lunes, 9 de septiembre de 2013

Tema Polémico: Nuevo presupuesto del gobierno

El nuevo presupuesto del continúa con los mismos vicios de los presupuestos presentados durante toda la administración de doña Laura. Los gastos exceden considerablemente los ingresos esperados. Esto no parece importarle a este Gobierno y sinceramente, si no le ha importado mucho gastar sin reparo durante todos esto años, menos le va a importar presentar esta oda al gasto durante su último año en gobierno. Han sido tantas las críticas que ha recibido doña Laura durante su mandato que ya parece no importarle nada y más ahora que va de salida. 

Siguiendo este comportamiento, no nos extrañaría que en unos cuantos años terminemos igual que países como Grecia y Portugal obligados a pagar tasas de interés elevadísimas para seguir financiado los gastos o con una inflación descontrolada. De cualquier forma, los grandes perdedores seremos todos los ciudadanos y en especial lo más pobres.

¿Será que el país tiene que tocar fondo para finalmente darse cuenta del error? ¿O será que definitivamente a los gobernantes de turno no les interesa lo que pueda pasarle al país en el mediano o largo plazo?

En ASJOJOD creemos que definitivamente hay una cuota de esto elevada. Hace falta más voluntad para buscar soluciones. Pero el problema es un poco más complejo.

Hay quienes exponen que el problema de déficit se debe a que en nuestro país la carga tributaria es baja. En ASOJOD diferimos categóricamente. Ya en muchas ocasiones hemos demostrado que en este país más bien hay demasiados impuestos. Y aunque esto fuera cierto, habrá que tomar en consideración las siguientes dos irrefutables realidades:

1- La forma en que se está gastando el dinero de los todos los que pagamos impuestos es sumamente ineficiente y en muchos casos hasta descarada. Tal vez en eso nos diferenciamos de otros países como Noruega y Suiza en que la carga tributaria es mayor pero por lo menos se ve que el dinero es gastado de manera más eficiente.

2- La reforma fiscal más fuerte que se ha presentado ante la Asamblea Legislativa en las últimas décadas si acaso logra disminuir en déficit en 2% del PIB. Asumiendo que en verdad con una reforma así se logre disminuir en ese porcentaje el déficit (y eso lo dudamos mucho pues implicaría a su vez una mayor evasión), no lograría disminuir ni la mitad del déficit fiscal actual. Por lo tanto el grado de éxito de este tipo de medidas sobre el problema en cuestión es mínimo.

Para verdaderamente eliminar el déficit hay que disminuir el gasto sin duda. Otra forma podría ser aumentando la recaudación por medio de una mayor actividad económica pero para lograr eso más bien habría que bajar impuestos en vez de aumentarlos.

La disminución del gasto debería ser una prioridad fundamental para el próximo gobierno y eso necesariamente implicará hacer una serie de reformas legales en empleo público, reformas a las pensiones y presupuestos obligados constitucionalmente que no necesariamente son las más populares pero serán necesarias para que no terminemos con un país mucho más pobre.

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