viernes, 31 de agosto de 2012

Viernes de Recomendación

En esta presentación, Roger W. Garrison hace un análisis comparativo de Hayek, Friedman y Keynes. Encontrando diferencias y similitudes en sus lineas de pensamiento.


jueves, 30 de agosto de 2012

Jumanji empresarial: trilogía poética

Los caballeros de la política
 
Los caballeros de la política desde ya alistan sus armas, afinan su discurso, escogen a sus chivos.
Los caballeros de la política desde ya preparan sus mentiras, sacan a relucir sus máscaras, abren sus billeteras.
Los caballeros de la política desde ya adoctrinan a sus familias, seleccionan a sus amigos, identifican a sus enemigos.
¡Los caballeros de la política desde ya dejaron de ser humanos!

 

¡El príncipe ha llegado!

¡El príncipe ha llegado!
desde la Iberia, fue anunciada su llegada,
sin ser caudillo en propiedad, solo por relación, de padre e hijo y ambición,
su asamblea es convocada, sus soldados anunciados,
sea suya o de su padre, la autoridad se le es dada,
confianza pide, y confianza se le ha dado.

Olvidando su pasada vanidad,
olvidando su pasada insensatez,
olvidando que una vez,
el olvido a su tierra,
y esta a él,
y a su desfachatez.

Parásitos y Burócratas

La muerte y los impuestos no se pueden evitar, 
de las garras del burócrata, no podemos escapar.

De seguridad y sustento, el burócrata, no se tiene que ocupar,
mientras otros inseguros, velen por su bienestar,
chupa, chupa el parasito, a su huésped sangrara,
caso omiso a su ignorancia,
caso omiso a su violencia,
caso omiso a su suicidio,

Y es así, como el parasito y el burócrata, al huésped y al inseguro, algún día, mataran.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Desde la tribuna: ¿dejad hacer, dejad pasar?

¡Sí!, así como suena. Pareciera que algunos han tomado el lema de los fisiócratas, el viejo y denostado “laissez faire, laissez passer”. Pero no se hagan de ilusiones. Con tales frases no están reviviendo las pretensiones de la libertad económica, ni las ideas de un mercado libre. Tampoco están intentando rebajar los impuestos, la tramitomanía ni la intervención estatal.
 
¡Todo lo contrario! Algunos de los notables convocados por la presidencia de la República han salido con todo el galillo a pedir reformas al Reglamento de la Asamblea Legislativa y disminución del papel de la Sala Constitucional.
 
Es una inversión total de papeles. Ahora la Administración Pública y los estatistas quieren su “laissez faire, laissez passer” pro iniciativa gubernamental. Les estorba la oposición política, les complica la existencia la intervención de los diputados, les molesta la posibilidad de ser juzgados, le duele que la Sala Constitucional pueda revisar la conformidad de las actuaciones públicas con la Constitución.  Desesperados claman por “laissez faire, laissez passer”.
 
Algunos estatólatras han llegado a cuestionar los plazos para el silencio positivo (instituto del Derecho público que, tratándose de permisos, autorizaciones y aprobaciones, suple la inercia y silencio del funcionario restaurando el derecho a hacer y seguir adelante), otros deploran la existencia del Recurso de Amparo, unos cuantos maquillan los datos e información públicas (régimen de IVM de la CCSS) y también están los que dicen que la actuación estatal no es cuestionable y está más allá del bien y del mal (Vg.: la trocha no necesita evaluaciones ambientales).
 
Todo ello me recuerda el genial opúsculo de Eduardo García de Enterría titulado “La lucha contra las inmunidades del poder”, en el cual denunciaba cómo la Administración y el Poder tiende a abusar de la potestad reglamentaria, de la discrecionalidad (incluso algunas veces confundiendo la existencia de conceptos jurídicos indeterminados con discrecionalidad) y de los actos de gobierno (género que no estaría sujeto a la revisión de los actos administrativos).

Algún ministro del siglo pasado expresó que “la Sala Cuarta no deja gobernar”, evidenciando cuán difícil es para algunos trabajar con reglas básicas. Algunos líderes de mayorías han despotricado contra el Reglamento de la Asamblea Legislativa, acusándolo de favorecer minorías, permitir a pocos diputados enfrentar a las mayorías, impidiendo que funcione la democracia (como si fuera únicamente cosa de contar votos) y dar muchos derechos a los diputados.

Y entonces nos encontramos con este nuevo panorama político, los estatólatras han robado el lema a los fisiócratas. Los fisiócratas, encabezados por Jean-Claude Marie Vicent de Gournay (1712-1759), consideraban que una ley natural promovería el buen funcionamiento del sistema económico sin la intervención del gobierno. Los estatólatras, encabezados por algunos de los notables, consideran que el gobierno funcionará bien sin la intervención de magistrados y diputados. Entre ambos, me quedo con los fisiócratas.  

El liberalismo económico moduló la propuesta de “dejad hacer, dejad pasar” con el fin de promover la libertad de producir, comerciar y participar en las actividades económicas sin la intervención gubernamental.  Los notables estatólatras no han modulado nada, pretenden impuestos, restricciones a la libertad de los ciudadanos, menos garantías judiciales y mayor ámbito de acción pública sin las molestas intervenciones de diputados de oposición, sin el estorbo de mociones que obliguen a discutir los proyectos de ley, sin la posibilidad de que la Sala Constitucional revise la conformidad de las leyes con la Constitución Política. El nuevo  “laissez faire, laissez passer” es la propuesta del tigre suelto (gobierno y administración pública) contra el burro amarrado (pueblo).
 
Quieren “laissez faire, laissez passer” para que RECOPE venda la gasolina que sea y haga las refinerías que quiera: dejen libre al monopolio.
 
Aspiran al “laissez faire, laissez passer” para poner más impuestos.
 
Desean el “laissez faire, laissez passer” para vender eurobonos con las menores condiciones y reglas posibles.
 
Claman por el “laissez faire, laissez passer” para seguir empeñados en la “trocha mocha”, sin control de finanzas, sin controles ambientales, sin rendición de cuentas, sin las molestas indagaciones legislativas.
 
Insisten en el “laissez faire, laissez passer” para continuar con negociados como el de Riteve, aunque no aparezca el contrato y sea una vía anormal para imponer un monopolio.
 
Empujan el “laissez faire, laissez passer” para promover la disminución de los derechos de los diputados, a fin de que no se discuta, no se presenten mociones, los plazos sean irracionalmente cortos y no haya deliberación ni discusión.

Es el mundo bizarro, el gobierno quiere un pueblo reglado y sumiso y se ha reservado la libertad para él.  Ha resucitado el “laissez faire, laissez passer” pero se lo ha dejado para sí.
 
Federico Malavassi Calvo   


martes, 28 de agosto de 2012

La columa de Carlos Federico Smith: sobre la libertad y democracia

Muy buenas noches, amigas y amigos. Hoy nos reunimos para celebrar la presentación del libro del doctor Óscar Álvarez Araya, “Sobre Democracia y Libertad”. Agradezco que me solicitara unas palabras al respecto.
 
Si pudiera resumir en pocas palabras mi impresión global, digo que constituye una excelente obra para la educación y la enseñanza. Su carácter didáctico es obvio.
 
Pero ciertamente me impactó la reseña de los primeros capítulos del libro acerca del concepto de libertad de algunos pensadores en sociedades orientales, episodio que desconocía, a pesar de andar ya muchos años transitando sobre el tema intelectual de la libertad.
 
Asimismo, me siento muy contento con su lectura, pues motivó en mi persona volver a pensar acerca de la importante relación que hay entre libertad y democracia.
 
Por ello, lanza en ristre, me lanzo contras gigantes y cabezudos o molinos de viento, para exponer, a riesgo de errar, lo esencial que es la libertad para el progreso humano y cómo la democracia es un instrumento que puede ser apropiado para dicho logro.
 
