miércoles 18 de enero de 2012

Desde la tribuna: ingobernabilidad


El termino ingobernabilidad sirve varios propósitos políticos. Uno de los mas comunes es ser justificación para la mala gestión publica y el otro, complementario, para pedir aún más potestades como supuesto medio para resolver los problemas nacionales. Este viciado esquema produce resentimiento e impunidad y recicla los problemas del proceso político, magnificándolos.

La falta de capacidad para resolver los problemas sometidos al proceso en que los políticos son protagonistas, el proceso político, queda entonces impune. Los responsables van de la radio a la prensa escrita y a la televisión o a las “redes sociales” ofreciendo una solución para la supuesta ingobernabilidad, pero en realidad están pidiendo más poder para ellos y aun más impunidad.

Una sociedad fundada en la impunidad se convierte inmediatamente en una basada en la irresponsabilidad y con ciudadanos pusilánimes, pequeños, acobardados por el poder.

El verdadero problema de nuestras sociedades es la falta de responsabilidad, el desestímulo a las personas responsables y el estímulo cada vez mayor a la irresponsabilidad. Brillan al ojo los ejemplos en las concesiones de obra pública, en la educación publica y en la CCSS, la dejadez de muchos tribunales y la creciente burocratización de las relaciones entre ciudadanos, todo bajo inimaginados pretextos.

La responsabilidad ciudadana, tanto como la personal, solo es posible en un ambiente de libertad, nunca de tiranía explicita o implícita en que los seres humanos tienen castradas sus relaciones naturales, normales, por las regulaciones impuestas por la política. Con el propósito de ofrecer gobernabilidad, los políticos van concentrado poder y acorralando la libertad y la responsabilidad.

Cada vez que un político habla de ingobernabilidad con el fin de alojarse en la impunidad y enardecerse con más poder, está connotando unos ciudadanos ignorantes y acobardados como parte de su discurso. Ya va siendo hora de volver a la gobernabilidad y de acabar con el desgobierno y la impunidad. La libertad es tanto la prevención como el tratamiento de la impunidad, porque es el único camino cierto y fundamento, de la responsabilidad.

Mario Quirós Lara

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