martes, 9 de agosto de 2016

La columna de Carlos Federico Smith: comparando dietas bancarias

Tal vez resulta difícil hacer una comparación clara de las dietas pagadas en distintos entes bancarios. Esto por las siguientes razones, entre otras: cada entidad principal (banco o similar) tiene un número diferente de subsidiarias en donde se pagan dietas; asimismo, los bancos tienen distintos máximos mensuales de sesiones en las que se pagan dietas; también porque algunos de esos entes pagan dietas en función de los sueldos de otras entidades; asimismo, porque tienen operaciones diferentes y ello puede impactar en la calidad de los directivos que se deben pagar.

El informe de La Nación del 20 de mayo, titulado “Popular paga hasta el triple en dietas que otros bancos: Análisis de retribuciones a directivos en banca pública,” brinda luces acerca de un tema del cual la ciudadanía conoce relativamente poco.

Empiezo señalando la ejecución de presupuestos del 2015 en el rubro de dietas de las juntas directivas de algunos entes, indicando el número de subsidiarias en las que se pagan dietas:

BANCO POPULAR: Presupuesto ejecutado en dietas ₡470.164.680, con 4 subsidiarias.
BANCO DE COSTA RICA: Presupuesto ejecutado en dietas ₡242.998.122, con 4 subsidiarias.
BANCRÉDITO: Presupuesto ejecutado en dietas ₡188.468.301, con 3 subsidiarias.
BANCO NACIONAL: Presupuesto ejecutado en dietas ₡143.600.000, con 4 subsidiarias.
BANCO HIPOTECARIO DE LA VIVIENDA: Presupuesto ejecutado en dietas ₡98.398.320, sin subsidiarias.
OPERADORA DE PENSIONES DE LA CAJA: Presupuesto ejecutado en dietas ₡76.485.849, sin subsidiarias.
INSTITUTO NACIONAL DE SEGUROS: Presupuesto ejecutado en dietas ₡52.470.000, con 5 subsidiarias.
BANCO CENTRAL: Presupuesto ejecutado en dietas ₡20.898.640, sin subsidiarias.
Una forma que podría indicar si hay “mano suelta” en cuanto a dietas es el número máximo de sesiones que pueden realizarse mensualmente; esto es, si se excede a tal número de sesiones no serían pagadas (no sé en qué grado puede suceder eso):
MÁXIMO DE 2 SESIONES MENSUALES: Las subsidiarias del Banco Popular, del Bancrédito, del Banco de Costa Rica y del Banco Nacional.
MÁXIMO DE 4 SESIONES MENSUALES: La Operadora de Pensiones de la Caja.
MÁXIMO DE 5 SESIONES MENSUALES: Las Juntas Directivas del Banco Central, del Banco de Costa Rica y del Banco Nacional.
MÁXIMO DE 8 SESIONES MENSUALES: Las Juntas Directivas del Instituto Nacional de Seguros, la del Bancrédito y la del Banco Hipotecario de la Vivienda.
MÁXIMO DE 12 SESIONES MENSUALES: La Junta Directiva del Banco Popular.
Un cálculo de la moda (medición estadística que indica el valor que tiene la mayor frecuencia absoluta) de las dietas que cada miembro de una junta directiva recibe por reunión, asciende a ₡202.960, calculado para 3 de cada 4 miembros que asistan.
Algo interesante: tanto los bancos comerciales (el Costa Rica, como el Nacional, el Popular, el Bancrédito), así como el Banco Central, a diferencia de los otros entes que forman parte del análisis del medio, para definir sus dietas utilizan como base un 10% del sueldo del Contralor General de la República.  Si aumenta este último, aumentan proporcionalmente todas esas dietas. (¡Imagínense el deseo de que se le aumente el sueldo al Contralor!)
Cada directivo de esas entidades podrá ver sus ingresos aumentados en función de las reuniones de junta que realice la entidad correspondiente, que pueden llegar a 5 en el caso de los bancos, a 8 en el caso del Instituto Nacional de Seguros, Bancrédito y el Banco Hipotecario de la Vivienda y a 12 en el Popular.  Caso contrario sucede con las subsidiarias de los bancos, en donde como máximo las sesiones pagadas son 2 al mes. Esto podría servir como un indicador de que hay “manga ancha” en ciertos casos.
En el Banco Popular, dentro de esas 12 reuniones posibles se incluyen “las sesiones de la Junta y la participación en alguna de las nueve comisiones que existen en la agrupación.” Por tal razón, “la Junta Directiva acumuló un total de 276 reuniones en el 2015,” casi que una diaria en todos los días hábiles del año y quitando las vacaciones. 
El pago de dietas en las comisiones del Banco Popular permite que los miembros de su junta directiva puedan cobrar montos anuales, en promedio, de ₡29.086.960, que resulta de dividir el presupuesto total para dietas de ₡470.164.680 entre los 7 miembros que integran su junta directiva.
Las dietas promedio anuales per cápita fueron: Banco Popular, ₡29.088.960; Bancrédito, ₡18.548.686; Banco de Costa Rica, ₡18.040.845, BANHVI, ₡14.056.902 y Banco Nacional, ₡13.485.714
Me surgen varias preguntas a partir de esta información. Menciono algunas: (1) ¿por qué hay bancos que realizan casi las mismas funciones, como el Costa Rica, el Nacional o el Bancrédito, pero pagan dietas tan diferentes?, (2) ¿Es apropiado que entidades que sí pueden requerir una junta directiva altamente calificada, como el Banco Central, reciban dietas mucho menores que las de, por ejemplo, el Banco Popular, en donde su junta directiva no está integrada con base en calificaciones profesionales, sino por la membresía en agrupaciones sociales específicas?, (3) ¿por qué las dietas de los bancos están en función del sueldo del Contralor de la República y otras no?, (4) ¿por qué las dietas no se pagan en función de la complejidad de la labor esperada de un miembro de su junta directiva?, (5) ¿por qué tanta diferencia en el número de sesiones que pueden realizar los diferentes entes cuando en apariencia hacen tareas similares?, y ¿por qué eso de pagar dietas por asistencia a comisiones, cuando debería de serlo por sesiones de la junta directiva?
Todo esto da mucho que pensar…
Jorge Corrales Quesada

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