Durante cierto tiempo he impartido cursos en ANFE acerca del liberalismo. Sin duda alguna que éste se verá enriquecido con el aporte del libro de don Oscar.

MI IDEA DE LIBERALISMO 
No se puede afirmar que el pensamiento de tal o cual persona constituye “el” pensamiento liberal.  Más bien, ha habido muchos e importantes aportes, en un marco evolutivo, de cómo las ideas de libertad y de liberalismo, que es la aplicación en el campo político del principio de la prominencia de la libertad, se han convertido en la principal fuente de progreso de las personas y de los pueblos.
 
Sin embargo, el que una sociedad escoja proseguir la vía del liberalismo, no es ninguna garantía de que resulte en el progreso buscado. Es más, los liberales solemos ser casi siempre muy cautos en advertirlo. El liberalismo está lejos de ser dogmático, por lo que quienes propugnamos por su conveniencia, lo hacemos fundamentalmente basados en los resultados históricos.  Nunca la humanidad ha progresado tanto como en los últimos siglos bajo regímenes esencialmente liberales, en donde la libertad de alguna manera es primordial. Quienes creemos en esas facultades o incentivos del liberalismo, no nos podemos contentar con lo que se tiene en un momento dado, pues no sólo las sociedades cambian, evolucionan, sino que también en la humanidad hay muchas áreas en donde la libertad no es la regla, tal como muy frecuentemente sucede en el campo económico, sino a veces hasta la excepción. 
 
Ante la pregunta de ¿qué es el liberalismo?, siempre termino acudiendo a lo que escribió el Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Johns Hopkins, Richard Flathman, en su libro Toward  a Liberalism (Hacia un Liberalismo). Dijo, parodiando aquella canción de que el amor es una cosa muy esplendorosa, que, “como el amor, el liberalismo es una cosa de muchos esplendores; también, como el amor, los “muchos” del liberalismo son algo que se integra a “su” esplendor. En términos menos floridos, nos dice Flathman, que no existe ni un inventario que sea exhaustivo ni privilegiado de ideas y temas del liberalismo, y que no hay razón para pensar que haya un ordenamiento indisputablemente superior a cualquiera de los numerosos conjuntos y subconjuntos de ideas, que son reconociblemente y hasta discutiblemente de un carácter liberal.” (p. 12).
 
En esto de los “esplendores”, por ejemplo, acerca de un tema vital en el pensamiento liberal cual es el del papel del estado en una sociedad, un pensador liberal notable, Adam Smith, sostiene que sus funciones básicas son tres: proteger a los ciudadanos de la amenaza externa; proteger a los individuos de las injusticias y opresiones de cualquier otro miembro de la sociedad y, tercera, erigir y mantener aquellas obras públicas que los individuos no desean llevar a cabo. Pero otro gran liberal, Milton Friedman, por ejemplo, considera que una función del estado es la de que se disponga de un Banco Central (lo cual no es compartido por otros grandes liberales como Hayek). Pero este último, por ejemplo, es criticado (casi ridículamente) por otros liberales, porque arguye que el estado tiene un papel en la zonificación de las ciudades o en numerar las calles, entre otras cosas. También debemos recordar al pensador liberal Wilhelm Röpke arguyendo en favor de una participación activa del estado promoviendo la competencia. Todos ellos son liberales, con distintos matices.
 
Este libro de don Oscar precisamente lo que nos muestra son algunos de los diversos esplendores del pensamiento liberal.  Cualquier intención de presentar algunos conceptos teóricos como si fuera “el pensamiento liberal”, fracasa en su propósito, pues la pretensión sería antitética al pensamiento liberal, que no es doctrina o dogma único, sino todo lo contrario. Recordando a Popper, debo decir que el liberalismo siempre está abierto a la discusión acerca de las ideas a su alrededor, pues considera que entre mayor sea el espacio para que las personas puedan actuar por sí mismas, sin coacción; esto es, en libertad, mayor es la posibilidad de satisfacer lo que, mejor que nadie, esas personas consideran son sus deseos y necesidades.

MI CONCEPTO DE DEMOCRACIA 
Siempre he considerado que la democracia tiene que ver con quién es el que gobierna. Concretamente la defino como una forma de desplazar un gobierno sin que medie la violencia.  Cuando Churchill expresó su famosa frase: “se ha afirmado que la democracia es la peor forma de gobierno excepto todas las otras que se han tratado”, dio en el clavo, pues puso en evidencia que la democracia poseía importantes limitaciones, a la vez que no parecía existir mejor opción.  Como diría un candidato de por allí, se trata de “lo menos malo”.
Es momento de resaltar la diferencia que hay entre liberalismo y democracia. El liberalismo básicamente tiene que ver con la extensión del gobierno. El liberalismo no es sinónimo de anarquía, sino que uno de sus preceptos básicos y que es común hallarlo entre pensadores de dicho ideario, es la existencia de un gobierno, pero limitado y ajustado a un estado de derecho. La coerción que puede ejercer el estado es para garantizar la aplicación de las reglas generales de justa conducta; esto es, las reglas uniformes de la ley. Esta función del estado no excluye la posibilidad de que, si por alguna razón las fuerzas espontáneas del mercado no producen adecuadamente lo que se desea, la sociedad puede poner a disposición del estado los recursos necesarios para que se brinden esos servicios a la generalidad de los ciudadanos.  Esto, a su vez, requiere de la provisión de recursos apropiada para el desempeño de esta tarea.
 
Lo expuesto no significa la santificación de un monopolio para el Estado, quien siempre debe estar dispuesto no sólo a abrir todas las posibilidades para la libre participación de los individuos en los mercados, sino que también deberá tener presente la salvaguarda del dominio individual protegido de la propiedad individual. Por ello, los liberales solemos creer en un gobierno, pero restringido, limitado a la aplicación de las reglas de justa conducta.
 
Es decir, necesitamos al gobierno a fin de prevenir que los individuos ejerzan la coerción sobre otros. Por ello es que se dice que se le otorga el monopolio de la coerción.  Eso no significa que el gobierno no tenga límites ni restricciones. Al gobierno debe impedírsele el uso impropio de la coerción, lo cual se logra mediante la existencia de reglas generales, uniformes, que se aplican a la generalidad de los individuos, incluyendo aquellos que hacen y aplican las leyes. Este es el llamado principio de legalidad.
 
Aceptada la existencia necesaria de un gobierno en el orden liberal, la pregunta que surge es acerca de la forma mejor posible que deberá tener ese gobierno. El libro de don Oscar, en su página 60, presenta un gráfico muy simple y apropiado, creo que es de Giovanni Sartori, el cual muestra un continuo de formas de gobierno, que va desde el caso ideal de la democracia al caso ideal de la dictadura, aunque prefiero llamarla autoritarismo (ojo: he dicho ideal, pero aquí no significa bueno, sino puro). Sostengo una visión similar de un continuo en el caso del  pensamiento liberal, que va de un extremo o polo libertad individual plena a otro extremo o polo de una propiedad y decisión total en manos del estado o totalitarismo. Los liberales, debería ser obvio ya, estamos alrededor, cerca de una libertad individual plena. Nuestros pensamientos son cercanos al caso puro de libertad individual; no se requiere que todos los liberales nos situamos específicamente en el caso extremo, sino tan sólo cercano a éste. El ejemplo que di hace poco acerca de la divergencia del papel del estado que uno encuentra entre destacado pensadores liberales, precisamente describe la idea de un continuum como el descrito.
 
