lunes, 13 de mayo de 2013
Tema polémico: el futuro del régimen de pensiones de invalidez, vejez y muerte
jueves, 14 de marzo de 2013
Jumanji empresarial: enfrentar la realidad YA (Parte I)
Tamaño círculo vicioso es tan real ahora como lo fue hace 30 años; y sin embargo, economistas en puestos de poder como el actual presidente del BCCR, Rodrigo Bolaños, siguen sin aceptar la realidad tal y como se nos presenta. Así nos lo deja ver el propio Bolaños cuando dice, ante las cifras recientes del IPC: “Los factores que acicatearon el crecimiento en el IPC serían transitorios y los indicadores de inflación a más largo plazo todavía se ubican dentro del rango meta de la Autoridad Monetaria”. Pero esta meta, que tanto cita la autoridad monetaria, no toma en cuenta el carácter impredecible del inicio de un ciclo inflacionario, cuando la intervención del Banco Central, aparte de ampliar la masa monetaria de manera progresiva, también ha generado incertidumbre, lo que hace que los empresarios busquen mayores ganancias con menos inversión para contrarrestar una inflación futura, acentuando de tal manera el círculo vicioso.
Ya no se trata de interpretaciones, sino de algo muy simple: admitir una realidad que grita y a los cuatro vientos.
Andrés Pozuelo Arce
viernes, 1 de febrero de 2013
Viernes de recomendación
viernes, 9 de noviembre de 2012
Viernes de recomendación
viernes, 19 de octubre de 2012
Viernes de recomendación
jueves, 8 de marzo de 2012
Aniversario de ASOJOD

En este día tan especial, queremos agradecer a todas las personas que han participado. Mencionamos apenas a algunos de los que nos han dado su gran aporte y que todavía siguen dándolo: Jorge Corrales, Andrés Pozuelo, Mario Quirós, Federico Malavassi, Adrián Brenes y Felipe Echandi. También agradecemos enormemente a nuestros lectores, quienes sacan su tiempo diario para ver nuestros artículos y hacen sus aportes con comentarios.
¡Celebremos en este día un aniversario más de la defensa de la libertad!
viernes, 3 de febrero de 2012
Viernes de recomendación
Por eso, en este Viernes de recomendación, queremos compartir con ustedes un excelente ensayo del profesor Alejandro Mercado, titulado "Ayn Rand", donde explica el pensamiento de esta espectacular filósofa.
Esperamos les guste y los motive a seguir leyendo su espectacular obra.
viernes, 15 de abril de 2011
Viernes de Recomendación

jueves, 14 de abril de 2011
Jumanji empresarial: respuesta a Carlos Denton
En primer lugar, el objetivismo es un movimiento filosófico basado en las ideas de Ayn Rand que, si bien tienen algunas similitudes con el liberalismo o libertarismo, dista mucho de ellos. Para los objetivistas, la discusión acerca de la libertad no es, como para muchos liberales clásicos, una discusión de eficiencia en la asignación de los recursos, sino de moralidad en dicho proceso. Además, a diferencia del liberalismo, el objetivismo aborda cuestiones metodológicas y epistemológicas que lo convierten más en un sistema filosófico que en una corriente ideológica y hace una defensa más agresiva de la moralidad del egoísmo, entendido como una virtud que, acompañada del amor propio y del respeto a sus valores, permiten al ser humano progresar.
Esto quiere decir que nuestra atención no está puesta en la forma más eficiente para generar y distribuir los recursos, sino en principios de orden racional y moral que van más allá de esa simple consideración. Así pues, el objetivismo defiende la generación de riqueza per se, como el resultado de la aplicación de las capacidades y habilidades humanas, como el resultado lógico de un proceso de creación, esfuerzo y trabajo, al tiempo que defiende que sólo el individuo que generó esa riqueza tiene derecho a beneficiarse de ella, excepto que libre y voluntariamente, decida compartirla con otro.
Quizá por ignorancia, mala fe o por un error de interpretación, Carlos Denton alega que el liberalismo derivó en objetivismo. Me aventuro a pensar que el enlace para tal gazapo es la creencia de que ambas corrientes nacieron, a su criterio, del principio de que “solo existo yo”. En realidad, tanto el liberalismo como el objetivismo comparten el elemento conceptual del individualismo metodológico, que procura explicar los fenómenos humanos asumiendo que las únicas entidades reales y eficaces en la vida social son los individuos. El individualismo metodológico no significa que “solo yo existo”, sino que sólo mediante la acción, propiedades y relaciones de individuos pueden explicarse los fenómenos sociales. Así pues, para objetivistas ni liberales, no existen colectivos, entidades o intereses que trasciendan a los individuos.
