lunes, 3 de marzo de 2014
Tema polémico: Venezuela, un caso más...
lunes, 21 de marzo de 2011
Tema polémico: revolución árabe y algunas reflexiones para Latinoamérica
Como hemos escrito en otras oportunidades, en los últimos Latinobarometros se ha visto que en Costa Rica se ha desgastado la confianza en el sistema democrático y, de nuevo, vale preguntarse el por qué de esta situación. Nuestra hipótesis es que la población no tiene claro para qué diablos funciona esto que llamamos "democracia". Pues muy sencillo, la democracia es simplemente un instrumento que permite la alternancia en el poder a través de un mecanismo pacífico que se desarrolla bajo una serie de reglas establecidas. Así, la democracia es sólo eso, pero eso es mucho, cosa que no suele ser apreciada todo lo que se debiera. En este sentido, la democracia no es justicia, no es desarrollo, no es crecimiento económico, no es seguridad en las calles, etc. Pero, parece que muchos no se han percatado de esta distinción, así que juzgan la democracia por resultados que la misma no puede generar. La democracia es una institución política, no económica.
Esta es una distinción fundamental, ya que si le pedimos peras al olmo y nos molestamos porque el olmo no nos da peras, podríamos terminar vaciando al bebe con el agua de la tina. ¿Qué significa esto? Que para el buen desarrollo de las instituciones debemos saber exactamente para que funcionan y sirven las mismas. Si queremos alternancia en el poder eso nos lo puede brindar la democracia, pero si lo que deseamos en crecimiento económico, este no es un problema para que la democracia resuelva. Mientras no tengamos claras estas sutiles diferencias consecuencias conceptuales no iremos para ningún lado.
Hay que tener claro que los sistemas políticos sólo ofrecen un marco para el desarrollo de las conductas políticas de los ciudadanos y que, si bien pueden ser útiles para algunas cosas, no son ellos los que provocan determinadas consecuencias. Para conseguir elementos como desarrollo humano, crecimiento económico, progreso, etc. se requieren otras instituciones que, si bien es cierto, pueden acoplarse mejor en un sistema democrático, son diferentes: se trata del libre funcionamiento del mercado, de la transparencia, de la aplicación igualitaria de las reglas del juego, del papel del dinero, del respeto por los derechos individuales.
Esperamos que para el bien del futuro de los árabes estos sepan muy bien por lo que están luchando y cual es la institución propicia para alcanzarlo. De lo contrario, tememos que esta sea una revolución similar a la que describía Orwell en su célebre novela "Rebelión en la granja": aquella que crea un escenario peor que el que se dejó atrás.
lunes, 18 de octubre de 2010
Tema polémico: la economía del conocimiento
Contrario a la que sucedía hace muchas décadas, ahora el nivel de riqueza de un país no se mide por la cantidad y variedad de los recursos naturales que tengan dentro de su territorio. Ahora los países más ricos del mundo son aquellos en los cuales las personas invierten en productos y servicios con un alto nivel de tecnología y más allegado a las necesidades del cliente final en el mundo globalizado. Los ejemplos son clarísimos; países como Taiwan, Singapur y Hong Kong tienen de los PIB per cápita más altos del mundo y al mismo tiempo cuentan con pocos recursos naturales. Asimismo, otros países que tienen muchísimos recursos naturales como Nigeria y Venezuela tienen niveles altísimos de pobreza. Nunca falta alguien que todavía se pregunte por qué un país tan rico en recursos naturales como Argentina es cada vez más pobre. La respuesta es obvia: las necesidades y prioridades en el mercado han cambiado y parece que nuestras economías latinoamericanas todavía no se han dado cuenta.
¿Y por qué no se han podido dar cuenta? ¿Por qué Latinoamérica no ha sabido aprovechar las oportunidades que esta nueva era nos brinda? La respuesta es por culpa de las mismas personas que, con la excusa de la justicia social. han impuesto un sinfín de regulaciones y barreras en los mercados y no han permitido que los mismos se desarrollen como se debe. Otra característica que comparten todos los países que han podido insertarse exitosamente en la nueva economía y es el hecho de que permiten que las personas sean libres para tomar sus propias decisiones en un mercado sin regulaciones ni barreras. Han permitido que “el río siga su curso natural”. Por el contrario, los políticos latinoamericanos se empeñan en proponer que sea el Estado, mediante Ministerios, Institutos o Consejos, los que decidan todo aquello en lo que la creatividad burocrática pueda pensar. ¿Y qué hacen cuando ese estatismo fracasa? Culpar al mercado, culpar a la libertad y pedir aún más Estado.
En definitiva, algunos nunca aprenden.
viernes, 25 de junio de 2010
Viernes de Recomendación

