lunes, 5 de agosto de 2013

Tema polémico: el voto en el extranjero

Recientemente, se indicó en una noticia que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) está habilitando la posibilidad de votar en el extranjero, para los costarricenses residentes en otros países. El plan preveé facultar a unos 12.000 ciudadanos a elegir únicamente al Presidente de la República y se planteará como una forma de reducir el abstencionismo y profundizar la democracia electoral ampliando el derecho a otros compatriotas que, hasta la fecha, tenían reducidas oportunidades de ejercer su voto.

Hasta ahí, todo suena muy bien. El problema que encontramos en ASOJOD es operativo y, contrario a lo que pudiera pensarse, no es de poca monta. Según las propias declaraciones de funcionarios del TSE, los partidos podrán buscar personas que, en las embajadas y consulados costarricenses, deseen trabajar como miembros de mesa; de lo contrario, lo hará el personal de esos centros diplomáticos. 

Es claro que los partidos tienen muchos problemas para encontrar gente que desee trabajar en las mesas electorales. Y si ya ese es un trabajo arduo y pesado en nuestro país (no en vano tiene el TSE que convocarlos y pagarles), podemos imaginar que será todavía más complicado tener representantes en todos los consulados y embajadas. Eso nos deja con que la mayoría de las mismas estará cubierta por personal de dichos lugares. 

El problema de fondo es ¿quién nombra a ese personal? ¿A quién responden? Unos cuantos, la minoría según ha denunciado la propia Asociación de Trabajadores del Servicio Exterior, pertenecen a carrera diplomática y tienen un puesto en propiedad. Otros, los muchos, son puestos de confianza que responden al Gobierno de turno. Por supuesto que habrá excepciones, pero serán pocas. Podría pensarse que los embajadores, designados políticamente por el Poder Ejecutivo, tendrían todos los incentivos para devolver el favor de su nombramiento, máxime si quieren permanecer 4 años más en el cargo. 

¿Quién podrá controlar y garantizar que, efectivamente, el proceso electoral en embajadas y consulados se llevará de manera transparente y limpia? Nadie. Dependerá de la buena voluntad y la conciencia de sus funcionarios. No queremos acusarlos desde ya, pero sí señalar que hay un elemento de vulnerabilidad del proceso electoral que podría generar resultados muy diferentes a la expresión de los electores y eso no ayuda en nada a un sistema político que hace aguas en términos de credibilidad y legitimidad.

Habrá que vivir la experiencia para saber cómo nos va con la implementación del voto en el exterior. Otros países lo han hecho relativamente bien y eso podría calmar un poco las preocupaciones. No obstante, Costa Rica es famoso por hacer mal todo lo que en otras latitudes hacen bien. Ya veremos si el tiempo nos da la razón o, para nuestra sorpresa gratificante, todo sale en orden. 

No hay comentarios.: