Jorge Corrales Quesada
martes, 20 de febrero de 2018
La columna de Carlos Federico Smith: las consecuencias del cuasi monopolio eléctrico
Jorge Corrales Quesada
martes, 19 de septiembre de 2017
La columna de Carlos Federico Smith: ICE mete las de andar
Jorge Corrales Quesada
lunes, 8 de junio de 2015
Tema polémico: El ICE y nuestras carreteras
Cuando se inicia un camino sin saber a dónde se quiere llegar, la improvisación es la dirección que marca la brújula. No es difícil imaginar que esta sea la razón de fondo para un gobierno que ve como sus metas de generación de empleo y reactivación de la economía se vuelven cada vez más difíciles de cumplir. Después de todo, el país ya ha visto como casi quiebra a la Caja Costarricense del Seguro Social, cuando esta institución fue utilizada como paliativo del desempleo como parte del Plan Escudo de la administración Arias.
lunes, 1 de junio de 2015
Tema polémico: ¿premio a la inutilidad?
miércoles, 2 de julio de 2014
Desde la tribuna: ¿matriz energética?
Por otro lado, el aumentador acaba de aprobar aumentos en el precio de la electricidad y, además, los aumentos en la gasolina no cesan.
Lo que nuestra sociedad necesita es energía abundante, buena y barata. Lo deseable es que dejemos de ser importadores de energía y nos pudiésemos convertir en exportadores de energía.
La energía hidroeléctrica apenas alcanza a un 15% de la utilizada y no parece ser la llave inmediata para dar el importante salto.
¿Bajar los impuestos? No andan tan perdidos los poco imaginativos burócratas que lo recomiendan. Si quitamos impuestos a los derivados de petróleo y a la electricidad, podrá esta última venderse un poco más barata. Recordemos que una buena parte de la electricidad es producida por plantas que consumen derivados del petróleo. Lo que pasa es que si en la actualidad quitáramos los impuestos, sería como halar la cobija para otro lado, dejando descubiertos a otros sectores importantes.
Ello por cuanto, sin que sea el punto central de este artículo, vivimos una de las más serias crisis financieras del Estado costarricense. Hay un serio déficit fiscal que resulta en un endeudamiento diario de más de tres mil millones de colones.
En todo, la solución a los elevados precios de la energía eléctrica no pasa necesariamente por el tema de los impuestos (por supuesto que sin negar su impacto, sin renunciar a la denuncia por el desvío de los fondos a otras cosas, sin dejar de pregonar que el gasto público es desmedido e injustificado).
La deseable electricidad barata tiene un par de obstáculos más serios que la angurria fiscal: el monopolio de Recope y el monopolio del ICE. Dos gigantes públicos, burocráticos, pesados e inútiles que no hacen bien las cosas. Uno empeñado en la refinería china y el otro nos tiene aún con los malos recuerdos de Alcatel, Erickson y demás corruptelas, ambos llenos de privilegios, gollerías y planilla excesiva.
El ICE se ha empeñado en impedir cualesquiera otras participaciones privadas en la generación eléctrica. Ello cercena las posibilidades de la sociedad costarricense e impone esquemas anacrónicos y limitantes.
Es irracional cerrar los caminos del desarrollo y la útil participación de la iniciativa privada en la cogeneración eléctrica. Quedamos limitados a la proverbial inutilidad del ICE y a sus engañosos números, que conculcan libertades y desarrollo.
Por otra parte, la limitación jurídica y política, ideológica y burocrática a formas de apertura para que la sociedad y la iniciativa privada participen en diversas formas de generación eléctrica, aprovechamiento de las diversas fuentes y formas y las posibilidades de proveer la abundancia e incluso tener oportunidad de exportación constituye, sin duda alguna, una tragedia nacional. Es la expoliación del futuro a todos los costarricenses, la condena a ser importadores de energía y postración de la industria nacional.
Todos los sectores productivos requieren energía, desde el escritor que utiliza apenas la luz hasta el que se sirve de la computadora, desde quien manufactura productos hasta el exportador de software, desde el trabajador de turismo hasta agricultor. Limitar la producción de energía a la estulticia burocrática y monopólica significa perder la carrera de la competitividad. No hay posibilidad de suplir con imaginación y esfuerzo las falencias que impone el monopolio, el costo de la energía y el desposicionamiento económico que todo ello supone. Es una guerra perdida.
martes, 23 de abril de 2013
La columna de Carlos Federico Smith: sigue el aguacero de plata pública
Tan sólo en el transcurso de una semana, han surgido nuevos ejemplos de tales dispendios, a los cuales me referiré:
Se estima que esta convención colectiva le costará al país, en un plazo de unos tres años, aproximadamente ¢5.700 millones, que obviamente contribuyen a ampliar el ya enorme déficit del sector público.
