viernes, 23 de abril de 2010

Viernes de recomendación


Para este Viernes de recomendación y, particularmente, en un contexto de polémica ambiental por el fallo de la Sala IV respecto al proyecto minero Crucitas, en ASOJOD queremos ofrecerles un artículo muy interesante de Rubén Méndez R., titulado "El mercado como mecanismo de protección ambiental".

En él, el autor critica el razonamiento pigouviano que pretende resolver los problemas ambientales con más intervención estatal y propone, como contrapartida, al mercado como ese mecanismo idóneo para la solución de controversias, argumentando que cuando existen derechos de propiedad y se pueden realizar inversiones, existen incentivos para cuidarlo y preservarlo para obtener un buen retorno. Una vez más, el interés individual termina generando un bien a toda la sociedad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No estoy muy enterado de la situacion, y normalmente me opondria a todo este alarmismo ecologista, pero tengo entendido que esta mineria provoca daños que se extienden mas alla de su propiedad, contamina aguas y provoca daños a la salud de las personas, y esto seria claramente una violacion a sus derechos, por lo que si me opondria a la mineria, aunque no por las razones que tiene la mayoria, que en lo que menos piensan es en el hombre, ...qué opinan?

La ASOJOD dijo...

Anónimo:

Muchas gracias por su participación. Primero que todo quiero ser honesto con usted, DESCONOZCO totalmente el proyecto crucitas (no he leído una sóla página del expediente constitucional, o de los estudios técnicos al respecto), además dada mi formación probablemente me resultaría aprehender todos los alcances de la actividad, en el caso de estudiar los documentos de impacto ambiental.

Pero si me quiero referir de una forma más macro a lo que usted plantea, esperando que mis comentarios le puedan ser de alguna utilidad.

Efectivamente, creo que usted ha dado en el clavo, cuando menciona: "daños que van mñas alla de su propiedad". Es el famoso problema de lo que en economía se conoce como externalidades. Ahora bien sabemos bien desde Coase (si le interesa el tema de las externalidades, Ronal Coase, es lectura obligatoria), que las mismas no son unilaterales sino que suelen ser bilaterales. Me explico: de antemano se que el ejemplo es sencillo pero creo que se puede traspolar su transfondo a cuestiones más complejas, imaginemos el caso del fumado por ejemplo. Lo cierto es que aquellos que fuman nos provocan una extenalidad, a los que no lo hacemos (dañándonos como fumadores pasivos), pero también es IGUAL de cierto que si les impedimos (vía legal) fumar en lugares públicos también nosotros les causaríamos una externalidad (de ahí la bilateralidad). Ahora bien, lo que nos puede ayudar a solventar este problema son los derechos de propiedad y el mercado, así por ejemplo podrían surgir negocios donde el atractivo que tengan es permitir el fumando, o no permitirlo, siendo que las personas podrían escoger a que sitios prefieren frecuentar y con ello no estar sujetos a una externalidad.

En este sentido, creo que la mejor protección de los recursos naturales es que los mismos estén sujetos a propiedad privada. Nótese que no existe especie que se comercialice legalmente que esté en peligro de extinción, creo que es claro que cuando algo es de uno existen mayores incentivos para cuidarlo, invertir en él y darle un uso racional y eficiente. Ahora bien, es claro que la privatización de ciertos recursos es sumamente compleja en algunos casos por temas tecnológicos y en otros por razones propias del recurso. He ashí la gran dificultad.

Creo que usted da en el punto, en el sentido de lo que debe ser el centro de este debate: el hombre. Creo que el medio ambiente es sólo un medio, y que es importante sólo en relación con el hombre mismo (por supuesto que otros podrían discrepar de esta postura). En este sentido, cuidar el medio ambiente es importante porque el mismo resulta el hábitad del ser humano, cosa que creo que muchos olvidan a la hora de analizar estos temas.

Manuel