, publicada la semana pasada, sobre las desviaciones legales, morales y administrativas internas, no es novedad ni escándalo. Es la confirmación de lo previsible y lógico: la ausencia de democracia, de controles, de discusión crítica, de transparencia y, como férrea lápida marmórea, la paranoia ideológica, que atonta y desnaturaliza todo, producen estos males.

Desde Stalin a Pinochet, de la dinastía de los Somoza a Fidel Castro, de Pol Pot a Hugo Chávez, de Trujillo a Kim Il Song, para hablar de las grandes ligas, hasta las divisiones menores de aprendices y novicios, la metodología es la misma. ¿Qué diferencia hay entre Albino Vargas, en ANEP, y Jorge Nery Carvajal, en el Comité Olímpico (CON)? La diferencia está en las siglas. El resto es idéntico, hasta el lenguaje. Entre los dos acumularán, dentro de poco, unos 40 años de reelecciones, una marca, gracias a los mismos métodos. ¡Oxidación y moho por dentro y por fuera! Las consecuencias son parecidas: ineficiencia, ridículo, grandilocuencia y, sobre todo, miedo de perder el poder.

En cuanto a ANEP, todo ha sido positivo, hasta la comedia montada, el viernes pasado, en El Tobogán. Tobogán o resbaladero, ¡qué metonimia tan precisa! Cuando un sindicato exhala el tufillo denunciado por una fiscal valiente y cuando esta debe pedir protección oficial ante las amenazas recibidas, ¿estamos ante un sindicato, esto es, una asociación en defensa de los agremiados trabajadores, o ante qué?

Pues bien, este “qué”, que hace la gran diferencia, verifica lo denunciado por tirios y troyanos por muchos años: la necesidad de distinguir entre el sindicalismo genuino, organización social consagrada en nuestras leyes, y el falso sindicalismo, que ha vivido en medio de la impunidad, del miedo y del chantaje, que declara huelgas cuando le viene en gana, que bloquea calles, escuelas, muelles y hospitales, y que tiene el tupé de decirse defensor de los trabajadores y arroparse en la bandera de Costa Rica.

Esta mixtificación forma parte de la confusión de conceptos –intelectuales y morales– reinante en Costa Rica, que tanto hemos denunciado, y de la estrategia de la manipulación y del miedo, prevaleciente en diversos sectores académicos, administrativos, políticos y en no pocos espacios de algunos medios de comunicación, privados o públicos. Esto es, en el fondo, lo que se debate en nuestro país en estos meses: la democracia albina, de bazucazos o callejera, o la institucio- nalidad democrática. Las más variadas causas nos han conducido a esta encrucijada. La polarización no es propiamente de personas, sino de principios y de valores.

Por Julio Rodríguez
Tomado de la Nación

¡Ya no hallan qué inventar!


Los detractores del TLC, ante la falta de argumentos coherentes para degradar el acuerdo, recurren a los razonamientos más inverosímiles. Unos dicen que con el TLC abriremos nuestras fronteras al comercio de armas de guerra. Otros, no menos creativos, afirman que con el acuerdo se podrán vender y comprar tejidos humanos, huesos y órganos, para injertos o trasplantes.

Comercio de armas. Las armas quedaron cubiertas en el programa de eliminación de aranceles contenido en el TLC. No obstante, a continuación mencionaré algunos ejemplos para demostrar que el arancel aduanero para este tipo de mercancías es secundario y no resulta determinante para que un producto pueda ingresar al país. Actualmente, muchos productos que podrían atentar contra la moral pública, la seguridad, la salud y la vida de las personas y de los animales, o que podrían menoscabar la preservación de los vegetales tienen un arancel del 0% (sin TLC). Así ocurre con químicos radiactivos (uranio 235), desechos nucleares (cartuchos agotados de reactores nucleares), revistas pornográficas, DVD con material porno- gráfico y pólvora, entre otros; sin embargo, ello no implica que su importación en Costa Rica pueda realizarse sin restricciones o prohibiciones.

La importación de tales productos está sujeta a una serie de medidas no arancelarias (permisos, autorizaciones previas o licencias de importación) que restringen su acceso. En el caso de drogas y estupefacientes, el Ministerio de Salud es el órgano público competente para emitir o rechazar un permiso de importación. En cuanto a armas, esa función compete al Ministerio de Seguridad.