Además, la convención concede una ampliación de la licencia de paternidad, que se otorga a los asociados al nacer algún hijo, pasando a un mes el actual de quince días con goce de sueldo. Obviamente pronto habrá peticiones sindicales similares en todo el sector público.
Jorge Corrales Quesada
martes, 23 de octubre de 2012
La columna de Carlos Federico Smith: sequía eléctrica
Desde tiempos inmemoriales, los ciudadanos de este país sabemos que una característica de nuestro verano es que escasea el agua en los ríos y en los depósitos de agua, ya sean naturales o artificiales. También sabemos que, ante una demanda dada, si disminuye la producción de electricidad producida con fuentes hídricas, se hace necesario acudir a otras fuentes sustitutas de generación. En Costa Rica una parte significativa de la producción energética dedicada a suplir esos faltantes, se ha hecho mediante la utilización de plantas que emplean combustibles fósiles, derivados del petróleo. Por ello, si se espera que arribe el fenómeno del Niño, con su escasez de aguas, y si a la vez los precios internacionales de los combustibles experimentan un serio aumento, entonces, no se necesita ser un brujo de alto calibre para señalar que enfrentaremos graves problemas. Eso es lo que simplonamente ha hecho el jerarca del MINAET, al indicar públicamente en días recientes que, por la utilización que habrá de darse de combustibles fósiles ante la falta de agua en el Arenal, será necesario aumentar fuertemente el costo de la energía eléctrica. Por supuesto, eso lo terminamos pagando los ciudadanos.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Desde la tribuna: ¿empresa pública?

En mi humilde entender, no son expresiones aceptables porque constituyen una contradicción o un delito.
El ICE no puede ser una empresa pública, sus administradores jamás pueden ser calificados de empresarios o expresión similar. Simplemente es una categoría que no corresponde.
En la empresa hay un riesgo y un emprendimiento que solo es compatible con la organización de los factores de producción o gestión de comercio desde el ámbito o sector privado. Hacerlo desde el sector público no es tomar riesgo y no es una organización propia de un empresario.
En el sector público podríamos estar hablando de un buen organizador, un gran administrador, un servidor fiel, un empleado inteligente y hasta con mucha iniciativa, pero nunca sería propio designarle con la calificación de empresario.
Al tratarse de bienes y administración pública hay incompatibilidad con la función social del empresario. Una razón es porque no hay el riesgo propio de la función del emprendedor privado. El otro motivo es que en la generalidad de los regímenes administrativos más bien es delictivo o prohibido arriesgar los bienes y patrimonio público. Competir desde el sector público no tiene gracia ni capacidad empresarial, todo lo contrario. Hacer negocios con el giro público fue típico de algunas organizaciones, pero no es labor empresarial. Sería más bien desleal o una actividad jurídicamente incompatible con la función pública.
Con la apertura de los mercados de telecomunicaciones y seguros, así como antaño con la banca (función de intermediación financiera) han emergido algunas de las contradicciones que se derivan de la confusión que algunos predican entre la administración pública y la actividad empresarial.
La administración pública, en términos generales, no cuenta con el riesgo ni con la competitividad propia de la actividad empresarial. Más bien, si se aprecia bien, la actividad de la administración pública se mueve en las regulaciones propias del principio de legalidad, el ajuste a los principios del Derecho Público, las características y regulación propia de las finanzas y administración de bienes públicos y la conformidad con el fin público. Lo propio es la transparencia y la rendición de cuentas. El ente público está obligado a coordinarse con el resto de la administración pública, a cumplir directrices (en Costa Rica incluso las emitidas por el Consejo de Gobierno), a seguir a rectorías de sector, a cumplir los principios del servicio público y una serie de regulaciones más. Cuando se intensifica en su estudio, se concluye que además hay una responsabilidad en el uso total de recursos públicos, incluidas las competencias, las potestades, los bienes y los ingresos. No debería haber campo para más discrecionalidad que la que permite el Ordenamiento Jurídico Administrativo ni para aprovecharse inventándola cuando se está frente a conceptos jurídicos indeterminados. No es propio de la Administración Pública andar inventando, improvisando, cambiando sistemas y modos, pues el derecho a la continuidad y las técnicas de rendición de cuentas más bien exigen que todo sea previsible.
