lunes, 28 de septiembre de 2009

Tema polémico: el inicio de la carrera electoral


A pesar de que muchos candidatos llevan semanas bombardeando los medios de propaganda –el caso más notorio es Otto Guevara- hasta este mes de octubre empieza la campaña electoral, la cual culminará con la elección del próximo presidente para el periodo 2010-2014. Por ello en ASOJOD queremos dedicar este Tema polémico para analizar el panorama hasta el día de hoy.

El pasado jueves, la Nación publicó una encuesta de Unimer, dentro de la cual se pueden destacar los siguientes datos: primero que todo, resulta contundente la ventaja que posee Laura Chinchilla sobre el resto de candidatos, ventaja que ha mantenido desde el día que ganó la convención en Liberación Nacional. En la referida encuesta, Chinchilla aparece con un apoyo del 55% de los votantes, con especial fortaleza en el sector de juventud -donde no pareciera existir explicación racional para este fenómeno- y entre las mujeres, cuestión que resulta obvia dado la expectativa que puede tener para este sector de la población en cuanto a la posibilidad de elegir, por primera vez, a una mujer. Por último, Chinchilla obtiene la simpatía de las personas con bajos ingresos, lo cual también resulta de esperar a la luz del clientelismo político que Liberación ha construido valiéndose del Estado de Bienestar.

El candidato que aparece después de Chinchilla –pero sumamente lejana a ella- es el eterno Ottón Solís, del PAC, quien cuenta con el 13% de intención de voto. Entre su grupo de seguidores se destacan los estudiantes universitarios -qué dirá esto del nivel de la educación superior de nuestro país-. Muy cerca de Ottón, sigue el también candidato eterno del Movimiento Libertario: Otto Guevara. Tanto el partido como la figura de Guevara han tenido un repunte importante con relación a pasadas encuestas, lo cual da pie para pensar en la posibilidad de desplazar al PAC de ese segundo puesto y rezar por una segunda vuelta. No obstante, esta última opción parece bastante lejana.

El flamante imputado Calderón Fournier aparece en una cuarta posición con apenas un 6%. Es claro que el futuro político de Calderón dependerá de lo que lleguen a fallar los jueces penales el día 5 de octubre. Si resulta condenado, eso será todo para el expresidente; si sale absuelto habrá que ver si logra materializar dicha absolutoria en apoyo político, quizá apelando a una campaña de "mártir", cosa que en un pueblo terriblemente creyente en la fantasía divina, podría funcionar en alguna medida.

Dentro del margen de error aparece el autor de Socialismo Cuántico (¿?), Rolando Araya y más abajo, un grupo de candidatos insensatos y demagogos como Oscar López y, virtualmente, el "rector de la patria", Eugenio Trejos, entre otros. Es claro que los grupos del No al TLC terminarán matándose entre ellos y quitándose votos, al no haber logrado establecer una alianza que les permitiera capitalizar el alto grado de irracionalidad electoral de los costarricenses. Resulta extraño que los guardianes del "bienestar general" y los auténticos patriotas del NO, no pudieran dejar de la do sus egoístas intereses individuales –léase afán de obtener puestos, quizá para ¿enriquecerse?- y formar una alianza que salve a Costa Rica del maléfico imperio ¿neo? liberal. ¿Será que los distintos mesiás políticos, amantes de la "justicia social" y demás virtudes, tienen diferentes formas de salvarnos, formas tan incompatibles entre sí como para no poder hacer una alianza? ¿Será que la "visión" de Oscar López para hacer de Costa Rica, el cielo en la tierra, no calza con la propuesta ambientalista-feminista-comunalista-socialista-academicista del Frente Amplio o con el planteamiento cuántico-patriótico-socialdemócrata de Rolando Araya y Mariano Figueres?

En síntesis, es claro que Laura Chinchilla lleva la delantera, a pesar de su poca proyección y pésima participación en foros, debates y conversatorios, apostando a un continuismo, más como una prueba de pereza para proponer otras cosas que como una forma de darle seguimiento a políticas exitosas de la Administración Arias Sánchez (que a nuestro juicio no han existido). Un Ottón Solís y un Otto Guevara peléandose el segundo lugar, aunque muy lejos de Laura. Cabe destacar que, mientras Solís se ve cansado y sus propuestas son un refrito de lo ofrecido antes, Guevara parece más dinámico y con propuestas en muchas áreas, pero esperanzado en una segunda ronda que, si ya es difícil que llegue, más lo es que pueda vencer a Chinchilla, pues no sabemos con cuáles votos, además de los PUSC, podría contar el Movimiento Libertario. Es decir, no vemos a los simpatizantes del PAC, Frente Amplio, Alianza Patriótica o PASE, dando un giro a sus visiones de mundo como para votar por los más lejanos en el espectro ideológico con tal de evitar que el "continuismo de los Arias" prevalezca.

Con Calderón y los socialistas no hay que detenerse mucho, pues las sorpresas que podrían dar es a nivel legislativo, mas no presidencial. El primero, por la ya mencionada situación en que se encuetra, mientras los segundos, por su incapacidad para ponerse de acuerdo -si por la víspera se saca el día, nos preguntamos cómo gobernarían un país si ni siquiera pueden alcanzar acuerdos entre ellos mismos- no harán más que restarse votos entre sí.

Como han podido observar, el panorama parece, al menos a inicios de esta campaña electoral, bien claro. Sólo un milagro o un muy buen trabajo de los otros partidos podría evitar que Chinchilla regrese a Zapote, pero esta vez con la investidura de Presidente de la República.

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