lunes, 23 de septiembre de 2013

Tema polémico: ¿Doble discurso?

En la última semana se incendió la polémica en nuestro país por unas declaraciones del Diputado del PAC Manrique Oviedo, en las que indicaba:

“Resulta que gran cantidad de los fondos de inversión están en manos de judíos y hoy un vicepresidente pertenece a esa misma minoría. (...) Ah, no, pero los amigos del vicepresidente Liberman, ellos no, ellos está en los clubes selectos, en los cruceros por todo el mundo (...), lo que sí critico es que vengan a valerse del manejo, del interés, de la influencia política para sangrar al pueblo de Costa Rica”

Las mismas fueron repudiadas por la comunidad judía de nuestro país, así como por altos dirigentes del PAC y otros partidos políticos, como de antisemitas incluso asimilando las mismas al horror y al drama de la Alemania Nazi.

Ahora bien, como nuestros lectores bien lo sabrán en ASOJOD somos unos férreos individualistas, por lo que cualquier descrédito a una persona por su color de piel, religión, preferencia sexual, nacionalidad, etc, carece de todo sentido, y no es más que una muestra de la ignorancia e incultura misma de la persona que proclama tales despropósitos. Pero, sin demérito de lo anterior, en ASOJOD definitivamente en algo si nos diferenciamos a todos los que han pegado el grito al cielo por estas declaraciones, y precisamente lo que nos desmarca es que nosotros no lo hacemos únicamente cuando es políticamente correcto hacerlo.

En este sentido, queremos resaltar que lo que se ve mal en este caso es que se usara el término “judío”, en razón del particular contexto histórico que todos conocemos, es decir, si en vez de judíos el Diputado Oviedo hubiera dicho: “los ricos”, “las clases poderosas”, “la burguesía”, etc, nadie se hubiera inmutado. Lo que queremos resaltar es que en nuestro país constantemente la demagogia política tiene como su recurso predilecto una retórica de lucha de clases, un juego maniqueo de ellos vrs nosotros, retórica que por cierto aún se enseña en nuestras Universidades Públicas como una especie de dogma revelado, pero en esos casos nadie dice ni pío. Accionar que en nada se distingue en cuanto al fondo al efectuado por dicho Diputado, sino únicamente se distingue en el chivo expiatorio a escoger, estigmatizar y utilizar para fines políticos.

Así, no cabe duda alguna que lo fácil y cobarde es señalar con el dedo aquello que atente contra lo políticamente correcto, difícil y ético es hacerlo coherentemente incluso cuando la causa no sea la más popular. Sólo una defensa sistemática, integral y unitaria de la tolerancia, y el respeto hacia el otro es verdadera, lo demás es simple y mero oportunismo político.


No hay comentarios.: