lunes, 18 de noviembre de 2013

Tema Polémico: Opciones Liberales a la Pobreza

En Costa Rica, a pesar de todos los programas de asistencia social del gobierno que cada día se suman más y más, no ha podido disminuir los niveles de pobreza en décadas. Decía Albert Einstein que locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. Pues esta frase aplica muy bien para la estrategia de los últimos gobiernos respecto a la pobreza con el agravante de que el gasto cada vez mayor tiene al país al borde de la quiebra sin solución aparente.

El reconocido autor peruano Enrique Ghersi en muchas ocasiones ha abordado esta situación y llega a una conclusión muy interesante. El problema con los gobiernos Latinoamericanos, y Cota Rica evidentemente no ha sido la excepción, es que se han enfocado mucho en encontrar las causas que generan la pobreza cuando realmente se deberían estar concentrando en analizar y replicar las causas que generan la riqueza. Es lógico, la pobreza es claramente un problema y es necesario enfocarse en la cura al problema que es precisamente la riqueza. A continuación se describen algunas soluciones liberales al problema real que es la ausencia de riqueza.

Eliminar el exceso de regulación: las buenas intenciones de la regulación en la creación y mantenimiento de los negocios en supuesta defensa del consumidor para lo único que sirve es para incrementar los costos de la formalidad y, finalmente, lo precios. Por querer defender a los ciudadanos, el gobierno termina empobreciéndolos obligándolos a pagar excesos de precios a causa de la regulación. Además, esto desincentiva la creación de nuevos emprendimientos limitando la posibilidad de que más gente pueda salir de la pobreza por medio de más y mejores fuentes de empleo. La frase “empedrado de buenas intenciones es al camino al infiero” no puede ser más real con este caso.

Disminuir la inflación a cero: el control de la inflación y su diminución a cero (o casi cero) debería ser la prioridad de cualquier política monetaria. Ya sea por medio de dolarización o por medio de libre flujo de monedas es necesario que la inflación sea prácticamente nula. Es necesario comprender que la inflación o, mejor dicho, el aumento generalizado de los precios causado por exceso de dinero en la economía, es un impuesto y uno que termina impactando de manera más negativa a las clases más necesitadas del país. Similar a la medida expuesta anteriormente, la implementación de esto lograría que la plata le alcance más a los costarricenses y en especial a los más pobres.

Generar condiciones para el florecimiento de nuevas empresas y nuevos emprendimientos: es necesario implementar políticas que propicien la generación de nuevas empresas en todos los sectores de la economía. Esto precisamente lo que genera es aumentar la demanda de empleo en el país. No cabe duda de que la mejor manera de eliminar la pobreza es por medio del empleo. Condiciones fiscales favorables por medio de tasas de impuesto sobre la renta muy atractivas, un sistema tributario sencillo, desregulación del trabajo; estas son solo algunas de las medidas que se pueden implementar. Éstas propician la generación de riqueza en forma generalizada. Pero tal vez más importante, son medidas que garantizan que las personas puedan disfrutar de la riqueza que generan sin temor a que alguien se la quite.

Procurar libre competencia de mercados: está evidenciado que la mejor forma de lograr que los precios se mantengan bajos, en beneficio de todos los consumidores y en especial de lo más necesitados, es por medio de la competencia. Al aumentar la oferta de productos en el mercado las personas no solo tienen más opciones de donde escoger sino que gozan de mejores condiciones en precios. Este les permite a todos comprar más con menos dinero. La otra opción que se le ocurre de vez en cuando uno que otro político es el control de precios. Lo único que logran con esto es generar las condiciones para que nadie invierta y las pocas empresas que quedarían en el mercado se ven obligadas eventualmente a trabajar con pérdidas generando desabastecimiento o en condiciones de monopolio con el favor del Estado. El problema con el control de precios es que nadie tiene la capacidad de ser omnisciente y saber exactamente cuál es el precio exacto que le conviene a todos. Esto siempre termina beneficiando a un grupo pequeño a expensas de un grupo muy grande.

Es necesario que volvamos a confirmar en los mercados como la herramienta más efectiva para generar riqueza y no delegar las responsabilidades y deberes de todos en un grupo de burócratas. La naturaleza humana es buscar siempre el beneficio personal. La diferencia entre ambos sistemas es que la búsqueda del beneficio personal en una economía de mercado resulta en beneficios generalizados y con otros sistemas la búsqueda del beneficio general propiciado por un organismo centralizado termina favoreciendo los intereses de las personas más allegadas el sistema o con más capacidad de influencia únicamente.

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