viernes, 28 de febrero de 2014

Viernes de Recomendación

El día de hoy les queremos recomendar una serie de cuatro videos que tratan sobre abordajes liberales a problemas al ambiente causados por el ser humano.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Desde la tribuna: secuestro de posibilidades

Poco a poco, los Estados van cayendo en ruina y postración.  Ello no es casualidad.  El clientelismo y el modo impropio en que han rebasado sus posibilidades jurídicas ha ido transformando la gestión en un atentado contra la libertad.

Los presupuestos públicos son incapaces de alcanzar las promesas electorales y el clientelismo político.  ¡No hay plata que alcance! Ello lleva a un exceso de gasto, a un irracional aumento de la burocracia y a una fatal inercia que va concentrando giros y actividades en la mano estatal. Cada vez más personas dependen de los presupuestos públicos, pues todo el mundo anda tras las rentas de los presupuestos.

Las garantías constitucionales de libertad han sido irrespetadas sistémicamente, a través de diversos pretextos, eufemismos y trampas:  el impuesto sobre la renta, los deberes públicos que chocan con la libertad, malas interpretaciones del bien común y así sucesivamente.

Algunos de quienes impulsan esta fatal tendencia son fascistas, estatólatras y enemigos de la libertad.  Otros tienen miedo de la libertad, tanto la propia como la ajena.  Pero una buena parte son inescrupulosos buscadores de rentas públicas, promotores del clientelismo político y demagogos. 

Poco a poco los presupuestos públicos ahogan las sociedades, impiden el desarrollo y pujan por más impuestos, más intervención y más Estado. Es un ciclo que lleva a la pobreza general, al desabastecimiento, al desestímulo de la inversión privada, a la fuga de capitales y cerebros, a la migración de empresas y demás posibilidades.

Algunos creen que se trata de un tema meramente ideológico y que tal tendencia es una opción política, no entienden que tal modo de vida y desorganización lleva la ruina sin remedio.  Otros piensan que aprovechándose primero toman ventaja, pero ello es cierto solo en corto plazo, pues a largo plazo la sociedad entera se arruina.  Y muchos políticos creen que pueden arbitrar el asunto y reparten mentira y gollerías a diestra y siniestra, creyendo como aprendices de brujos que luego podrán desfacer el entuerto. Lo que no entienden unos  y otros es que están violentando la libertad, el recto sentido de los derechos, cercenando la vida de las sociedades y jugando con fuego.

Federico Malavassi Calvo

martes, 25 de febrero de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: execrable silencio de organismos y políticos farsantes

La tragedia que hoy vive el pueblo venezolano no ha sido capaz de suscitar la reacción de organismos internacionales de la región, ni tampoco la de connotados políticos, tanto nacionales como extranjeros.  Tal vez no debía preocuparme porque, ante el dolor ciudadano del venezolano, más que seres vivientes se comporten como fríos autómatas, si no fuera debido a que, esos mismos organismos y políticos, nos han dicho innumerables veces estar a favor de los derechos fundamentales de sus pueblos y que la libertad y la democracia son los modelos que norman su quehacer y su razón de ser. 

La hipocresía en asuntos internacionales es abundante, pero ello no debería ser óbice para que ahora no la desnudemos, en su cruel evidencia de la actualidad.  La Organización de Estados Americanos se apuró a criticar al anterior gobierno de Honduras, ante el golpe de estado que experimentó el entonces gobernante Zelaya.  A pesar de las evidentes manipulaciones de éste, para asegurar la entrega de su país al imperioso gobierno chavista, rápidamente la OEA se reunió para condenar la presunta ruptura del orden constitucional en Honduras. La razón de esa agilidad institucional no hay duda que se encontró en el interés de los llamados países del Alba, para apoyar a su compañero en desgracia. Ahora, Venezuela no es importante: es más, atañe a quien ahora se perfila como el nuevo dueño de la OEA. 

Algo parecido sucedió en el caso de la destitución constitucional del anterior presidente paraguayo Fernando Lugo y su sustitución por Federico Franco.  De nuevo, con suma prontitud, la OEA se reunió para tratar el tema del golpe de estado.  En una sesión de ella, en donde habló el Presidente Franco, se ausentaron 13 de los 34 países miembros. Pueden imaginarse cuáles fueron esos 13. Varios países de inmediato dijeron que no mantendrían relaciones con un gobierno (el de Franco) que no había sido electo por el pueblo, a pesar de que la constitución del Paraguay facultaba la destitución de Lugo.

Otras entidades multinacionales de la región, el Mercosur y la Unasur (Unión de Países Suramericanos) y de la cual el Paraguay es miembro fundador, velozmente le condenaron, ambos organismos expulsando a esa nación por aquel presunto golpe de estado.

También ha permanecido en silencio una organización en la cual Costa Rica ya está metida. Se trata del CELAC, que quiere decir Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que claramente ha sido impulsada por el gobierno chavista. Ahora le toca a Costa Rica presidirla (después de la “democrática y libre” Cuba) y, se ha dicho, esa fue la razón por la cual la Presidenta Chinchilla acudió recientemente a la Habana. De paso, se reunió con el tiranuelo de Cuba, pero no tuvo tiempo de reunirse con las opositoras Damas de Blanco ni con otros grupos libres, ni tampoco con las autoridades de la Iglesia Católica de aquel país: “París bien vale una misa”. 

El CELAC no se ha reunido para ver el álgido tema de los derechos humanos en Venezuela, hoy reprimidos por el totalitario gobierno de Maduro.  Probablemente no lo vaya a hacer, pues, después de todo, el mantenimiento del CELAC en mucho viene de los ingresos petroleros del pueblo venezolano y que hoy su gobierno utiliza para mantener a muchos gobiernos de la región, que le son afines o amigos de sus proyectos en expansión.

¿Y los políticos de la región? Hacen el mutis en lo que toca a la situación actual del pueblo venezolano.  No todos, pues supuesto.  Entre las excepciones honrosas están nuestro ex Presidente, Oscar Arias, así como el uruguayo Luis Alberto Lacalle y el escritor Mario Vargas Llosa.  Tal vez hay otros que también hayan dicho algo en torno a la situación venezolana, pero probablemente sus pronunciamientos han sido “suavecitos”, como para que hayan pasado sin ser noticia, tal vez buscando que así fuera, para no tener que definirse en estos momentos álgidos

Pero, veamos a nuestro país. No soy liberacionista, pero debo reconocer en el candidato presidencial de ese partido, Johnny Araya, su clara definición en torno a la necesidad de que el gobierno de Maduro respete los derechos humanos y las libertades básicas de los venezolanos. Por supuesto que casi que yo ya sabía que el candidato presidencial del Frente Amplio, José María Villalta, no iba  a pronunciarse en favor de la hoy sufrida ciudadanía venezolana –ni siquiera entre dientes, con un murmullo que con suerte podría pasar inadvertido- así como tampoco lo iba a hacer en contra del gobierno de Maduro, el actual diputado del PAC, Claudio Monge.  Lo cierto es que esos dos políticos, junto con el eterno líder sindical, el alborotero Albino Vargas, se reunieron el viernes 29 de marzo del 2013 en la sede de la Conferencia Episcopal, en un homenaje póstumo a Hugo Chávez Frías.