Otro grueso error de don Carlos se encuentra en sus derivaciones lógicas. Argumenta que, al aceptar filosóficamente que “solo yo existo” es posible concluir que “tengo que hacer lo que es bueno para mí y no tengo que preocuparme en absoluto por nadie más”. En realidad, a partir del común denominador del individualismo metodológico y, particularmente, al tenor del reconocimiento de que el individuo requiere contar con tres grandes valores como lo son la libertad, la propiedad y la vida para lograr cualquier fin y poder existir, los liberales y los objetivistas coincidimos en que sólo existen intereses individuales.
Autores tan diversos como Smith, Bentham, Bastiát, Mises, Hayek, Rothbard y la misma Rand han sido extensos en explicar que no existen otros intereses diferentes a los individuales. Ellos dejan claro que, en realidad, cualquier acto, desde el que típica y socialmente se considera como “egoísta” hasta el más aplaudido altruismo surgen a partir del interés del individuo que actúa para alcanzar un fin. No importa que ese fin sea económico, moral, religioso o cultural, pues al final del día, toda acción se realiza para buscar la satisfacción de ese fin.
Dicho lo anterior, la afirmación del señor Denton acerca de que para libertarios y objetivistas es inmoral ayudar a otros es, cuando menos, errada y temeraria. El objetivismo promueve una ética basada en el mérito y en la libertad, según la cual el individuo evalúa a sus congéneres por su adecuación a la escala de valores que tiene. De esta forma, el amor y respeto propios que tiene el individuo funcionan como criterio para aceptar tratar con otros, así como para apreciarlos y darles su amistad y colaboración.
Por eso, como bien expresó Rand es su reconocida obra “Himno”, el individuo no debe ceder sus más altos valores como una limosna a quien lo pide; quien los desee debe merecerlo porque esos valores son los más grandes tesoros que cada uno tiene. Lo mismo pasa con la ayuda: los objetivistas creemos que nuestro tiempo, nuestros recursos, nuestras capacidades no deben ser malgastadas en personas que no han hecho algo por merecerlas. Al respecto, vale la pena citar un fragmento de la ya mencionada obra: “No soy ni amigo ni enemigo de mis hermanos, soy tan sólo como cada uno de ellos puede merecerme. Y para lograr mi amor a mis hermanos han de hacer algo más que haber nacido. Yo atesoro mi amor, y no lo concedo sin razón, ni al primero que pasa y me lo pide”.
Queremos decirle a don Carlos Denton que quienes defendemos las ideas de la libertad, también creemos en la solidaridad. Pero no en la idea de solidaridad que se ha vendido como políticamente correcta, donde unos desean vivir a costa de otros, por lo que piden cheques en blanco y firmados al portador. Los objetivistas y también los liberales creemos en que la solidaridad es y debe ser voluntaria, libre de toda coacción.
No reconocemos el derecho de nadie a los frutos de nuestro trabajo. No deseamos que nadie viva para nosotros ni que nosotros vivamos para alguien. Cooperamos sólo cuando nos parezca deseable, cuando cada acción nos permita alcanzar nuestros fines. Repudiamos todos los esquemas basados el uso de la fuerza para que unos hagan lo que otros desean, puesto que son inmorales al convertir al ser humano en un esclavo que debe trabajar para que otros disfruten a costa suya.
Eso, señor Denton, es lo que usted no ha entendido. No sólo ignora las grandes diferencias entre liberales y objetivistas, sino también los postulados de la libertad que diferentes corrientes de pensamiento comparten. Lo invito a informarse más antes de emitir opiniones tan aventuradas y desafortunadas.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Tema polémico: el credo de las ganancias inmerecidas.
Quizá, una de las razones que expliquen por qué el mundo vive una época de perversión, una crisis moral, es haber olvidado ese sencillo pero importantísimo principio. Precisamente, este Tema polémico queremos dedicarlo a abordar los tres más recientes ejemplos en Costa Rica.