En él giro de la empresa privada, en cambio, más bien aparece un conocimiento no articulado, un olfato y visión propias de algunos que miran y aprecian lo que los demás no percibimos. Hay innovación, introducción de nuevas técnicas, cambio de giro de producción, búsqueda de nuevos mercados, riesgo en la gestión y gran riesgo personal. Hay que crea riqueza, producir, vender, competir, innovar e incluso, arriesgar y arriesgarse. El lucro es un incentivo, pero hay muchas más motivaciones.
Estimo que un banquero privado puede ser un gran empresario, en tanto que el banquero público (en Costa Rica el Estado es dueño de banca comercial) tiene que ser un buen administrador.
Por ello, además de que es cuestionable todo el esquema de entes públicos haciendo actividad que es propia del giro privado, del comercio y la industria particulares, estimo que los esquemas planteados además son incompatibles. Una Junta Directiva de un ente público creyendo que hace empresa (¿empleomanía? ¿clientelismo electoral?) o arriesgando los fondos y recursos públicos (¿secretos comerciales?) o haciendo liberalidades con los recursos públicos (convenciones colectivas y crisis en algunas instituciones, incluyendo la CCSS) nos evidencia que estamos en un campo minado, mal concebido, de riesgo inaceptable para los usuarios de servicios públicos, ciudadanos y pagadores de impuestos y contribuciones obligatorias. Una Junta Directiva como la de RECOPE, apostando a una nueva refinería en un ámbito en que es discutible que haya refinería. ¿Quién asume la responsabilidad? ¿Quién paga la fiesta si el negocio sale mal? ¿Quién controla los malos manejos y usos si no hay competencia ni quién pueda pagar los riesgos que desnaturalizadamente se toman con nuestros haberes?
Hace algunos años cuestionamos la constitucionalidad de una serie de contenidos de convenciones públicas y tuvimos relativo éxito. Algunos jugaron de empresarios en una serie de instituciones públicas y los usuarios (obligados) y ciudadanos estábamos pagando la fiesta ajena. La desintoxicación no ha terminado, pero se ha abierto una nueva grieta que está permitiendo nuevamente jugar a la empresa con el dinero de los demás: alianzas estratégicas (Racsa con la Dirección de Tránsito, poniendo cámaras y sorteando las normas de la administración financiera), secretos comerciales (los diputados no pueden indagar qué pasa en el ICE) y nueva empleomanía. ¡Qué fácil ser regalón con el patrimonio ajeno!
Repito que no es compatible hablar de empresa en el ámbito público.
Federico Malavassi Calvo
jueves, 17 de diciembre de 2009
El ICE: mal de nunca acabar

Esta actitud merece un fuerte repudio, desgraciadamente no podemos decir que nos encontramos sorprendido. La fruta nunca cae muy lejos del árbol.
miércoles, 24 de junio de 2009
¡Apertura!
jueves, 21 de mayo de 2009
Costa Rica tiene la menor densidad celular de Centroamérica
Panamá es el país que presenta la mayor penetración en cuanto a líneas telefónicas. Ahí 90 de cada 100 habitantes tienen una. Le sigue El Salvador con 89,5. Nicaragua, que es el segundo país con menor densidad registra 37,9 por 100 habitantes, mientras que Costa Rica posee apenas 33,8 soluciones móviles. A nivel latinoamericano, el país queda aún más rezagado en densidad móvil, pues ocupa el puesto 19 de 21 naciones analizadas. Solo supera a Cuba y Haití.
La diferencia que muestra Costa Rica en relación al resto de los países de Centroamérica es la cantidad de empresas que participan en el mercado celular. Hasta ahora solo el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ofrece servicios de telecomunicaciones en el país. Sin embargo, eso cambiará a partir del próximo año cuando arriben nuevos competidores de telefonía móvil, tras la ruptura del monopolio que se dio el año pasado.
La baja densidad es uno de los mayores atractivos para las multinacionales de telefonía que ansían competir en el mercado nacional. Lo anterior por cuanto al haber un gran mercado insatisfecho ven la posibilidad de un jugoso negocio. Haciendo un cálculo moderado, podría estimarse que los 2 millones de clientes nuevos que tendría Costa Rica facturarían unos $40 millones al mes. Ese monto es suponiendo que cada nuevo usuario pague una factura mensual aproximada de $20. La misma proyección revela que los nuevos usuarios de celulares representarían un mercado anual nada despreciable cercano a los $500 millones.