Los liberales creemos en la democracia como forma práctica de gobierno siempre y cuando haya una mayoría de la comunidad comprometida con la libertad de los individuos, la regla de la ley y un gobierno limitado.  La democracia no es sino un conjunto de procedimientos para organizar y operar un gobierno. Como tal no posee un conjunto de valores que constituyan la esencia de una democracia: de hecho una mayoría de una comunidad puede escoger cualquier conjunto de valores que le parezca. Como es posible que exista un gobierno democrático que a la vez es totalitario, debemos ser claros en que una democracia totalitaria es antitética al ideario liberal. No debe olvidarse que la totalitaria Unión Soviética decía ser una república democrática o bien recordar la existencia de la República Democrática Alemana.
 
Lo anterior es relevante y por ello me permito poner dos ejemplos, más allá del usual de recordar cómo fue que Hitler llegó a ser cabeza de un gobierno totalitario mediante el empleo de procedimientos democráticos (parlamentarios) o bien, como me han comentado algunos amigos, lo que hoy sucede en algunas naciones sudamericanas, como Venezuela, Bolivia o Ecuador. Por eso prefiero dar un par de ejemplos diferentes de estos casos. El primero de ellos es algo que, en mi opinión, ya parece estarse presentando en ciertas naciones como los Estados Unidos y en algunos países de Europa y, el segundo, un caso puramente hipotético, pero revelador del intríngulis.
 
Primero: Una mayoría democrática impulsa una distribución igualitaria de los ingresos, dejando de lado el principio de que el mejor incentivo que puede haber para producir de la forma más eficiente, es cuando las personas que logran sus ingresos sirviendo adecuadamente a los consumidores, los conservan para sí, como sucede en un orden de mercado competitivo. Hay un error conceptual en John Stuart Mill, considerado como un pensador liberal, quien creía que en una economía era posible separar las funciones de la producción, de aquellas de la distribución. Mill consideraba que era posible seguir los criterios de optimización de la producción y, a la vez, lograr una distribución de la riqueza bajo cualesquiera reglas que mejor se le ocurran a la sociedad. Pero el fenómeno de la distribución no es algo tecnológico, como creía Mill, sino económico: el producto es del tamaño que es, porque la producción depende de su distribución y de los precios del mercado, no de la voluntad de la humanidad, individual o colectiva.  Producción y distribución están íntimamente interconectadas.
 
Volviendo al ejemplo que he querido exponer, teóricamente un 50% más uno de los votantes, puede votar sistemáticamente por lograr una distribución igualitaria, independiente del aporte de cada uno al proceso productivo. Esto es, a través de impuestos impulsados por un partido político dado, quitarle, mediante legislación tributaria democráticamente aprobada, cualquier exceso sobre esta media igualitaria al restante 50% menos uno de los votantes, a fin de posesionarse de él.  Si se alega que para eso usualmente (por fortuna) se requiere de una votación calificada, supongamos que de un 75%, pues en mi ejemplo tan sólo se requiere que acomodemos el 75% más uno de los votantes beneficiados con mayores ingresos, a costas del restante 25% menos uno, quienes son quienes pagarían los impuestos, democráticamente legislados. Lo importante es, recalco, que ello se puede lograr “democráticamente”.
 
Segundo: Sugiero un caso más impactante. Supongan ustedes que por mayoría se decide ejecutar a los gordos y bigotones, como este servidor. De estar usted en ese último saco, ¿estaría de acuerdo con un sistema democrático que tomara tal decisión? ¿Lo considera una forma ideal de gobierno? Lo que parece ser una broma, sólo refleja un hecho muy frecuentemente encontrado en naciones, en donde democráticamente las mayorías pueden violar (hasta cruelmente) los derechos de las minorías. Por eso los liberales siempre hablamos de los derechos de los individuos, no de si son de una mayoría o de una minoría. Ejemplos de abusos de minorías por parte de la voluntad de una mayoría, fundamentados en procedimientos democráticos, son el de los judíos, liberales, gitanos, entre otros, en la Alemania Nazi o los Sudras en India, que son los esclavos y peones de todo tipo, y palabra con la que se da a entender  “los que necesitan de limpieza”. También está el caso de los negros durante la Reconstrucción del Sur de los Estados Unidos.

Finalmente, deseo indicar que una característica de los sistemas democráticos es el papel que juegan los grupos de interés. Tal como una vez señaló Hayek, la democracia se convierte en “un juego que todos los intereses separados deben satisfacer para asegurarse un apoyo de una mayoría”. Por supuesto que este juego afecta cualquier buena intención de gobernabilidad. Por ello se requiere limitaciones que impidan esta cesión de competencias en un gobierno de grupos de interés arbitrarios, sin límites y sin restricciones.

CONCLUSIÓN 
Debo agradecer a don Oscar por haber producido este libro, que creo que sin duda logrará la libre discusión de ideas que son de suma importancia para todos nosotros.  Nos aleja, por un momento, de ese mundo de vanidades, de espectáculo, como dice Vargas Llosa, pues nos permite reflexionar sobre lo verdaderamente importante. Las ideas acerca de la libertad de los individuos y acerca de la forma en que organiza un estado son vitales que las tengamos muy claramente definidas, pues el riesgo de no entender su naturaleza hace que podamos caer en una inaceptable dictadura de las mayorías. Me siento un liberal demócrata. Lo primero, porque creo que la libertad es un valor superior que debe ser resguardado y, lo segundo, porque la democracia es lo que me permite cambiar incruentamente a un gobierno. Es la respuesta a la pregunta crucial que formuló Popper: “¿cómo podemos organizar nuestras instituciones políticas de forma que los gobernantes malos o incompetentes… nos causen sólo el mínimo daño?”. (En Busca de un Mundo Mejor, p. 69).
 
Para asegurar la libertad de los individuos, ante la posibilidad de que un gobierno sea malo o incompetente, la democracia es el método menos costoso, pues mediante elecciones destituye o cambia a los gobernantes. Esto es, la función esencial de un estado es la de salvaguardar la libertad de los ciudadanos y ante la posibilidad de que se desborde el poder de coacción que se le dota, la democracia es la forma menos convulsiva de cambiar al gobernante. “En la práctica la democracia, según Popper, siempre ha intentado tratar la cuestión más importante de la política: la evitación del despotismo”. Y buscamos evitar el despotismo, porque éste nos despoja de nuestra libertad, que es lo que nos permite tener una vida mejor y más digna.
 
Muchas gracias por su gentil atención.

* Conferenciaofrecida por el Dr. Jorge Corrales Quesada con la ocasión de la presentación del libro "Sobre libertad y democracia", de Óscar Álvarez Araya. Actividad realizada por ANFE y la Fundación Naumann el jueves 23 de agosto de 2012 en el Hotel Aurola Holliday Inn. 

lunes, 27 de agosto de 2012

Tema Polémico: ¿Protectores del Consumidor?


Es común escuchar a los políticos defensores de la regulación y la intervención  del gobierno en las actividades del mercado decir que  se realizan con el objetivo de defender a los consumidores de los abusos de los productores y distribuidores. La excusa consiste en que la información con que cuentan los consumidores para tomar sus decisiones es  limitada pues existe asimetría entre los conocimientos que tiene los fabricantes y a los que tienen acceso sus clientes. Es deber del Estado asegurarse de que los producto cuenten con estándares de calidad mínimos y dispongan de suficiente información para que los consumidores tomen decisiones acertadas. 

Si bien es cierto, estas medidas se basan en buenas intenciones, nunca toman en consideración los efectos negativos que conllevan. Nunca ven más allá de las decisiones a corto plazo de la intervención estatal pues si se hiciera se darían cuenta que todos los efectos nefastos que resultan de este tipo de medidas terminan sumando más que los posibles beneficios que podrían traer.

Ejemplos lamentablemente sobran pues vivimos en país donde el Estado debe tener injerencia en absolutamente todo. Uno de los casos lo analizamos hace tres semanas sobre la inefectiva regulación de Sutel en el mercado de las telecomunicaciones que lejos de favorecer a los consumidores más bien a impedido que los precios sean más bajos y ha limitado la cantidad de oferentes en el mercado. Otro ejemplo es los requerimientos cada vez mayores que exige el Ministerio de Salud en el etiquetado de productos alimenticios y ni hablar de los requerimientos de información para los productos médicos.

