jueves, 31 de mayo de 2012

Jumanji empresarial: derechos de los animales y propiedad privada

Esta no va a ser una defensa basada en la supuesta tradición de que la tauromaquia forma parte. Yo mismo nunca he pisado una plaza de toros y creo que no lo haré en lo que me resta de vida. Sinceramente no me atrae un espectáculo donde un tipo con un traje ultra ajustado juega a hacerse el muy macho a sabiendas que sus posibilidades de morir son ínfimas. Pero a mi parecer los reclamos de los amantes de los animales tienen carencias lógicas dignas de destacar, ambos grupos los que están a favor y lo que están en contra centran la defensa de su posición en tratar de poner en su lado la violencia estatal, ya sea para legalizar la tauromaquia o prohibirla. Voy a concentrarme en dos aspectos en los supuestos derechos de los animales y la propiedad privada de los mismos. Así mismo daré unas alternativas a los que les disgustan las corridas pero que no implican el uso de la violencia estatal para imponer su punto de vista.

Derechos de los animales

Muchos grupos que se muestran preocupados por los animales nos dicen que estos tienen derechos tal como los humanos, yo personalmente creo que no los tienen. Esto significaría que el animal es un ser racional que puede entender sus derechos y las obligaciones que estos conllevan. Pero pareciera que no es el caso, sería un desperdicio de nuestro tiempo intentar explicar el derecho de propiedad a un perro o gato. Pero esto es mas notorio cuando de forma incoherente son aplicados o exigidos según convenga. Me recuerda a los padres fundadores de USA, creían que todos los hombres tienen derechos inalienables salvo los negros.

Los defensores aplican un doble rasero y son incoherentes con lo que pregonan, no les molesta que se maten vacas en privado para poder disfrutar su carne todo el año pero se escandalizan cuando esto se lo realiza en espectáculos públicos. En ambos casos, me da pena decirlo, pero el toro termina servido en un plato. Mas grave aún es que estos justicieros de la madre tierra tienden a usar vacas muertas como prendas de vestir (chompas, botas y cinturones de cuero) y muchos de ellos son abiertamente pro aborto, esto quiere decir que valoran más la vida de seres inferiores como toros que de potenciales seres humanos. Si les molesta que se maten animales deberían ser vegetarianos extremos, esos que ni siquiera prueban huevo o leche. Lo de la leche suena absurdo e irracional pero si exigimos derechos para los animales es claro que manosear las tetas a diario es un atentado contra su dignidad.

Solo pido coherencia, si creen que los animales tienen derechos ¿por qué no lo exigen para todas las especies y en todas las circunstancias? ¿Imaginan la popularidad de sus propuestas al incluir prohibiciones de venenos y trampas para ratas o insecticidas? Bueno me dirán que exagero, que por higiene solo ciertos animales tienen derechos y otros no, por lo que debemos excluir a roedores e insectos del análisis. ¿Entonces son criminales sus empleados en un camal, o los pescadores? Entonces asegurarán que es una tradición comer carne animal y solo en esos casos es correcto matarlos. Por lo que llego a la conclusión que los que odian la tauromaquia lo hacen por simple estética; para ellos esta bien que se suspenda el derecho a la vida de los animales pero solo en los casos que se ajusten a su forma de pensar. Otra opción es que no soportan al tipo de gente que acude a este tipo de espectáculos.

Propiedad privada

John Stossel, un presentador de TV en EEUU, da siempre un consejo a los que quieren salvar a los animales, cómaselos! Suena absurdo a primera vista pero tiene su lógica, solo un grupo de animales tiene asegurada su salvación: los que tienen un dueño que usufructúa de ellos. Estos animales deben su larga o corta vida a sus propietarios, caso contrario estarían sometidos literalmente a la ley de la selva. Como dijimos anteriormente los animales no entienden derechos tan básicos como el de la vida por lo que por más que se lo expliquemos a un león este no vacilará en almorzarse una gacela.

Vacas, pollos, caballos, alpacas nunca estarán en peligro de extinción ya que son de propiedad privada, lo mismo aplica para el toro de lidia que existe gracias a la afición taurina. Caso contrario ¿qué pasaría con ellos si llegaran a prohibir la tauromaquia a nivel global? Al no tener mayor utilidad pasarían a ser parte de los animales que nos alimentan o se verían enfrentados a una lucha constante por sobrevivir en la naturaleza, que por cierto a diferencia de la películas de Disney ofrece un clima bastante hostil y peligroso.

Alternativas

Para el defensor de los animales, sobretodo aquel que come carne y en las protestas anti-taurinas luce orgulloso su chaqueta y botas de cuero, existen alternativas que pueden ayudar a su causa en el largo plazo. Estas sugerencias son válidas solo si se tiene respeto por la propiedad privada y la libertad de asociación de las personas. Esto implica que en ningún caso se debe apoyar el uso de la violencia estatal para regular el uso de propiedad privada de los dueños de los toros y de las recintos donde estos espectáculos se dan, tampoco es válido el uso de vandalismo contra los dueños o los aficionados o su propiedad.

Enumero las cuatro alternativas, la primera alternativa disponible es bastante obvia, no atender este tipo de espectáculos de forma presencial o virtual; la segunda es evitar toda asociación con personas y empresas que apoyan la tauromaquia; la tercera es iniciar una campaña de educación para ganar adeptos a la causa y en el futuro esperar que los gustos cambien y el arte taurino se desvanezca por falta de afición; la última es tomar en serio los principios que digo poseer y dejar de consumir todo producto derivado de animales, de seguro no será una tarea fácil.

Tomado del blog Capitalista 101

miércoles, 30 de mayo de 2012

Desde la tribuna: importancia de la división de poderes

Ando de bronca con tanto cortesano, columnistas (en cuenta Julio Rodríguez de La Nación) y funcionario interesado en confundir la “Presidencia de la República” con el “Gobierno de la República”.

Basta una breve lectura del artículo 9 de la Constitución Política para salir del error (el gobierno lo ejercen el pueblo y los tres poderes…) y un poco de ética para apartarse de la mentira (pues no todo es error sino que hay crispinescos intereses en confundir una cosa con otra).

Comentaba el asunto con un amigo y me replicó que la división de poderes no existía. Le riposté con el texto constitucional y me insistió en que no se trata de un tema de normas jurídicas sino de realidad  (los tercos hechos).

-A los diputados no los pone el pueblo, los pone el Presidente o alguien cercano a él-, me dice. Iba a contraargumentarle y entendí el hecho y comprendí la gran relación que tiene con algo que hace tiempo critico y vengo denunciando.

Hay una campaña permanente de desprestigio en contra de Asamblea Legislativa y diputados. Es lugar común decir  “ésta es  la peor asamblea” , cada vez que hay una nueva. Los propios diputados caen en el juego.  Sí, el juego. ¿En qué consiste el juego?

Se supone que la Asamblea es el primero de los poderes (ahora es el pueblo, pero si pensamos solo en los tres poderes, seguirá siendo la Asamblea). La Asamblea dicta la ley y elige a los magistrados, a los contralores, a los defensores. La Corte Plena elige a los magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones.

Si las asambleas de los partidos son dominadas por los candidatos a Presidente, entonces resultará que la mayor parte de los diputados deberá su designación a tal candidato (uno de ellos resultará presidente y los otros tendrán cómo negociar). 

Por otra parte, cunde la creencia de que “gobierno” es solo el Presidente y entonces la obra se va completando (el juego de que venimos hablando). Para reforzar tal pretensión, la Presidencia cuenta con la incondicionalidad de sus ministros y con toda la administración pública (salvo tal vez las Universidades, pues gozan de una autonomía un tanto diversa). Hay que recordar las leyes de “presidencias ejecutivas” y de “cuatro-tres” y entonces entenderemos que la mayor parte de las Juntas de las Autónomas debe su nombramiento al Consejo de Gobierno (Presidente más ministros) directamente o pasando por las aplicaciones interpretativas del “cuatro-tres”.  