En un país como el nuestro, en donde la mayor parte de los ciudadanos aprecian plenamente el valor de la libertad y la democracia, tiene que sorprendernos que un importante líder político, don Luis Guillermo Solís, actual aspirante a la presidencia y con amplias posibilidades de acceder a ella, haya hecho declaraciones en donde manifiesta que Costa Rica debe ser prudente ante lo de Venezuela, porque, insinuando el trillado dicho de esperar a que se aclaren los nublados del día, dice que “hay razón del gobierno (de Laura Chinchilla) de ser mesurado y pedir que las cosas se aclaren un poco más, porque la situación en Venezuela hoy (17 de febrero) es tan complicada como lo es en cualquier escenario de conflictividad interna de los que conocemos en América Latina”.  ¿Acaso no ha sucedido lo suficiente en Venezuela para clamar por la defensa de los derechos humanos de sus ciudadanos? ¿De no dejarlos solos ahora, cuando nos necesitan ante el poder despótico de sus gobernantes? ¿No podría pensarse en responder en favor de un pueblo que, en su momento, nos apoyó en Costa Rica, cuando Somoza nos amenazó con invadirnos? Simple gratitud…

Del gobierno de la señora Chinchilla no diré nada más que, desconocer ahora lo que nos ha dicho que han sido sus amores -la democracia, la libertad y los derechos humanos- cuando es necesario apoyar al acogotado pueblo venezolano, no es más que un desprecio a aquellos valores que tanto apreciamos todos o la mayoría de los costarricenses.  Dejar de lado, en el olvido, aquellos valores, a cambio de una circunstancial presidencia, por un año, de algo relativamente tan irrelevante para nuestro pueblo, como es la CELAC, constituye una grosería hacia todos nosotros. Es lo menos duro que puedo decir.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 24 de febrero de 2014

Tema Polémico: La izquierda y los medios de comunicación

La semana pasada el Gobierno Bolivariano de Venezuela expulsó a miembros de CNN Español de su país y giró órdenes para que la cadena no pudiera transmitir más dentro de la nación. Esto es uno más de un sinnúmero de acciones que ha venido tomando el gobierno venezolano, desde la llegada de Chávez al poder hasta ahora con su discípulo Nicolás Maduro, en contra de la libertad de prensa. 

Fácilmente se podría concluir que los regímenes de izquierda siempre terminan repudiando la libertad de prensa. Venezuela no es el único país adonde los medios de comunicación que cubren formas de pensar distintas a las del gobierno son atacados y expulsados; también se da frecuentemente en Cuba, Ecuador, China, Rusia y otros. Todos estos gobiernos tienen una característica que los une y es precisamente el hecho de que son regímenes de izquierda de índole socialista – comunista. Claro, esto es verdad pero a medias; se han dado casos de regímenes de derecha que también han tenido sus riñas con los medios de comunicación. Lo que sucede es que no es un tema de “izquierda” o “derecha” es un tema de acumulación del poder y arrebato de libertades fundamentales. Es un tema de carencia o no de libertades. En todo régimen indistintamente si es de “derecha” o de “izquierda” lo que siempre escasea es la libertad.

Los países donde la libertad de prensa es más respetada son aquellos que cuentan con sistemas democráticos bastante maduros donde las distintas líneas de pensamiento se enfrentan constantemente y la ciudadanía va formando un rumbo sin mayores desvíos con los cambios de poder en el gobierno. La libertad de prensa no necesariamente es contraria a ciertas ideologías, lo que sucede es que es enemiga del autoritarismo y la antidemocracia. 

Pero entonces, ¿por qué será que hoy en día los gobiernos que notoriamente están en contra de la libertad de prensa son regímenes de izquierda socialistas – comunistas? Aquellos países que adoptan políticas socialistas con mucha mayor facilidad tienden a caer en prácticas autoritarias. Aquellos países en donde el Gobierno tiene mayor injerencia en las decisiones de mercado y el modo de vida de los ciudadanos es muy fácil que termine arrebatándoles tantas libertades a las personas que luego el paso lógico es caer en medidas autoritarias.  Y en sus medidas autoritarias el primer enemigo es la libertad de prensa pues es uno de los factores más riesgosos para el régimen pues con facilidad deja en evidencia lo erróneo de sus políticas y le puede dar protagonismo a otros grupos con deseos de quitarle poder.

viernes, 21 de febrero de 2014

Viernes de recomendación

Para esta ocasión, a la luz de los sucesos que afectan a nuestros hermanos venezolanos, quienes viven opresión, tiranía, violencia y muerte de parte de un gobierno comunista que pisotea día a día las libertades y ante el silencio cómplice o el apoyo tácito del Gobierno costarricense, del candidato presidencial del PAC, Luis Guillermo Solís y del excandidato presidencial José María Villalta, en ASOJOD queremos compartir el brillante texto de Henry David Thoureau titulado "Del deber de desobediencia civil", en el que explica con claridad meridiana el derecho que protege al individuo para negar obediencia, para negar legitimidad a un gobierno cuando su tiranía e incapacidad son visibles e intolerables. 

Así pues, frente al conflicto que enfrenta a los ciudadanos venezolanos con el gobierno comunista de Nicolás Maduro, apoyamos la desobediencia civil, la revolución de individuos que exigen libertad contra un régimen ilegítimo, la resistencia contra un Estado que pisotea los derechos individuales. Nos solidarizamos con los ciudadanos que hoy combaten a la dictadura que heredó el troglodita Chávez y con todos aquellos que luchan contra gobiernos enemigos de la libertad.



miércoles, 19 de febrero de 2014

Desde la tribuna: picadillo legislativo

Desde la perspectiva de la libertad, ¿hay alguna interpretación del resultado electoral de febrero de 2014? Insisto en que no hay que echarse a morir por los números finales. Hay que intentar comprender la voluntad del electorado. El mayor número se quedó sin votar (30%), ¡ese fue el partido más grande.

Creo que en todos los partidos hubo bienintencionados que tenían como motivo algo encomiable: 

a) unos votaron por el PLN intentando frenar el peligro socialista, estatista o chavista que vieron en el FA, otros votaron por el PLN apreciando la apertura de este partido hacia ciertas necesidades urgentes en torno a la libertad (apertura energética, aprecio por algunos candidatos a ministros y su posición respecto de asuntos específicos), en su ánimo había una opción de libertad;
 
b) buena parte de los votos del PAC son prestados, un sector del electorado optó por este partido como una oportunidad para desplazar al PLN del poder, fin que en sí mismo encarna un importante principio del republicanismo y de la democracia costarricense, cual es la alternabilidad en el poder y evitar la concentración y el vicio del continuismo, no repararon en el estatismo paquiano ni su regodeo en los paquetes tributarios y las vías legislativas abusivas, sino que pensaron que el mensaje del PAC anticorrupción y su probabilidad de derrotar al PLN eran una oportunidad para usarlos con este motivo;

c) indudablemente la mayor cantidad de votos del ML son votos prolibertad, ello es irrefutable; aunque el ML ha quedado como uno de los derrotados de estas elecciones por algunos vicios y prácticas inaceptables (incluso incompatibles con sus supuestas posiciones liberales) es claro que la mayor parte de los votantes que lo favorecieron con el voto lo ha hecho pensando en la libertad;

d) en relación con el PUSC, es evidente que su candidato es uno de los ganadores morales del torneo, pues supero maniobras, traiciones y emboscadas; su mensaje fue perfectamente compatible con la libertad y es evidente que sus planteamientos armonizaron el socialcristianismo con el liberalismo;

e) incluso en el FA, estoy seguro que muchos de sus votos no iban por las propuestas estatistas sino contra la corrupción que ha caracterizado buena parte del actuar de algunos partidos, de alguna gente en el poder y como protesta contra el PLN y algunos problemas del status quo.

f) Y … ¿entre los votos del resto? .  No dudo que encontraremos en muchos de estos votos por minoritarios y emergentes actos de libertad, de decisión individual y de determinación personal que pueden identificarse con libertad y buenos deseos.

Ahora bien, el resultado electoral ha determinado un “picadillo legislativo”.  No ha habido tarta grande para ninguno. El partido que más diputados saca, el PLN, apenas logra una tercera parte de la totalidad de los diputados. El que sacó más votos en la elección presidencial, el PAC, apenas estaría acercándose a una cuarta parte de la totalidad de diputados. Juntos, ambos partidos, lograrían tres votos más que la mayoría absoluta  (29) pero estarían muy lejos de la mayoría calificada (38).

¿Les conviene ir juntos? Históricamente, el mejor socio del PLN ha sido el PAC. Cada vez que el PLN  ha intentado pasar impuestos, incluso por la vía inconstitucional, ha encontrado en el PAC el amigo incondicional. Ello dice mucho, sobre todo a quienes piensan que se trata de un mismo pensamiento estatista y poco inclinado al sector privado.  