Un caso que queremos comentar el día de hoy es el del nuevo Código Eléctrico Nacional que fue presentado el año pasado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio y específicamente la oficina de Reglamentos Técnicos. Este nuevo código regula todas las instalaciones eléctricas del país y la entrada de productos eléctricos al mercado con el objetivo, por supuesto, de garantizar la seguridad de los ciudadanos. Con este nuevo código se exigirá que todos los productos que entren al mercado cuenten con certificaciones internacionales. Estas certificaciones son difíciles de conseguir y normalmente son muy costosas al inicio y para conservarlas. Al final esto lo que termina haciendo es sacando a todas las pequeñas empresas y pequeños  importadores del mercado pues se necesitan requerimientos de capital que no tienen. No es de extrañarse claro  que los principales impulsores de este código eléctrico sean las grandes empresas de materiales eléctricos del país pues saben que solo ellas tienen el capital necesario para conseguir certificaciones. Este código eléctrico se les vende a las personas como una herramienta para garantizar su seguridad pero realmente es una barrera de entrada impuesta por las grandes empresas a pequeños y nuevos negocios para limitar la competencia en el mercado. Uno de los más grandes enemigos de las pequeñas y medianas empresas es la regulación estatal.

En ASOJOD no estamos insinuando que no existan casos en el mercado de información engañosa y peligros para el consumidor. Lo que no entendemos es por qué el gobierno termina interfiriendo en estos procesos de negociación entre los consumidores y los productores. El mismo mercado naturalmente se encarga de regular que los productos que se venden cumplan con ciertos requerimientos mínimos pues los consumidores no son tontos y se cuidan de que lo que estén comprando sea conveniente. Las empresas a medida que van creciendo van adquiriendo reputación y sin necesidad de que nadie se los imponga van adquiriendo estándares de calidad para poder diferenciarse y vender más con mejores márgenes. Finalmente, con el tema de publicidad engañosa, si en el país en verdad existiera un sistema judicial ágil, las empresas se cuidarían de informar lo más posible a los clientes pues de nos ser así se exponen a demandas y acusaciones que podrían poner en riesgo su existencia. 

¿Medidas para proteger al consumidor? Lo cierto es que no. Estas regulaciones son máscaras que responden a intereses de grupos de poder muy alejados del bienestar del consumidor. Para que el consumidor verdaderamente gane debe tener la libertad de comerciar sin ningún tipo de restricción.

viernes, 24 de agosto de 2012

Viernes de recomendación

Para esta ocasión, queremos compartir con ustedes una interesante conferencia de Friedrich Hayek titulado "Libertad económica y gobierno representantivo", donde reflexiona no solo sobre la importancia del libre mercado y el peligro de la intervención estatal en la economía, sino también sobre la preocupante idea de que las mayorías tienen derecho a imponer su criterio, cuando en realidad son simples voceros de grupos particulares de interés. Hayek nos llama a pensar sobre la importancia de que el sistema de frenos y contrapesos no debe existir únicamente entre los Poderes, sino también a lo interno de ellos, de forma que, por ejemplo en el Parlamento, deban existir límites a la capacidad coerctiva para garantizar los derechos y libertades individuales.

jueves, 23 de agosto de 2012

Jumanji empresarial: las tres oraciones

Oración al Estado:

¡Oh, Dios Estado todopoderoso, que tienes dominio sobre todo lo que está a tu alcance! Solo tú eres sabio, solo tú puedes saciar nuestras ansias de ser sometidos a un orden y control que solo tú puedes dar. ¡Oh, Dios Estado, permítenos comprender que solo bajo tus leyes coercitivas y tu potestad de coacción, podremos los malvados seres humanos vivir en colectividad y olvidarnos de nuestros oscuros deseos individualistas!

Oración a los Santos Reguladores:

¡Oh, Sabios Santos Reguladores, que estáis libres de todo pecado y que habéis obtenido el poder y la sabiduría del Gran Dios Estado para determinar los límites de nuestras acciones y a la vez, en esta sagrada tarea, seleccionar a aquellos a quienes has escogido para recibir los beneficios de tu santo manto protector, excluyendo a las  sumisas criaturas que tendrán que conformarse con las migajas que felizmente recibirán después del manjar de los escogidos! ¡Santos Reguladores, tened piedad de nosotros los inocentes consumidores! 

Oración a los Bancos Centrales:

¡Oh, Gran Dios creador del dinero, tú que tienes el poder y la sabiduría de imprimir billetes de la nada, cólmanos con tu tierno papel para que, basados en la ilusión de riqueza, podamos satisfacer nuestra sed de consumo improductivo y olvidarnos así de la pérdida de valor de todo aquello que hemos acumulado y del trabajo que realizamos para sobrevivir!

Andrés Pozuelo Arce

miércoles, 22 de agosto de 2012

Desde la tribuna: el Reglamento Legislativo ¿culpable?

No hay presunción de inocencia, menos aún… estado de inocencia. El Reglamento de la Asamblea Legislativa ha sido condenado a pena de muerte o, por lo menos,  a mutilaciones que lo desfiguren permanentemente. Todo lo que anda mal en el gobierno de lo público, se le atribuye. En su reforma yace, según sus detractores, la bonanza nacional y la prosperidad patria.

El expediente de su procesamiento tiene varios años. Se le acusa de todo lo malo que ocurre en el país y hasta de las malas escogencias electorales tanto para integrantes de la Asamblea Legislativa, los diputados, como… ¡de los ministros y presidentes! 

Resumido el gobierno en solo Poder Ejecutivo, al contrario de lo que establece el artículo  9  de nuestra Constitución, resulta torticero alegar que cualquier moción o grupo de ellas es un obstáculo al imaginado gobierno amputado y reducido solo a Poder Ejecutivo. En efecto, los ministros y los diputados oficialistas e incluso algunos opositores, repiten y repican que el “gobierno” envió un proyecto, o que el “gobierno” desea unos impuestos, cuando debió decir “Poder Ejecutivo”, inculcando en los ciudadanos una nueva Constitución donde el gobierno, en vez de estar constituido por tres poderes, queda reducido a uno.    

Los atizadores de la falsificación gubernativa eliminaron y no restauran, una vigorosa enseñanza cívica, pero predican la carencia de buena gobernabilidad, con rostro serio y gesto de preocupación, cuando sus equivocaciones inconstitucionales y anti-republicanas, son el principal fermento del mal gobierno. La ignorancia cívica que esparcen no los inmuta y, el éxito que alcanza su desfigurado desgobierno, los alienta.

La equivocación se ha incardinado. El error ha sido repetido, tantas veces, que muchos creen que gobierno es solo Poder Ejecutivo. Desde este punto de vista, el Reglamento Legislativo, es un estorbo;  los debates, son atrasos y las mociones, obstáculos. La simplificación ha llevado al radicalismo anti-republicano. Por supuesto, la Sala Constitucional, que según el concepto falso y manipulado de gobierno, tampoco forma parte del gobierno, se convierte en anti-gobierno cada vez que encuentra vulnerado el reglamento legislativo. 

Los grandes reformadores del reglamento ofrecen una tierra de  miel y  leche y proponen, tan necia como equivocadamente, impedir mociones, no debatir, ni siquiera leer, ni defender,  las muy pocas que se admitan y convertir la Asamblea en una notaría o escribanía del Poder Ejecutivo donde se ponga en forma de ley lo que dicte el único poder: el Ejecutivo. Mejor aún, como lo expresara el Dr. Rodolfo Cerdas, convertirla en sello de hule es lo que pretenden. 