Entonces el panorama se completa. Una mayoría de diputados se acomoda a las presiones y a la Presidencia.  Algunos incluso se autodenominan “diputados de gobierno”.  Los otros sufrirán los embates de muchos medios de comunicación (prensa cortesana, columnistas que han recibido viaje, cariñito o regalito, medios que reciben pauta de la administración pública) y la mentalidad construida por todo el tinglado en el sentido de que “hay que hacer algo”, “hay que obedecer al gobierno”, “hay que aprobar impuestos”, “hay que desentrabar la Asamblea”, “hay que trabajar (como si el trabajo del diputado fuera aprobar y aprobar, en lugar de pensar, deliberar, discutir, objetar y rechazar).  

Es cuestión de tiempo y se cansarán de oponerse a la inercia. Terminarán viajando (un incentivo), incapacitándose o gozando de un permiso, capitulando, ausentándose de sesión, quedándose callados o sumándose a la mayoría.  Olvidarán los argumentos para objetar.  Olvidarán las promesas que hicieron a sus seguidores.  Pronto empezarán a nombrar a algún magistrado suplente. Tal vez ratificarán algún cargo. Quizás dejarán que pase algún proyecto de ley y se convencerán de que habrá sido suficiente con consulta facultativa o con la mera existencia de la Sala Constitucional para enmendar el desatino. Se han olvidado de que con igual abulia dejaron pasar el escogimiento de magistrados. Luego dejaron que la comisión de nombramientos impusiera ternas (inconstitucionales) y empezaron a creer en los candidatos potables, light o llevaderos (no hay que hacer olas) y poco a poco se acabó la división de poderes y la Presidencia de convirtió en gobierno (tiene los magistrados que quiere, los contralores que quiere, los defensores  que quiere y hasta el TSE que quiere).  

Algunos diputados terminan cediendo a la presión de su propio partido (son cuota del candidato y le deben obediencia, para que él pueda negociar). Recuerdo que se decía de un Secretario General de un partido acomodado (Ley Vesco y Ley “cuatro-tres”, Presidencias Ejecutivas y Codesa fueron aprobadas con su “oposición”) expresaba “¡Tranquilos, tranquilos!, que perdiendo ganamos”. Siempre queda el expediente de decir que se hace “oposición responsable”. Entre diputados hay presión para que los opositores o difíciles tengan presente “el costo político” de su actitud.

Dejo aquí el argumento general.  Pruebas sobran. Espero haber convencido a quienes esto lean de porqué es importante la división de poderes y no confundir al Ejecutivo con el Gobierno. ¡Queda dicho!

Federico Malavassi Calvo



martes, 29 de mayo de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: el papel del empresario en el análisis económico: el aporte de Mises

El aporte de Ludwig von Mises al papel del empresario en una economía
 
A fin de entender el papel del empresario en el proceso de mercado según Ludwig von Mises, debemos tener presente su concepto de acción humana. Según éste, el individuo actúa siempre con un propósito:

“La acción humana es conducta deliberada. Mejor dicho, es movilizada voluntad que se transforma en actuación; es aspirar a fines y objetivos; es consciente reacción del ego ante los estímulos y las circunstancias del ambiente; es reflexiva acomodación a aquella disposición del universo que está influyendo en la vida del sujeto.” (Ludwig von Mises, La Acción Humana: Tratado de Economía, Madrid: Editorial Sopec S. A., 1968, p. 37. La letra cursiva es del autor).

La pensadora austriaca Sandye Gloria-Palermo amplía sobre el concepto y nos permite interpretarlo mejor:

“El axioma de la acción humana comprende tres consecuencias directas: la introducción de la causalidad, el tiempo real y la incertidumbre. Para que un individuo actúe, se necesita una condición: la acción del momento debe pensarse que ocasiona una influencia positiva sobre el bienestar propio… La acción está orientada hacia la mejoría del bienestar del bienestar individual; es decir, hacia el cambio; la acción, por lo tanto, toma su lugar en el tiempo… La incertidumbre es incorporada usando el mismo método tautológico: la acción, definida como una elección real, tan sólo puede tomar lugar en un ambiente incierto en lo que se refiere al futuro; de otra forma, sería remplazada por una simple reacción.” (Sandye Gloria-Palermo, The Evolution of Austrian Economics: From Menger to Lachmann, New York: Routledge, 1999, p. 85).

Para Mises, el empresario incorpora las características de toda la acción humana distintiva que se presenta en una economía. En el marco de un proceso competitivo se convierte en el factor que introduce la eficiencia requerida, ante cambios imprevistos en la economía. Esto es, hay un papel dinámico del empresario, quien, enfrentado a la naturaleza impredecible del futuro, tiene incentivos para actuar. El empresario es el hombre que actúa ante cambios en los datos del mercado. Debe identificar los medios o factores de producción y su empleo en la satisfacción de deseos de los consumidores. Siguiendo a Menger, para Mises este proceso de valoración permite que se obtenga el conocimiento acerca de las relaciones causales entre los diferentes bienes. Asimismo, hace que deba decidir actuar para dirigir esos recursos escasos hacia los usos específicos en la producción de los bienes. Ante la posibilidad de que su acción resulte en pérdidas, asume el riesgo. Mises considera que la acción siempre implica un elemento de incertidumbre, pues es algo inherente en su predicción acerca de cómo actuarán otros individuos en el mercado competitivo.

Dado que la acción humana se caracteriza por la posibilidad de que el individuo cometa errores, bien puede resultar en malos ajustes (“maladjustments”), en donde, según criterio de Mises, dicho mal ajuste surge de la divergencia entre la asignación de recursos que hay en un cierto momento y la asignación que haría máxima la satisfacción del público. Estos malos ajustes dan lugar a la posibilidad de lograr ganancias, provocando el accionar de los empresarios, quienes terminarán por finalmente eliminar esos malos ajustes. Dada la posibilidad de lograr esas ganancias descubierta por los empresarios, toman decisiones que implican la necesaria asunción de riesgos y dirigen su actividad hacia la rectificación de esos malos ajustes.

En un cierto momento el empresario-que-actúa se da cuenta (esa es una de sus habilidades) de que hay la oportunidad de obtener ganancias a partir de un esquema de precios que no corresponde con una situación óptima. Por supuesto que los efectos de su accionar toman tiempo para cristalizar, pues el cambio, que es el que ha dado lugar a la presencia de ganancias posibles, tiene no sólo efectos en el mercado en una primera instancia, sino que, al ingresar diversos empresarios a la actividad, de nuevo con ello se alteran los precios que encara el resto de actores en la economía. Para Mises, “empresario es el individuo que actúa con la mira puesta en las mutaciones que las circunstancias del mercado registran” (Ludwig von Mises, Op. Cit., p. 329); esto es, el individuo que actúa en función de los cambios que ocurren en los datos que brinda el mercado.

Así, supóngase que se altera una situación inicial en que los precios de mercado estaban en equilibrio. El empresario supuestamente más capacitado es aquel que toma ventaja con respecto a otros de la situación que percibe. Se da cuenta de que es posible reasignar algunos recursos productivos de la manera más eficiente, hacia la producción de aquél bien, cuya producción ahora resulta ser insuficiente a los precios iniciales. El empresario, preparado para el descubrimiento de oportunidades y sorpresas, valora los medios o factores productivos de que dispone y los dirige hacia los usos específicos que se buscan lograr. Asume el riesgo de que los fondos provistos puedan generar pérdidas. Su éxito está evidentemente en función de su capacidad de satisfacer las necesidades de los consumidores en la nueva situación. Es decir, si cumple con el objetivo de aprovechar la oportunidad (de descubrir errores, malos ajustes), para la cual debió estar alerta, y de tener éxito en ella.

El conjunto de precios existente ayuda a quienes toman decisiones a llevarlas a cabo, al brindar información previa a dicha decisión. Pero también los precios brindan conocimiento con posterioridad a la decisión tomada, tanto a partir del conjunto de precios que emerge con posterioridad a la decisión previamente tomada, sino también en los resultados de pérdidas o ganancias de la empresa. La discrepancia que surge a partir de los precios iniciales, que dieron lugar a una expectativa acerca de lo que previamente se esperaba, y los resultados económicos de pérdidas o ganancias, envían una nueva señal para que el empresario actúe, corrigiendo su comportamiento anterior. Esto es, se da un proceso de descubrimiento, de aprendizaje, para mejorar las actividades productivas hasta el momento llevadas a cabo, descubrimiento que se da por los mismos actores participantes o por nuevos entrantes. Asimismo, permite que se logre la coordinación entre los participantes al corregirse errores previos.

Para el destacado economista neoclásico Léon Walras los precios transmiten todo el conocimiento disponible, mientras que para Ludwig von Mises,

“Como los precios no reflejan todo el conocimiento disponible, existen discrepancias que crean bolsones de ganancias que los empresarios pueden descubrir. En otras palabras, el sistema de comunicación no es perfecto; los precios no transmiten todo el conocimiento que Walras desearía que ellos pudieran lograr transmitir. Sin embargo, es precisamente esta ‘imperfección’ la que constituye el motor del sistema económico. La imperfección de los precios es lo que crea la habilidad del sistema para comunicar la información relacionada con sus propiedades fallidas de comunicación.” (Peter Boettke and Frederic Sautet, The Genius of Mises and the Brilliance of Kirzner, en Annual Proceedings of the Wealth and Well-Being of Nations, Vol. 3, 2001, p. 37).

Ese esfuerzo empresarial por lograr ganancias a partir del descubrimiento de oportunidades, bien puede dar lugar a pérdidas. El empresario debe competir con otros en sus objetivos y acciones y tan sólo los más exitosos son quienes tendrán éxito. Para tener éxito está dispuesto a asumir el riesgo que implica su decisión. El mecanismo de pérdidas o ganancias se convierte en la fuerza que impulsa la acción del empresario, proceso que termina por alterar los precios, que, de ser menores que los deseados, concluyen finalmente por aumentar, eliminando cualquier ganancia y restaurando el balance entre oferta y demanda. Pero el empresario siempre estará vigilante acerca de la significación que pueda tener cualquier cambio ulterior en los precios para actuar en consonancia. Las ganancias son las que le mueven a actuar.

Es importante concluir este comentario señalando la función equilibradora que posee el empresario en el contexto del mercado competitivo. De acuerdo con Mises, los precios en general no son de equilibrio, pero son útiles tanto para brindar información a los participantes (viejos o entrantes) en el mercado, con lo cual motivan a que el empresario actúe y coordine su actividad económica en el curso del tiempo. Esto es, el proceso de mercado converge a un equilibrio generalizado… hasta que no surja un nuevo cambio.

“Conviene notar que es la competencia –que los empresarios afanosos de lucro entre sí desatan- la que impide la pervivencia de precios falsos para los factores de producción. La propia actuación de los empresarios, si ya no ocurrieran más cambios, plasmaría la, en la práctica, irrealizable economía de giro uniforme (o situación de equilibrio general).” (Ludwig von Mises, Op. Cit., p. 427. La letra cursiva es del autor. El texto entre paréntesis es mío).

Para Mises la situación analizada como de equilibrio general es irrealizable.  Lo importante de tener presente son las fuerzas equilibradoras que hay en el mercado y entre los mercados, que él considera conducen hacia lo que se ha denominado como un equilibrio general, si bien precario. El factor que tiende a que los precios de los bienes y servicios en el mercado concurran hacia valores de equilibrio, es la competencia que se da entre empresarios que buscan obtener utilidades. Por supuesto que tal situación de equilibrio permanecerá, en tanto no surjan cambios en los datos del mercado (información, conocimiento), lo que daría lugar a la acción correspondiente de los empresarios, en su búsqueda por aprovechar estas nuevas oportunidades de lograr ganancias.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 28 de mayo de 2012

Tema Polémico: Reflexiones en torno al sistema educativo


Esta semana La Nación publicó una noticia que sin duda sorprendió a propios y extraños. Nos referimos al muchacho que después de realizar el examen de Bachillerato durante 15 intentos, logró aprobar la prueba de matemática. A la luz de dicha noticia bien vale realizar un par de reflexiones:

1.     La bendición que ha resultado ser el sistema de universidades privadas. Tal y como relataba la noticia a esta persona le fue posible matricularse en la Universidad a pesar de no haber aprobado la prueba de matemáticas, situación que jamás hubiera sido posible en una Universidad estatal. Esa mayor flexibilidad va en beneficio de los estudiantes, pensemos un momento por ejemplo en una persona que desee estudiar decoración de interiores pero no pueda hacerlo porque no ha pasado el examen de química, inglés o cívica, pareciera no tener sentido.

2.     La necesidad de que la situación descrita anteriormente siga siendo absolutamente discrecional para los centros de educación superior, es decir, cada centro debe poder decidir que estudiante recibe y bajo que condiciones, siendo el mercado quien castigue o premie las decisiones de dichos centros, así como las decisiones de los estudiantes que los eligieron.

3.     La urgencia de diversificación de nuestro sistema educativo: los padres y estudiantes deberían estar más envueltos en los programas curriculares, haciendo posible graduarse con ciertos énfasis o dejar de percibir ciertas materias para priorizar en otras.

4.     Añadidas a estas breves pero importantes reformas debe aparejarse de igual forma las reglas del mercado laboral. En este sentido, a nadie se le debería obligar a asociarse a un gremio o colegio para ejercer legítimamente su profesión. Estas instituciones, deber surgir espontáneamente en razón del propio deseo de los profesionales por asociarse libremente. De igual manera, el mercado es quien debe castigar o premiar la decisión de las personas de incorporarse o no a una de estas instituciones.

Estas son algunas reformas necesarias en nuestro sistema educativo, como se puede ver, todas deben ir encaminadas a lograr una mayor flexibilidad e individualización de la educación, garantizando que nunca una directriz estatal ponga límite al crecimiento educativo o laboral de las personas, sino que sean sus iguales quienes juzguen su idoneidad para las tareas para que se les contrata o para los servicios educativos a los que accedan.

viernes, 25 de mayo de 2012

Viernes de recomendación

Para este viernes de recomendación queremos compartir con ustedes un breve pero extraordinario texto del profesor Manuel Ayau, quien en vida fuera Rector de la Universidad Francisco Marroquín. El texto se titula "Un juego que no suma cero: la lógica del intercambio y los derechos de propiedad" y contiene una atinada explicación de cómo funciona el intercambio libre y voluntario de propiedades, que en todo momento se convierte en una ganancia mutua para los participantes. Esa es la lógica del libre comercio: no es un juego de suma cero -donde la ganancia de uno significa la pérdida de otro- sino de suma positiva, en el que ambas partes ganan, pues simplemente nadie estaría dispuesto a intercambiar algo si lo que recibe no es más apreciado que lo que entrega.

lunes, 21 de mayo de 2012

Tema polémico: políticas públicas por referéndum

El reciente intento de la Administración Chinchilla Miranda, en contubernio con el Partido Acción Ciudadana. liderado por Ottón Solís, para aumentarnos los impuestos pese a la enorme oposición ciudadana y su casi materialización, de no ser porque la Sala Constitucional se trajo abajo la tramitación del proyecto de Solidaridad Tributaria gracias a la valiente consulta presentada por los Diputados del Movimiento Libertario y de la Unidad Social Cristiana, demuestra que algo no está bien con nuestro ordenamiento jurídico.

El futuro de nuestro bolsillo depende, en estos momentos, de un grupo de Diputados y de una Sala Constitucional que no sabemos hasta cuándo podrán aguantar los embates y presiones. Los fracasos políticos que han azotado a quienes, en los últimos años,  han intentado impulsar un paquete de impuestos han motivado a que ellos mismos vengan hablando de la imperiosa necesidad de reformar el Reglamento Legislativo para impedir a la oposición aplicar los mecanismos necesarios para atrasar o impedir la aprobación de estas inorales iniciativas o de modificar el papel de la Sala Constitucional para que no siga siendo el "Senado costarricense" que vete lo que se produce en Cuesta de Moras. Todo ello para allanar el camino a lo que el Gobierno considera "medidas urgentes e importantes", realizadas a la trocha y mocha (cualquier parecido con la trocha 1856 es mera coincidencia) pero que, a criterio de ellos, deben avanzar sin el "molesto filibusterismo parlamentario que defienda a los ciudadanos de no tener que pagar más impuestos", sin las "infundadas críticas" hacia un Gobierno que pretende, a golpe de tambor, imponer la solidaridad hacia los más ricos, perdón, hacia los más pobres pero con comisión para los más ricos.