Protección y seguridad. Al otorgar un permiso, para esos ministerios no interesa si el producto está o no en libre comercio, si tiene o no un arancel aduanero, pues sus funciones se relacionan con la protección de la salud humana o la seguridad pública, no con el mero comercio de la mercancía. Por su parte, en las aduanas solo tienen competencia para autorizar la importación de aquellas drogas o armas que cuenten con el permiso respectivo, se encuentre el producto amparado o no a un TLC, con Chile, EE. UU o con cualquier país del mundo.

Así, por ejemplo, como en el arancel de EE. UU. la cocaína, clasificada en el código arancelario 2939.91.00.00, tiene un arancel del 0%, ¿se podría deducir de esto que los estadounidenses están pensando en liberalizar el comercio de dicha droga? ¡Claro que no! ¿Acusarán ahora al TLC de intentar liberalizar el comercio de cocaína, marihuana y demás drogas y estupefacientes? ¡Solo eso faltaba!

El comercio de cocaína está prohibido y continuará estándolo, en razón de que para este tipo de producto el impuesto a la importación resulta irrelevante. La restricción al comercio viene dada por lo que se denomina excepciones generales, expresadas en forma de medidas no arancelarias al comercio. Esto rige también para las armas de guerra, sustancias explosivas, metales radiactivos, otras drogas, pesticidas como el DDT, asbesto y muchos otros.

Comercio de órganos. Recientemente, en Diario Extra, un grupo de respetables galenos (Guido Miranda, Rodrigo Cabezas, Agustín Páez y Jorge Robles) manifestaron que con el TLC se podrán vender huesos, órganos y tejidos humanos.

Efectivamente, los huesos, órganos y tejidos humanos quedaron en libre comercio en el TLC. Pero, ¡albricias!, antes de las negociaciones con EE. UU. ya tenían un arancel del 0% y lo continuarán teniendo, aun sin TLC.

Que un producto tenga 0% de impuesto aduanero en el arancel de un país no significa que su comercio sea libre. Las leyes nacionales que garantizan intereses legítimos y esenciales de una sociedad, como la salud pública, la paz, la seguridad y la moral, estarán siempre por encima del frío número de un impuesto.

Aunque todos tenemos el derecho a opinar sobre el TLC, por respeto a los ciudadanos, estamos obligados a hacerlo de manera responsable y fundamentada.

Por Juan Luis Zúñiga
Tomado de la Nación

Envidia de la buena


La Asamblea Legislativa de Panamá ratificó el tratado de libre comercio con Estados Unidos, dos semanas después de haber sido firmado por los representantes de ambos gobiernos. Esa noticia debería conmocionarnos.

El contraste entre los logros que esta obteniendo Panamá y el atraso mental que estamos viviendo en Costa Rica es impresionante. Hace pocos años ambos países teníamos problemas parecidos, pese a tener el ingreso por habitante más alto de la región e indicadores sociales más elevados que el resto de los países centroamericanos. Ahora, Panamá nos empieza a sacar ventaja.

Mientras Panamá aprobó una reforma tributaria profunda que condujo a una modernización del sistema tributario, acá tenemos más de 5 años de estar discutiendo en el Congreso la propuesta que presentó el Poder Ejecutivo.

El Congreso panameño aprobó una ley que moderniza a las instituciones de la seguridad social, y los resultados son obvios. Nosotros todavía seguimos pensando en la seguridad social de hace 30 años.

El mejor y el peor. Panamá cuenta con el aeropuerto más moderno y más eficiente de Centroamérica. Nosotros tenemos el aeropuerto más atrasado de la región, pese a que el Juan Santamaría tiene mayor número de vuelos y de pasajeros que Tocumen.

Las carreteras panameñas, construidas a base de concesiones, son de las más modernas de la región. Nosotros seguimos con la misma red vial desde hace 30 años.

El pueblo panameño fue en octubre del 2006 a un referéndum para aprobar el programa de modernización y ampliación del Canal y abrumadoramente votó apoyando al Gobierno, por un proyecto que significará una inversión de $7.000 millones.