Algunos hemos expresado que cada vez que el PAC avala la voracidad fiscal del PLN, reniega de su lucha contra la corrupción. ¿Por qué?  Porque le ayuda a tapar los malos manejos administrativos, la falta de control, la ineficacia y los huecos producidos por dineros mal gastados. 

No obstante, hay un dilema para el eventual ganador, si resulta ser del PAC. Combinarse con el PLN es evidenciarse como más de lo mismo, como pensamiento igual y como retrato del otro. Si resulta ser el PLN, no tendrá sonrojo alguno en echarse al PAC a la bolsa para poner impuestos y seguir en las mismas.  El PLN tiene larga experiencia en absorber diputados y partidos.  

Y … ¿los demás diputados?  ¿Qué harán o qué pueden hacer?  Allí puede estar el meollo del asunto. Si el PLN gana, intentará absorber a todos y comprometerlos con “gobernabilidad” y mucha responsabilidad y demás eufemismos del negociado.  ¡Siempre lo ha hecho!

Si el PAC gana, podría optar por una administración de gallardía y poderes separados, al estilo de los expresidentes Echandi y Trejos  (vetos, concentración en la acción administrativa y respeto a los espacios legislativos propios). También podría apostar al cogobierno (si lo dejan sus propios integrantes, sobre todo los más conspicuos) y convocar a algún tipo de acción cívica o coalición para intentar sacar adelante algunas tareas importantes.  

Pero también puede pensarse que el mandato del pueblo costarricense tiene como resultado el “picadillo”, no para que se pongan de acuerdo sino para que efectivamente haya frenos y contrapesos, crítica y control, dificultad y mucha oposición.

No quería al PAC con presidencia y asamblea, sino como instrumento para desplazar al PLN.  Tampoco quería a éste desarmado sino con la posibilidad de hacer una brava oposición (como con Echandi y Trejos).  

No quiere el  pueblo, mayorías concertadas ni ciertos partidos acomodaticios, apenas les ha dado a algunos para salir adelante y hacer méritos para determinar qué decidirá en el futuro.

No quiere a nadie con comodidad porque está cansado de leyes y leyes, de confundir las funciones con la legislación y no reparar en cuánta coacción y contradicciones se derivan del activismo legislativo.  Quiere un pluralismo que trabaje, que proponga, que discuta, que controle, que estudie y no cómodas mayorías, ni grupos legislativos fuertes.

Tal vez, hasta acaricie la idea de un cuatrienio sin leyes, sin más coacción, sin más impuestos, sin más limitaciones a la sociedad, sin más tareas para un Estado desfinanciado y endeudado, sin más crecimiento del sector público, sin más regulaciones y simplemente como un paréntesis en el torbellino de erradas decisiones y exceso de disposiciones. 

Quizás haya determinado que no quiere más demagogia ni falsas promesas, irresponsabilidades legislativas ni negociados inaceptables, más cargas tributarias ni angurrias impositivas … quizás desea un período de paz sin amenazas a sus bienes y vidas … ¡quizás, quizás, quizás! 

Federico Malavassi Calvo

martes, 18 de febrero de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: control de precios en la Revolución Francesa

Ahora que un Maduro implacable ha impuesto el control de precios en Venezuela, vale la pena narrar algunas experiencias históricas resultado de políticas de ese tipo.  Un episodio interesante sucedió durante la Revolución Francesa.  He seleccionado este capítulo para analizarlo no sólo porque muestra lo nefasta que puede ser una política de control de precios, sino porque hay muchos “revolucionarios”, probablemente “buenos”, como diría Carlos Rangel, el venezolano autor del excelente libro “Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario”, quienes añoran los “éxitos” de la Revolución Francesa. Para estos, conocer el lado oscuro de dicha Revolución podría ser emancipador.

El 3 mayo de 1793, el revolucionario Comité para la Seguridad Pública promulgó lo que se conoce como Ley del Máximo, por la cual se fijaba, para cada distrito de la nación, un precio tope al trigo y a la harina, resultados de un promedio de los precios locales de los primeros cuatro meses del año, así como de las reservas existentes. Dicha ley, además, imponía un gravamen progresivo a los ricos y les obligaba a realizar préstamos. También facultaba que las autoridades del gobierno pudieran vigilar y requisar existencias de esos productos, a fin de dirigirlas a un mercado deficitario. Muy importante es que dicha Primera Ley del Máximo exigía que los agricultores recibieran su pago en papel moneda conocido como assignats (en español, asignados) a su valor facial. Los assignats eran papeles en vez de monedas, que era como se pagaba anteriormente. Todo esto en el marco de un elevado proceso inflacionario.

El resultado no se hizo esperar: los agricultores dejaron de enviar sus productos a los mercados urbanos y en toda Francia empezaron a surgir manifestaciones de ciudadanos protestando por la situación.  Ya para agosto de aquel año, la ley se había convertido en un mamotreto inoperante.

Por ello fue que se dictó el 11 de setiembre de 1793 lo que se puede considerar como una nueva –la Segunda- Ley del Máximo, sólo que en esta ocasión el control de precios fue mucho más amplio, a nivel nacional, si bien ya se consideraba el costo del transporte de los bienes. Entre los productos sujetos a precios máximos estaban la carne fresca y salada, el tocino, la mantequilla, el aceite, el ganado, el pescado salado, el vino, el aguardiente, el vinagre, la sidra, la cerveza, la madera de calefacción, el carbón, las velas, el aceite de quemar, la sal, la sosa, el jabón, la potasa, el azúcar, la miel, el papel blanco, el cuero, el hierro, el plomo, el acero, el cáñamo, el lino, la lana, los tejidos, las materias primas necesarias para las fábricas, los zapatos, la colza, las coles y el tabaco. También imponía restricciones a los salarios. Anecdóticamente, esa fijación del precio del pan en Francia duró hasta 1979, cuando se liberó. Ya en 1981 el precio del pan se había reducido.

Pronto esta segunda Ley del Máximo fue abandonada al dar lugar al mismo tipo de problemas que su primera versión. Se decidió, de acuerdo con la nueva Ley del 29 de setiembre de 1793, que los precios estarían fijados con base en los niveles de 1790 más un tercio. Así de sencillo, como cuando actualmente Maduro decide que el margen de ganancias tendrá un máximo del 30%, independientemente de los costos para adquirir las divisas, cuyo precio el 14 de febrero del 2014 en los mercados libres es de 87 bolívares por dólar, en tanto que el tipo de cambio oficial es de 6.3 bolívares por dólar. Al empresario no se le están dando todos los dólares que demanda, teniendo que acudir a los mercados paralelos para obtener las divisas requeridas para importar los insumos a ese precio mucho más elevado.

Tampoco el nuevo esquema tuvo éxito y tuvo que ser abandonado, al igual que los otros anteriores. Pero la mente estatista es siempre pródiga cuando se trata de poner controles y el primero de noviembre de 1793 promulgaron una nueva Ley de control de precios. Ahora los valores de los bienes serían fijados de la siguiente manera: partiendo del precio que se tenía en 1790 en la etapa de producción, a ello se le agregaría una tercera parte, además de una tasa por legua según fuera el transporte, más un 5% para el mayorista y un 10% para el minorista. Ya se imaginará el amigo lector el enredo de provocaba todo esto, en especial cuando hay tantas posibilidades de intercambio en una cadena que es naturalmente variable.  En todo caso, también se aceleraron las restricciones, obligando a los agricultores a que llevaran el grano a los mercados, incluso empleando para ello la fuerza militar y policial. Lo que el estado pretendía con estas medidas era permitir que el pueblo francés pudiera sobrevivir durante los últimos meses de 1793 y los primeros de 1794. Pero el nuevo esquema liberticida también fracasó.

En palabras del historiador Henry Bourne, el fracaso de este nuevo experimento se debió 

“a dos rasgos distintivos. El primero fue el fracaso al no garantizarle al agricultor una utilidad razonable y que no se le estimulara a aumentar los acres cultivados y con ello lograr cosechas mayores… El esquema no sólo fracasó en incentivar al agricultor, sino que más bien lo amenazó con la ruina. Sus gastos en herramientas, animales para procesamiento y salarios crecían constantemente, pero sus utilidades fueron reducidas, con el prospecto de que hubiera pérdidas en cada uno de los meses venideros. 