Se conoce que existen al menos cuatro empresas de telefonía que ya han realizado gestiones para operar en el mercado interno. Telefónica y América Móvil ya inscribieron sus marcas, Digicel incluso es patrocinador de la selección nacional de fútbol y Cable & Wireless ha realizado consultas. Se dice también que la firma mexicana Iusacel y la europea France Telecom podrían considerar disputar una licencia para operar telecomunicaciones en el país. No obstante el gran potencial que muestra el mercado nacional de telefonía celular, solo hay espacio para que incursionen tres nuevos competidores, según la Sutel.
Danny Canales (Diario La República)
miércoles, 13 de mayo de 2009
¿Apertura?

¿Por qué será que el ICE le teme tanto a la apertura? ¿No es que eran la empresa más avanzada de toda latinoamérica?
lunes, 2 de marzo de 2009
Tema Polémico: lo que esperamos del ICE

Se supone que el ICE es una empresa al servicio de los costarricenses, de todos los costarricenses y no sólo de sus empleados. Además, se supone que la función de la compañía en materia de telecomunicaciones es proveer a los costarricenses con los servicios mejores y más baratos posible. La supervivencia de la institución per se o, lo que es lo mismo, su existencia exclusivamente para satisfacer a sus empleados, es y debe ser siempre inadmisible.
Resulta, por esta razón, chocante la actitud del ICE frente a la competencia. Recientemente, una empresa comenzó a brindar el servicio de llamadas internacionales a través de una especie de teléfonos públicos dispuestos en lugares convenientes para la gente (supermercados, paradas de buses, etc.) y, en una actitud leguleya, las autoridades del ICE descaradamente se manifiestaron en contra de un servicio cinco veces más barato del que ellos ofrecen, con argumentos basados en que la empresa competidora no se sometió a la regulación de la SUTEL.
Como usuarios de servicios de telecomunicaciones y como supuestos dueños parciales del ICE, externamos nuestro descontento por esta actitud y hacemos un llamado a sus autoridades para que se hagan a un lado si son incapaces de mejorar las ofertas de los competidores, pues es de esperar que, a partir de ahora, comiencen a llegar nuevas empresas, unas ofreciendo servicios tradicionales, otras servicios nuevos, unas ofreciendo lo mismo a más bajo precio, otras mejores servicios a precios similares a los de los actuales. Sí, es posible que lleguen empresas con peores ofertas, pero esto no sería problema porque simplemente seguiríamos comprando los servicios al proveedor actual.
Ya los"patriotas" durante la campaña del TLC nos habían pintado una imagen apocalíptica de lo que sucedría con la eventual aprobación del tratado. Hoy la realidad muestra de qué lado estaba la verdad: Costa Rica no perdió parte de su territorio, los órganos no han sido traficados, nadie se ha llevado el agua, la isla del Coco sigue siendo tica, el Código de Trabajo sigue estando en vigencia, y los servicios de telecomunicaciones no han empeorado, sino que incluso sin existir materialmente empresas instaladas ya se presentan casos como los mencionados que dan muy buenas señales. ¡Cuánto tiempo perdido, cuántas oportunidades desperdiciadas, cuánto rezago tecnológico por el sólo hecho de aferrarnos a los dogmas!
Todavía hoy, hay quienes temen que algunas empresas vengan a vender servicios mucho más baratos incluso de lo que les cuesta únicamente para quebrar al ICE y una vez de que no haya ICE puedan subir los precios indiscriminadamente. Este mito es totalmente injustificado. Por una parte, la SUTEL va a estar supervisando los precios cobrados e intervendría en caso de que una empresa pretendiera subir los precios indiscriminadamente. Por otra parte (y eso es en el fondo lo único que importa), mientras haya la posibilidad de que nuevas empresas puedan entrar con relativa facilidad al mercado, es decir sin mucho trámite ni pagos fuertes, cualquier compañía que pretenda "pasarse de lista" subiendo los precios tras acabar con la competencia, automáticamente atraerá nueva competencia. Cuantas menos barreras de entrada haya, menos rentable es la estrategia de bajar precios para sacar competencia y luego pretender subirlos indiscriminadamente.
Si el ICE realmente va a cumplir una función útil para la sociedad en este nuevo esquema de apertura debería ser que se dedique exclusivamente a ver cómo mejora precios e innova en servicios. Si quiere adicionalmente ejercer presión ante la SUTEL, esta debería consistir exclusivamente en exigir reducciones en los requisitos para que cualquiera pueda entrar a competir en el mercado. Cualquier comportamiento diferente delatará un interés puramente grupal de sus trabajadores, no el de sus dueños últimos: los costarricenses.
