lunes, 18 de enero de 2010

Tema polémico: zona marítimo-terrestre


Para este Tema polémico, en ASOJOD queremos abordar la situación en que se ven las personas que habitan en la zona marítimo-terrestre en cuanto a la tenencia de propiedad privada y la afectación negativa en que viven, respecto a las oportunidades para generar riqueza, pues la Ley N° 6043, Ley de Zona Marítimo-Terrestre, representa una clara violación al derecho de la propiedad privada y genera grandes limitaciones para que los pueblos costeros se puedan desarrollar adecuadamente.

Esta ley estipula que todo el terreno ubicado en la franja de 200 metros de ancho a lo largo de los litorales de ambas costas del país no puede ser objeto de informaciones posesorias e impide a los particulares apropiarse de ellos ni legalizarlos a su nombre. En otras palabras, todo el terreno a menos de 200 metros de la costa le pertenece al Estado. Esta franja está dividida en dos secciones: la Zona Pública, que son los primeros 50 metros, que no pueden ser objeto de ocupación de ningún tipo a menos que el Estado así lo decida porque la obra será "en beneficio de todos los ciudadanos" o instalaciones turísticas de "notoria conveniencia para el país". La otra es la Zona Restringida, en la cual los particulares si pueden realizar obras de infraestructura pero por medio de concesión y el plazo de esta puede ser de 5 a 20 años con posibilidad de una prórroga de 20 años más.

Ahora bien, una gran parte de la actividad económica de las provincias costeras de nuestro país está estrechamente relacionada con los litorales. La actividad pesquera es fuente de ingreso de muchísimas familias de bajos recursos, muchas de las cuales tienen su residencia, lógicamente, dentro de la zona marítimo-terrestre. Sin embargo, estas personas no cuentan, muchas veces, con título de propiedad de sus residencias y esto las imposibilita a adquirir un préstamo bancario pues no pueden utilizar su vivienda como garantía, con la consecuente falta de oportunidades para que desarrollen pequeños emprendimientos por su propia cuenta. Por si fuera poco, aquellos que se aventuran a montar una empresa (verdadera aventura por la maraña de trámites, impuestos, permisos, pagos, licencias, etc que caracterizan a nuestro país), deben hacerlo en régimen de concesión, cuyo vencimiento provoca que vivan en constante riesgo de que, al finalizar, el Estado les deje en la calle.

Otra actividad seriamente perjudicada con esta ley es la ligada con el turismo. Inversionistas nacionales y extranjeros probablemente optan por no invertir en estos terrenos para hacer hoteles y restaurantes por el simple hecho de que saben que lo que construyan no será propiedad de ellos y están sujetos a que esta inversión caiga en manos del Estado. Además, vender esa propiedad en algún momento dado sería más difícil puesto que no puede contar la facilidad de que sea adquirida por medio de un préstamo bancario.

Si, como hemos visto, las limitaciones establecidas por esta norma no generan beneficios para los pobladores, entonces ¿para qué existe? Una de las razones principales por la cual se creó esta ley es por motivos de conservación del medio ambiente. No obstante, en ASOJOD nos preguntamos de qué manera el hecho de dejar la decisión de las obras de construcción en esta zona en manos de las municipalidades o el Estado ayuda a mejorar el medio ambiente, si las edificaciones que se construyen en esa área deben de contar con los mismos permisos que cualquier otra edificación fuera de la zona marítimo terrestre. Permisos que supuestamente deben asegurarse de que el impacto en el medio ambiente sea razonable. Por el contrario, al pasarle esa capacidad de decisión a las municipalidades lo único que se genera es que la distribución de esas tierras para obras de infraestructura responda a intereses políticos y se genere mayor corrupción.

Todo lo anterior reafirma un punto que en ASOJOD siempre hemos enarbolado: que las regulaciones y protecciones, contrario a lo que se cree, siempre terminan perjudicando a los ciudadanos.

10 comentarios:

Jesus Bonilla dijo...