El segundo desatino fue el anverso del anterior; fue el supuesto de que la fuerza podía ser empleada exitosamente contra el grupo más grande de productores que tenía el país. Los agentes que se usaron para emplear la fuerza, cuando se llegaba a los últimos eslabones en la cadena de autoridad eran los propios granjeros, pues los oficiales de las comunidades eran o agricultores o personas dependientes de ellos.” (Henry Bourne, “Food Control and Price-fixing in Revolutionary France,” The Journal of Political Economy, febrero de 1919, p. 88.)

De nuevo, el acaparamiento, la escasez, el incremento de los precios, la disponibilidad de bienes únicamente para los ricos que pudieran pagarlos, el contrabando, el comercio ilegal fuera de horas normales, en general, la vigencia de los mercados negros fue el resultado generalizado de la última versión de la Ley del Máximo.

Pero como no parece que haya mal que dure más de cien años, el 24 de diciembre de 1794 se derogó definitivamente la Ley del Máximo y su sistema de controles de precios.  Para ese entonces los moderados habían derrotado a los extremistas.  Se dice que, 

“cuando Robespierre y sus colegas eran llevados a través de las calles de París rumbo a sus ejecuciones, la chusma gritaba su último insulto: “¡Allí va el sucio Máximo!”. (Robert L. Schuettinger y Eamonn F. Butler, Forty Centuries of Wage and Price Controls, Washington D. C.: The Heritage Foundation, 1979, p. 47).

Este episodio de control de precios concluyó con el fracaso esperado, pero, además, es necesario señalar que la moneda que se había impuesto (los assignats) y en la cual se obligaba a los agricultores a recibir su pago, terminó devaluándose pavorosamente, lo cual provocó mayores daños al pueblo francés, en cuyo nombre los revolucionarios habían implementado el control de los precios.

A los así llamados revolucionarios de la Venezuela de hoy, tal vez valga la pena exponerles los resultados del control de precios que impusieron los revolucionarios franceses. De esta manera podrían pensar un poco más acerca del daño que con sus políticas están ocasionando a los ciudadanos de su país.

Podrán tener en claro que ese daño siempre concluye siendo cobrado por los pueblos, como lo puede atestiguar el destino final de Robespierre y sus compagnes.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 17 de febrero de 2014

Tema polémico: Venezuela y el límite de nuestros esquemas conceptuales


En medio de la tragedia de los venezolanos (y esto incluye a los chavistas) ponerse a hacer reflexiones in abstracto parecerá antipático pero sin embargo es necesario para tratar de entender qué está sucediendo.

La república constitucional norteamericana fue originada en horizontes lejanos. Horizontes donde se suponía que los derechos individuales eran el valor supremo de la ética política, donde las diversas “administraciones” no deberían tocarlos en absoluto y si ello ocurría, para eso estaba el control constitucional. Y, muy importante, todos coincidían en ese sistema, y ninguna persona, partido o lo que fuere se atribuía la propiedad de “la Nación”, la patria, la revolución o la historia.

América Latina nunca fue terreno cultural fértil para trasladar esas ideas. Hubo intentos, sí, siempre un mix no del todo coherente entre la influencia anglosajona y la influencia francesa; siempre un general ilustrado y un grupo de liberales constructivistas laicistas enfrentados con las tradiciones religiosas y españolas anteriores. De ese mix, siempre en tensión, nunca resuelto, algo salió. Muchas naciones latinoamericanas trataron de implantar la división de poderes, el control de constitucionalidad, un derecho penal liberal, algo de libre comercio, “pero”…. Dentro de la inestabilidad intrínseca de un marco cultural que se resistía, como un suelo rocoso resistente a instituciones que requerían un humus diferente, Lationoamérica nunca pudo plasmar instituciones liberales firmes. Su génesis es revolucionaria al estilo francés, y ese horizonte revolucionario la marcó, parece, para siempre.

Durante mucho tiempo eran guerras civiles intestinas, facciones diferentes que se disputaban un poder al que siempre se accedía con la lógica de la revolución: los buenos, los malos, los traidores, los cobardes. Palabras como democracia, república, límites, derechos de las minorías, etc., se escribían pero no se comprendían.

Pero con el advenimiento del marxismo como horizonte cultural, y con la revolución cubana como ejemplo, el asunto fue peor. Los Castro tuvieron al menos la coherencia de los violentos: por la violencia subieron y por la violencia están. Pero en otros lares, se introdujo el sutil engaño del acceso nazi al poder: la vía democrática en sentido laxo. Mucho más inteligente y perverso. El Chile de Allende, la Argentina de Perón (1945, 1951, 1973, 2003), y, obviamente, la Venezuela de Chávez, son ejemplos perfectos. La dialéctica revolucionaria, junto con la marxista, encontraron en esas vías democráticas la forma casi perfecta de perversión conceptual. Los términos revolucionarios eran los mismos (leal, traidor, amigo, enemigo). Pero mientras que los constitucionalistas de los EEUU jamás imaginaron que toda esa dialéctica fuera compatible con los métodos electorales, ahora, en cambio, sí. El partido revolucionario, el que va a luchar contra el capitalismo opresor, sube al poder con la mayoría de los votos, o con los votos inventados o con los votos que fueren, pero asumen el criterio de legitimidad de origen de los sistemas democráticos. El enemigo sigue siendo el traidor, el vendepatria, el cipayo vendido al imperialismo, pero ahora es legítimo aniquilarlo –de golpe o de a poco- “democráticamente” y denunciar a todo el mundo “la violación de la democracia” de cualquier intento de resistencia.

Todo esto tomó a los no marxistas totalmente desprevenidos, conceptual y terminológicamente. Al principio, gentes desesperadas apoyaron las contra-revoluciones militares, pero la bestialidad e ignorancia de estos últimos no hizo más que acrecentar el problema. Ahora no hay salida posible. Ahora, los marxistas, los verdaderos golpistas, a quienes los derechos humanos les importan absolutamente nada, allí están, como cuasi estadistas republicanos. Los Correa y los Kirchner son ejemplos perfectos; Chávez, en cambio, era más sincero, y el delirante de su sucesor ha convertido a Venezuela no en una broma woodyallinezca, sino en una verdadera tragedia donde Calígula ha resucitado y el caballo tiene el apoyo del ejército, del ejército cubano y el silencio cómplice y cobarde de casi todos los gobernantes del mundo.

No hay mucha salida. Que Dios se apiade de los venezolanos y de todos nosotros, porque la Venezuela actual es el futuro de todos, excepto que intervengan las aleatoriedades de la historia, imprevisibles, inconmensurables, sólo accesibles a las denuncias de los profetas, ya muertos, sin embargo, en el silencio del desierto.

Gabriel Zanotti

miércoles, 12 de febrero de 2014

Desde la tribuna: ¿cuál es el área más importante?

En torno al impostergable y necesario impulso que requiere la libertad, resulta ineludible determinar su importancia y grado, a fin de orientar adecuadamente los esfuerzos y tareas.

En tal tesitura, concurren muchos temas de vital interés, que van desde el trabajo de desintoxicación de la tramitopatía que azota al país hasta una estrategia para superar la postración en la que la mezcla de ambientalismo oportunista, ambientalismo patológico, eliminación del silencio positivo y burocratización tienen a la actividad privada y la gestión de infraestructura en general.  

Se filtran por allí algunos temas específicos, sobre todo en torno a retraso de la organización pública en permisos y los temas atinentes a los planes reguladores.

Igualmente, no se puede dejar de lado el rezago en algunas áreas específicas, tales como cumplimiento efectivo de algunas leyes paralelas al famoso TLC (apertura en telecomunicaciones, por ejemplo; igual registros en salud) y el desempeño de algunas instituciones públicas en relación con ello.

Por supuesto que hay que impulsar cambios estructurales y culturales en torno a la gestión municipal, que van desde poner en práctica el 10 del presupuesto nacional como aporte al régimen hasta la transferencia efectiva de competencias del Poder Ejecutivo equivalentes a dicho porcentaje.