En primer lugar, tenemos el ya cacareado problema del FEES y las Universidades Públicas. Desde hace semanas, estudiantes, docentes, administrativos y autoridades universitarias nos han deleitado con un intercambio de comentarios contra el Gobierno porque este no quiere darles todos los recursos que se piden. Por supuesto, los argumentos populistas no se han hecho esperar: "que los pobres se quedarán sin becas", "que se están privatizando las universidades", "que con fondos tan reducidos no podremos crear los profesionales que el país necesita", "que el alma máter morirá", "que tendremos un país de ignorantes cavernícolas", bla bla bla. Sin embargo, los universtarios, en su Torre de Marfíl donde se encuentran completamente desvinculados de lo que ocurre en los campos mundanos, no se dan cuenta que sus pretensiones son inmorales e imposibles: aumentos salariales mucho mayores que los de los demás funcionarios públicos, inversiones estratosféricas que pondrían en aprietos las finanzas públicas y todo con el común denominador de ser inmerecido.
¿Qué han hecho las universidades para exigir tales gollerías? Absolutamente nada. El cuento de que "forman a los profesionales que el desarrollo del país exige" es una completa mentira, toda vez que el profesional se forma a sí mismo, con esfuerzo y dedicación, sin importar que lleve sus cursos en centros públicos o privados. Además, al estar adentro de esas universidades estatales, uno puede darse cuenta que muchos de los graduados, docentes y administrativos son mediocres e ineficientes porque están inmersos en una cultura igual a ellos. Son pocos los que destacan y quieren aprender, discutir, debatir, investigar, leer y, en fin, ser personas pensantes. La gran mayoría se acostumbra a crecer en un ambiente de burocracia y expoliación, repitiendo esas premisas cuando salen al mundo laboral.
Además, todo lo que han pedido en esta discusión del FEES es para gastos administrativos, para salarios, para oficinas de burócratas y casi nada para estudiantes. Basta ver los resultados de años anteriores y comparar el estado de las aulas y equipos para los aprendices frente al lujo y amplitud de las oficinas de los rectores. Sin lugar a dudas, desde hace mucho tiempo, las universidades estatales dejaron de tener al estudiante como su "raison d'être" y se convirtieron organizaciones corporativistas, en verdaderos "rent seeking" a costa de todos los demás ciudadanos.
El segundo ejemplo son los jugadores del fútbol costarricense. Desde hace días, la ASOJUPRO ha venido clamando por el otorgamiento de la calidad de "profesionales" a los futbolistas y, por ende, al establecimiento de salarios mínimos para los jugadores de Primera División (¢500.000) y Segunda División (¢300.000). Lo curioso del caso es que no han notado una cosa muy simple: el profesional requiere algún grado de preparación académica, así como el cumplimiento de ciertas exigencias (conocimiento, especialización, etc.), criterios que por supuesto no cumplen los jugadores. Ellos pretenden compararse, tanto en estatus como en retribución, a personas que se han preparado, adquirido conocimientos y destrezas y que, día a día, aplican sus capacidades racionales para el desarrollo de una actividad, mientras un jugador solamente tiene que correr tras una pelota.
Además del disparate que representa esta idea -una vez más, proveniente del credo de las ganancias inmerecidas- el establecimiento de salarios mínimos, como lo hemos dicho en ASOJOD, es contraproducente: primero, porque refuerza la idea de que debe ser el Estado, y no las partes, el que regule los acuerdos privados y, segundo, en lugar de ayudar a los jugadores, podría perjudicarlos, por cuanto muchos equipos no estarían dispuestos a pagarles ese salario y, por tanto, los despedirían. Como sólo saben correr detrás de un balón y patearlo, es muy probable que se queden desempleados por largo tiempo y que los tax payers tengamos que mantenerlos con subsidios, seguros y bonos.
Finalmente, el tercer ejemplo que queremos abordar es uno que no ha sido publicado en los medios de comunicación, pero que ya recorre los pasillos de la Asamblea Legislativa: el Sindicato de Trabajadores de esa institución, propuso al Directorio estudiar la posibilidad de firmar una Convención Colectiva que le otorgue beneficios especiales a los empleados. Como si la nefasta experiencia de JAPDEVA, RECOPE e ICE no fuera suficiente, ahora resulta que un grupo de trabajadores pretende obtener ganancias a costa de la explotación de los demás costarricenses: horarios de trabajo especiales, bonos por cumplir con sus obligaciones, incentivos salariales por el solo hecho de pertenecer a esa institución, en fin, tratos especiales que los demás trabajadores en el país no tienen. ¿Y por qué razón? Por ninguna que se le justifique, por puro antojo y capricho, por pretender que la ecuación sólo requiere pensar "quiero=merezco", sin haber hecho algo que derivara en la justa obtención de las cosas.