Ante este nuevo panorama, esperamos que el ICE reaccione mejorando sus propios servicios en vez de dedicarase a boicotear a las empresas que lo vengan a hacer mejor. Su objetivo último así lo exige.
sábado, 20 de diciembre de 2008
Efectos de la competencia en telefonía celular
12:20 pm - Entré a la sucursal de Digicel
12:23 pm - Encontré 4 celulares de diferentes marcas, ¡todos a US$ 9.99!
12:25 pm - Escogí un Nokia 1200. Un modelo sencillo con pantalla en blanco y negro y linterna.
12:35 pm - Luego de hacer una fila de cinco personas salí con un celular con línea, un dólar de saldo para hacer llamadas y un MP3 player de 1 GB.
Hagamos la comparación con Costa Rica, en donde tantas personas todavía insisten en que la competencia no nos va a beneficiar:
Precio
El celular en Panamá me costó US$ 9.99, lo que equivale a aproximadamente a 5 500 colones. Un celular Nokia con las mismas características (Nokia 1112) cuesta en Costa Rica entre 30 000 y 35 000 colones (US$ 54 a 63). Más o menos cinco veces lo que me costó a mi aquí. Esto sin contar el MP3 player USB que venía incluido.
Además, el costo de las llamadas entre celulares de la misma red es de US$0,24 (132 colones) por los primeros dos minutos y la media hora siguente es gratis. Es decir, el minuto sale aproximadamente a 4 colones en los primeros 32 minutos de llamada. Si la llamada es a otra red (Movistar o Cable and Wireless) cada minuto cuesta US$ 0,12, pero se cobra al segundo.
Tiempo de espera
No creo que haya mucho que decir sobre esto. Como pueden ver, entre el momento en que entré a la tienda y el momento en que salí pasaron con costo 15 minutos. En Costa Rica, con suerte se duran 2 horas haciendo una fila interminable en alguna sucursal del ICE.
Antes de que Digicel entrara a Panamá, el precio por minuto de celular rondaba los US$ 0,35 a 0,45 por minuto. La competencia puede beneficar a los usuarios, pues mejora tanto los precios, como el servicio. Esperemos que tengamos una competencia efectiva en Costa Rica el año que viene, porque el ICE simplemente da un pésimo servicio.
Felipe Echandi L.
sábado, 16 de febrero de 2008
Descomunal engaño sindical

El sindicalismo del ICE ha disparado su ultimo cartucho en contra de la aprobación legislativa del proyecto de Ley General de Telecomunicaciones, con la publicación de un anuncio en el que se pronostica el alza de tarifas en telefonía fija convencional como consecuencia irremediable de la entrada en vigencia de esa ley. La tesis que sustentan es una total falacia, cuyo único objetivo es confundir y engañar a los lectores.
Sostienen que la tarifa básica en telefonía fija residencial, hoy en ¢1.850 ($3,70) al mes, con derecho a 160 minutos de uso, sufrirá un aumento de ¢3.300 a consecuencia de la obligatoriedad de eliminar los subsidios que manda la nueva ley. Los sindicalistas consideran como subsidio los ingresos extras que el ICE percibe por los minutos de servicio en excedente respecto a los 160 minutos incluidos en la tarifa básica. Según estadísticas publicadas por la Aresep, las líneas comerciales representan el 20% del total y las residenciales, el 80%; y el cargo promedio mensual por línea telefónica es de unos ¢5.175 ($ 10,35). El cargo promedio por línea resulta de dividir el ingreso total por la facturación de los servicios en telefonía fija convencional, estimado en $11,4 millones mensuales, entre el número total de líneas facturadas, que rondan 1,1 millones. Los sindicalistas consideran dolosamente al cargo promedio por línea, como el costo de operación mínimo para cada línea.
Si no paga, no disfruta. Del estudio de las tarifas de telefonía fija aprobadas por la Aresep se deduce que no existe ningún subsidio entre usuarios para el servicio de telefonía fija convencional, pues todos pagamos la misma tarifa básica residencial de ¢11,56 minuto por los primeros 160 minutos (¢13,44 minuto las líneas comerciales) y de ¢ 4,10 el minuto a tarifa plena u horario diurno, y de ¢2 el minuto en horas nocturnas y fin de semana. Y el que no paga lo consumido, sin contemplación ni solidaridad que valga, simplemente no disfruta del servicio por desconexión automática a partir del segundo día de mora.