Soy liberal igual que usted, sin embargo quiero hacer un comentario sobre este articulo ya que no estoy de acuerdo. He leido los comentarios de turistas (NY times) no los tengo conmigo pero es cuestion de buscarlos si quieres documentar la fuente, en las opiniones de la columna de Nicholas Kristof hablan mucho de esto http://www.nytimes.com/2010/01/07/opinion/07kristof.html, pues resulta que la Ley ZMT es percibido positivamente por los turistas. Al final es una vision a largo plazo...ya que el mundo cada dia mas se mueve hacia lo verde y areas de conservacion (el fin justifica los medios)...

Has ido a las playas de Panama? la ley de ZMT no existe, a mi personalmente me molesta ver en Panama muchas construcciones en la playa, no se puede pasar ni disfrutar de ella...

Hay leyes que talves no son "liberales" pero causan un buen impacto en la ideología sin quererlo... Si la ley me permitiera, yo tendría una playa solo para mí, pues construiría en la ZMT, pero en ese caso tendría un impacto negativo en la comunidad... y como se ven las tendencias, tendría un impacto negativo sobre un mercado verde cada día más grande y lucrativo... Para muestra un boton, veamos quienes son los turistas que hemos tenido recientemente(Bill Gates, Angelina Jolie, Leonardo Di Caprio, Britney Spears, Mel Gibson, Andre Agassi, Steve Case etc), y algunos de ellos han invertido conociendo esta "limitante".

DR EXTRAÑO dijo...

Como ustedes mencionan la ley 6043 discrimina y perjudica a los pobladores locales. Cuando fue redactada se excluyeron ciertas ciudades de su protección, pero el legislador se “olvido” de otras. Así por ejemplo Cahuita y Puerto Viejo en el Caribe no fueron tomadas en cuenta, y ahora pobladores cuyas familias en algunos casos tienen más de 80 años de tener una tierra no pueden titularla o disponer de ellas.

La ASOJOD dijo...

Don Jesús:

Gracias por su participación, entiendo lo que dice pero discrepo en el hecho de que dicha situación no pueda darse vía libre mercado, me explico. Si como usted dice los turistas valoran tanto ver áreas verdes, playas limpias con pocas construcciones, etc, esto significa que existiría MUCHOS incentivos para que las empresas desarrolladoras trabajen a la luz de este concepto. El medio ambiente y la propiedad privada no son excluyentes todo lo contrario se retroalimentan uno al otro, ¿acaso no es cuándo existe propiedad privada cuando se generan mejopres incentivos para cuidar e invertir en lo propio?

Manuel

Jesus Bonilla dijo...

El libre mercado debe tener regulaciones, y esta es una de ellas, que con sus limitantes, marca la cancha en dónde y cómo jugar.

Si dejamos las construcciones costeras a la libre, pues habrán jugadores que hagan las cosas muy bien y con buen gusto, y otras con gustos polísimos (para usar nuestra jerga), entonces todo sería un caos, qué te puedo decir? es nuestra idiosincracia. Has ido a Golfito? el gobierno les dio un almacén donde la afluencia de gente creció en la zona, pero has visto cuántos restaurantes bonitos y agradables hay? poquísimos...!!! por otro lado, has visto cuántos chinamos horribles??.

Esta ley creo se adecua a nuestra idiosincracia, de lo cual creo ejemplos como los de Golfito sobran...Si vos me decís que esto aplicaría para EEUU o para Suiza, talvés estaría de acuerdo, pero para Costa Rica me daría mucho temor...

Fijate que mi punto es regulación, para que no me mal entiendan de que mi posición es estar en contra de desarrollos costeros, de los cuales estoy en un 100% de acuerdo...

La ASOJOD dijo...

Don Jesús:

Claro que el libre mercado debe tener rewgulaciones: contra los fraudes, la violencia, las estafas, el incumplimiento de contratos, etc. Pero de ninguna forma se debe establecer una determinada estética a través del Estado. Lo que ud dice es aplicable mutatis mutandis a toda actividad económica productiva, es que acaso no existen ropa "pola", construcciones "polas", comida "pola" (nótese que cada quien dota de contenido dicha palabra como guste).

