lunes, 11 de enero de 2010

Tema polémico: impuestos y elecciones 2010


Uno de los temas que poco se ha hablado, pero que resulta vital a la hora de elegir un candidato es el tema de los impuestos, pues mucho se puede saber de la concepción de Estado de un gobernante con tener conocimiento de sus propuestas fiscales. Tampoco podemos olvidar que este ha sido un tema que en nuestro país se ha venido discutiendo con gran pasión desde el último plan fiscal. En ese momento se aducía que el Estado costarricense quebraría de no aprobarse más impuestos: al día de hoy sabemos que eso no era más que una gran mentira, aunque el endeudamiento para cubrir gasto corriente que ha impulsado este Gobierno señala que pronto, los defensores de la exacción y el gasto vendrán a la carga nuevamente. Por eso hoy queríamos dedicarnos a examinar las propuestas de los tres principales candidatos presidenciales respecto a este tema: Ottón Solís (PAC), Laura Chinchilla (PLN) y Otto Guevara (ML).

Ottón Solís ha sido claro en que desea obtener más impuestos, esto con el fin de fortalecer el Estado asistencial e intervencionista que ha ahogado al país durante los últimos 60 años. Así que la oferta del PAC es extraer dinero del sector privado para inyectarlo al siempre (in)eficiente sector público. Esta propuesta tiene varios problemas: 1) existe un fuerte incentivo a alimentar el clientelismo a través de los programas que se pretendan financiar vía nuevos impuestos; 2) Existe una burocracia que se queda con una parte importante de esos nuevos tributos y que puede convertirse en un grupo de presión; 3) Se fomenta una cultura del eterno infante y una dependencia nefasta en el Estado, lo cual pasa una gran factura sobre el tejido social y 4) Por último, la más importante, los impuestos crean pobreza, sobre todo los impuestos al capital, a la renta. Esto en razón de que dicho dinero que es extraído de los bolsillos de los costarricenses en nombre de la “justicia social”, es dinero que deja de ser consumido o ahorrado en el sector privado, lo que significa que en vez de ser consumido e incentivar el crecimiento de una actividad económica y aumentar los proyectos de inversión y con ello la demanda de trabajo y lo ssalarios reales, el dinero será ahora traspasado a las arcas del erario público con los problemas de incentivos señalados en los puntos 1, 2 y 3.

Por su parte, Laura Chinchilla va en una dirección similar, creyendo en la necesidad de más impuestos, aunque su partido alega que no es el momento oportuno para ello dado la crisis económica que a traviesa la economía mundial. Así que en este punto pareciera no existir una diferencia de fondo entre el PAC y el PLN, sino simplemente en el "cuando", porque no creerán, inocentes lectores, que los verdiblancos guardarán el abaco y la calculadora y nos dejarán sin nuevos impuestos.

Por último se encuentra la propuesta del Movimiento Libertario, la cual se basa en un flat tax, esto es, una tasa plana y baja que elimine la progresividad del impuesto de la renta, incentivando el ahorro, la inversión y el consumo y con ello el empleo y crecimiento de los salarios como se explicó con anterioridad. Además una tasa baja puede hacer más atractivo al país en temas de competitividad y así lograr la llegada de más empresas extranjeras, al tiempo que reduciría los costos legales y económicos que presentanel enmarañado sistema tributario que goza el país en la actualidad, en donde el empresario promedio costarricense gasta 282 horas al año calculando y pagando sus impuestos.

Parece que la única propuesta sensata en materia fiscal es la de Guevara, quien procura reducir el pesado fargo que cargamos los costarrinceses en cuanto a la tasa impositiva y los costos que esas exacciones generan. Algunos podrán alegar que en Costa Rica la carga tributaria es baja, en comparación con sociedades "avanzadas" como Suecia o Noruega y reclamarnos que, para darle mejores servicios de salud, educación, vivienda, subsidios, apoyos, inversiones públicas y demás ocurrencias, es necesario aumentar los impuestos. Obviando que en ASOJOD hemos dicho, en reiteradas ocasiones, que no estamos de acuerdo en que el Estado provea todos esos servicios (el único que aceptamos es seguridad ciudadana), vale la pena aclarar que Costa Rica, según el ranking “Haciendo Negocios” tiene tasas impositivas más elevadas que la misma OCDE: nuestro país carga a sus ciudadanos con impuestos que consumen el 54,8% de sus ganancias, mientras que la OCDE tiene una carga 10 puntos menor que la nuestra. Por supuesto que con este nivel de asfixia sobre la actividad productiva resulta imposible ir para adelante como diría la candidata verdiblanca.

¿Son necesarios más impuestos después de ofrecer este dato? Por supuesto que no. Esperemos que los electores tomen la decisión correcta y no le ofrezcan un cheque en blanco a ciertos candidatos que se encuentran ansiosos de asaltarlos y luego ser generosos con los recursos obtenidos por la fuerza.

1 comentario:

DR EXTRAÑO dijo...

Saben quienes son algunos de los más fuertes defensores del tema de los impuestos en Costa Rica?

Abogados “expertos” en el tema. Una vez que en la Cámara de Comercio de hablo de flat tax muchos de estos “expertos” alzaron su voz con horror.

Dicen que nadie sabe para quien trabaja… excepto el estado!