La tarifa básica que todos pagamos por el servicio garantiza al ICE suficientes ingresos para cubrir el costo mínimo de operación de toda la plataforma de telefonía fija, aun cuando el consumo de todos sus abonados fuese nulo. Hasta en esa extrema situación, equivalente a un boicot nacional del servicio, el ICE percibiría la suma de ¢1.850 x 880.000 + ¢2.150 x 220.000)/500 > $ 4,2 millones por mes, $ 50,4 millones por año, monto suficiente para pagar la planilla de 4.200 empleados con salarios promedio de $1.000 cada uno. Los ingresos totales por telefonía fija hoy ya superan los $150 millones por año y seguirán creciendo proporcional- mente con el mayor ingreso per cápita y con el crecimiento de la economía.
Incomprensible aberración. No obstante, todavía se mantiene una aberración tarifaria incomprensible que perjudica seriamente el ingreso del ICE, y por lo tanto podría incidir en el futuro en un deterioro en la calidad del servicio. La tarifa básica cobra los primeros 160 minutos a razón de ¢11,56 el minuto, mientras que el excedente a solo ¢4 y ¢2. En todas partes del mundo, el excedente se cobra igual o superior o ligeramente inferior, pero no tan barato.
Es muy probable que ante un aumento de costos y salarios, el ICE se vea obligado a solicitar un incremento en la tarifa del consumo en exceso: de ¢4 a algo superior, pero ello no implicará una modificación a la tarifa básica como insisten engañosamente los sindicalistas. No hay manera alguna de que las tarifas básicas residenciales o comerciales tengan que ser aumentadas por la eliminación de los famosos “supuestos subsidios” o por efectos de la competencia; primero, porque nadie subsidia a nadie según las tarifas vigentes en telefonía fija y, segundo, porque toda la telefonía fija convencional seguirá siendo una concesión en monopolio para el ICE, con todo y TLC, apertura y Ley de Telecomunicaciones.
Ricardo Trujillo
jueves, 31 de enero de 2008
Electricidad las 24 horas sin cargo de conciencia

En las últimas semanas hemos sido víctimas del derroche de la campaña del Grupo ICE donde acusa al pueblo de Costa Rica de despilfarrador de la electricidad. Literalmente reza así una de las frases del comercial: “Vivís con electricidad las 24 horas, pues entonces, cuidá ese privilegio. Pará el desperdicio”.
Sólo el Gobierno, considera malo que la gente consuma. Recuerdo que hace muchos años vi en un libro sobre publicidad de cómo la empresa Coca Cola enfrentó un problema en sus inicios. Resulta que la gente no consumía el refresco en invierno. Ante tal situación, la Coca Cola lanzó el lema “La sed no conoce estaciones” y las ventas se dispararon aún en clima frío.
¿Por qué será que el Grupo ICE desea que el costarricense no consuma electricidad? Cuando se concibió el concepto de empresas públicas, el objetivo era usar la totalidad de las ganancias en mejorar la distribución de los servicios entre la clase de menor ingreso con el fin de que ellos también pudieran consumir. Debemos recordar que el desarrollo está en el consumo. La diferencia entre una persona con mejor nivel de vida y otra, es su nivel de consumo. No hace falta hacer estudio alguno para concluir que el consumo per capita de electricidad del costarricense es muy inferior al de su homólogo del primer mundo.
¿Por qué el Grupo ICE acusa al pueblo de Costa Rica de derrochador? ¿Acaso el costarricense anda buscando la forma de desperdiciar su dinero? ¿Quién de nosotros le compra al panadero que vende más caro? ¿Quién de nosotros le dice al taxista que se vaya por la ruta más larga con el fin de que tarifa sea más alta? Lo que yo veo es gente honrada que desea salir adelante haciendo el mejor uso posible de su salario. Entonces, ¿Cuál desperdicio? “Cada ladrón juzga por su condición”, dice el adagio popular. El que debe parar el desperdicio es el Gobierno cerrando instituciones que duplican la función de otras, o bien cerrando las que no cumplen función alguna o bien recortando exceso de personal. El desperdicio es de parte del Gobierno con tanto asesor, gastos en consultorías y campañas innecesarias.