Hay políticos, candidatos y cortesanos que imaginan como buen gobierno la inexistencia otros poderes más allá del ejecutivo. Promueven, una Constitución sin Sala Constitucional y leyes sin Asamblea Legislativa y, en ese caso, si todo es ficticio, un reglamento legislativo cuya única regla sea: aceptar lo que diga casa presidencial. Esa república de los extremistas,  convertida en sueño, será una inmensa pesadilla, una vez enfrentada a la realidad del poder concentrado, en muy pocas manos. 

 Mario Quirós Lara

lunes, 20 de agosto de 2012

Tema Polémico: No hay almuerzo gratis


Sin duda la mandataria costarricense cuenta con mejor “suerte” fuera de nuestras fronteras. En los últimos días, la presidente se encontraba de gira por el continente asiático,  y parece que no ha venido con las manos vacías, sino que se ha traído un  jugoso regalito de ocho millones de dólares por parte de China
Bien decía Milton Friedman que no existe almuerzo gratis, por lo que se hace necesario especular respecto al motivo de tan generoso obsequio. Bajo este orden de ideas, nos preocupa el interés político que puede existir a este respecto, interés mediante el cual China compra por medio de regalos como este y el Estadio Nacional a países para que estos se hagan de la vista gorda en lo que se refiere a sus violaciones a los derechos humanos.  Sin duda, este tipo de acontecimientos debe llamarnos a la reflexión, ya que la política exterior costarricense no debe encuadrarse bajo posturas utilitaristas, sino que debe tener un compromiso irrestricto hacia una defensa de los derechos humanos, la democracia y la libertad. 
Otra situación que puede justificar dicho regalo, es el interés de China de gestionar ciertos negocios en esta región, ejemplo de ello podría ser la refinería que se pretende construir. Asunto que tampoco podemos dejar pasar por alto ya que nuestro país no debe “planear” su desarrollo con miras a las intereses ajenos, sino que nuestro desarrollo debe provenir de la acción libre y espontánea de los individuos.
Pero, no sólo nos debemos preocupar por las razones por las cuales los chinos nos regalan dicho dinero, sino que también es muy importante preocuparnos por cómo se va a gastar el mismo. Evidentemente, este gobierno no se ha caracterizado por su honestidad, sino por su corrupción abierta y rampante sin que se asome una gota de vergüenza en ello.  Es decir, este dinero no puede convertirse en una especie de piñata para ser repartida entre los grupos cercanos al gobierno, sino que debe ser empleado de manera eficiente para satisfacer el sin número de necesidades no atendidas.
Así las cosas, no cabe duda que todos los ciudadanos debemos asumir siempre una posición escéptica respecto a este tipo de obsequios diplomáticos, no podemos ser tan ingenuos para creer que dichos regalos no vienen adheridos con otros elementos y promesas. De ahí la necesidad de estar siempre vigilantes respecto al porque de los mismos, así como con lo que se refiere al manejo de estos.  No vaya ser que el regalo nos salga más caro…

martes, 14 de agosto de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: quéjense pero no hagan olas.

En ocasiones experimento cierta frustración, al notar cómo los medios de información dan a conocer noticias que deberían de alertar la acción de entidades estatales, dado que involucran el uso de fondos públicos, Sin embargo,  éstas no se ven incentivadas a actuar.  Tal vez es porque esperan que algún ciudadano les presente, en papel sellado,  una denuncia formal, en donde se especifiquen cargos y se den nombres y se brinde toda la parafernalia de detalles que únicamente el cerebro del burócrata puede imaginar.  Una institución, que de alguna manera esté encargada de monitorear posibles usos irregulares de fondos públicos, debería de alertarse ante la simple mención de los hechos y no esperar a que estos pasen a mejores glorias, a causa de su olvido, omisión o desidia. Parece que la conducta aceptable en nuestro país es que los ciudadanos y los medios de comunicación agiten las aguas, pero que no lleguen a hacer olas.
 
En días recientes se han dado informaciones en distintos medios acerca de varios hechos que voy a citar y tratar brevemente, que en apariencia tienen que ver con la utilización de recursos públicos o bien que tienen un obvio interés público. Todo ello debería de haber provocado la acción rápida e interesada de organismos públicos especializados, tanto para dirimir posibles interpretaciones al respecto así como para actuar, si fuere el caso, a fin de detener posibles hechos irregulares.
 
Uno de ellos tiene que ver con la denuncia, en un medio de televisión, de que la planta de tratamiento de aguas negras de la nueva comunidad de Cinchona, edificada con posterioridad al terremoto en esa zona, sufre de graves defectos en su construcción, que parecerían indicar no sólo su inoperancia en alto grado, sino también que su costo fue desproporcionado, además de que pone al vecindario en un verdadero peligro sanitario. No es suficiente la respuesta que en su momento brindaron los responsables de la obra, quienes dijeron que nada de lo que se dijo era cierto. Un estado moderno y acucioso acerca del uso apropiado de los recursos gubernamentales allí involucrados, debería de haber actuado de inmediato para solicitar que las afirmaciones efectuadas sean valoradas apropiadamente en cuanto a su verdad. El punto esencial es que son muy elevados los fondos públicos involucrados en ese proyecto, como para que simplemente la información sea una nota necrófila más y no una clara llamada de atención de un periodista acucioso e interesado en vigilar el buen uso de los recursos públicos.
 
Otro caso notorio y probablemente de mucho mayor impacto financiero que el anteriormente expuesto, se refiere al estado del régimen de pensiones de la Coste Suprema de Justicia. Su quiebra potencial constituye una amenaza grave a los recursos públicos.  Si lo que se ha escrito al respecto es cierto  –esencialmente que las pensiones que hoy se pagan bajo ese régimen y las que tendrán que pagarse en un futuro cercado no se podrán cubrir con lo que hoy recauda dicho régimen- su insuficiencia financiera terminará siendo pagada por toda la ciudadanía mediante presupuestos estatales. De hecho se ha afirmado que, si se cobrara hoy a los beneficiarios de ese régimen, de forma tal que no haya insuficiencia de recursos, casi que no alcanzaría siquiera con todo el sueldo de los trabajadores cubiertos. De hecho hoy una parte importante de ese régimen de privilegio es pagado por todos nosotros mediante el presupuesto del Poder Judicial.   No es admisible que don Luis Paulino Mora, jerarca del Poder Judicial, hoy guarde silencio acerca de la verdadera situación financiera del fondo de pensiones de ese poder. No debe esperarse más a que la situación empeore para poner orden en él, sin llegar a una quiebra inminente, para que, posiblemente, una vez mas, se acuda a los presupuestos públicos que todos financiamos, para que pueda seguir la manutención de los hoy beneficiarios directos del privilegio.  Ya es hora de poner orden en ese régimen de pensiones hoy tan cuestionado.
 
Una tercera noticia de la semana que verdaderamente se las trae es la denuncia de la Asociación de Importadores de Vehículos y Maquinaria (AIVEMA) de que la gasolina que vende RECOPE utiliza un aditivo, creo que denominado MTM, para elevar su octanaje, con el grave riesgo de que puede causar daños graves a la salud de los usuarios y, en general, de la población. Además de AIVEMA, también hubo declaraciones en noticieros de televisión de ingenieros químicos conocedores del tema, quienes también advirtieron de estos peligros.  La reacción del monopolio fue expedita, cual fue negar que tal cosa se estuviera dando. Pero todo lo expuesto deja grandes dudas entre los ciudadanos, quienes hoy no tenemos claro quién puede haber dicho la verdad. Nos sentimos indefensos por nuestro desconocimiento. Un estado responsable, y por la seriedad de quienes han afirmado la existencia de ese daño potencialmente tan grave, ya habría buscado averiguar cómo es que están las cosas y ver si es posible arreglarlas, ante de que haya algo que efectivamente dañe a una población indefensa. Pero la denuncia no parece haberle importado a nadie.  Por ejemplo, ¿por qué ningún diputado ha pedido que se investigue el asunto?
 
