Hoy aparece una noticia en la prensa nacional que reseña el comunicado que Fidel Castro hace desde Granma, el órgano periodístico oficial de la dictadura cubana, contra el TLC y el referéndum en Costa Rica. El cuasi-cadavérico dictador hace un llamado a la lucha contra el TLC en Costa Rica y afirma que habrá fraude en el referéndum, a pesar de que las elecciones cubanas (si es que existen) no se han caracterizado de ser tan pulcras como para darle a ese anciano senil la autoridad moral para criticar.
La intromisión del gobierno cubano en la política costarricense es un acto ya de por sí bochornoso, pero podía esperarse de un desquiciado como él. Sin embargo, lo que es más escandaloso aún es que los autoproclamados "defensores de la soberanía" en Costa Rica, es decir, el grupo del NO al TLC guarde silencio ante este acto. Bien dice o hace algo a favor del TLC algún actor internacional y el grupo del NO hace tremendo berrinche, pataleando y llorando porque "las declaraciones de las fuerzas imperialistas significan una afronta a la soberanía de la patria". Pero qué curioso, si Chávez o Castro abren su sucia boca o utilizan sus ensangrentadas manos para atacar algo en Costa Rica, el grupo del NO calla. Silencio cómplice.
Quizá el único del grupo del NO que se ha pronunciado es el PAC. Sin embargo, las tímidas declaraciones de Ottón Solís dejan mucho que desear, máxime que ese partido político esta en contubernio con los mismos grupos del NO que asisten a las cumbres realizadas por ALBA, Cuba, etc en lo que ellos denominan la "Alianza del No". Ese concubinato político no expresa más que complicidad con vulgaridades como esta.
Definitivamente en esta situación se aplica el dicho de dime con quien andas y te diré quién eres. Si esas personas quisieran demostrar que en ASOJOD estamos equivocados, entonces saldrían a la calle a gritar contra Fidel con la misma fuerza que gritan contra el TLC. Pero eso, amigos y amigas, no va a pasar pues esa gente no tiene empacho en contradecirse. Los cabezas calientes de siempre, que llaman a revoluciones, guerras y ríos de sangre, son los mismos que van a lamerle las botas al comandante cubano y al general venezolano, y al mismo tiempo, los que salen a la calle supuestamente a defender la soberanía nacional.Son los mismos que ven caer su careta todos los días y revelan su hipocresía a los costarricenses.