No es de extrañar que, a partir de este año, Panamá tenga el ingreso por habitante más alto de Centroamérica, superando por primera vez a Costa Rica. La producción interna panameña crecerá en el 2007, fácilmente, a una tasa de 10% y se estima un crecimiento por lo menos del 11% en el 2008.

Aprovechamiento pleno. Panamá tiene visión de futuro. Han sido capaces en pocos años de modernizar su economía y aprovechar plenamente las oportunidades que el mundo de la globalización les está brindando. Además del TLC con EE. UU., en los últimos años han acordado convenios comerciales con otros países, incluida Costa Rica.

Es triste darse cuenta que mientras los vecinos del sur van a paso acelerado en el proceso de modernización de su país, en Costa Rica hay grupos que solo tienen una visión hacia atrás, sin darse cuenta de las grandes oportunidades que el país está desaprovechando y que no regresarán en el futuro.

No cabe la menor duda de que en pocos años Panamá no solo tendrá mejores indicadores económicos que Costa Rica, sino que tendrá mucho mejores indicadores sociales.

¿Qué nos pasa? Salgamos de la modorra en que hemos caído y veamos el futuro con positivismo y optimismo. Unámonos en un esfuerzo nacional que nos lleve a modernizar nuestro país y a aprovechar las grandes oportunidades que el mundo globalizado de hoy nos brinda para beneficio de nuestra población, en particular de los más jóvenes, los agricultores, los trabajadores y los pequeños empresarios.

La decisión del 7 de octubre es nuestra. Debemos participar con entusiasmo en la convocatoria para ratificar el TLC con Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos No desaprovechemos esta oportunidad para que no tengamos que arrepentirnos después.

Por Fernando Naranjo
Tomado de la Nación

martes, 24 de julio de 2007

El valiente triunfa


Lo que está ocurriendo en Panamá debe llamarnos la atención, y debería ser tema de reflexión y diálogo con amigos y familiares en los momentos decisivos que vive Costa Rica.

Los de la tierra del Canal avanzan a paso firme hacia el desarrollo y le gritan al mundo, sin tapujos, que quieren transformarse en “el Singapur de América”. Su receta es clara: dejar de lado la indefinición y recuperar la disposición de innovar y explorar nuevos rumbos.

La prensa ha informado que con una inversión de $35.000 millones para proyectos como refinerías, relleno y saneamiento de la bahía de la capital, incluidos los $5.250 millones de la ampliación del Canal, Panamá aspira a convertirse en la plataforma logística, marítima, aérea y energética de la región.

Múltiples atractivos. La ofensiva incluye la construcción de decenas de rascacielos, dos refinerías, varios puertos y centros turísticos. Se ofrece además la zona libre de Colón, donde ya operan 2.000 empresas que generan miles de trabajos, una excelente conectividad aérea, comunicaciones de calidad y gran estabilidad económica. Súmele a ello la seguridad, el buen clima y la belleza del país, motivos todos que atraen a inversionistas extranjeros con alto poder adquisitivo, lo que a su vez genera la instalación de múltiples servicios ligados a la salud, ocio y bienestar.

Y un dato más para meditar: Mientras aquí llevamos cuatro años debatiendo el TLC, el pasado 12 de julio el Congreso de Panamá ratificó su tratado con Estados Unidos, apenas dos semanas después de que el convenio fue firmado por ambos Gobiernos. ¡Dos semanas!

En resumen, Panamá está creyendo en sí, se está convenciendo de que puede cambiar y con ello está abriendo nuevas oportunidades que hacen que la ciudadanía mire al futuro con optimismo.

Guatemala en marcha. Interrumpo el caso panameño para dar una noticia de última hora: Guatemala acaba de anunciar que en solo un año de vigencia del TLC con Washington, sus exportaciones crecieron 29,2% y ya se generaron 4.500 nuevos empleos para los chapines.

Sí, Costa Rica, nuestros vecinos están tomando ventaja, mientras acá algunos insisten en el camino de la parálisis y amenazan con boicotear la decisión que el pueblo tomará en las urnas, libre y soberanamente, el próximo 7 de octubre.