¿Por qué entonces el Grupo ICE acusa al pueblo de Costa Rica de derrochador? La realidad puede ser muy distinta. El crecimiento económico implica necesariamente un mayor consumo de energía y por tanto una mayor demanda de electricidad no es necesariamente producto del desperdicio sino del desarrollo. Ahora bien, ¿Está el Gobierno en capacidad de generar la oferta de electricidad necesaria que el pueblo de Costa Rica demanda? La respuesta la encontramos claramente en los apagones sufridos el año pasado. Una cosa es decir que los apagones se deben a un desperdicio y otra muy distinta es decir que se explican a la incompetencia empresarial y administrativa del Gobierno. La razón de ser del comercial televisivo es probablemente que ante la negativa del Gobierno de aceptar su incapacidad de generar la electricidad suficiente, trata de hacer sentir culpable al pueblo de Costa Rica acusándolo de que desperdicia y que posee un privilegio cuando la electricidad es considerada como un artículo de consumo básico en toda la literatura económica.
Pero en general, ¿es el Gobierno competente en la producción de cualquier cosa? La teoría económica establece claramente que la libre competencia es mucho mejor instrumento que el monopolio y la regulación para ofrecer mejores productos, con mayor variedad, a mejor precio y por ende con mayor y mejor distribución entre la población de menores ingresos. Así lo ha lo ha demostrado claramente la evidencia empírica en particular si observamos el Índice de Libertad Económica de la Fundación Heritage que tiene más de 10 años de ser publicado anualmente. La electricidad no es excepción y si deseamos energía suficiente para poner a Costa Rica en acción es necesario que el Grupo ICE haga su retirada y le de el pase a la libre iniciativa.
Así que la próxima vez que se tome un cafecito recién hecho, encienda su televisor o se bañe con agua caliente, disfrútelo sin cargo de conciencia.
Boletín Instituto Libertad
sábado, 12 de enero de 2008
Absurda oposición legislativa

Mientras en Costa Rica los diputados Merino y la bancada del PAC se las ingenian para ahogar en cientos de mociones el proyecto en discusión legislativa para dotarnos de nuestra primera Ley General en Telecomunicaciones, la Unión Internacional de las Telecomunicaciones –UIT– desde Ginebra, Suiza, en respuesta a las exigencias del mercado mundial, ha reasignado el uso de algunas bandas del espectro radioeléctrico, para facilitar y promover el uso de la telefonía móvil de tercera generación.
Apertura de banda. Los miembros de la UIT, incluyendo a Costa Rica, en una reciente convención mundial (WRC07), coincidieron en reasignar la banda del radioespectro desde los 689 MHz hasta los 862 MHz, frecuencias con excelentes características para la transmisión a grandes distancias, anteriormente asignadas a canales de TV por UHF y buscapersonas, para los muy solicitados servicios de telefonía móvil mas navegación por Internet a velocidades desde los 64 Kbps hasta los 2 Mbps, conocida también como la telefonía de tercera generación. Esta reasignación de bandas para los servicios de 3G, adicionales a los TDMA y GSM existentes, representa un incremento en capacidad suficiente como para permitir la transmisión de 30 portadoras de tecnología W-CDMA con ancho de banda de 5 MHz cada una, a través de 15 operadores en competencia, cada uno utilizando dos portadoras. Solo en Estados Unidos, la FCC ha sacado a subasta para este mes de enero 1.099 licencias de operación en esa banda. Se trata, sin duda, de una gran apertura del radioespectro que viene a dar al traste con los sueños de acaparamiento indefinido de frecuencias que muchos operadores hubiesen deseado mantener en usufructo para siempre. Se trata de una verdadera optimización del radioespectro, que permitirá mayor grado de libertad en escogencia para los abonados de todo el planeta, y que, sin duda, reducirá drásticamente los costos actuales del servicio.
Otra Costa Rica. Los diputados que todavía se oponen a la apertura en telecomunicaciones, y en general al cambio del estatismo económico a ultranza por un mercado de capitales mixtos en la prestación de servicios públicos, son cada vez menos. Estamos por presenciar un desplazamiento paula- tino de los votos legislativos hacia el grupo mayoritario del G-38, a medida se acerca el nuevo periodo electoral. La Costa Rica posreferendo es totalmente otra, y sus exigencias están mucho más orientadas al desarrollo y consolidación de un modelo social basado en el esfuerzo productivo individual, familiar y empresarial, que en la defensa a muerte del caduco modelo de la redistribución de la riqueza por la sola vía de los servicios públicos. Ya muy pocos costarricenses están dispuestos a morir luchando en la ultima trinchera en defensa de un modelo de redistribución económica seriamente deteriorado y apenas consistente en la devolución de migajas de muy bajo valor, como el supuesto subsidio de la tarifa básica de la telefonía fija y la solidaridad con las zonas rurales a través de teléfonos públicos.