Cuando esto es así y la mayoría de las fuerzas políticas del país coinciden en que se necesitan esos cambios, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que algo anda muy muy pero muy mal. Actualmente, nuestra defensa ante estos parásitos que quieren vivir a costa de nuestros impuestos, sin trabajar y moralizándonos con que es nuestra obligación regalar el fruto de nuestras labores contra nuestra voluntad, como si fuera el tributo a la benevolencia estatal, es casi nula. Dependemos, como dijimos con anterioridad, de un pequeño grupo de Diputados y de una Sala Constitucional que no son infalibles, que están sujetos a presiones, amenazas u ofrecimientos para que depongan sus armas y, en cualquier momento, nos sueltan la tabla que nos mantiene a flote. 

Por eso, como mecanismo de protección a nuestros bolsillos, los ciudadanos reclamamos el derecho a votar por si queremos o no pagar más al Gobierno. Recientemente, la Diputada del Movimiento Libertario, Marielos Alfaro Murillo, escuchó ese clamor popular y presentó el expediente N° 18.304, reforma de los artículos 105 y 123 de la Constitución Política para garantizar la acción ciudadana en la toma de decisiones, que procura eliminar la prohibición que actualmente pesa sobre varios temas para ser objeto de referéndum o consulta popular, como lo son la materia tributaria, fiscal, monetaria, endeudamiento y empréstitos internacionales. 

En ASOJOD por supuesto que celebramos esta maravillosa iniciativa. Desde la perspectiva hayekiana, siempre hemos defendido la idea de que los ciudadanos conocen mejor que los gobernantes, cuáles son sus problemas y soluciones y que, por cuanto la información se encuentra dispersa y desconcentrada, lo óptimo es que sea cada individuo el que tome las decisiones que le atañen.

Sin duda, la mejor forma de defender el sistema republicano cuando han desparacido o han sido minimizados los mecanismos de pesos y contrapesos institucionales, es la acción de los ciudadanos para controlar al poder. Los tiempos actuales, como lo demuestran los constantes episodios en distintos países con el movimiento de los indignados, evidencian que se exige un cambio en la forma de tomar decisiones públicas. Ya no es simplemente una delegación en los representados que, una vez en sus sillas, escogen lo que les parezca. Es algo más avanzado, más serio: se trata de un cambio hacia una democracia participativa, donde los individuos delegan ciertas decisiones en sus representantes pero conservan para sí otras de trascendental importancia que, por su naturaleza, no pueden ser entregadas a unos pocos. 

Por eso, en ASOJOD clamamos por los referéndums como mecanismos de participación política para los individuos, quienes decidirán, respecto a cada tema, la forma en que deben orientarse las políticas públicas. Es un juego muy similar al de la oferta y la demanda del mercado: las propuestas que mejor satisfagan los intereses de los ciudadanos, serán las aprobadas. Las que no lo logren, serán rechazadas. Si, como los populistas del Gobierno siempre dicen, los costarricenses son muy solidarios y les nace pagar impuestos para ayudar a los más necesitados, un referéndum en materia tributaria podrá ser la forma de comprobación de esa hipótesis. Si, por el contrario, como presumimos, los ciudadanos no quieren pagar más impuestos, lo harán ver en su votación, como repudio contra la forma en que los gobernantes manejan los recursos públicos y como sentencia obligatoria para un giro de timón hacia una Administración Pública más eficiente y responsable.

Lo importante es saber que el argumento de que el costarricense "de a pie" no está preparado ni informado para tomar esas decisiones es inaceptable, pues ese mismo costarricense es el que hoy tiene la suficiente preparación, información y madurez para elegir una papeleta partidaria en las elecciones. Debemos entender que, pese a todo, el ciudadano siempre tendrá mejor información y mayor capacidad para decidir sobre los temas y problemas que le atañen que la que pueda poseer el político y el burócrata, encerrado en cuatro paredes y basado en premisas falsas.

Para mantener la legitimidad del sistema político y garantizar la supremacía de los derechos individuales, Cota Rica debe convertirse en un ejemplo de consulta popular. Primero, en lo más imporntante: impuestos, gasto público y endeudamiento, por ser aspectos que afectan directamente el bolsillo de cada persona y sobre lo cual, tiene derecho a decidir. Luego, avanzando hacia otros temas hasta alcanzar un nivel tal donde la mayoría de las decisiones no las tomen los burócratas sentados en un escritorio, sino los propios ciudadanos. Por supuesto, esto implica otros cambios en el ordenamiento jurídico, relacionados con el sistema electoral, dirigidos a permitir la elección en listas abiertas y desbloqueadas, las postulaciones independientes, la revocatoria de mandato en todos los niveles y otros temas que, en otro momento, abordaremos con más detalle en ASOJOD.

Como primer espacio para ahondar en estos tópico, aprovechamos este tema polémico para invitarlos al evento que organiza la Asociación Nacional de Fomento Económico (ANFE) para el próximo 31 de mayo a partir de las 6:15 pm en sus instalaciones. Allí, con pizzas y refrescos gratuitos para los participantes, estaremos analizando el tema del referéndum sobre impuestos. Esperamos poder conversar con ustedes, en vivo y a todo color, sobre ello.

jueves, 17 de mayo de 2012

Jumanji empresarial: yo también pido una tregua

El pasado primero de mayo, a la luz de la evaluación del segundo año de su gestión, doña Laura Chinchilla pidió una tregua al pueblo para hacer su trabajo. No me queda claro el significado y la implicación de lo que ella entiende por tregua, pero con ánimos pacifistas y un ambiente tranquilo para vivir, quiero aprovechar la oportunidad para hacer mi solicitud.

Le pido también una tregua, señora Presidente, una tregua a su Gobierno frente a los constantes aumentos en el precio de los combustibles que se decretan entre RECOPE y ARESEP omitiendo la realidad nacional y que más parece responder a una estrategia para comprar producto procesado en el exterior y vendérselo a los ciudadanos a una de las tarifas más caras en toda Latinoamérica. Le pido una tregua contra el incremento en el precio del transporte público, pues este no es consistente con su calidad: un transporte inseguro, contaminante, incómodo, deficiente y contrario a la dignidad humana, y contrario a lo que pago diariamente.

Le pido una tregua frente al incremento en la tarifa de electricidad, que  perjudica a todos los hogares, y beneficia solo a algunas empresas, que si bien dan empleo y actividad económica al país, por la falta de oferta eléctrica leo que no habrá un crecimiento real de más empresas en el país pues no se les puede suplir de electricidad o es que me seguirá estrangulando por medio de más aumentos. 

Le pido una tregua frente a nuevos impuestos, especialmente aquellos que pesan sobre gran cantidad de alimentos e insumos para su preparación y que, gracias a su reciente Decreto, solamente podrán ser adquiridos por lo que más tienen, ya que parafraseando a su ex Ministro de Hacienda, “son productos que solo consumen los ricos”.

Le pido una tregua frente a las empresas que ganan concesiones de obra pública y luego de avanzado el tiempo, no han iniciado las obras o y se van en un puro peloteo, y el Gobierno no les “jala el mecate” como si fuesen contratos escritos en piedra. Mis necesidades de puentes, carreteras, autopistas, pasos peatonales, aeropuertos, muelles y hospitales son para hoy, no para dentro de 10 o 15 años. 

Le pido una tregua frente a las largas filas y listas de espera en la CCSS, para no tener que esperar varias horas en un centro de atención médica y perder mi jornada laboral, y menos el esperar años para una intervención quirúrgica. Le pido una tregua frente a los excesos de los empleados públicos que, gracias a convenciones colectivas y huelgas tienen privilegios que ninguna economía puede soportar y se nos cargan mediante más impuestos o más tarifas.