Son esos personajes del “no” a los que la Sala Cuarta les destruyó todos los fantasmas que habían sembrado contra el TLC. Son aquellos a los que sindicatos extranjeros que idolatran a Chávez, Fidel y Ortega les ofrecen ayudita económica, violentando la ley costarricense e insultando a nuestro país.

Son los mismos que en la década de 1980 casi nos llevan a la debacle, o que siguen anclados a su pasado comunista, y que pretenden hacernos creer que, en plena globalización, el tiempo se ha detenido a esperar que Costa Rica despegue.

No, señores. Panamá, Chile, México, Guatemala y hasta la misma Nicaragua de Ortega, que hace rato tiene TLC, ya avanzan y toman distancia. Les recuerdo el refrán: “Mientras el tímido posterga, el valiente va, triunfa y vuelve”.

La buena noticia aquí es que Costa Rica tiene todo para levar anclas con norte claro hacia el futuro. Es cuestión de tomar las decisiones que por años hemos postergado, de pensar en grande y, sobre todo, de que derrotemos al miedo y la mezquindad con optimismo, valentía y corazón… mucho corazón.

El país y nuestras familias lo merecen.


Pablo Guerén Catepillán, tomado del periódico La Nación

lunes, 23 de julio de 2007

Hacia un entendimiento del comercio



Desgraciadamente nuestra sociedad se ha convertido en tierra fértil para el cultivo de una serie de falacias comerciales, que nos atrapan en un mundo de idiotez y que nos ciega a la hora de tomar las medidas comerciales que el país necesita para su crecimiento económico. Este ensayo tiene como fin desnudar esos mitos comerciales que diversos sectores de nuestra sociedad se han encargado de cosechar.

¿Exportar e Importar ?

La exportación y la importación no son más que compras y ventas comunes y silvestres. Estamos frente a una exportación cuando se entrega un bien, producto o servicio, en cambio nos encontramos frente a una importación cuando se recibe un bien, producto o servicio. En nada cambia la naturaleza de estas dos actividades económicas, por el mero hecho de que se realicen en países distintos. Si Juan desea venderle un pantalón a José, la operación que debe realizar para cumplir su objetivo no es distinta por el hecho de que José se encuentre en Costa Rica o en cualquier otra parte del mundo. La esencia del comercio es siempre la misma sin importar donde se encuentren los sujetos que la realizan. Por tanto, es absurda la preocupación que surge cuando se da un déficit en la balanza comercial –infortunadamente hemos caído en el mito de que exportar es bueno e importar es malo- pues nadie lleva la balanza comercial entre San José y Limón o entre Alajuela y Heredia, simple y sencillamente porque no es relevante. La balanza comercial siempre estará equilibrada, ya que uno sólo podrá importar cuanto exporte. Es decir, para continuar con el ejemplo, si Juan vende ese pantalón en 200 colones, este sólo podrá importar sumas por este monto, no más que eso. Por eso es importante aclarar que el fin de la exportación siempre será la importación: nosotros entregamos un bien, servicio o producto, con la finalidad de después adquirir otros bienes, servicios y productos los cuales satisfagan nuestras necesidades de consumo.

¿Quiénes ganan y quiénes pierden?

Ya desde la década de los 70, con la popular teoría de la dependencia, nos han querido meter la idea de que el juego de la creación de la riqueza es de suma cero, que para que haya ganadores debe haber necesariamente perdedores, que el mundo no es más que un complot entre los países del centro contra los de la periferia, etc. Pero esto no es así: la transacción comercial libre siempre beneficiará a las dos partes por la simple razón que de no hacerlo, el intercambio no se realizaría, pues las partes son intercambian por su voluntad. Siguiendo con el mismo ejemplo, para Juan es más valioso tener 200 colones en sus manos que tener el pantalón, mientras que para José es más valioso obtener el pantalón que seguir teniendo guardados los 200 colones en su billetera. Para que se de un intercambio libre, lo que uno va a recibir debe ser considerado más valioso que lo que va a entregar. Esta es la razón por la que existe un verdadero beneficio mutuo dentro de estas transacciones.

¿Son los países unidades económicas?

