lunes, 5 de abril de 2010

Tema polémico: el capitalismo y la conciencia social


Muchas personas erróneamente tienden a asociar el socialismo con la conciencia social y, contrario sensu, afirman que las personas que son más afines al Capitalismo carecen de este conocimiento o virtud. Pues bien, nada más erróneno que esto. El capitalismo es un sistema económico que alcanza un alto grado de actividad productiva por medio de capital privado; en este sistema, las personas intercambian bienes y servicios, satisfaciendo de esta manera sus necesidades individuales, lo cual trae como resultado un beneficio generalizado de la sociedad.

El hecho de que cada individuo genere riqueza basado en un interés individual no quiere decir de ninguna manera que propicie una inexistencia de conciencia social. Podemos entender conciencia social como un conocimiento del bien y el mal que rodea al individuo. La conciencia social en las personas genera un deseo de que todos los seres su alrededor tengan sus necesidades básicas cubiertas y tengan la capacidad para lograr autorealizarse ¿Y por qué este conocimiento no puede existir en un sistema capitalista?

Es irónico pensar de esta manera pues los mismos hechos históricos contradicen esta aseveración; desde que inició el movimiento capitalista en el mundo, más personas han podido salir de la pobreza que en cualquier otro momento en la historia. Además, gracias al capitalismo y su incentivo a la generación de nuevas tecnologías, se originan constantemente formas de producción más eficientes de modo que se satisfagan las necesidades de cada vez más individuos. o que se utilizan para mejorar la salud y calidad de vida de los individuos. Desde un punto de vista de conciencia social se podría decir con toda certeza que el capitalismo ha dado mejores resultados que otros sistemas, en particular, por su diferencia con cualquier sistema donde exista distribución forzosa de los recursos: nadie le debe quitar a otros para mejorar su condición.

Los críticos del capitalimso dicen que el problema es que con este sistema se genera un afán de lucro y es antagónico con la conciencia social ¿Por qué? ¿Adónde está el fundamento de esta aseveración? Todas las personas tienen afán de lucro en algún grado y esto no quiere decir que sean incapaces de ayudar al prójimo. En un sistema basado en el mercado, las personas adquieren capital en libertad y con la misma libertad pueden usar su capital privado y su tiempo de la manera que mejor les parezca y puede ser en mejoramiento de la calidad de vida de otras personas y/o del medio ambiente. Inclusive, voluntariamente y sin violar las libertades de otros, grupos de personas constantemente se ponen de acuerdo y forman organizaciones privadas con objetivos claros de ayuda social, en mejoramiento del medio ambiente, etc. Todo esto sucede en sistemas capitalistas y con una gran ventaja: es el resultado de procesos decisionales individuales y voluntarios, donde cada quien utiliza sus recursos, tiempos e ideas y, de forma individual o mediante una asociación voluntaria con otros, se dedica a ayudar a quienes lo necesita.

La conciencia social nace del individuo y es este el que debe ponerla en práctica. Lo que no se vale es que un grupo de personas le arrebaten la propiedad a unos a para dársela a otros supuestamente con un carácter de ayuda social. Este tipo de acciones, características de sistemas Socialistas, lo único que generan es que no se genere riqueza y, por lo tanto, se propicia la pobreza en forma generalizada.

2 comentarios:

Diego Molina dijo...

Es posible que personas con mentalidad capitalista posean conciencia social, de hecho estoy seguro que las hay, sin embargo, el capitalismo como ideología se basa en lucrar, y la solidaridad no es parte de su esquema. Quien la practica lo hace porque es parte de su sistema de valores, no porque el capitalismo lo promueva. El capitalismo promueve la competencia y el libre mercado, lo utópico sería que "la mano invisible" regule ese mercado y que la competencia sería justa, pero en la práctica eso no es así. Los grandes capitalistas se han destacado por su "instinto asesino" que los ha llevado a acumular grandes riquezas en detrimento del medio ambiente y de grandes sectores de la población. El libre mercado busca eliminar las distorsiones del mercado, que no son otra cosa que los derechos humanos y laborales que evitan la explotación de las personas y las leyes de protección al medio ambiente. Estas leyes representan pérdidas para las empresas. Un ejemplo de como las empresas buscan eliminar estas distorsiones y sino lo hacen fuera de la ley es el caso de Monsanto, la trasnacional de alimentos transgénicos, que ha contaminado ríos con materiales que han provocado cáncer a poblaciones enteras en EEUU, que falsifica pruebas científicas para aprobar alimentos dañinos para los consumidores y muchas cosas nefastas más. Esta empresa es sólo un ejemplo de lo que muchas hacen.

No creo que el socialismo sea la solución ni tampoco sea sinónimo de conciencia social, pero el capitalismo dista mucho más de ser ambas cosas, pues el capitalismo simplemente permite que las grandes riquezas se concentren cada vez en menos manos. Como dijo alguien que conozco: "para que exista Bill Gates debe existir África".

No creo que ni la derecha extrema ni la izquierda sean la respuesta, ambos han fallado, sino que se debe tomar lo mejor de cada una y desechar lo malo de ambas.

Saludos

La ASOJOD dijo...

Diego:

El capitalismo es un sistema de producción, donde los medios de producción son de caracter privado. En este sentido, cada quien puede disponer sus medios de la forma que más valore o aprecie (no necesariamente lo que más valore la gente sea acumular dinero).

Dicho esto, se deriva que si la gente no ayuda a otros es porque en su escala de fines, no se encuentra la caridad. Esto es así independientemente del sistema que se tenga, sea capitalismo, socialismo, etc.

La verdad desconozco el caso de la empresa que menciona, lo único que podría decir es que eso no es un acto que el capitalismo promueva o permita. Ya que se estaría violando los derechos de propiedad de alguien (el río no es de la empresa), cosa que es contraria a la base del sistema mismo.

Por último creo que lo más importante es que la riqueza de uno no es la pobreza de otros (Montaigne), siempre y cuando esta se produzca bajo reglas que respeten el derecho de propiedad y el libre intercambio de las partes.

Saludos

Manuel