Le pido una tregua frente a las consultorías, que pago de mi bolsillo sin que existan resultados palpables, sin que mejore la educación, la salud, la administración pública, la seguridad ciudadana, la economía o la infraestructura. Le pido una tregua frente a la conformación de Comisiones de Notables, de contratación temporal de sabios que no dicen nada diferente y que, muchas veces, son los mismos que causaron los grandes problemas que hoy enfrentamos.

Le pido una tregua frente a la corrupción, para que aplique la firmeza y honestidad prometida en campaña contra todos los funcionarios que falten al deber de probidad, a la transparencia y a la responsabilidad en el uso de recursos públicos, no los incluya en su red de cuido!, y le pida la renuncia a los jerarcas que tienen responsabilidad política por los hechos denunciados.

Le pido vehementemente una tregua en el gasto público, para que no se creen más plazas, más instituciones, más burocracia, más regulaciones, más intervenciones, más reglamentos, más decretos, más leyes, más directrices. Así como yo hago recortes en mi presupuesto familiar y me soco la faja cuando la situación anda mal, le ruego que haga lo mismo, no con medidas cosméticas sino con decisión y valentía, a pesar de que ello implique medidas impopulares pero responsables.

Así como usted pide una tregua para que la “dejen gobernar”, yo como ciudadano le pido respetuosamente una tregua para que me dejen vivir en paz. 
Kendall Navarro Zumbado

miércoles, 16 de mayo de 2012

Desde la tribuna: la trocha de Chorimosa

¡Así es!  Chorizos y Movidas SA  (Chorimosa) parece ser la titular de una serie de concesiones y contratos en Costa Rica.

El tema de la trocha o carretera Juanito Mora 1856 se ha constituido en un asunto de antología.  Es el ejemplo de la corrupción y degradación de la contratación administrativa. Se utiliza una vía anormal para no realizar los trámites de la contratación administrativa (Decreto de Emergencia y fondos que maneja la Comisión Nacional de Emergencia) y luego, adelante con los faroles.

Ahora que se van destapando algunos asuntos similares, es evidente que hay que llamar la atención de la Contraloría y de los encargados de tutelar por la probidad.

Se llama “chorizo” a distintas formas de corrupción (cohecho, coima, peculado, fraude, estafa y similares) y se conoce como “movida” a algo similar (la expresión es “hacer una movida”). Un amigo mío me preguntaba (como Notario que soy) si se podía inscribir una sociedad que se llamara “Chorimo S.A.” (chorimosa) o sea “Chorizos y Movidas SA”. 

Es que el tema de la corrupción se va haciendo constante y no termina. O son las contrataciones de Recope (entre Procesos y un par de ferreterías, para ver quién lleva la imagen de la monopólica) o son los amiguismos con “Procesos” o es el desastre de la trocha.

¡Claro que el PLN empieza a echar una cortina de humo en la Asamblea y buscar pactos y acomodos!  ¡Claro que el PLN empieza a hablar de “gobernabilidad” y cuánto le incomoda la Sala Constitucional!  Sobre todo ahora que la inspección electoral denuncia múltiples casos de discutible manejo de las finanzas electorales del PLN (¿Chorimosa?).

El poder corrompe y la falta de alternancia en el poder concentra demasiado. ¿Cómo expulsar del poder a Chorimosa si se afinca a través de varios pactos?  Tema fundamental.

Ahora lo elemental es tomar nota de lo que pasa, denunciar y percatarse de que apenas son pequeñas muestras de algo mayor. ¿Cómo anda la contratación que no sale a licitación pública?  ¿Cómo anda el tema del software de la tributación?  ¿Cómo anda el expediente electrónico de la CCSS?  ¿Ya se devolvió el sobrepago por limpieza de carreteras?  ¿Ya Autopistas del Sol pagó por el daño ambiental que causó?

Es demasiado lo que pasa y es obvio que estamos abriendo más oportunidades para “Chorimosa”. 

Por todo ello es necesario controlar más, denunciar más y quitarle competencias y atribuciones al Estado.

Federico Malavassi Calvo 

martes, 15 de mayo de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: El papel del empresario en el análisis económico: el aporte de Menger

Carl Menger es considerado como el fundador de la escuela de economía austriaca, pues, con la publicación de su obra Principios de Economía en 1871, presentó un análisis diferente de la economía clásica, así como del Historicismo alemán, al igual que del neoclasicismo, que en ese entonces surgía dominante en el pensamiento académico. (Carl Menger, Grunsätze der Volkwirtschaftslehre, Viena: Wilhelm Braumüller, 1871. Una versión en español puede ser encontrada como Principios de Economía Política, Madrid: Unión Editorial, 1997).

Para entender las opiniones de Menger acerca del proceso de mercado, es necesario entender el carácter práctico de la definición de capital que él hace. Capital es una combinación de bienes de orden mayor o de segundo orden cuyos servicios generan un ingreso. Para él, la producción consiste de una secuencia mediante la cual lo que denomina bienes de orden mayor o de segundo orden (bienes de capital) son transformados en bienes de primer orden u orden menor (bienes de consumo).

La habilidad del empresario de Menger para obtener un beneficio al mezclar los insumos de orden mayor (capital), depende de su capacidad del momento de disponer de cantidades de bienes de orden mayor, durante el período de generación de los bienes de orden menor (bienes de consumo); esto es, la posesión de capital es un factor habilitante para el empresario. Como dice A. M. Endres,

“Aquí un derecho de propiedad o un derecho sobre los bienes de capital permite a su dueño reclamar rendimientos derivados de la útil acción de combinarlos en capital. El mismo Menger señaló que ‘disponer de recursos {en sí mismo}… es un medio para la mejor y más completa satisfacción de sus necesidades {de los individuos} y, por tanto, {es} un bien”. (A. M. Endres, Neoclassical Microeconomic Theory: The Founding Austrian Version, New York: Routledge, 1997, p. 168. Los corchetes son del autor.)

El empresario mengeriano tiene un concepto contable del capital, como un fondo de valores potenciales cuyo valor puede ser determinado en el momento actual; esto es, los empresarios son creadores de capital en el presente, con base en el concepto de un rendimiento que espera lograr de la producción en el futuro, en una fecha determinada. Es decir, la producción esperada es resultado de la combinación de bienes de orden superior, para la obtención de bienes de orden inferior, valorados estos a un cierto valor que esperan obtener. Menger, por supuesto, acepta que el valor de este fondo no es algo determinado, pues podría resultar que el valor presente de mercado de los bienes de orden inferior (bienes de consumo), no es buena guía acerca del valor, al momento, de los bienes de orden superior que se usarían en la producción de esos bienes de consumo.

Por eso vislumbró a la actividad empresarial en sí como un bien de orden superior –un bien de capital. El empresario recoge la información relevante, realiza los cálculos significativos, actúa decidiendo la forma en que combina esos factores productivos complementarios de alto orden y supervisa el plan de realización del proyecto, desde su concepción hasta su resolución en la disposición de los bienes de menor orden resultante. La mente del empresario es el filtro que permite que simples activos puedan ser combinados en un proceso específico para la producción de bienes que pueden ser objeto de un intercambio. Esto es, transformar activos en un capital productivo que genera ingresos futuros.

Menger explica la función empresarial como parte de su teoría de la producción, en la cual el elemento de coordinación inter-temporal es esencial. Por ello, el papel del empresario destaca en la coordinación que hace de los bienes de capital hacia la producción de bienes y servicios finales.