Ya que hablamos del monopolio de RECOPE, no hace mucho tiempo en varios programas de un noticiero de televisión se formuló una serie de denuncias , por parte de unos economistas muy respetables, quienes cuestionaron los costos de la nueva refinería multimillonaria que aquella entidad planea llevar a cabo junto con el gobierno chino.  Me imagino que, ante la forma vehemente y respetuosa como se refirieron esos economistas, que, de paso, ningún otro medio mostró un interés similar en investigar, se habría presentado alguna explicación, como respuesta sensata a aquellas objeciones.  Pero, como suele ser lo frecuente, nunca las hay y cuando aparece lo que aparenta ser una respuesta, ésta se circunscribe a una simple negación de los hechos que se afirmaron. El monto multimillonario de la inversión en una refinería de petróleo, cuyo costo tendremos que pagar todos los costarricenses, deberá ser escudriñado al máximo. No podemos vernos empantanados una vez más en proyectos con costos posiblemente inflados, en que haya precios más altos que los que alternativamente se podría pagar, entre otras linduras del caso.  Aunque RECOPE “sea el Estado”, un estado de verdad, que responda a los intereses de los ciudadanos, de inmediato se habría abocado a brindar públicamente, abierta a toda la ciudadanía, toda la información, explicaciones y datos  que nos merecemos. La oscuridad es totalmente inconveniente
 
Tanto que se habla de transparencia, pero no se le ve por ningún lado.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 13 de agosto de 2012

Tema polémico: las guías sexuales del Gobierno

Recientemente, la Sala Constitucional determinó que las guías para educación sexual presentadas por el Ministerio de Educación Pública violentaban el derecho de los padres para determinar la formación de sus hijos en esa materia y que el Estado no puede obligarlos a recibir una educación contraria a los deseos y valores de sus padres.

A pesar que en ASOJOD hemos dicho reiteradamente que nuestro país pasa por un serio problema en esa materia, toda vez que la oposición de las iglesias -católica, evangélica y otras- en la educación sexual ha contribuido a que miles de adolescentes no tengan la información necesaria para entender en la situación que se están metiendo cuando deciden tener relaciones sexuales, lo que deviene en embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, deserción del sistema educativo, abandono y maltrato infantil, prostitución, pobreza y otros flagelos, consideramos que la solución no pasa porque el Estado se entrometa en este campo y le diga a las personas cómo tienen que actuar. 

Puede sonar contradictorio pero en realidad no lo es. Para nosotros, la intromisión de cualquier institución con poder en la vida y decisiones de las personas no se justifica de ninguna manera. Consideramos que le corresponde a los padres decidir la formación que tendrán sus hijos y por eso nos parece positivo que la Sala Constitucional lo haya dejado claro. 

Lo que sí es contradictorio es que la Sala no haya defendido ese criterio en otros casos, como por ejemplo, cuando permitió que el Estado le dijera a los niños qué pueden y qué no pueden consumir en sodas y comedores escolares cuando, al igual que en el caso de la educación sexual, el asunto corresponde a los padres.Tampoco entendemos por qué se mantiene un sistema educativo donde padres y alumnos no tienen poder de decisión en prácticamente ningún ámbito, pues el nombramiento de profesores, su metodología de enseñanza, el régimen disciplinario, el currículum educativo y todo lo demás es definido entre el Gobierno de turno y los sindicatos educativos. 

Sí nos preocupa que un fallo como el antes mencionado siga empoderando a las organizaciones religiosas que se oponen a que haya algún tipo de educación sexual y que parecieran estar más empeñadas en imponer sus visiones que en atender la problemática asociada a la ignorancia en ese aspecto. También nos inquieta que nuestro ordenamiento jurídico siga estando altamente influenciado por preceptos religiosos, especialmente por la intervención histórica que ha tenido la Iglesia Católica, que ha llevado a que nuestro Estado sea confesional (artículo 75 constitucional) y que, con ello, se reconozca jurídicamente la existencia de seres metafísicos (como el diablo en el caso del voto N° 1101-92) o se defina el inicio de la vida a partir de la doctrina católica (como el voto N° 2000-02306 que declara inconstucional la fecundación in vitro o los votos N° 2004-02792, Nº 2007-07958, Nº 2008-08760, N° 2004-12790, N° 2004-02792, N° 5130-94 y Nº 2007-007958 que prohíben el aborto). 

Pero para nosotros, la forma de enfrentar esta situación es diferente. Pasa por quitarle el carácter confesionalidad a nuestro Estado para lograr un sistema que fomente la libertad de culto o de creencia sin discriminaciones negativas ni positivas, eliminano los privilegios de unos y las persecuciones de otros. Pasa por darle el poder a los padres y a los hijos acerca de la forma en que quieren aprender, acerca de las metodologías, currículums, reglamentos, etc. de forma tal que sean ellos los que decidan. Significa permitir que se desarrolle un sistema educativo indivualizado, con libertad de escogencia en todas las áreas, con mayor énffasis en los intereses, vocaciones, expectativas e inteligencia de cada estudiante en lugar de un sistema masificado que, como bien lo ilustraba el video de Pink Floyd "The Wall", genera máquinas sin pensamiento.

Este sistema, donde padres y estudiantes asumen un rol muchísimo más participativo, permitirá enfrentar de mejor manera problemas como deserción, falta de educación sexual, calidad de educación y otros. Solo dejando a los padres y a los estudiantes decidir por si mismos cómo enfrentar y resolver los problemas, podremos avanzar. De lo contrario, una gigantomaquia, una lucha entre dos titanes -Iglesia y Estado- llevará a un continuum donde el ganador impondrá sus criterios y los conquistados -los ciudadanos- se limitan a recibir las órdenes e ideas.

sábado, 11 de agosto de 2012

Invitación ANFE

ASOCIACIÓN NACIONAL DE FOMENTO ECONÓMICO

Como parte de su programa Pizza & Política

Le invita al evento

Reformas al Sistema Político Costarricense.
(Nuevas formas de elección de diputados, parlamentarismo, semipresidencialismo, etcétera.)


Fecha: 16 de Agosto
Lugar: ANFE – 200 metros oeste de la Casa Italia – Barrio Francisco Peralta, costado norte de la Iglesia Sagrado Corazón
Hora: 6:15PM- 8:30PM

Programa



6:15pm – 6.30pm- Registro de participantes
6:30pm – 6:40pm- Palabras de bienvenida y moderador Sr.Óscar Álvarez Araya, Presidente de ANFE
6:40pm – 7:00pm- Sr. Enrique Obregón Valverde, Abogado y Ex diputado 
7:00pm – 7:20pm- Sr. Alejandro Barrantes Requeno, Vicepresidente de ANFE y Politólogo
7:20pm – 7:40pm-  Sr. Danilo Chaverri Soto, Abogado y Ex Presidente de la Asamblea Legislativa
7:40pm – 8:00pm-  Sr. Federico Malavassi Calvo, Ex diputado
8:00pm – 8:30pm - Preguntas de los asistentes
8:30pm–9:00pm- Refrigerio.