Desdichadamente siempre que se habla de comercio se involucra a los países, los cuales son vistos como unidades económicas, más aun, como agentes económicos. Se nos dice que Costa Rica exportó tantos productos, que importó tantos otros, que consumió estos productos, mientras que produjo tales otros. Esto es un craso error: los países no producen, ni consumen, ni exportan, ni importan absolutamente nada; no existen como entes económicos, sino que son los individuos los que realizan todas estas actividades. Esto es importante ya que dentro de los países se debe distinguir entre dos grupos: los productores y los consumidores, los cuales se ven favorecidos en forma muy distinta dependiendo de la política comercial que se adopte. No se tiene que ser muy inteligente para darse cuenta de que los productores se benefician por políticas que produzcan escasez de opciones en el mercado, lo cual acrecienta el precio de sus productos. En cambio, los consumidores se ven beneficiados por aquellas políticas que permitan que exista la más amplia gama de opciones. Por eso, los consumidores se ven beneficiados por aquellas políticas que causan la abundancia y con ello disminuyen los precios.
Por tanto, no se puede hablar si tal política comercial beneficia o perjudica a Costa Rica, la discusión se debe dar en otros términos. La pregunta a responder es a cuál grupo beneficia tal política comercial: a los productores o a los consumidores. Es claro que se debe optar siempre por la política comercial que beneficie a los consumidores, primero porque el número neto de consumidores es siempre superior al de los productores, y segundo porque estas políticas son las que mayor riqueza generan, ya que son las que satisfacen las necesidades de consumo de una manera más eficiente. Esto ya había sido explicado por Adam Smith cuando en 1776 escribió que “en todos los países, el interés de la inmensa mayoría de la población es y debe ser siempre comprar lo que necesita a quien vende más barato”.

¿Son tan malos los subsidios?

Un subsidio no es más que la transferencia de dinero que hacen los tax payers del país en donde se produce el bien o servicio subsidiado, a los consumidores que adquieren el producto subsidiado. Por eso, los subsidios son una gran injusticia para quienes los pagan, no para los consumidores de otros países que no contribuyen a pagarlo y que más bien logran adquirir productos más baratos. Mucho se ha hablado de los famosos subsidios respecto al tema del TLC; muchos demagogos afirman que nuestros productores no podrán sobrevivir ante la “competencia desleal” que realizarán los productores americanos, los cuales se ven favorecidos por los subsidios que les regala su gobierno a costo del dinero del resto de la sociedad. Pero es necesario poner las cosas en perspectiva: de los productos que reciben subsidio por parte del gobierno americano, el único producto que se produce en el país es el arroz, por lo que el resto de productos subsidiados que ingresen al país no pondrían en peligro a nuestros productores, todo lo contrario, más bien pueden servir como materia prima sumamente abaratada.
En cuanto al caso del arroz muchas cosas se deben decir: la primera de ellas es que la desregulación del mismo está pactada para un plazo de 20 años, por lo que los arroceros contarán con todo el tiempo necesario para prepararse para la apertura. En segundo lugar, a nuestros queridos estudiantes, que en una forma tan desinteresada bloquean calles para proteger a “pequeños campesinos”, les informo que la situación que atraviesan estos en el caso del arroz no podría ser hoy aun más decadente. Hoy en día la Corporación Arrocera se tiene montada una artimaña mercantilista, que beneficia a los grandes productores. En el informe No. DFOE-AM-16/2004 del 4 de agosto del 2004, la Contraloría General de la República indica que: “el efecto distributivo regresivo que se presentó, donde el menos beneficiado fue el productor pequeño que apenas subsiste, se muestra claramente con los siguientes datos: en manos de 33 grandes productores que representan apenas un 3% del total, quedó más del 50% de las ganancias”. Tan sólo una de esas 33 empresas obtuvo la cuantiosa suma de $ 476.000,00.

¿Cómo se crea la riqueza?