Debemos concluir en la enorme importancia que para Menger tiene la mente del empresario, en asignar los recursos insuficientes para lograr la satisfacción de deseos y necesidades humanas, que por definición son infinitos. Es el comportamiento económico del empresario, comportamiento creativo, el que escoge y filtra sus decisiones, guiadas por la demanda siempre incierta de los consumidores por los bienes de menor orden. Después de todo, por más que sea posible obtener un conocimiento acerca de las condiciones tecnológicas de producción, es sumamente difícil lograr un conocimiento veraz y permanente de las condiciones de una demanda que puede fluctuar. Es en este marco de incertidumbre natural en el cual el empresario cumple una función crucial en el esquema de Menger, cual es el concepto que tiene del capital como posesiones que generan ingresos privados en una economía monetaria. En cierta manera, cualquier bien, de acuerdo con Menger, puede ser considerado como capital, en tanto que ello va a depender de las decisiones e intenciones productivas del empresario. De hecho, la definición de capital se convierte en algo que lo define el propio empresario, en cuanto a su uso combinado con otros bienes de orden superior para la creación de bienes de orden inferior. El empresariado es así propiamente un bien de capital.
En resumen, y de acuerdo con Joseph Salerno,

“…desde el punto de vista de Menger, el conocimiento que un actor adquiere y las expectativas que forma no son autónomas, sino estrictamente gobernadas por la estructura de los bienes que constituyen su propiedad y los fines que eligió. Como ‘un hombre que economiza’, quien actúa y guía un proceso causal incierto, el empresario de Menger es un actor dinámico, quien obtiene ganancias al buscar activamente los usos más valiosos para su propiedad y no se trata meramente de un ‘tomador de riesgos pasivo’, cuyas ganancias representan un premio por invertir en actividades riesgosas.” (Joseph T. Salerno, Carl Menger: The Founding of the Austrian School, en Randall G. Holcombe, editor, Fifteen Great Austrian Economists,  Auburn, Alabama: Mises Institute, 1999, p. 93).

Jorge Corrales Quesada

viernes, 11 de mayo de 2012

Viernes de Recomendación

En el ensayo llamado ¿Podría la Globalización de la Educación Beneficiar a los Pobres? de James Tooley. Se investiga el potencial beneficio de la educación primaria globalizada y privada sobre el desarrollo de los países subdesarrollados.

martes, 8 de mayo de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: el papel del empresario en el análisis económico: el análisis austriaco

 En este segundo comentario, mi objetivo es describir el análisis austriaco, mejor  conocido como proceso de mercado, el cual es una alternativa al neoclásico, expuesto en mi comentario previo, si bien en algunas secciones necesariamente me refiero, de forma comparativa, al enfoque neoclásico.

La lógica de la elección en el análisis económico austriaco

En forma relativamente sencilla, la explicación austriaca de la lógica de la elección que hace el individuo, en contraste con las matemáticas que emplea el método neoclásico, es expuesta por Callahan de la siguiente manera:

“Estas ecuaciones no pueden tomar en cuenta las decisiones creativas de los humanos, basadas en las categorías de causa, efecto, de antes y de después. Lo que describen es un mundo de correlaciones atemporales, del cual está ausente la causalidad. Las intenciones de los hombres no tienen lugar en aquel modelo (neoclásico), puesto que dicho modelo asume que todos los humanos conocen todos los hechos relevantes posibles acerca de su situación, y que tan sólo pueden aceptarla como un dato.

El hecho de que las curvas de oferta y demanda nos pueden brindar una visión burda del comportamiento del mercado, es un efecto de la acción humana y ciertamente no la causa de ella. Nadie actúa con el objetivo de lograr que haya un balance entre la oferta y la demanda. La gente actúa en el mercado para obtener un beneficio, en el sentido más amplio de la palabra: llevan a cabo un intercambio porque sienten que estarán mejor después de efectuar el intercambio, comparado con lo que hacían anteriormente. Que su búsqueda por lograr un beneficio permite que se logre un equilibrio entre la oferta y la demanda, es un producto resultante de sus verdaderos objetivos.” (Gene Callahan, Economics for Real People: An introduction to the Austrian School, Auburn, Alabama: The Ludwig von Mises Institute, 2002, p. 319. El paréntesis curvo en el texto es mío).

Un problema con la concepción neoclásica basada en la maximización de la utilidad, es que suelen ser muchos los factores que definen el comportamiento humano, que a menudo va más allá del comportamiento “racional” que se presume se da en la lógica de la elección económica neoclásica. Es factible que la conducta individual de la elección no esté tan sólo determinada por un comportamiento hedonista, sino que el altruismo es posible, como también lo puede ser por otros aspectos considerados como “irracionales”. Debemos pensar en la posibilidad de que muchos otros factores, como por ejemplo, la historia, la genética, la sicología, el estado anímico del actor quien se encuentra formando parte de una economía, estén presentes en el momento en que el individuo escoge o decide cómo actuar.

No parece lógico que se considere que el individuo que elige entre alternativas, actúa de la misma manera a como lo hace una computadora: de un simple algoritmo matemático por resolver (maximizar), de fines que le son dados para el individuo que actúa en el mercado. En el acto de elegir, el individuo decide qué es lo que él o ella consideran como lo mejor, lo cual es resaltado por el análisis austriaco, en contraste con el neoclásico.

El hommo economicus del análisis neoclásico es totalmente mecanicista, predeterminado y, diríamos hoy, deshumanizado. Esta característica la retrató Veblen, quien señaló que:

“La concepción hedonista del hombre es aquella de una calculadora relampagueante de placeres y dolor, que oscila como un glóbulo homogéneo del deseo de felicidad, bajo el impulso de un estímulo que lo hace girar en toda el área, pero que lo deja intacto.” (Thorstein Veblen, The Theory of the Leisure Class: An Economic Study of Institutions, New York: Macmillan, 1899, p. 73).

En contraste, la escuela austriaca de economía, sustentada en lo que se conoce como subjetivismo (esto es, el significado subjetivo que el individuo le adscribe a sus acciones), considera que las elecciones que realiza el individuo van más allá de la posición neoclásica, en donde el individuo busca maximizar la utilidad y escoge a partir de la comparación de todas las opciones disponibles. Según el planeamiento subjetivista austriaco, es necesario ir más allá del simple cálculo neoclásico. Se trata no sólo de adoptar un conjunto de objetivos, sino también definir una serie de planes de acción que el individuo se propone llevar a cabo, de forma tal que se logre la mejor satisfacción de aquellos objetivos.

Me parece que la distinción más clara entre la visión austriaca de la economía como un proceso, en contraste con la visión neoclásica, radica en la trascendencia del subjetivismo en el campo de la elección económica. La creencia austriaca en el subjetivismo se refiere a algo más que una metodología económica, sino al estudio de la acción humana, propiamente. En lo particular, en lo económico, el inicio del análisis austriaco recae en el sentido subjetivo que los individuos le otorgan a sus acciones.
Describe Horwitz que,

“Este es el punto de vista subjetivista fundamental: las explicaciones científicas sociales deben empezar con los estados mentales subjetivos de los actores que están siendo estudiados. Esto requiere que los científicos sociales tomen seriamente los papeles del contexto y de la interpretación y que reconozcan que son las percepciones subjetivas de los actores las que impulsan sus acciones, no la realidad objetiva que puede subyacer a la situación. El subjetivismo afirma que no estaremos en capacidad de dar algún sentido a la acción humana, si intentamos describirla en términos que no hagan referencia a las percepciones y planes humanos. Los austriacos afirman que, sin referencias al significado, nuestro entendimiento del mundo social es de un carácter insatisfactorio y escaso.” (Steven Horwitz, Subjectivism, en Peter J. Boettke, ed., The Elgar Companion to Austrian Economics, Northampton, Mass.: Edward Elgar Publishing Co., 1994, p. p. 17-18).

La amplitud del enfoque subjetivista no está restringida a la introducción de esos factores subjetivos desde el lado de la demanda, tal como también lo hacen los neoclásicos, sino que la idea del costo de oportunidad permite que su aplicación se haga desde el lado de la producción. Esto faculta ir más allá de la visión de considerar los costos de producción únicamente como costos objetivos. El enfoque subjetivista al análisis económico moderno cubre no sólo las preferencias, sino también a los costos, así como como a expectativas, al tema del tiempo en la economía y a la percepción del conocimiento. Por ello, debe reiterarse la imposibilidad de que las matemáticas puedan capturar el comportamiento humano, dada la subjetividad generalizada que practican los agentes económicos en su toma de decisiones.