Tampoco se puede evadir lo que pasa con la educación, pues la ausencia de ella o la falencia que muestra la pública (la general) muestra un exceso de gasto, desprecio de propósitos institucionales (como los 200 días efectivos) y serias transformaciones negativas (2 años para aprender a leer y escribir) y un exceso de trámites y regulaciones en el ámbito privado.  Ni que decir de la falta de libertad y exceso de regulación y tramitología en el área de la educación privada universitaria. 

Por supuesto que emergen  también múltiples temas en el espacio económico y energético, que igualmente no pueden hacerse un lado:  el monopolio de Recope y sus metástasis y demás riesgos, el costo de la energía eléctrica y las posibilidades de solución, el mercado financiero, la tendencia regulatoria en torno al comercio, las barreras no arancelarias y el impacto de la gestión del Banco Central en la economía general.

¿Qué es lo más importante?  ¿Cómo acometer la tarea?  

Es esencial promover foros para idear agendas, prioridades, determinar la importancia relativa de cada tema y continuar la faena en pro de la libertad.


Federico Malavassi Calvo 

martes, 11 de febrero de 2014

La columna de Carlos Federico Smith: movilidad y desigualdad en los ingresos

Tal vez algunos de quienes lean este comentario, escucharon en la reciente contienda electoral a algunos candidatos presidenciales hablarnos acerca de su preocupación por la mala distribución de los ingresos y de cómo los ricos (así llaman a los que perciben altos ingresos, pero económicamente son cosas distintas) reciben cada vez mayores ingresos, en tanto que los pobres (los de menores ingresos) son cada día más pobres. El saldo inmediato en su lógica era que, para remedir aquel problema distributivo, se hacía necesario que pagaran más impuestos quienes más tienen (los de mayores ingresos, según ellos) y menos, quienes tienen menos ingresos. Todo esto suena muy bonito, pero el tema debe analizarse con sumo cuidado, pues, de no ser así, podríamos pagar con creces el error de un populismo mal informado o, peor, totalmente equivocado.

En los Estados Unidos –al igual que aquí- se ha escuchado a muchos dirigentes políticos, empezando por Obama, alegar que la concentración de los ingresos en unos pocos constituye un serio problema que debe ser resuelto, principalmente por la vía de los impuestos, además de que dicha inequidad está creando desesperanza entre los pobres para beneficiarse de, lo que denominan, el sueño americano, que no es sino de la posibilidad de progresar económicamente, al poder salir de una situación de pobreza inicial.

El tema de la movilidad de los ciudadanos entre diversos grupos de ingresos, así como de su desigualdad, es sumamente complejo y no es tan fácil de analizar como parece serlo a simple vista.  Por ello resulta muy apropiada la publicación de un reciente estudio de tres economistas, Gerald Auten, Geoffrey Gee y Nicholas Turner, de la Oficina de Análisis Tributario del Ministerio de Hacienda de los Estados Unidos.  Se titula New Perspectives on Income Mobility and Inequality (Nuevas Perspectivas sobre la Movilidad de los Ingresos y la Desigualdad) y apareció en la edición de diciembre de 1973 de la prestigiosa revista especializada en asuntos tributarios National Tax Journal.

No abrumaré a los lectores potenciales con muchas cifras y el análisis estadístico realizado para los Estados Unidos. Tan sólo destacaré sus principales conclusiones, haciendo la advertencia de que se trata de aquél país y que, por tanto, no es directamente aplicable para Costa Rica, si bien la forma y la calidad con que se lleva a cabo el estudio (algo usual en las publicaciones técnicas de economía que se suelen hacer en esa nación), nos dice que en nuestro medio hay muchos bateadores, quienes, con gran desconocimiento, se regodean hablando de estos temas de distribución de los ingresos, sin que el asunto haya sido analizado con la rigurosidad requerida.

Es necesario explicar un par de mediciones usadas en dicho estudio, pues son importantes para entender sus conclusiones.  La primera es la definición de quintil, palabra bien entendida por los estadísticos, pero no es usual que la conozca el lego.  Un quintil son cinco grupos en que se divide una muestra de datos que comprenden aproximadamente un mismo número de observaciones. Usaré un ejemplo: Usted tiene 25 naranjas con distinto grado de maduración (las observaciones) y quiere conocer el promedio del contenido de azúcares en cada grupo. Hay un primer grupo digamos que compuesto por las 5 naranjas más verdes. Esa sería el primer quintil. El segundo quintil sería las siguientes 5 naranjas, aún verdes pero que apenas maduran. El tercer quintil estaría conformado por otras 5 naranjas, pero menos verdes y algo más maduras que las anteriores. El cuarto quintil estaría integrado por las siguientes 5 naranjas, más maduras, pero no plenamente maduras. El último quintil serían las restantes 5 naranjas, totalmente maduras. A partir de esta división en los quintiles que corresponden, uno podría obtener el grado de azúcar promedio para cada 20% de las naranjas, ordenadas según el color de su maduración.

Aplicado a la distribución de ingresos, se puede hablar del 20% (primer quintil) de personas con ingresos más bajos; del siguiente 20% (segundo quintil) con ingresos un poco mayores; del siguiente 20% (tercer quintil) integrado por aquellos con ingresos algo mayores que los previos; del siguiente 20% (cuarto quintil) con ingresos aún mayores que los anteriores, pero no los más altos y del último 20% (quinto quintil), grupo conformado por los de mayores ingresos. Espero así poder haber aclarado la idea de la medición en quintiles.

Similar es una distribución por deciles (mi plural de decil), en donde, en vez de agrupaciones del 20%, se trata de agrupaciones del 10%. Por lo tanto, en una distribución habría diez deciles. Esa es otra forma de “tajadear” el pastel total y de ir separándolo en tajadas, cada una conteniendo el 10% de la distribución total.

Otro concepto importante de aclarar es la mediana, término frecuentemente empleado por estadísticos.  Por ejemplo, se habla de la mediana de ingresos.  La diferencia entre un promedio o media y una mediana es importante tenerla presente cuando, por ejemplo, se habla de la distribución de los ingresos o de los salarios.  Para entenderlo, suponga el siguiente ejemplo: asuma que en una sociedad conformadas por cinco individuos,  uno gana ₡1.000.000 al mes; el segundo ₡500.000; el tercero ₡300.000; el cuarto ₡5.000 y el quinto, ₡1.000. El promedio o media de los salarios en esa economía hipotética es de ₡361.200 al mes. Cierto, pero da la impresión de que hay una distribución “equitativa” en donde cada una aparenta que gana lo mismo que el otro (₡361.200 al mes) y, en realidad, esa distribución no es tan “equitativa”.  Para obtener una mejor idea del fenómeno de la distribución de esos salarios o ingresos, los estadísticos usan la medición conocida como mediana, que es aquel punto en la distribución en donde el 50% de los valores está por encima y el otro 50% está por debajo de tal punto.  En este caso, la mediana de la distribución de los salarios en aquella sociedad es de ₡300.000 al mes. La mediana es inferior a la media y será menor en tanto haya más gente que cobra un salario menor al promedio. Se supone que esta medición daría una mejor idea de la distribución de los ingresos. 

Aclarados esos concepto, pregunto ¿cuáles fueron los principales hallazgos del trabajo de Auten, Gee y Turner? Los indicaré resumidamente y son traducciones de lo que ellos señalan (el texto entre paréntesis que en estas aparezcan son míos, para fines de aclarar mejor al lector lo que exponen los autores).

• (Ellos se basaron en estudios de distribución del ingreso a partir de declaraciones de impuestos en los Estados Unidos, debidamente ajustadas para incorporar otros ingresos diversos no incluidos en las declaraciones). Así, concluyen, “cerca de la mitad de los contribuyentes con edades entre 35 y 40 años en 1987 (primer año del período estudiado) y que se encontraban en el quintil de ingresos más bajo de ese grupo de personas entre 35 y 40 años, ascendieron en comparación con aquellos con edades entre 55 y 60 años en el 2007 (último año del período estudiado)”. 