Muchos equivocadamente creen que el secreto de la riqueza se encuentra en la producción. Creen que por el sólo hecho de producir algo ya se hay riqueza, noción que es totalmente errónea. Como se ha venido diciendo a lo largo de este ensayo, sólo se crea riqueza cuando se produce un bien que satisfaga una necesidad de consumo, puesto que somos más ricos cuanto más podamos consumir y para poder consumir debemos exportar productos que el resto de individuos quiera importar, y para lograrlo debemos hacerlo de la forma más eficiente posible.
Para satisfacer estas necesidades de consumo existen dos caminos que se pueden recorrer, pero que nos llevan a lugares distintos. El primero es el modelo de la autosuficiencia, en donde el individuo produce todo aquello que necesita consumir. A simple vista salta el problema que presenta este sistema, ya que el individuo se verá obligado a producir cosas para las cuales no tiene una facilidad o que las circunstancias de espacio, tiempo, especificaciones climatológicas, etc. le impiden producir. El segundo es el modelo de la especialización e intercambio, en donde cada individuo se concentra en un producto y después lo intercambia por otros. Este sistema permite una mayor asignación de recursos al tiempo que permite que la persona se vuelva más experta en su labor, con lo que mejora su productividad, haciendo a su producto más atractivo y accesible. Es claro que para que este sistema funcione a la perfección se requiere de una amplia libertad económica, ya que de nada nos sirve que alguien produzca un producto de mejor calidad a un mejor precio si un gobierno, mediante barreras arancelarias, nos impide obtenerlo. También se necesita de un amplio respeto a la propiedad privada, para que con ello ninguna persona se vea disuadida a producir o consumir.

El flagelo del proteccionismo

El proteccionismo es el desarrollo de una política económica en la que, para proteger los productos del propio país, se imponen limitaciones a la entrada de similares o iguales productos extranjeros mediante aranceles e impuestos a la importación que encarezcan el producto. Una vez que se elige esta política se deben de soportar sus devastadoras consecuencias. Lo primero que significa proteccionismo es tener menos dinero en nuestros bolsillos, ya que pagamos un sobreprecio artificial creado simplemente por designios políticos y además porque se debe mantener a toda la burocracia que se encarga de verificar que las políticas proteccionistas se apliquen. Prueba de ello es el estudio realizado por Ricardo Monge y Julio Rosales en 1998, donde se demostró que la “protección a los productos sensibles” reducía el ingreso de los más pobres en un 41%. Al tener menos dinero en los bolsillos no hay que ser muy perspicaz para darse cuenta que las personas van a consumir menos.
Con las políticas proteccionistas también se impide la generación de nuevos empleos, ya que todo este dinero que se pierde en sobreprecios e impuestos debería ser utilizado por los ciudadanos para obtener más productos, lo cual no sólo los beneficiaría a ellos sino también a los productores y a todas las personas involucradas en el proceso de producción. El otro gran problema que plantea el proteccionismo son las distorsiones que el arancel provoca dentro de la estructura de la producción, haciendo que los recursos se transfieran a actividades menos productivas, provocando con ello una reducción de la productividad media y del trabajo. Respecto a esto, Rigoberto Stewart ha mencionado lo siguiente: “las restricciones al comercio hacen que la producción se desplace de lugares donde las condiciones naturales de producción son más favorables a lugares donde lo son menos; de actividades que cuentan con ventajas comparativas a otras que carecen de ellas. La liberalización del comercio tiene el efecto opuesto. En Panamá, por ejemplo, muchos recursos de producción han sido utilizados en actividades donde los productores no tienen ventajas comparativas y, por tanto, el retorno económico, al país ha sido negativo”. En solo cuatro de esas actividades –arroz, ganadería, leche y azúcar -, Stewart (1996) estimó que la asignación de 1.6 millones de hectáreas generaba al país, en 1996, una rentabilidad anual de $19 millones (calculada con precios no distorsionados). Por último, el proteccionismo genera el mal hábito que Buchanan llamara rent seeking behavior, que es aquel comportamiento económico dentro de marcos institucionales en que los esfuerzos de los individuos para maximizar valor generan pérdidas más que beneficio social. Ejemplo de esto el empresario, productor proteccionista, el cual en vez de inventar un nuevo producto o satisfacer en forma mejor las necesidades de consumo de sus compradores, gasta sus esfuerzos en conseguir el favor político que le permita seguir en su negocio sin el más mínimo logro.

Por Manuel Echeverría