lunes, 21 de septiembre de 2015

Tema polémico: Luis Guillermo... otra vez

Hace un tiempo atrás cuestionamos en ASOJOD el rumbo de nuestra política exterior en la Administración Solís Rivera, cuyas decisiones no han correspondido con la tradicional defensa de la paz, la libertad, la democracia y los derechos humanos. 

El tiempo ha pasado y don Luis Guillermo sigue pisoteando esos principios que han caracterizado a Costa Rica en el concierto de las naciones. Nos referimos a dos casos muy recientes: la sentencia contra el líder opositor Leopoldo López a 13 años y 9 meses de prisión por delitos de asociación para delinquir, incitación pública y daños por incendio y las declaraciones del mandatario frente a la crisis humanitaria que viven los sirios.

Respecto al primer tema, desde tiempo atrás, Solís ha evitado manifestarse en contra del gobierno de Nicolás Maduro. Cuando se dieron las últimas protestas del pueblo venezolano contra la dictadura en que vive, el Presidente indicó que no podía pronunciarse por falta de información. Desde la aprehensión de López el pasado 18 de febrero de 2014 y frente a la incomunicación a la que estuvo sometido, también guardó silencio. Ahora, de cara a un proceso judicial viciado, en el que se han irrespetado las garantías procesales que debieron asistir a este para ejercer su derecho a la defensa y ante evidentes violaciones a los derechos humanos, Solís voltea una vez más la vista para evitar cuestionar al régimen de Maduro. Cada día que pasa, nos convencemos que la afinidad entre el Partido Acción Ciudadana con el movimiento político del Socialismo del Siglo XXI es imposible de ocultar.

En cuanto al segundo, el pasado 11 de septiembre, el mandatario Solís manifestó que las puertas para los refugiados sirios que huyen de su país por la guerra y el terrorismo del Estado Islámico, están cerradas. Según él, pertenecen a una cultura muy distinta a la nuestra y no se adaptarían al país ni a nuestras costumbres, por lo que podrian ser discriminados.

De acuerdo con este razonamiento, ¿entonces hay que discriminar a los refugiados antes de que vengan para evitar ser discriminados? ¿Y nuestros principios humanitarios para tenderle la mano a personas que salieron de su país de origen para salvar sus vidas? Los tiramos por la borda, como todos los demás principios en esta Administración.

Hace varias décadas, un pastor luterano alemán llamado  Martin Niemöller escribió un poema que refleja muy bien nuestra preocupación frente a lo que venimos señalando: 

"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

Guardar silencio ante la violación de los derechos humanos porque quien lo hace es un aliado o porque quien lo sufre es no es del grupo o tesis que se apoya, es un grave peligro por cuanto la libertad, como dice nuestro amigo Jorge Corrales, se escapa por rendijas.

En ASOJOD estamos muy preocupados por la forma en que maneja este país el Presidente Solís y su camarilla, cuyas decisiones y acciones en estos y otros tantos temas, ponen en peligro las libertades y los derechos individuales. 

El panorama no resulta nada alentador, máxime tomando en cuenta que faltan más de 2 años de gestión y las proyecciones para el proceso electoral del 2018 apunta más bien hacia el fortalecimiento de un grupo todavía más peligroso: el Frente Amplio.  Si eso sucede, es muy posible que Costa Rica se dirija al mismo precipicio que recorrió Venezuela en los últimos años.

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