Costo: La actividad no tiene costo para los participantes
Importante: Cupo Limitado, favor confirmar a los teléfonos.
Reservaciones: Teléfonos: 2253-4460 / 2224-7350 / 8996-6569


Teléfono: 2253-4460 *Telefax: 2253-4497 * Apartado 3577-1000 San José, Costa Rica
E-mail: info@anfe.cr

viernes, 10 de agosto de 2012

Viernes de Recomendación

El día de hoy les recomendamos este vídeo donde Mario Vargas Llosa habla acerca el futuro del liberalismo


martes, 7 de agosto de 2012

La columna de Carlos Federico Smith: freno a la desesperanza

Entre otras cosas, me llaman la atención dos resultados obtenidos a partir de la reciente encuesta de la firma UNIMER. El primero es la creciente tendencia a una mayor abstención del voto ciudadano en las próximas elecciones nacionales. Los datos para julio indican que un 35% de los votantes no votará, en tanto que la cifra correspondiente para enero fue de un 22%. El segundo resultado de la encuesta que concita mi interés es la mayor predisposición de los ciudadanos para que se conforme un partido político nuevo que se oponga a Liberación Nacional, en contraste con una menor preferencia que indica que dicha contienda sea producto de la alianza de los actuales partidos de oposición.

Opino que para el elector el tema crucial implícito es cómo enfrentar el hecho aparente de que el Partido Liberación Nacional saldrá unido y ganador en las próximas elecciones. Sí, tengo muy presente que falta mucho rato para que éstas se lleven a cabo y muchas cosas pueden pasar en ese lapso, pero la encuesta brinda una radiografía de la opinión que a la fecha tiene el ciudadano. Me parece que claramente piensa que Liberación tiene mayores posibilidades de ganar las próximas elecciones y que, relativamente insatisfecho con ello, valora las posibilidades de que los electores puedan enfrentarlo mediante una coalición de los partidos existentes o con la conformación de uno nuevo.

A pesar de sus aparentes discrepancias y pleitos electoreros, la más explícita demostración de que todos esos aspavientes entre partidarios de Liberación Nacional no es más que eso, puros ademanes, es que, a la hora de las cosas y desde ya parecen revelarlo, estarán en el amasiato que ya conocemos. Un episodio de la serie de televisión de los Sopranos, la familia mafiosa de Nueva Jersey, exhibe claramente esa conducta.  En tanto había dudas de quién iba a ser el jefe de la mafia, todos los interesados en posesionarse del cargo se peleaban entre sí (violentamente era el caso). Pero, una vez definido, todos ellos se comportaron como obedientes ovejitas ante el capo de tutti il capi. Tal como ahora lo hacen, hablando horrores de los contrincantes, haciendo movidas para favorecer el momento de su elección, guardando silencios falsos y oportunistas en cuanto a decidir si participan en la contienda, además de que se rasgan las vestiduras en cuanto a la incapacidad y corruptela que ha rodeado esta administración de su propio partido, apenas tengan definido al jefe de turno, todos estarán mansitos a su lado.

Hay que entender bien el fenómeno político: lo único que les interesa es el poder y en la búsqueda de su logro o conservación harán lo que sea necesario. Ante la ciudadanía, algunos de esos políticos señalan ser radicalmente diferentes de los que lideran otros grupos dentro de su partido, de los cuales dicen avergonzarse. Pero, a la hora de las cosas, el instinto de supervivencia y la necesidad de conservar el poder (y de ser parte de él), harán que se unan. La mejor anticipación de esta conducta es una foto publicada hace poquitos días en el periódico La Nación, en donde, en la misma mesa política de la dirigencia partidaria, se ven sentaditos, sonrientes y casi que encariñados, a los precandidatos Arias, Figueres, Araya y Berrocal. El precandidato Álvarez posiblemente estuvo ausente del aquelarre porque no estaba en el país. Juntos y revueltos, mientras que la ciudadanía se angustia a un grado tal, que está dispuesta, en un altísimo porcentaje, a no votar en las próximas elecciones. Con esta conducta del ciudadano votante cuenta Liberación para ser re-electo en el poder.

Gran parte de esa desazón ciudadana se origina en la conducta exhibida por los sectores llamados de la oposición, que, después de muchos cuestionamientos, ampliamente conocidos, de varios de sus más destacados líderes, simplemente cree que si cada uno de esos grupos políticos que la compone lanza por separado su candidato presidencial, será suficiente para derrotar a Liberación. Este es en mucho el problema de la oposición: no dispone de líderes que aglutinen a los electores en un porcentaje significativo, tal que permita que se le considere una opción real a Liberación. Si los grupos de la oposición salen cada uno por separado, tengan por seguro que la derrota les abrazará con toda su fuerza. Incluso lograrán que surja una Asamblea Legislativa en donde la suma de sus minorías no será mayor que la de Liberación.  Esto es, podrían hasta perder su mayoría legislativa relativa de la que gozan hoy. Entre tanto, el dilema que encara el elector liberacionista no parece ser el de si votan por su partido, sino más bien por cuál de los precandidatos que hoy se exhiben lo harán. Y ello a pesar del tan cuestionado y mal gobierno actual de su partido.

La angustia de muchos ciudadanos partidarios de un cambio en los Poderes Ejecutivo y Legislativo llega a un grado tal, que indica preferir la conformación de un partido político nuevo, en vez de que surja una coalición de los partidos de la oposición.  Esta idea, que no me disgusta, tan sólo enfrenta una realidad que la hace casi imposible: ¿No se han dado cuenta acaso de lo difícil que es, política y legalmente, conformar un partido nuevo en Costa Rica? No se trata de soplar y hacer botellas y de pronto, ¡zas!, aquí está la tabla de salvación.  No sólo el marco jurídico actual favorece claramente al oligopolio de partidos existentes, sino que un partido político nuevo requiere de un financiamiento, que hoy más bien parece orientarse hacia quien tiene mayores posibilidades de ganar las elecciones y, por ende, repartir favores y protección.

Dado lo expuesto, la oposición tiente ante sí una enorme obligación ante la ciudadanía: en un marco de decencia básico, entendiendo la necesidad de priorizar intereses esenciales y dejar de lado otros (negociar a lo interno), buscar como presentar un candidato que los votantes acepten con algún grado de confianza, como para que vayan a votar por él y la coalición en las próximas elecciones. Esta parece ser la única opción viable en este momento, ante lo que evidencia ser el monopolio del poder político que representa Liberación. Si la oposición no actúa en consonancia, será corresponsable, por una parte, de que Liberación siga gobernando y, por otra, que se estimule el surgimiento de grupos extremos, que, para mal, capitalicen una muy bien fundamentada inconformidad ciudadana. Sonará meloso, pero creo que las buenas personas, los buenos ciudadanos, que creo hacen mayoría en este país, merecemos un mejor destino del que hoy se vislumbra.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 6 de agosto de 2012

Tema Polémico: Mercado de las Telecomunicaciones


 Parece que fue hace poco que el país se encontraba dividido entre aquellos que decían SI al TLC con Estados Unidos y los que estaban en contra. Uno de los temas más debatidos durante el proceso fue la apertura del mercado de las telecomunicaciones en Costa Rica. Por supuesto esto era de esperarse pues las tecnologías en telecomunicaciones cada vez más forman parte del diario vivir de todos. A nivel mundial, la cantidad de personas con internet y telefonía móvil ha venido creciendo en forma casi exponencial en la última década.

Por supuesto, una mayoría de los costarricenses en el 2007 tenían razones de sobra para votar por un cambio en la forma en que era administrado el mercado de telecomunicaciones. Estando la telefonía celular y el internet en manos de un monopolio único del Estado traía grandes inconvenientes para el desarrollo del país. Basta con solo recordar las enormes filas de gente saliendo de las sucursales del ICE cuando sacaban líneas al mercado o la cantidad de requisitos absurdos para comprender la molestia que sentíamos todos en aquel entonces. 

Claramente el ICE, en calidad de monopolio y al ser una empresa pública con todos los problemas administrativos que eso implica, no pudo cubrir las crecientes demandas del mercado al ritmo acelerado que se necesitaba. Para el 2008, Costa Rica era el último país de Latinoamérica en el ranquin de subscriptores de telefonía celular por cada 100 habitantes. Algo muy similar se puede concluir en el caso del internet; mientras que en el 2008 había un poco más de 30 usuarios de internet por cada 100 habitantes, en los países más desarrollados del mundo esta cifra ascendía a niveles de 80 o 90. 

