martes, 29 de octubre de 2013

La columna de Carlos Federico Smith: Cuba inicia el proceso de unificación cambiaria

Hace pocos días el gobierno cubano anunció que iniciaría un proceso para lograr la unificación cambiaria de su moneda, el peso cubano. Es decir, que ya no habrá varios tipos de cambio diferentes entre el peso y, digamos, el dólar estadounidense, sino tan sólo un valor relativo único.
Actualmente Cuba tiene dos importantes tipos de cambio. La llamada moneda nacional o CUC, cuyo valor es de 1 peso cubano por dólar, aunque en algunos lugares se señala que el valor del dólar es 0.87 CUCs; esto es, un CUC tendría un valor oficial equivalente a 1.15 dólares.  Para nuestros efectos se puede hablar de que el peso oficial cubano tiene un valor aproximado a un dólar.

El otro tipo de cambio vigente en Cuba es el del llamado peso convertible nacional o CUP, el cual actualmente se cotiza a $26,50; es decir, este dólar es casi 25 veces más caro que el oficial. 

Para entender el serio problema que esta dualidad de tipos de cambio provoca en el pueblo cubano, es necesario explicar que los sueldos y salarios en Cuba (esto es, casi todos en este sistema socialista de economía centralizada) son pagados en los relativamente devaluados CUPs, mientras que los precios de muchos artículos básicos (también controlados por el estado) son cobrados en los relativamente caros CUCs.

La reforma propuesta forma parte de lo que el Primer Ministro Raúl Castro ha denominado la “actualización del modelo” económico de Cuba y que no es sino la aplicación del sentido común que enseña la economía, desde hace muchos años, en torno a la inconveniencia de tener tipos de cambio múltiples en un país. ¡Cómo que en Cuba van aprendiendo de los sistemas económicos capitalistas!

Lástima el tiempo perdido…

Las razones que el gobierno cubano esgrimió para llevar a cabo ese proceso de unificación cambiaria son sumamente interesantes. Se pretende garantizar el restablecimiento del valor del peso cubano y de las funciones esenciales como dinero de la moneda nacional cubana, como son la de servir de unidad de cuenta, de medio de pago y de forma de atesoramiento.

La medida busca incrementar la eficiencia de la economía, medir mejor los hechos económicos y estimular las exportaciones y la sustitución de importaciones (la sustitución eficiente de importaciones, agrego yo, pues el proteccionismo de los tipos de cambios múltiples logra precisamente una sustitución ineficiente de importaciones).

Todo esto suena bien para el pueblo cubano, quien ha sido el más afectado por esa manipulación del valor de su moneda ante los mercados internacionales. No dudo de que sean pasos económicos racionales y lógicos, como se suele enseñar en las buenas escuelas de economía. “Capitalistas”, las llamaría alguna mente estalinista comunista centralizadora, que debe aún estar por allí, vagando en la
Cuba que ahora hace estos cambios.

A pesar de estos buenos augurios para la economía cubana, a la fecha hay una enorme incertidumbre en ese país, pues la medida sin duda que tendrá grandes impactos en su población.  Hoy hay grandes beneficiados con la política cambiaria distorsionada, principalmente el estado con sus dólares oficiales o CUCs, en tanto que los pobladores son los mayores afectados, al tener hoy sus salarios denominados en la moneda cara (CUPs), en tanto que mucho de lo que compra lo debe adquirir en pesos libremente convertibles o CUCs.  

Pero el problema mayor es que no se sabe, en esa economía tan distorsionada y aun centralmente dirigida en muchísimos aspectos, cuál es el verdadero valor de mercado de la divisa (llamémosla dólar). Para unificar sus tipos de cambio, es necesario hacerlo a un tipo de cambio que refleje el verdadero valor relativo de las monedas (peso cubano y dólar estadounidense).  Eso aún no se conoce por la ausencia total de algún tipo de mercado que libremente refleje esos valores. Por ello, cunde una enorme incertidumbre entre los ciudadanos cubanos, acerca de cuál será al precio al cual se unificará el tipo de cambio único.

Sabemos del enorme apoyo que Cuba le entrega a Venezuela. A cambio del petróleo de éste, le envía médicos, educadores, asesores en seguridad interna y externa, así como una significativa ayuda militar, entre otras cosas. ¿Por qué Cuba no le hace el favorcito de ofrecerle ayuda a Venezuela en cuanto a la conducción de su política cambiaria? Tal vez le harían caso a Cuba si ésta les explica las virtudes de tener una moneda unificada. Así Venezuela podría proceder a unificar sus dos tipos de cambio actuales.  Uno oficial, de 6,30 bolívares por dólar y el vigente en el mercado libre, de aproximadamente 50 bolívares por un dólar. Este tipo de cambio dual le está causando enormes daños, ya conocidos, a la economía venezolana. Venezuela, ¡Cuando las barbas de tus vecinos veas recortar, pon las tuyas a remojar!

Jorge Corrales Quesada

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