• Por su parte, cerca de la mitad de los contribuyentes con edades entre 35 y 40 años y que se encontraban en el quintil de ingresos más alto de ese grupo  de personas entre 35 y 40 años, descendieron en comparación con aquellos con edades entre 55 y 60 años en el 2007.

• “La otra mitad de esos contribuyentes con edades entre 35 y 40 años en 1987 en comparación con aquellos con edades entre 55 y 60 años en el 2007, se mantuvo en el mismo quintil de ingresos”.

• “La mediana de los ingresos reales de ese grupo de edad (35 a 40 años en 1987) entre 1987 y el 2007 aumentó en un 19%. Aquellos que inicialmente estaban en el quintil de ingresos más bajo fueron quienes tuvieron el incremento más alto de la mediana de sus ingresos (un 100%).”

• “Cerca de un 30% de quienes dependían de sus familias en el quintil de ingresos más bajo en 1987, permanecieron en el quintil más bajo de sus iguales 20 años más tarde. Cerca de una quinta parte de aquellos se elevó a cada uno de los tres quintiles intermedios y un 11% llegó al quintil más elevado. En otras palabras, la mayoría de los niños de familias de ingresos más bajos (cerca de un 70%), ascendieron a posiciones relativamente más altas en comparación con aquella en que estuvieron sus padres.”

• “Un análisis de la persistencia en el corto plazo de individuos en el 1% más alto durante períodos de cinco años entre los años 2000-2010, muestra que entre un 37% y un 47% se salió de ese grupo después de un año de formar parte de él. (Esto es, entre un 53% y un 63% de los individuos permanecieron en el percentil del 1% de ingresos más altos en el año siguiente). “Después de cinco años, entre un 41% a un 49% se mantuvo en el 1% más alto y  entre un 23% y un 31% se mantuvo en él durante todos los seis años.”

• “La llamada en los Estados Unidos “Generación Mejor de Todos los Tiempos” (que aproximadamente va de 1901 a 1924) y la asimismo llamada “Generación Silenciosa” (que va de 1925 a 1945), las cuales dominaron el 1% más alto de la distribución de ingresos en 1987, fue reemplazada gradualmente por las llamadas Generación Tempranera Post Segunda Guerra (que va de 1946 a 1955) y por la Generación Subsiguiente Post Segunda Guerra (que va de 1956 a 1965).”

Lo que este estudio de Auten, Gee y Turner muestra es la necesidad de entender la movilidad y la desigualdad de los ingresos “en términos dinámicos; esto es, cambios en los ingresos a largo plazo (20 años) en las edades de trabajo primordiales la movilidad intergeneracional de los dependientes, persistencia a corto plazo de contribuyentes en el 1% más alto y el movimiento de generaciones sucesivas a través del 1% más alto desde 1987”. Así, en adición a lo antes expuesto, nos señalan que

• “El cambio de guardia a largo plazo en el 1% más alto se ilustra por el hecho de que las generaciones previas a las que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, esto es, que ambas, las llamadas “Generación Mejor de Todos los Tiempos” y la “Generación Silenciosa”, constituyeron el 79% del 1% más alto de ingresos en 1987, pero su participación decayó a sólo un 22% en el 2010. Sus lugares fueron tomados por las Generaciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuyas participaciones en conjunto se elevaron de un 21% a un 59% en todo el período analizado.”

• “Todos los hallazgos expuestos ilustran unas cuantas dimensiones de los ingresos individuales a través del tiempo.  Una implicación es que es importante tener en mente, al pensar acerca de tendencias en desigualdad, que los ingresos de los individuos y de las familias cambian a lo largo del tiempo. Los ingresos pueden variar debido a efectos del ciclo de la vida y como resultado de un trabajo arduo o de la suerte. Como resultado, no podemos asumir que los mismos individuos siempre permanecen, año tras año, en lo más alto de la distribución de ingresos.”

La lección es clara para los que en nuestro medio parecen indicar la inmutabilidad en el tiempo del grupo más alto de ingresos de nuestro país (digamos el 1%).  Lo cierto, al menos para los Estados Unidos en época reciente, es que en dicho grupo de ingresos hay una fuerte rotación de sus miembros componentes. No sólo ocasionado por el cambio de generaciones (llamémoslo el ciclo de la vida), sino por el azar, el esfuerzo, el riesgo, el grado cambiante de los niveles de educación y salud y por toda una diversidad de factores que inciden en los ingresos de los individuos. A veces las palabras, aunque suelen sonar bonitas, en la realidad no reflejan los hechos. Esos políticos deberían medir sus palabras, pero la verdad es que tampoco lo hacen con los hechos.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 10 de febrero de 2014

Tema polémico: algunas proyecciones de la próxima Asamblea Legislativa

Pasada la página de las elecciones del 2 de febrero -en la cual no se definió un ganador de la contienda presidencial, siendo necesaria una segunda ronda el 6 de abril próximo- la composición de la Asamblea Legislativa está casi definida: el Partido Liberación Nacional (PLN) tendrá la fracción más grande con 18 legisladores, seguida por el Partido Acción Ciudadana (PAC) con 14, el Frente Amplio (FA) con 9, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) con 8, el Movimiento Libertario (ML) con 3, el Partido Renovación Costarricense (PRC) con 2 y tres unipersonales. Decimos casi porque aún falta acabar el conteo en casos donde la diferencia entre candidatos diputadiles sea poca o existan apelaciones por resolver, pero creemos que la variación será mínima para arriba o para abajo en alguna fracción, lo que no cambia el peso relativo de cada una.

Esta conformación va a implicar un panorama poco halagüeño para las ideas de la libertad, pues solo contarán con tres legisladores del ML para su defensa. Por el tamaño tan pequeño de esa fracción, en ASOJOD consideramos que será muy difícil que se consiga abrir rendijas para que estas avancen, por lo que es de esperar que más bien se de una tarea de contención, de evitar en la medida de lo posible que se afecten. Aunque el PUSC podría ser un aliado en la protección de algunas de ellas, no es un partido confiable, pues la experiencia ha mostrado que se acomoda según la conveniencia de sus Diputados.

Por el contrario, el estatismo sí tendrá un panorama bastante amigable. Prácticamente 41 legisladores se visualizan como impulsores de más gasto, más regulación, más instituciones, más burocracia, más trámites y más impuestos. Precisamente en este último tema, es posible que el Ejecutivo nunca haya tenido un bloque tan cercano para el impulso de un Plan Fiscal que, desde hace tiempo, viene intentando aplicar para financiar al monstruo estatal y, de paso, apretar a la ciudadanía para hacerla pagar por la irresponsabilidad de los gobernantes. La alianza PAC-FA parece que al fin podrá cumplir su sueño revanchista: aumentarle los impuestos a todo el que genera riqueza, a todo el que produce. Ottón Solís, por fin, podrá alcanzar su fantasía: quitarle el dinero que tanto le ha costado ganar a los costarricenses.

Los partidos pequeños probablemente jueguen un papel similar al que han venido desempeñando: el de "turecas". Aportarán su voto a la coalición que más beneficios particulares les genere. Su agenda será totalmente personalista, para la defensa de intereses del grupo que los llevó al poder. Sin embargo, preocupa un Mario Redondo -del que se espera sea un aliado incondicional del PLN- que desde su anterior paso por la Asamblea Legislativa ha venido defendiendo una desarticulación del Reglamento Legislativo para facilitar la aplicación de mayorías automáticas, restringiendo al máximo el ejercicio de contrapeso que puedan tener las minorías, las cuales, para él, no deben ser más que testigos de primera fila de la materialización de aquella frase del ex Diputado Luis "caca" Bonilla: "pa'eso tenemos mayoría". 

En general, será una Asamblea bastante fragmentada que, en sociedades con una cultura política avanzada -cosa que no ocurre en Costa Rica- implicaría un desarrollo de la capacidad negociadora de los actores y un reconocimiento del multipartidismo.  Sin embargo, en nuestro contexto, solo motivará a que unos culpen a otros de impedir la aprobación a golpe de tambor e irreflexiva de cualquier ocurrencia que surja de sus obtusas mentes y, por tanto, se insista en "reformar" el Reglamento para que las minorías no opinen y las mayorías aprueben lo que deseen. No obstante, si en la segunda ronda, el ganador es Luis Guillermo Solís, es presumible pensar que el PLN no insistirá en esta modificación y se dedicará a bloquear la gestión del Ejecutivo. Si se da esto, podríamos esperar que las libertades no se vean fuertemente afectadas, aunque dependerá de las alianzas temáticas y los intereses de cada bloque. 