En ASOJOD criticamos y rechazamos las posiciones de estos y cualesquiera otros grupos que pretenden vivir a costa de los demás, utilizando a los tax payers como sus animales de inmolación. Repudiamos ese credo de las ganancias inmerecidas que tanto se ha expandido en nuestro país y despreciamos a quienes lo comparten. Un ser decente, moral, justo y racional no puede pretender usar a otros para obtener sus fines; cuando una sociedad no sólo tolera sino que incita ese tipo de conductas, se dirige indudablemente a la bancarrota en todas sus áreas.
martes, 19 de enero de 2010
Ayn Rand más viva que nunca
martes, 5 de enero de 2010
viernes, 27 de noviembre de 2009
Viernes de recomendación
martes, 17 de noviembre de 2009
Entrevista: Barbara Branden
En eta entrevista Barbara Branden -una de las personas que mejor conociera a Ayn Rand- habla acerca de la vida y la obra de esta polémica autora.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Conferencia de Rand

jueves, 26 de febrero de 2009
Atlas felt a sense of déjà vu

BOOKS do not sell themselves: that is what films are for. “The Reader”, the book that inspired the Oscar-winning film, has shot up the bestseller lists. Another recent publishing success, however, has had more help from Washington, DC, than Hollywood. That book is Ayn Rand’s “Atlas Shrugged”.
Reviled in some circles and mocked in others, Rand’s 1957 novel of embattled capitalism is a favourite of libertarians and college students. Lately, though, its appeal has been growing. According to data from TitleZ, a firm that tracks bestseller rankings on Amazon, an online retailer, the book’s 30-day average Amazon rank was 127 on February 21st, well above its average over the past two years of 542. On January 13th the book’s ranking was 33, briefly besting President Barack Obama’s popular tome, “The Audacity of Hope”.
Tellingly, the spikes in the novel’s sales coincide with the news (see chart). The first jump, in September 2007, followed dramatic interest-rate cuts by central banks, and the Bank of England’s bail-out of Northern Rock, a troubled mortgage lender. The October 2007 rise happened two days after the Bush Administration announced an initiative to coax banks to assist subprime borrowers. A year later, sales of the book rose after America’s Treasury said that it would use a big chunk of the $700 billion Troubled Asset Relief Programme to buy stakes in nine large banks. Debate over Mr Obama’s stimulus plan in January gave the book another lift. And sales leapt once again when the stimulus plan passed and Mr Obama announced a new mortgage-modification plan.
Whenever governments intervene in the market, in short, readers rush to buy Rand’s book. Why? The reason is explained by the name of a recently formed group on Facebook, the world’s biggest social-networking site: “Read the news today? It’s like ‘Atlas Shrugged’ is happening in real life”. The group, and an expanding chorus of fretful bloggers, reckon that life is imitating art.
Some were reminded of Rand’s gifted physicist, Robert Stadler, cravenly disavowing his faith in reason for political favour, when Alan Greenspan, an acolyte of Rand’s, testified before a congressional committee last October that he had found a “flaw in the model” of securitisation. And with pirates hijacking cargo ships, politicians castigating corporate chieftains, riots in Europe and slowing international trade—all of which are depicted in the book—this melancholy meme has plenty of fodder.
Even if Washington does not keep the book’s sales booming, Hollywood might. A film version is rumoured to be in the works for release in 2011. But by then, a film may feel superfluous to Rand’s most loyal fans; events unfolding around them will have been dramatisation enough.
The Economist
miércoles, 9 de julio de 2008
John Galt speaking pt. 12
miércoles, 2 de julio de 2008
Conferencia: Ayn Rand

El día de hoy (2 de junio) a las 6: 30 P.M., se estará realizando una exposción sobre Ayn Ran, en la casa libertaria (ubicada frente a la Iglesia de Fátima). En la misma estará participando uno de los fundadores de ASOJOD. Están todos invitados.
John Galt speaking pt. 11
miércoles, 25 de junio de 2008
John Galt Speaking pt. 10
En esta parte John Galt explica la forma en que deben tratarse los seres humanos. Dando paso al principio del comerciante: dar valor con valor.

