lunes, 19 de abril de 2010

Tema polémico: la autonomía universitaria


La semana anterior se presentó un acto bochornoso en la Universidad de Costa Rica: (UCR) mientras un grupo de estudiantes se graduaba y pensaba más en su futuro laboral, otro grupo llegaba a gritar consignas y exigir la salida de la Rectora de dicho acto para que atendiera un "problema". Con malacrianza, intentaban interrumpir el acto y pateaban puertas para llamar la atención.

¿Qué estaba pasando? Resulta que, en un operativo para arrestar a un oficial de tránsito -que aparentemente estaba cobrando mordidas a cambio de no hacer infracciones-, los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ingresaron al campus universitario, desatando la furia de algunos estudiantes, quienes apelaban a una presunta violación a la autonomía universitaria. Los ánimos se calentaron y, sin tener muy claro quién inició, se armó un zafarrancho indescriptible, con personas heridas, arrestadas y daños materiales, pero principalmente, con una imagen reprochable en un espacio que, se supone, es cuna del diálogo y el conocimiento.

Muy pronto comenzaron a movilizarse ciertos individuos en la UCR, en las redes sociales y hasta en marchas, exigiendo respeto a la autonomía universitaria, condenando violaciones a esa garantía constitucional y, curiosamente, algunos hasta argumentaron que la "dictadura de los Arias" había ordenado la invasión para advertir que no toleraría la actitud contestataria del estudiantado. Por su parte, el OIJ (particularmente su director) aclaró en rueda de prensa que la acción se llevó a cabo conforme a Derecho y que, por la propia naturaleza de la situación, no podía coordinarse con las autoridades universitarias para un acto menos problemático. La Corte Suprema de Justicia también se pronunció, supuestamente a favor del OIJ para luego indicar que ordenaría una investigación.

Dejando de lado el disparate paranoico y conspiratorio, el suceso generó una importante discusión respecto al alcance de la autonomía universitaria, por lo que en ASOJOD nos dimos a la tarea de investigar en el ordenamiento jurídico, a fin de verificar cuál de las posiciones era la acertada. En primera instancia, recurrimos a la Constitución Política, que en su artículo 84 contiene la garantía de autonomía e indica, literalmente que la Universidad de Costa Rica "goza de independencia para el desempeño de sus funciones y de plena capacidad jurídica para adquirir derechos y contraer obligaciones, así como para darse su organización y gobierno propios". Nótese que la autonomía está referida propiamente al desempeño de las funciones típicamente universitarias: a su organización, administración, financiamiento y, fundamentalmente, a la libertad de cátedra.

Precisamente, la intención del constituyente remite, más que nada, a proteger a la universidad de los vaivenes políticos y de los caprichos del gobierno de turno, evitándole a este interferir en el funcionamiento académico de esa casa de enseñanza y asegurándole a esta la posibilidad de ser un espacio donde convergen ideas y propuestas que pueden coincidir o diferir radicalmente del discurso "oficialista". Para muestra un botón, pues como señaló el Diputado Baudrit Solera, miembro de la Asamblea Constituyende de 1949:

"(...) la autonomía universitaria, la cual se entiende desde tres puntos de vista: administrativo, económico y docente (...) En el primer caso, se entiende por autonomía administrativa el derecho que asiste a la Universidad para organizarse libremente, darse el gobierno propio que estime adecuado (...) En cuanto a la autonomía económica, la Carta del 71 habla de dotar a nuestra Universidad de las rentas necesarias para su sostenimiento. Sin embargo, ha sido necesario acudir al sistema de subsidios por parte del Estado (...) De ahí el empeño que han sostenido para fijar en la Constitución la derogación del Estado de otorgar a la Universidad un subsidio anual no menor del 10% del total de gastos del Ministerio de Educación. (...) En cuanto a la autonomía docente, en este sentido -digo- no hay necesidad de insistir mucho. La libertad de cátedra no es otra que la libertad de expresión, de pensamiento, que tantos sacrificios ha costado adquirir. Nadie puede negar la libertad de cátedra (...)”.
Asimismo, la Sala Constitucional en su voto N° 1313-93, indica que

"son estas las modalidades administrativa, política, organizativa y financiera de la autonomía que corresponde a las universidades públicas. La autonomía universitaria tiene como principal finalidad, procurar al ente todas las condiciones jurídicas necesarias para que lleve a cabo con independencia su misión de cultura y educación superiores".

En este mismo tema, el Dr. Román Solís Zelaya señala que

"En todo lo demás, que no sea quehacer típico universitario, el legislador si puede legislar, por el principio de unidad estatal. ¿Cuál sería la materia no típica universitaria?, el quehacer administrativo diario de función pública que tiene todo aparato administrativo. Frente a ello surge algo controversial que es el control de legalidad. ¿Puede el Estado ejercer control de legalidad frente al ente autónomo?; si, por principios. El Estado si puede actuar como contralor de legalidad frente al acto universitario. ¿Qué tipo de contralor de legalidad? Existe primero un contralor frente a la ley y un segundo momento un contralor dentro de la Constitución Política. Frente a la ley ordinaria está la jurisdicción contencioso-administrativa, la actividad jurídica de la Universidad de Costa Rica está supeditada al ordenamiento constitucional y al ordenamiento legal.”
También el Dr. Eduardo Ortíz Ortíz apunta que

“La Universidad, como cualquier otro sujeto del orden jurídico nacional, queda sometida a todas las regulaciones legales, que, aun afectando su situación jurídica e interfiriendo indirectamente con la prestación de un servicio y la organización de sus medios, afectan por igual a todos los otros sujetos del mismo orden, porque están motivadas en razones a todas comunes, extrañas a su especialización funcional. De este modo quedan sujetos a las normas de la Asamblea, el régimen de sus propiedades, la regulación del tránsito por sus calles, los delitos cometidos dentro de sus aulas y,, en general, toda conducta del estudiante o del profesor dentro de la Universidad que coincida con una hipótesis legal, distinta de la enseñanza académica”.
Finalmente, el Dr. Jorge Enrique Romero Pérez también argumenta que

"La forma de conocer el límite de la autonomía constitucional de las universidades públicas, es conocer que dentro de esa autonomía están las áreas de Docencia, Investigación Acción social y cultura (extensión socio-cultural). Lo que no esté dentro de esa sombrilla institucional, carece de la calidad de autonomía constitucional. En este campo externo de dicha autonomía, las universidades públicas están sujetas al ordenamiento jurídico del país".
En vista de todo lo anterior, en ASOJOD consideramos que no se vale, como muchos estudiantes, administrativos y docentes lo han querido, pretender que la UCR tiene el mismo status jurídico que una embajada, pues ni la Constitución lo establece ni existe, o al menos luego de una búsqueda no se ha encontrado, normativa alguna que obligue a las autoridades policiales costarricenses a solicitar autorización para ingresar ni coordinar con los servicios de seguridad universitarios. Como bien lo han afirmado algunos especialistas, la autonomía no es sinónimo de extraterritorialidad.

Siendo así, en ASOJOD creemos que el ingreso de los agentes del OIJ se realizó sin violentar la autonomía universitaria y que esta debe aplicarse únicamente para el quehacer institucional; nunca debe verse como una autorización independentista, pues la misma Constitución Política asegura la unidad estatal y fuera de la materia administrativa, presupuestaria, organizativa y académica, la UCR está sometida a todo el bloque de legalidad existente y, en este caso particular, al poder de Policía que detenta el Estado.

Con base en lo anterior, así como en el voto N° 4395-1995 de la Sala Constitucional, en ASOJOD coincidimos con lo apuntado por Vladimir Villalobos en su tesis para optar por el grado de Licenciado en Derecho:

"la autoridades de la universidad no pueden impedir el acceso a la autoridades nacionales, en caso de que se tenga que impedir un delito, detener a un sospechoso, o ante cualquier otra situación que así lo requiera, porque el Campus Universitario se encuentra sometido al mismo régimen legal que cualquier otro recinto privado de acceso público".
Siendo así ¿qué autonomía se violó? Claramente no fue la autonomía que define la norma, sino el espejismo autonómico que algunos, irresponsablemente, han querido hacerle creer a los demás, sobre la base de mentiras y prejuicios. Algunos universitarios que se han dado a la tarea de mentir y presentarse como víctimas, cual patología digna de un refinado análisis psiquiátrico. Son los mismos que hace unos años nos advertían que con la aprobación del TLC, perderíamos el país, nuestras riquezas naturales y nuestra soberanía. No obstante, con el paso del tiempo no han podido demostrar cómo la Isla del Coco sigue donde siempre ha estado o cómo el agua no se la han llevado los estadounidenses ni como nuestros tres Poderes de la República siguen tomando sus decisiones que, aunque erradas, no son por culpa de la ingerencia extranjera.

Son los mismos que buscan cualquier excusa para no ir a las clases que todos los costarricenses les pagamos, pero sí para ir a bloquear calles e impedirle a los demás transitar libremente y llegar a sus casas, clases o trabajo. Son esos mismos que con sus reprobables acciones han generado una gran animadversión hacia los estudiantes y que, por su revoltosa actitud, comprometen a los estudiantes, docentes y administrativos serios y responsables. Son los mismos de siempre que dañan la propiedad privada con piedras y palos, que queman cuanto pueden recoger, que se esconden en el anonimato y claman por derramamientos de sangre y luchas armadas contra fantasmas que sólo ellos pueden ver.

Son ellos los que, al igual que el Ministro de Propaganda del Régimen Nazi, Jossep Goebbels, creen en la máxima de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad y tergiversan los hechos, manipulando la información con el fin de ganar legitimidad para sus causas, al tiempo que convierten a una universidad de espacio de lucidez, conocimiento y debate, en una barraca de intolerancia, violencia e irracionalidad. Son los mismos que dicen defender a la Universidad pero no comprenden el significado del lema institucional: lucem aspicio (en busca de la luz). Un lema que, sin duda alguna, representa la misión fundamental de una universidad: la búsqueda del conocimiento, a partir de la investigación ética, seria y responsable, del debate respetuoso y pluralista, de la criticidad y del análisis académico.