De acuerdo con los austriacos, el subjetivismo define su visión de la economía, al incorporarlo tanto en la percepción que los actores tienen de los bienes que adquieren; esto es, en la subjetividad del valor, sino también en la utilización que hacen del conocimiento. Este es el lado de la demanda. Pero también desde el lado de la oferta, pues los costos no son sino costos de oportunidad subjetivos. Se dice que son subjetivos porque el actor económico que encara un costo de oportunidad nunca puede saberlo objetivamente, porque, de hecho, al escoger una alternativa, dejó de lado otra que nunca escogió y que, por lo tanto, no puede haberla conocido.

En contraste con el neoclasicismo, en el análisis austriaco hay claramente un papel definido para el empresario. En este enfoque, los mercados son vistos como un proceso para la creación, la innovación, el descubrimiento y el uso que se hace del conocimiento, de acuerdo con los estados subjetivos de los individuos, tanto en el campo de la demanda como en el de la oferta.

Ese lugar claro para la función empresarial se deriva del hecho de que una característica innata del proceso de mercado son las pérdidas y las ganancias. Los intercambios, que son consustanciales a la actividad económica en un mercado, pueden no tener lugar por dos razones fundamentales. La primera, que se podría denominar de altos costos de información, porque quienes actúan en él disponen de toda la información acerca de las restricciones, alternativas y valores, y, por tanto, no hay razón para alterar la posición inicial de equilibrio. La segunda, porque puede ser que el intercambio no se lleve a cabo porque desconocen que hay una coincidencia mutua de intereses en el intercambio, en cuyo caso, sin saberlo, dejan de lado oportunidades de actuar, que habrían significado una posición mejor que la que tenían en la situación inicial de equilibrio. Sin que se tenga un conocimiento previo de este tipo de error (desconocimiento de posibilidad de mejorar de posición), para conocerlo será necesario que surja un acto que lo descubra.  Ante dicho descubrimiento, los actores alterarán sus planes. A esto se le conoce como descubrimiento creativo. Descubrir inconsistencias de los planes con los datos subyacentes o bien conflictos entre los planes de algunos individuos con los de otros.

El empresario obtendrá ganancias al descubrir errores que puede capturar en su beneficio, en tanto que tendrá pérdidas cuando hay oportunidades de tener ganancias que no explota. Es decir, actúa en función de las pérdidas o de las ganancias.

Es importante exponer la definición del economista austriaco Sanford Ikeda, acerca de lo que constituye el proceso de mercado:

“… es un orden espontáneo sostenido por un marco institucional, en el cual predominan la propiedad privada y el libre intercambio, y que emana de los propósitos fundamentalmente independientes de actores individuales, que formulan planes a la luz de la ignorancia parcial y del cambio no anticipado.” (Sanford Ikeda, Market Process, en Peter J. Boettke, editor, The Elgar Companion to Austrian Economics, Northampton, Mass.: Edward Elgar Publishing Co., 1994, p. 24).

Como dentro de un orden de mercado es necesario promover que surjan comportamientos aceptables (o que aquel inaceptable sea desautorizado), surgen instituciones destinadas a lograrlo, tales como las leyes sobre la propiedad privada, la solución pacífica a los conflictos derivados del intercambio y una serie de costumbres y normas que estimulan el desarrollo de dicho orden, pero también suelen surgir instituciones que facilitan el comercio y que estimulan la coordinación de los planes individuales, tales como el dinero, las empresas de seguros y de banca, entidades crediticias, calificadoras de crédito y riesgo, entre otras. Como dice Ikeda, “De hecho, todas estas instituciones, vistas colectivamente, constituyen lo que comúnmente entendemos por el mercado’” (Sanford Ikeda, Market Process, en Peter J. Boettke, editor, Op. Cit., p. 24).

Al referirse a que se trata de un “proceso espontáneo”, es porque no ha sido objeto del diseño deliberado de alguien, que, en la mejor tradición liberal clásica, se expresa como que no surge de la intención de las acciones de aquellos involucrados o participantes, sino que resulta de consecuencias no previstas de actividades que planearon los individuos; esto es, se trata de un resultado no anticipado por los seres humanos, quienes actúan en función de sus planes individuales.

Ahora bien, al referirnos a que los actores actúan formulando planes a la luz de la ignorancia parcial, dado que no son omnisapientes, y del cambio no anticipado que puede presentarse en cualquier momento y en cualquier lugar, y que no formaba parte de alguna expectativa previa, nos permite recalar el papel crucial del empresario en el enfoque austriaco. Son  las elecciones activas de los empresarios, resultantes tanto de decisiones tomadas en el pasado, como de las expectativas que tienen acerca de las decisiones futuras de los consumidores y de otros empresarios, las que guían el proceso de descubrimiento creativo que se da en un mercado competitivo.

No quiero terminar este comentario sin dejar de recordar que en el equilibrio del análisis neoclásico, no hay papel alguno para la participación activa del empresario que desequilibre esa situación finalmente lograda. Esta es lograda por un “robótico” subastador que lleva a cabo el proceso de arbitraje que finalmente se traduce en un equilibrio general de los precios. Pero no hay una explicación de cómo los precios se convierten en un fenómeno de desequilibrio, que, precisamente mediante la información que brindan, impulsa el proceso de descubrimiento que caracteriza a la empresariedad. El análisis austriaco sí nos permite explicar cómo es que se forman los precios, que son las guías que sirven para transmitir la información necesaria para quienes la requieren. Esta explicación de su formulación está más allá de lo que puede describir un equilibrio estático propio del análisis neoclásico. En esa formación de los precios explicada por el enfoque austriaco, el papel desempeñado por los empresarios es esencial. En tanto que la búsqueda de información puede resultar ser sumamente onerosa, el estado de alerta acerca de oportunidades que caracteriza al empresario no requiere del uso de recursos; esto es, no tiene costos porque no demanda tierra, trabajo o capital.  Antes de que el empresario tome acción alguna, requiere que note la presencia de una oportunidad; es decir, el estado de alerta precede cualquier acción.

Concluyo este comentario con algo similar al expuesto en el anterior, transcribiendo el excelente resumen que hace el economista austriaco Sanford Ikeda, de las características del proceso de mercado:

“1. Los planes de por lo menos algunos de los actores están en conflicto y son inconsistentes con los datos subyacentes, aun cuando la coordinación parcial preserva un cierto grado de coherencia en el mercado.

2. La acción “tiene algún propósito”, en el sentido de que los actores buscan mejorar el estado que ellos perciben del mundo, aun cuando tienen conocimiento de menos que todos los medios disponibles para lograr tal cosa.

3. Siendo incompleto su conocimiento de los datos relevantes, los actores experimentan el error, el cambio impredecible, el arrepentimiento y la sorpresa.

4. Son esenciales la persistencia y la repetición de pérdidas y ganancias económicas.

5. Existen precios que no son de equilibrio, reflejando la descoordinación, pero señalan oportunidades para que haya ajustes beneficiosos a los planes.

6. La presencia del error causa una asignación de recursos ineficiente, que el proceso de mercado tiende a corregir.” (Sanford Ikeda, Subjectivism, en Peter J. Boettke, ed., The Elgar Companion to Austrian Economics, Northampton, Mass.: Edward Elgar Publishing Co., 1994, p. p. 28-29).

Jorge Corrales Quesada

lunes, 7 de mayo de 2012

Tema Polémico: 1 de Mayo del 2012


El tema polémico de esta semana, como era de esperarse, está dedicado al pasado primero de mayo. Este día, en que la gran mayoría de los trabajadores del país celebran la fecha en su honor irónicamente dejando de trabajar, es también la fecha anual en que el directorio de la Asamblea Legislativa y sus comisiones cambian de representantes y el o la Presidente de la República presenta ante el país un resumen de labores del último año.

Lo más relevante de la primera parte del día fue el regreso al control de la Asamblea Legislativa del partido Liberación Nacional gracias a la ayuda del Partido Accesibilidad sin Exclusión. Tan solo una semana antes de esta fecha todo parecía indicar que la Alianza por Costa Rica continuaría un año más en el poder con el partido Movimiento Libertario asumiendo la presidencia. Sin embargo, estas esperanzas se esfumaron cuando el PASE anunció su adhesión a un nuevo trato con el PLN. En este trato, los últimos le entregaban a los primeros los puestos del Directorio Legislativo a cambio del control de las comisiones, especialmente la de Asuntos Hacendarios. En ASOJOD lamentamos mucho lo ocurrido y hubiésemos preferido que la Alianza se quedará en el poder.

