miércoles, 5 de mayo de 2010

Irrespeto a la propiedad privada


El día de ayer, don Oscar Arias tuvo otra de sus ocurrencias: develar una placa donde, según él, se construirá la nueva Casa Presidencial, a pesar que los terrenos no han sido comprados. Ante la pregunta de rigor, el señor Presidente contestó lo que los socialdemócratas y demás colectivistas siempre han pensado: si no quieren vender, se les expropia.

Una vez más, este tipo de personas nos demuestran que consideran la propiedad privada no como un derecho inalienable del ser humano, sino como una mera concesión graciosa del Estado, revocable cuando al buen funcionario público se le ocurra. El irrespeto a la propiedad que las personas han conseguido a base de esfuerzo y trabajo, puede aparecer si a quienes detentan el poder político consideran que su interés está por encima del interés de los propietarios, para lo cual se vale del mecanismo de compulsión y coerción que es el Estado.

Así, si uno no se adapta a lo que el angelical gobernante desea, el uso de la fuerza se vuelve un imperativo para pisotear los derechos individuales. Quedamos avisados.

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