lunes, 14 de marzo de 2016

Tema polémcio: Derechos humanos: contradicciones

En las últimas semanas han ocurrido importantes eventos en nuestro país en materia de derechos humanos. El primero de ellos se refiere a la añeja discusión de la fecundación in vitro. Finalmente, con el último pronunciamiento de la Corte, todo parece indicar que el camino se ha allanado para que la técnica se aplique en suelo costarricense.

Ahora bien, a pesar de que en ASOJOD estamos totalmente de acuerdo con el procedimiento, hay una cosa que nos preocupa: su implementación.  Como ya es sabido por todos, la seguridad social también suministrará este procedimiento médico, lo cual evidentemente no ayuda a atenuar el colapso financiero e institucional en que se encuentra la entidad. Los defensores de esta política argumentan que si la CCSS no participa se generará una odiosa discriminación de facto, toda vez que solo las personas con recursos económicos podrían acceder a la FIV. Si bien entendemos la preocupación, otra interrogante nos surge: ¿si las personas no tienen recursos para pagar el procedimiento, tienen entonces la capacidad económica suficiente para mantener a su futuro hijo? Este no es un tema menor, ya que estamos hablando aquí de traer a un tercero al mundo, por lo que el mero deseo del progenitor no puede ser suficiente. Todos los derechos deben ejercerse con responsabilidad, y si la responsabilidad ha de significar algo es precisamente el acto de auto-contención de la persona para evitar exponerse a situaciones por las que no puede asumir cabalmente sus consecuencias.

El otro caso que deseábamos comentar se refiere al del comediante nicaragüense a quien se le prohibió la entrada al país, aduciendo razones de seguridad pública. Vamos a partir del hecho de que efectivamente existía algún peligro para efectos de comentario, ya que si las autoridades se inventaron el mismo únicamente para prefabricar una excusa para impedirle la entrada al país dicho acto sería más que reprochable. En este sentido, si efectivamente existía dicha amenaza, ello nos retrata de muy mala manera como sociedad. No es posible que una persona se vea amenaza en su integridad física por lo que piensa decir. A todos se les debe tutelar su derecho a la libertad de expresión, por más grotescas que nos parezcan sus manifestaciones.


Como podemos ver, todavía en materia de derechos humanos tenemos mucho que avanzar, siendo en este campo uno de los temas pendientes que más urgen, el matrimonio de personas del mismo sexo. Ojalá podamos como sociedad enrumbarnos por los caminos de la inclusión y tolerancia.