La Alianza por Costa Rica fue criticada ampliamente desde su primer día, pues muchos no veían viable la unión y permanencia de fuerzas políticas con formas de pensar tan diferentes y que esto permitiera el avance del primer poder la República en forma efectiva. Lo vieron únicamente como un deseo inmaduro de la oposición de quitar el control de la Asamblea al PLN. La verdad estos críticos siempre tuvieron en parte la razón. Efectivamente el objetivo principal de la Alianza siempre fue quitarle el poder a Liberación pero esto no respondió a ningún tipo de inmadurez o resentimiento hacia el partido que ganó la elección presidencial. Respondió a una necesidad casi evidente que existía de mejorar el control político en el país y lograr cierta división de poder, que preocupantemente ha centralizado el PLN en casi todos los ámbitos.

La mayoría de las personas tienen la concepción equivocada de que la única labor de la Asamblea Legislativa es la de crear leyes. Inclusive, los medios de comunicación siguen midiendo la efectividad de la Asamblea Legislativa única y exclusivamente por la cantidad de leyes que se aprueban en el período sin importar la relevancia o la conveniencia de las mismas. El Poder Legislativo de la República es la máxima expresión de la democracia de un país. Es en este poder donde converge la mayoría de las fuerzas políticas y funciona como un sistema de contrapesos al poder Ejecutivo dominado únicamente por un partido político. Es por medio de la existencia en el poder de partidos de oposición en la Asamblea que se permite una verdadera representatividad del pueblo en las decisiones políticas. Por esto es que la Asamblea Legislativa es uno de los lugares más idóneos  para ejercer control político y representa un escudo frente al abuso del poder. La Contraloría General de la República que es una institución dedicada al control de la hacienda pública es precisamente un órgano auxiliar de la Asamblea Legislativa. En conclusión, el control político es una tarea fundamental del primer poder de la República así que una unión de partidos de oposición para ejercer un mayor control político es totalmente razonable y deseada. 

La Alianza por Costa Rica durante su año en el poder efectivamente mejoró el control político y cumplió con su objetivo fundamental. El mejor ejemplo de esto fue el proceso de aprobación del Presupuesto del Gobierno Central. Por primera vez en mucho tiempo la Comisión de Asuntos Hacendarios hizo un estudio serio del documento y dejó en evidencia que el famoso esfuerzo de controlar el gasto para bajar el déficit fiscal anunciado por doña Laura y sus ministros era una auténtica falacia proponiendo al mismo tiempo recortes de gastos superfluos para el funcionamiento del Estado. Otro gran ejemplo fue la denuncia del mismo presidente de la Asamblea Legislativa de que el procedimiento para el Paquete Fiscal de doña Laura tenía serios errores. Hecho que luego fue confirmado por la Sala Constitucional. Esto y más hacen que en ASOJOD apoyáramos la permanencia de la Alianza por Costa Rica en el poder, hecho que lamentablemente no se dio. Esperamos que la Alianza mantenga su control aunque ya no cuente con tanto poder como antes en las comisiones legislativas.

La segunda parte del día le correspondió a doña Laura Chichilla con sus palabras. Un discurso cargado de logros y pseudologros y, por supuesto, obviando la gran cantidad de desaciertos que aquí en ASOJOD hemos mencionado una y otra vez. Pero lo más interesante de su discurso fue su plegaría a las fuerzas de oposición a llegar a una tregua para poder terminar su mandato tranquila. Si al decir tregua doña Laura pide un cheque en blanco para hacer lo que quiera sin que se lo cuestionen pues esperamos que esta tregua nunca exista. Los acontecimientos de corrupción y favores políticos que han salido a la luz en los últimos meses han dejado más que claro que al partido Liberación Nacional hay que controlarlo. Es gracias a la existencia de fuerzas de oposición que una gran cantidad de ministros han tenido que renunciar resultado de acciones irregulares (don Francisco Jimenez siendo el último de una gran lista).

Ahora bien, si con eso habrá querido decir que ahora ha reflexionado y esta dispuesta a escuchar otros puntos de vista pues eso tal vez si pueda funcionar.  En ASOJOD queremos, por supuesto, que este país este cada día mejor y sabemos que esto solo se puede lograr en sociedad y por medio de la negociación.

Los resultados de este primero de mayo no fueron muy alentadores, sin embargo, el nuevo fallo de la Sala IV que obligará al nuevo presidente de la Asamblea a guardar proporcionalidad en las comisiones nos da un respiro de esperanza. Con esta nueva resolución PLN ya no podrá tener mayoría en Comisión de Hacendarios y les será más complicado hacer lo que les venga en gana. 

viernes, 4 de mayo de 2012

Viernes de Recomendación

Para el día de hoy les ofrecemos la primera conferencia del curso de liberalismo impartido por Jorge Corrales en ANFE. De igual forma, pueden descargar el mismo en el "itunes store".

miércoles, 2 de mayo de 2012

Desde la tribuna: el Estado como botín

Algunos han salido a decir que son cacerías de brujas (o sea, una especie de mito, pues las brujas no existen y, entonces, salir a cazarlas es buscar algo que no existe), pero la pura verdad es que ha sido un mero muestreo.  

Unas cuantas maniobras familiares y de amigos han trascendido y dejan en evidencia unos cuantos trucos para sacarle la leche al Estado.  Un contratito por aquí, un contratote por acá, un alquiler de casita por allá y un olvido de declaración de ingresos por el otro lado.

Si la investigación sigue, aparecerá la molécula de relaciones. Una pariente que trabaja con el compa, un aumento a los combustibles, una esposa contratada, unas ferreterías convocadas, el olvido de alguna regla de contratación y el reconocimiento de relaciones comerciales y de negocios que tal vez no ha sido actualizado.  Luego un viceministro por ahí, un asesor por allá … y así seguimos.

¡No es cacería de brujas!  Es una mera averiguación, un muestreo un apenas lo que se ve.  Tras todo ello a un equipo de apoyo a la toma de decisiones, un equipo de una universidad pública que funciona como asesores, unas contrataciones por aquí y otras por allá, una gran rutina de turismo por cuenta ajena  y sería deseable que apareciese la parte sumergida del iceberg.

Lo que quiero destacar es que ahora entiendo porqué no hay propuestas de racionalidad del gasto público, por qué se aumenta irresponsablemente la planilla pública, por qué no hay interés en hacer las cosas con austeridad, por qué aumentan constantemente los precios de bienes y servicios regulados. Es evidente que hay gente trabajando en hacer el gasto más grande, la recaudación enorme, la administración gruesa … es el Estado-botín.

Se trata de construir una botija, una concentración de oportunidades propias.  Por supuesto no interesa la razón, la proporción, la eficiencia y los resultados.  Es un tema diferente:  a más Estado, más botín.  A más desorden, más posibilidades.  A más empleomanía, más favores que cobrar.  A más favores que cobrar, más para repartir.

Si aplico la “revelación” a la realidad, entonces entenderé mucho.  ¡Ingenuo que era yo!  Ahora entendiendo porqué promesas, porqué entidades gigantescas, porqué muchos van a la comisión de hacendarios y no se preocupan por el control presupuestario, porqué en la Asamblea no dan tanta atención a la liquidación del presupuesto, porqué en el sector público no se preocupan por el exceso de tamaño y las duplicaciones.    El Estado ha sido tomado como un botín en sí mismo.  Hay que engordarlo, cebarlo, alimentarlo, dotarlo, darle tarjeta para que gaste, animarlo a consumir … 

¡Claro! Y cuando salimos a hablar de austeridad, de mejorar los programas, de utilizar bien los recursos con que se cuenta, a inventariar recursos para evitar duplicaciones, a mejorar el desempeño, a iniciar estudios para obtener la eficacia, a meterle competencia al Estado … ¡resultamos aguafiestas! 

Federico Malavassi Calvo