Suscriptores de líneas celulares por cada 100 habitantes, 2008 
Fuente: Banco Mundial

Los defensores del NO alegaban que el gran beneficio de tener las telecomunicaciones en manos del Estado era que contábamos con las tarifas postpago más bajas de Centroamérica. Lo que nunca nos dijeron fue que la razón de esto era que el gran grueso del mercado de telefonía celular no es la telefonía postpago sino la telefonía prepago. Muestra de esto fue que al salir la telefonía prepago en el país (uno de los resultados beneficiosos de la apertura) el mercado se volcó hacia la misma que ahora tiene más del 70% de cuota y la mayoría de los usuarios pertenecen a clases de bajos recursos. La telefonía prepago le dio la oportunidad a las clases de más bajos recursos del país a contar con teléfono celular y pagar únicamente por los minutos que necesitan.

La entrada de otras empresas al mercado lo que logró fue dinamizarlo. Ahora contamos con un mercado de precios cada vez más competitivos y con cada vez más servicios para el hogar y empresariales. Se estima que los ingresos por la apertura al país alcancen los USD$1000 millones para el año 2016.

Y todo esto es a pesar de Sutel. La Superintendencia de Telecomunicaciones ha demostrado ser un obstáculo en lugar de una ayuda para el mercado. Para lo único que ha servido es para limitar la cantidad de oferentes en el mercado (provocando condiciones de oligopolio), inhabilitar a las empresas a que cobren tarifas baratas, dificultar el desarrollo de nuevos negocios como en el caso de los café internet, prohibir la entrada de empresas pequeñas con sus elevados requisitos y garantías y se las ingenió para atrasar la apertura del mercado de telefonía celular por más de 4 años.  En ASOJOD nos encantaría que SUTEL dejara de existir para empezar a ver más beneficios para todos los consumidores en este mercado tan importante para el desarrollo del país. No se nos ocurre ni un solo beneficio que Sutel le ha brindado al país desde su creación en la Ley General de Telecomunicaciones.

No nos cabe ni la menor duda de que la eliminación del monopolio del ICE en el mercado de telecomunicaciones ha sido muy beneficiosa a pesar de las regulaciones.  Ojalá que se pensara en tomar medidas similares para el resto de los monopolios del Estado.



viernes, 3 de agosto de 2012

Viernes de recomendación

Para este viernes de recomendación queremos compartir un extraordinario texto de Karl R. Popper, titulado "Contra las grandes palabras", donde este excelentísimo filósofo explica, de un modo sencillo y llano, buena parte de su pensamiento, siendo esta una práctica poco extendida entre sus colegas, quienes usaban grandilocuentes expresiones -como Habermas- para simplemente, no decir nada inteligente o cosas bastante obvias, olvidándose que lo que más necesita el pensamiento filosófico y científico, para expanderse y alcanzar su comprensión por el mayor número de personas posible, es un lenguaje concreto y accesible.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Desde la tribuna: en desagravio

La exViceministra de Juventud cometió algunos serios errores en su vida privada. Fue víctima de una vil difamación. No hay palabras para calificar a quien publicó el vídeo íntimo.

De acuerdo con el Código Penal y la ley 9048 (la tan criticada ley de delitos informáticos), la exViceministra es víctima de un delito. Quizás también sea víctima de extorsión y otras figuras similares. Pero …¡qué curioso! Se da una reacción veloz del Ejecutivo y la exViceministra es “renunciada” ipso facto. ¡Víctima de una acción ruín y delictiva!

No puedo abstenerme de comentar las cuestiones que suscita tal reacción del Ejecutivo. Días atrás, ante un pronunciamiento de la Procuraduría de la Ética en relación con actuaciones de funcionarios públicos que transgredieron la Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito, el Ejecutivo se deshizo en argumentos y excusas para no aplicar las sanciones correspondientes a la responsabilidad administrativa. Se trataba de actuaciones enmarcadas en la deleznable figura del “tráfico de influencias”, conducta que la Ley contra la Corrupción (¡sí, “corrupción”) tipificó y sancionó (con el voto de la ahora presidente). No obstante, el Ejecutivo se ha hecho el tonto con el asunto.
 
Ahora, en cambio, con el escandalillo del vídeo amoroso de la exViceministra, actuó otro hemisferio cerebral:  pronto, contundente y duro. De una vez para afuera. Algunos dicen que es doble moral. A mí me parece que es simplemente inmoral. Obsecuencia con las infracciones a la Ley contra la Corrupción e inflexibilidad y fariseísmo con la víctima del delito. 

Si estuviéramos en la escena que narran los Evangelios de la adúltera, la Presidente estaría lanzando pedradas. Pero con el contraste de los funcionarios implicados en el tráfico de influencias, no tengo problema en interpretar aquello de ver la astilla en el ojo ajeno y no la viga en el propio. ¿Qué es peor para la moral pública, el vídeo o la corrupción?  

Me quedo pensando también en la mentada Ley 9048 (delitos informáticos). No me he olvidado de que ante la protesta pública por los riesgos para la libertad de expresión,  el Ejecutivo actuó ambiguamente.  Porque a pesar de que instaló una comisión para ver si la ley requería reformas, no dudó en ponerle el “Ejecútese” y promulgarla. Ahora, que una exViceministra fue víctima de un delito informático (la difusión del vídeo por la Internet), queda claro que no importaban tales delitos, pues la víctima fue revictimizada.
 
Me quedo pensando en la soledad de la exViceministra. ¡Todo hundido! Renunciada y difamada. Me pongo a imaginarme a aquella mujer de los Evangelios, que tuvo la ventaja de ser defendida por el propio Jesús, una vez pasada la trifulca ¿cómo se sentiría?  Allí temblando, ultrajada y a punto de perder todo, sin saber quizás qué había pasado. Pero al menos tuvo una relación directa con Él, que la perdonó y la aleccionó. La exViceministra, en cambio, no tuvo quien parara las pedradas. Esta vez el fariseísmo triunfó.
 
¿Qué norte orienta las actuaciones del Ejecutivo? ¿Se salvan los hombres y no las mujeres? ¿Se salvan los que cometen actos que transgredan la Ley contra la Corrupción pero no las que realicen actos bochornosos aunque sean de la esfera privada? ¿Será que se salvan los “vivazos” y no las tonterías? 
 
La vida privada, la esfera privada, las preferencias privadas no deberían trascender de esta forma. Quizás todos deberíamos haber actuado como los vecinos de Conventry, cuando Lady Godiva fue obligada a salir desnuda. Sin embargo, la exViceministra ha sido víctima del amor, ¡pobre desdichada! y  el delincuente victimario nos ha convertido  a todos en voyeristas o samueleadores.  ¡Grave y terrible!
 
¡La mayor lección de educación sexual para los ingenuos! ¡Hay que temerle al enamoramiento que nos arrebata y nos convierte en incondicionales esclavos del capricho ajeno! Estado mental lindante con la inconsciencia que nos lleva a despreciar lo propio, lo seguro y a arrojarnos irreflexivamente en las pasiones.  En un segundo, el Ejecutivo ha hecho más que las guías del ministro implicado en las cartas prohibidas por la Ley contra la Corrupción. Ha demostrado que el fariseísmo sigue campando, que sigue lapidando a las adúlteras como los fundamentalistas Estados islámicos, ha ejemplificado la tragedia de la entrega sin correspondencia, el vacío social en que puede caerse y el escarnio público sobreviniente. 
 
Este artículo, aunque no parezca, pretende exponer temas de libertad, teoría del Estado, forma de gobierno, probidad en la función pública y política criminal. 
   
Federico Malavassi Calvo.