Manuel

Jesus Bonilla dijo...

Me parece que hablamos de lo mismo que debe haber regulación. Pero no hay que generalizar... si tu post fue para ZMT, pues hablemos de ella, y no tratar de convencer con ejemplos que no son comparables. Mira que los ejemplos que me indicas son de productos masivos, pero no aplica para bienes raices, como tampoco debería ser la misma para energía, etc.

Mi recomendacion a tus argumentos es que me des ejemplos muy buenos de desarrollos costeros donde no haya habido regulacion, utilizando ejemplos mas estadistas que tan generales.

Una ropa pola no me afecta, pero una construcción en la playa sí...por ejemplo accesos, paisajismo, tratamiento de aguas, conservacion flora y fauna, etc.

Si comparamos hagamoslo mangos con mangos...en este caso bienes raices. No usemos ejemplos que podrían confundir el tema que estamos discutiendo...que al final se no es tu intención, pero es demagogia.

La ASOJOD dijo...

Don Jesús:

No le puedo dar ejemplos de lo que me pide, ya que de lo que puedo hablar es de CR que es lo que conozco, y aquí todo tipo de construcción resulta imposible de realizarse sin permisos.

Lo que si puedo afirmar porque es un hecho apodíctico de la teoría económica es que si la gente demanda construcciones como las que usted desea y existe potencial de ganancias en ella, el propio mercado tendrá todos los incentivos necesarios para generar las mismas.

Manuel

Jesus Bonilla dijo...

Yo te di el ejemplo de Panama, donde la legislacion de ZMT no está y ahí vi muchisimos lugares donde construyen en la playa propiamente, escenografía horrible, accesos imposibles, contaminacion? pues me gustaría saber a donde van los deshechos... Pero positivos sin este tipo de regulacion no se me ocurre ninguno.

Al final, si la regulación es para algo que creo la gran mayoría está de acuerdo... pues que la regulen...En este caso específico con la ley de ZMT, nos garantizamos una protección a nuestras playas. Es mejor una ley que de garantía a ello a esperar que la teoría económica haga su tarea.

El problema es cuando regulan algo que afecta a la comunidad en general, como por ejemplo placas de taxis. Ahí si estoy de acuerdo que es la regulación es una tontería.

DR EXTRAÑO dijo...

Lo que plantea Don Jesús sobre las limitantes tiene mucho de cierto, por la propia naturaleza de una playa, no se puede esperar regularla igual que se hace con una montaña o un potrero.

Ahora eso no explica porqué no puedo tener un titulo sobre un pedacito de playa, con algunas limitaciones sobre construcción y demás (como es normal en todo terreno en CR), pero un titulo al fin; sin tener que preocuparme de que el Estado va a quitarme lo que ya hice y construí pasado un tiempo (que de por sí con o sin Ley ZMT puede ya hacerlo si lo considera de “bien común”, ¿o no tiene potestad expropiatoria?).

La ley de ZMT es de esas normas que crea dos clases de ciudadanos; los primeros, que pueden utilizar y disponer su tierra con cierta liberalidad, y los demás que en precario, son parecidos a siervos de la gleba en el siglo XXI.

Jesus Bonilla dijo...

DR Extraño,

Lo que dices es muy cierto, con ley de ZMT o sin ella, el estado puede disponer de un terreno o propiedad cuando lo considere necesario... por consiguiente acá lo que es es ver la institucionalidad y estado de derecho en un país como Costa Rica.

Mi familia ha gozado de una concesion de un terreno por 40 años y no hemos tenido problemas...

Hay puntos de la ley que definitivamente están muy mal, pero la escencia de ésta y por los desastres que he observado en Panama por la ausencia de regulación en zonas costeras, es mas saludable que perjudicial.