Las demandas de seguridad social para este siglo XXI se están actualizando y modernizando. El periodo electoral que ya se aproxima abrirá ciertamente la posibilidad de replantear y redefinir las nuevas prioridades de solidaridad social que demandarán los ciudadanos de esa nueva Costa Rica que ya se encuentra en febril construcción.
lunes, 17 de diciembre de 2007
¡Ya era hora!

En ASOJOD queremos felicitar a los jerarcas del ICE por al fin poner orden en la institución acusando penalmente ante la Fiscalía de Pavas a Fabio Chaves, Francisco Aguilar y Jorge Vega por obstruir el paso en la entrada principal del edificio de la institución en Sabana Norte, San José. El incidente ocurrió el 26 de noviembre.
Este tipo de actitutes son total y absolutamente contrarias a cualquier principio de servicio público ya es hora que alguien le enseñe a esos señores que el ICE no es propiedad de ellos ni tampoco las calles de este país.
martes, 27 de noviembre de 2007
¡Sinvergüenzas!

Definitivamente el cinismo, la chabacanería y la vagancia no tiene límites en nuestro país sobre todo cuando los sindicatos del ICE están involucrados. Este lunes 26 hicieron su famosa huelga de revoltosos. Las actitudes como siempre son total y absolutamente reprochables. Primero que todo estos "trabajadores" encabezados por Fabio Chaves y Jorge Arguedas trataron de impedir la apertura de la sucursal del ICE de la Sabana, así como la entrada de los usuarios, lo cual es totalmente contrario al principio de continuidad que rige en materia de administración pública. Entre las consignas trasnochadas que se escucharon estaban las siguientes frases: ¡Vamos a poner la vida, si hay que ponerla!”, “¡vamos a ver quiénes son los que tienen que salir del país!”, “¡esta es la última vez que venimos de manera patriótica, vamos a incendiar esta sociedad!”.
En ASOJOD ya estamos cansados de estos grupúsculos sindicales que sólo pérdidas y atrasos económicos le dejan a nuestro país, también los costarricenses pueden estar seguros de que estos inconvenientes desaparecerán con la entrada en vigencia del TLC, el cual obligará a las autoridades del ICE prescindir de este tipo de "elementos" y dedicarse de lleno al ofrecimiento de un servicio competitivo y eficiente en donde el consumidor se convierta en el eje de la política de empresa.
domingo, 4 de noviembre de 2007
¡Despilfarro en el ICE!

A continuación se presenta un extracto de una denuncia realizada por el diputado libertario Luis Antonio Barrantes sobre el despilfarro del ICE en consultorías y viajes al exterior:
"En el año 2006, el ICE tuvo 12.196 empleados con una experiencia acumulada de 190.637 anualidades, lo que es igual a más de 398 millones de horas laborales. El promedio de años laborado por empleado es de 16 años y más del 64% de los empleados posee una experiencia mayor a los 10 años. El pago por todas estas anualidades representó más de ¢ 23.673 millones. Sin embargo, pagó más de ¢10.564 millones por servicios de gestión y apoyo (consultorías). Esto significa que el ICE terminó gastando un 45% más de lo que pagó por los 190 mil años de experiencia. Por otra parte, el ICE gastó en viajes al exterior, del 2004 al 2006, $1.227.353, como resultado de 1.056 viajes realizados, por lo que se promedia un costo por destino de $1.161. Dichos viajes equivalen a 11.120 días concedidos para la realización de los mismos, lo que representa 42,6 años laborales de ausentismo autorizado. Solo 11 funcionarios de los 537 beneficiados alcanzan el 19% de la totalidad de los viajes, mismos que obtuvieron entre 10 y 46 viajes para un mismo empleado. Durante el mismo período se incrementó tanto el número de viajes como el gasto, alcanzando incrementos globales del 57% y 124% respectivamente."
Después de ver este tipo de cosas no hay que ser un genio para darse cuenta porque existen tantos intereses creados alrededor del ICE. En ASOJOD celebramos el triunfo del TLC ya que la competencia obligará al ICE a convertirse en una empresa eficiente, que de un buen servicio y que administre su presupuesto de forma responsable, de lo contrario por dicha los costarricenses al fin tendremos alguien que si nos quiera dar ese tipo de servicio. ¡VIVA LA COMPETENCIA!