En todo caso, se vienen 4 años bastante duros, bastante peligrosos. Si los ciudadanos, en las calles, no se preocupe por su bolsillo o por sus libertades, en Cuesta de Moras seguirán avasallándolos. Y nada parece indicar que la actitud de la ciudadanía cambie en este proceso. Ojalá, frente a un avance del estatismo, la ciudadanía se oponga, se manifieste en las calles y se defienda. Ahí veremos la verdadera acción ciudadana. 

jueves, 6 de febrero de 2014

El fracaso de la socialdemocracia

Quiero, sin rodeos, declarar categóricamente que el socialismo y su mediocre prima, la socialdemocracia (corporativista), han fracasado en su lucha por abolir las diferencias y conflictos entre las clases sociales, tras casi 100 años de intentos mal concebidos.  Al hablar de socialismo o socialdemocracia, me refiero al control directo o democrático de la economía por parte de agentes burocráticos y mercantilistas que, bajo esquemas corruptos, se aferran al poder para activar sus agendas egoístas en detrimento de la libertad individual y del crecimiento intelectual y económico del ciudadano común. 

Mientras que los fracasos económicos son claves a la hora de poner en evidencia la desconfianza de las masas hacia los líderes de los gobiernos socialdemócratas, los síntomas más reveladores de la degeneración estatista y mercantilista han sido de carácter político. La elección de líderes que deben jugosas facturas a ciertos grupos económicos, dueños de sus decisiones, y la incesante búsqueda de renta personal en la función pública, han puesto de manifiesto la falta de una filosofía política transparente y eficaz. Esto, unido al levantamiento de un masivo y mediocre aparato burocrático que impera sobre el pueblo y limita el acceso a las fuentes de riqueza por parte de una clase media vulnerable; situación que, lejos de sacar a miles de ciudadanos de la pobreza, los mantiene atados a la ignorancia y las regalías que, cada cuatro años, les son arrojadas desde las ventanillas estatales, como fruto del engaño electoral basado en promesas ilusorias. 

Creer que la justicia social se logrará fortaleciendo temporalmente a un Estado redistribuidor de la riqueza, es lo mismo que equipararlo a un superhéroe, similar al de muchas tiras cómicas, provisto de fuerzas y poderes imaginarios y absolutos. La vía correcta consiste, más bien, en fortalecer las estructuras fundamentadas en la propiedad privada de los medios de producción y de servicios, propiedad que solo tiende a concentrarse en pocas manos si los gobiernos favorecen a determinados grupos económicos, escondidos detrás de la bandera del libre mercado pero que, en la realidad, no poseen ni la energía creadora ni el empeño suficiente para competir en un ámbito totalmente libre.

Es cierto que el liberalismo, pilar del capitalismo, al reconocer el derecho del hombre como ser individual insustituible, ha subestimado su necesidad de pertenencia social en alguna medida y que esto ha llevado a los sectores menos favorecidos a un inevitable sentimiento de aislamiento y abandono; ahora bien, es precisamente dicho sentimiento el que urge erradicar por la vía del aumento en el intercambio, en todo nivel. 

Solo fomentando una economía en la que el conocimiento sea el único recurso digno de apalancar, tanto por la vía privada como estatal, se conseguirá incluir al individuo dentro de un sistema de especialización e intercambio, libre de complejos y de manera natural. Claro está que siempre existirán personas que, por diversas razones, no podrán ingresar a tal sistema en iguales condiciones de oportunidad, y a las cuales habrá que crearles redes de asistencia social-humanistas y de naturaleza local, mas no paternalistas, con el fin de que se conviertan por sí mismas en una fuente de semilla solidaria en el seno de la sociedad civil. De esta forma, sin duda, fertilizaremos las raíces de lo que llamamos, hoy y aquí, liberalismo integral.

Andrés Pozuelo Arce

miércoles, 5 de febrero de 2014

Desde la tribuna: ¿Un resultado contra la libertad?

Ciertamente, cada cual podrá analizar los resultados electorales a su gusto.  Es su derecho. No obstante, creo que es incorrecto señalar que el resultado de las elecciones de febrero de 2014 en Costa Rica han sido una bofetada a la libertad.

No se puede confundir la libertad con un partido específico que, además, ha tenido una serie de cuestionamientos públicos y privados.  No se trata de enlodar las grandes jornadas con que este partido se lució en algunas oportunidades, lo bailado nadie se lo quita.  Mas tampoco es correcto cerrar los ojos ante desatinados episodios e inconsistentes actuaciones que han llevado al electorado a optar por otras posibilidades electorales.

¿Acaso vamos a ignorar que muchos de quienes votaron por el PAC lo hacían por remover el continuismo, entendiendo su voto como un acto de libertad?  ¿Acaso vamos a cerrarnos y no aceptar que incluso muchos de los que votaron por el PLN también conceptúan su voto como un acto de libertad, entendiendo que era la opción más aceptable frente a otros peligros?  ¿Acaso queremos invisibilizar los mensajes del candidato Piza, quien fuera presidente de ANFE y quien fue directo en la defensa de libertades y gestión privada? 

Durante muchos años el ML defendió la libertad con hidalguía, tino y consistencia.  Luego cayó en actuaciones indefendibles, inconsistencias incomprensibles e, incluso, en pactos inaceptables.  En esta campaña, en el afán de atraer votos, su candidato expresó en reiteradas ocasiones que se había quitado del partido a los radicales.  Asimismo, atrajo a sus tiendas a personajes de dudosa compatibilidad con la libertad. 

En la discusión de algunos proyectos de ley, en la elección de algunas temas de control político, en la actuación de algunos conspicuos representantes del partido y en la gestión política se han dado algunas situaciones que han quitado el atractivo al ML.  Del mismo modo, en su pretensión de hacerse potable a unos grupos, ha terminado por diluir un tanto sus posiciones, mostrando una inconsistencia y una variación complicada de explicar.

Además, desde hace mucho tiempo ha sido torpe en la elección de algunos candidatos a puestos de elección popular, renunciando a la entereza, a la lealtad y la fidelidad y optando por oportunistas, tránsfugas y demás rarezas que deslucen su trayectoria política, moral y de compromiso con la libertad.

De tal manera, es equivocado concluir que la elección del pueblo de Costa Rica, al no preferir al ML, es un entierro de la libertad. 

Por otro lado, creo que no se ha dado una adecuada promoción de la libertad desde las nuevas proclamas y campañas del ML.  La insistencia rayada en los temas de seguridad ciudadana no incluyen la prudencia y equilibrio de las posiciones de libertad.  Ello es un pecado contra la libertad.  Algún jefe de fracción expresó, con un volumen y difusión dignos de mejor causa, que “jamás votaría a favor de un magistrado garantista”.  ¡Ello, expresado por un liberal,  es una contradictio in terminis u oxímoron!  ¿Cómo puede un amante de la libertad no entender la importancia de una justicia penal garantista?  Es como ignorar las más caras tradiciones constitucionalistas sembradas por el liberalismo.

Y … ¿dónde colocamos los manejos de las finanzas partidarias?  Siempre cuestionadas y complicadas.  Queríamos equilibrar las finanzas públicas, racionalizar tanto el Estado como su presupuesto y gestión, hacer transparente la gestión pública y … ni siquiera se pudo dar un ejemplo de gestión apropiada.   La opción por la deuda política fue el inicio de la desviación, todo se fue torciendo …

¿Y el miedo?  Sí, el inaceptable miedo a utilizar la tribuna para defender la libertad y las posiciones liberales. El miedo a construir un partido que creciera orgánicamente y con personas convencidas de su valor.  El miedo a actuar como amantes de la libertad de manera integral y, sobre todo, en las cuestiones partidarias.  El miedo a llevar el mensaje con ilusión y buena explicación. 