Por eso, es importante que los buenos estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad, retomen lo que han permitido que se pierda y le permitan a esa casa de enseñanza volver a la senda por la que debe transitar. Se requiere honestidad intelectual, seriedad, compromiso con la razón y la lucidez, investigación minuciosa antes de pronunciarse, análisis crítico y sensato, pero sobre todo, rechazo al oscurantismo y a la violencia como solución a los problemas.

9 comentarios:

Mae Moto dijo...

Excelente que aun quede gente racional en la UCR, yo traté de enviarle esta carta a la rectora Carta pero no he podido lograrlo, excelente post.

javier dijo...

soy estudiante del tec y la verdad cuesta no generalizar despues de lo que se muestra en cámaras pero gente como la que integra su asociacion parace tener un pensamiento mucho más critico. De verdad ojala que los estudiantes estuvieran mas influenciados por su forma de pensar.

pablo alfaro dijo...

claro y al punto. muchas gracias muchachos!!!

andrea dijo...

Hasta que al fin, gracias a dios, alguien dice cosas serias sobre lo que paso el lunes pasado. Felicidades, está excelente

Gerardo Casas Castro dijo...

Muy claro el artículo citando todas las fuente,yo siempre he entendido la autonomía universitaria de esa manera. Lo cuestionable es la manera de ingresar a la Sede Rodrigo Facio, me pregunto si era necesario un despliegue policial tan grande,y el desperdicio de tiempo y recursos de todas las partes OIJ, UCR, policía. Queda muy claro que el policía cometió un delito, pero ¿qué tanto costaba arrestarlo cuando el oficial encubierto del OIJ se identificó?
A mi parecer ambas partes actuaron de manera excesiva y las personas (entre ellas universitarios (as)) que bloquearon y quemaron ramas impidiendo el derecho a la libre circulación representan una ínfima parte de los estudiantes de la UCR y deben ser investigas por las autoridades. Creo que el taparse el rostro para no ser identificados deslegitimizan la razón de la protesta pues si uno cree por lo que protesta no tiene nada que esconder

Cucho Games dijo...

Que exelente post. Me parece genial.

Solo un comentario, el domingo 11 de este més salio en la nación públicado un artículo sobre la autonomía de la ucr, dandole un vuelco totalmente distinto al que ustedes dan,para mí gusto sería bueno comentarlo en el blog, ya que es una contraparte a sus observaciones hecha con sentido.

Por otro lado siendo la costumbre fuente de derecho y demostrado que hasta el día de los hechos nunca había sucedido algo igual, no podriamos interpretar que el consenso era de autonomia tal cual se ha alegado y que durante más de 40 años ese concepto se tomo como cierto.

La ASOJOD dijo...

A todos: muchas gracias por sus comentarios.

Gerardo:

Puede ser que el accionar no haya sido el apropiado por parte de estudiantes y oficiales, pero eso ya es enano de otro cuento.

Yo no sé si el oficial de tránsito cometió delito. Eso le corresponderá a los Tribunales determinarlo. Pero, hasta donde entiendo, lo iban a arrestar afuera del campus, pero el tipo logró escaparse e ingresar ahí.

Coincido con ud en cuanto a lo de los bloqueos. Es más, me parece curioso que son esos estudiantes que reclaman respeto a la garantía constitucional de la autonomía, pero irrespetan la garantía constitucional al libre tránsito y a la propiedad privada cuando hacen bloqueos, tiran piedras y causan daños.

Cucho:

Habrá que ver el artículo mencionado. Lo voy a buscar.

Respecto a la costumbre, ella no es fuente de derecho en nuestro ordenamiento interno. Si se coordinó con la U en el pasado, cosa que ignoro, fue por pura cortesía porque ni la costumbre genera derechos acá ni hemos encontrado norma alguna que obligue esa consulta

Alejandro

QKO dijo...

Me parece bien el post, muy acertado, pero tampoco me parece el citar el TLC, ya que muchos estabamos en contra por razones de peso, tal vez no por la mentiras repetidas por parte de algunos sectores, pero en este caso el TLC no viene al punto, es más le estan dando alas a que critiquen este articulo como proTLC y sigan haciendose la victimas
Como estan haciendose las victimas con el abuso policial cuando claramente impidieron la labor de la policia al tratar de impedir un arresto.

La ASOJOD dijo...

QKO:

Para nadie es un secreto que en ASOJOD hemos sido, somos y seremos a pro libre comercio. Sin embargo, la crítica a los opositores no es generalizada; es decir, no estamos refiriéndonos a aquellos que tenían argumentos serios y sensatos para oponerse, sino a los que lo hicieron sobre la base de mentiras para asustar a las personas. Ellos son los irresponsables que utilizan la mentira como herramienta para legitimar sus actuaciones.

Alejandro