Se terminó en cuestionamientos jurídicos, movidas financieras, adhesiones oportunistas, candidatos alejados de la libertad, parcelización de la asamblea para entregarla a grupos no comprometidos con la libertad, aplicando la práctica de que “billetera mata galán”, cayendo en el caudillismo tan contrario a la libertad y en inconsistencias e incoherencias inaceptables.

Por ello no se le puede reprochar al pueblo de Costa Rica que, en una elección escogiera como lo hizo.  El elector hizo lo que pudo.  Tampoco se le puede endilgar, como lamento, que el escogimiento popular es un entierro de las libertades.  El elector no encontró claros estos planteamientos en favor de las libertades ni actuaciones suficientemente consistentes.

Originalmente el ML y el PAC fueron partidos emergentes y alternativos.   Su praxis los ha mostrado cayendo en lo mismo, con abuso de la deuda incluido.  Con excepción de este último asunto, lo demás del PAC es su derecho, ahora tiene opción real de ganar una elección presidencial.  Lo del ML también, pero entonces no se vale salir a lamentarse de la decisión del electorado.  El electorado tiene todo el derecho a no escoger una opción inconsistente, errática y cuestionada y, por ello, a que no se tilde su decisión de un ataque a la libertad.  La falta contra la pregonada libertad ya la había cometido el propio partido.

Así pues, la libertad no ha sido atacada ni debilitada por la decisión electoral de los costarricenses.  El reto es salir a pregonarla, a buscar cómo promoverla y defenderla desde todas las tribunas (incluyendo la política) y encontrar formas consistentes y exhibibles, moralmente presentables, para difundirla.

Es incorrecto e inapropiado tildar de liberticida la decisión del electorado.  Lo correcto es formularle al electorado posiciones liberales apropiadas, bien estructuradas, aprovechables, atractivas y muy consistentes.

Yo sigo en la brega, siempre con ilusión y con la mayor disposición para ser consistente en mi mensaje y abierto a la tarea de convencimiento y difusión.

Federico Malavassi Calvo

martes, 4 de febrero de 2014

El monopolio de RECOPE en acción

No quisiera pensarlo, pero me imagino que es algo posible, que RECOPE casualmente pidiera en estos días, en que el costarricense está medio sumido en el proceso electoral, un jugoso aumento del 47% en su margen de ganancias, por cada litro de combustible que el monopolio nos venda.

Ya está en manos de la ARESEP resolver acerca del “minúsculo” aumento solicitado por el único vendedor de gasolina que podemos tener en Costa Rica. Sí, a diferencia de cualquier otra empresa nacional o extranjera, RECOPE es la única autorizada para importar combustibles sin tener que pagar arancel alguno. La imposibilidad que tenemos de elegir entre diferentes oferentes de gasolina, es similar a que en estos momentos los electores costarricenses tuviéramos tan sólo un candidato para escoger como Presidente. Ni que fuéramos Nicaragua, en donde ahora tendrán a Ortega Saavedra como presidente vitalicio, aunque de vez en cuando harán simulacros de elecciones, para disfrazar a la real dictadura con ropajes de democracia. Aquellos socialistas sí saben manipular las instituciones democráticas para su propio provecho.

Claro que el golpazo del aumento en el precio de la gasolina no se va a sentir previo a las elecciones. Tal vez habría significado la desaparición del casi difunto partido oficial, si la ARESEP hubiera terminado aprobando el aumentote pedido por RECOPE antes de los comicios. Para decidirlo habrá una audiencia en febrero, en donde los funcionarios de ARESEP, sin rictus de dolor que los delate, terminarán apoyando el aumento pedido por RECOPE, aunque, si es que se avecinaran segundas elecciones, probablemente les devolverán la solicitud para luego -dejándolo para después de esas nuevas votaciones- o bien se le aprobará un poco menos para darnos, eso sí, muestra de su “gran devoción en pro de los maniatados consumidores”. 

¿Se imaginan lo que pasaría en el país si ARESEP decidiera decirles a los costarricenses que la forma, mediante la cual podrían obtener combustibles mejores y más baratos, sería si se abriera a la competencia el cautivo mercado propiedad de RECOPE?  ¡No me imagino cuál sería la reacción de los consumidores nacionales! Por ello creo que la sugerencia es un verdadero sueño de opio de parte mía.

La verdad es que no es posible esperar que esa apertura pueda provenir de burócratas reguladores, quienes al final de cuentas terminan en manos de los regulados y cuyo sueldo depende de la misma vigencia de un monopolio que se les encargó “regular”. Tal vez la apertura que se dé algún día sólo se logrará gracias a la presión que hagamos todos nosotros, los consumidores.

El incremento de un 47% al margen actual que RECOPE nos cobra por cada litro de gasolina que nos vende no significa una cochinada. ¡Resulta ser un platal que irá a manos del monopolio! Nada más vea Usted que en la actualidad paga a RECOPE ₡51.30 por cada litro de gasolina que le compra. Con lo solicitado, lo que RECOPE agarrará de más por litro van a ser ₡24.22. Es decir, pasaremos a pagarle al monopolio ₡75.52 por cada litro. 

Por supuesto que los principales beneficiados con la solicitud de RECOPE serán los trabajadores, quienes laboran bajo una convención colectiva plena de privilegios. Al haber más plata en las arcas de su patrón RECOPE, podrán exigir y conseguir mayores salarios y prebendas.  Con ello se bañarían desde los de abajo hasta los más grandotes, desde obreros sencillos hasta encopetados directivos, gerentes y administradores: el olio es para todos en RECOPE. La falta de competencia permite que este maná les caiga desde los cielos (o desde nuestros bolsillos). 

También saldrá favorecido el angurriento estado, pues ese aumento significa, ni más ni menos, que se dé un incremento automático en el precio de los combustibles, constituyendo de esta manera una forma solapada de ponernos impuestos a todos los consumidores.  Eso sí, quienes saldremos asaltados con el aumentillo del margen de ganancias de RECOPE, seremos nosotros los consumidores, pues no tenemos forma alguna de evitarlo, como, por ejemplo, si pudiéramos comprar el producto a algún otro proveedor que nos lo venda más barato. Ya sabemos a quiénes les sirven los monopolios.

Jorge Corrales Quesada

lunes, 3 de febrero de 2014

Tema Polémico: Elecciones 2 de febrero 2014

Hace algunas horas se anunciaron los resultados de las elecciones presidenciales del 2014 y sorpresivamente, contradiciendo cualquiera de las cientos de encuestas que fueron publicadas en los pasados meses, el candidato del Partido Acción Ciudadana Luis Guillermo Solis se encontrará nuevamente con don Johnny Araya Monge en una segunda vuelta electoral este 6 de abril.

Los resultados obtenidos el día de ayer no son para nada alentadores para el futuro de Costa Rica. Los costarricenses han decidido que prefieren una Costa Rica con un Estado más intervencionista y menos preocupado por dar a respetar las libertades de las personas.

En nuestro último tema polémico quedó en evidencia que este blog favorecía don Otto Guevara y al Movimiento Libertario pues, comparado con el resto, era el que en mayor medida pensaba similar a nosotros sobre la dirección que debe tomar este país. Lamentablemente ayer el resultado fue bastante desfavorable para el Movimiento Libertario logrando si acaso un 12% de los votos para presidente y no más de tres o cuatro diputados en la Asamblea Legislativa. Mas los únicos perdedores no fueron los partidarios de don Otto; los perdedores fuimos todos los costarricenses que pensamos que no necesitamos más impuestos, que es necesario eliminar trámites para favorecer una mayor inversión, que el Estado no tiene por qué estar fabricando licor o debe mantener el control de servicios públicos tan necesarios para todos y que siguen subiendo de precio no a causa no del mercado sino de las ineficiencias de las instituciones públicas.

A nuestros lectores, les garantizamos que nuestra lucha por la libertad seguirá más fuerte que nunca. Nos esperan años difíciles y muchas luchas por delante y esperamos afrontarlas con el mayor deseo siempre de contar con una Costa Rica mucho mejor.