lunes, 31 de mayo de 2010
Tema Polémico: caudillismo latinoamericano

Pues bien, esta forma de pensar no es exclusiva de Costa Rica, sino que se extiende por toda Latinoamérica. No es nada nueva; por el contrario, ha existido desde que nuestros países obtuvieron la independencia hace varios siglos. Ejemplos hay muchísimos en la historia Latinoamericana: Manuel Noriega en Panamá, Alberto Fujimori en Perú, la dictadura militar en Argentina, Hugo Chávez en Venezuela, Fidel Castro en Cuba y la lista puede continuar mucho más. El más reciente caso que tenemos de caudillismo latinoamericano es la intención del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega la semana pasada de disolver el Congreso y de ese modo eliminar a la oposición y así poder hacer lo que le venga en gana.
Si esta es una característica de Latinoamérica, la pregunta obvia sería ¿ha mejorado algún país gracias a un caudillo o a una dictadura? Nuevamente la historia nos resulta útil para demostrar que la inmensa mayoría de los países que han tenido dictaduras en el pasado han terminado peor que antes, especialmente aquellas naciones que han tenido dictaduras socialistas. Por lo general, todos esos regímenes llegan al poder con el discurso de eliminar la pobreza y más bien terminan dejando más pobres que cuando llegaron. Además, es común que este tipo de gobiernos terminen favoreciendo únicamente al grupo de “amigos” más cercano al dictador por medio de favores y actos de corrupción. Ya lo decía Lord Acton: "el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente".
Por otro lado, los países más desarrollados del mundo hace rato comprendieron que no es mediante la fuerza que se logran las cosas; prueba de ello es que en las últimas décadas, han rechazado los cantos de sirena de algún caudillo mesiánico y han preferido comportarse como sociedades democrácticas civilizadas. Tal parece que mientras otros países han superado estas formas de pensar equivocadas, en Latinoamérica se continúa con esta majadería que viene desde la época de la colonia. Aquí vale la pena recordar la famosa frase de Albert Einstein: locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados.
En ASOJOD estamos convencido que el poder no puede estar únicamente en manos de una persona o de un pequeño grupo de personas. Creemos que todo gobierno debe de contar con cierto grado de oposición seria que no permita el abuso de poder. El Estado no debe tener mucha injerencia en la vida cotidiana de los individuos y se debe propiciar una sociedad en donde el poder de decisión y de actuar caiga sobre cada uno.
lunes, 22 de febrero de 2010
Tema polémico: la ética del lucro

Muchas veces es posible observar a organizaciones, fundaciones y demás, presentarse como agrupaciones sin fines de lucro; en otras ocasiones, vemos a políticos erigir la bandera del sistema tributario de tipo progresivo, donde los que ganan más, pagan más. También están aquellos que ensalzan la pobreza, la austeridad y rechazan la riqueza y la ostentación. Por supuesto, nunca falta quien atribuya todos los males de la humanidad al dinero, al tiempo que sugiere que el mundo estaría mejor sin él.
Pues bien, todas estas son apenas algunas de las formas en que en nuestras sociedades -especialmente las latinoamericanas-se rechaza la riqueza, el lucro y el dinero, ya que es común que la gente vea esos elementos como negativos y corruptores de la naturaleza humana. ¿Por qué? Bueno, hace ya muchos años, Max Weber explicó, en su libro "La ética protestante y el espíritu del capitalismo" que la religión podría tener algún tipo de influencia respecto a las consideraciones acerca del dinero.
Él decía que en los países europeos del sur, donde predominaba el catolicismo, existía una visión negativa de la riqueza, mientras que en los países del norte, fundamentalmente protestantes, se percibía la riqueza como una bendición. Siguiendo ese razonamiento, al ser las sociedades latinoamericanas eminentemente católicas, podría establecerse que de una u otra forma, el influjo de esa corriente religiosa ha contribuido a la construcción de opiniones negativas en torno a la riqueza. Y aunque quizá no pueda establecerse que tal relación sea directa, el hecho de que en Latinoamérica la "Teología de la liberación" haya tenido espacio, dice muchas cosas, máxime cuando se le analiza a la luz del asentamiento de las teorías socialistas en el ideario político de la región.
Precisamente, este último punto podría dar pistas para entender por qué en Latinoamérica persiste una consideración ética negativa hacia la riqueza, toda vez que el influjo colectivista, en cualquiera de sus expresiones políticas, ha sido considerablemente fuerte, en especial cuando se compara con otras regiones del mundo (quizá con las excepciones de Rusia y China). En todo caso, sea con los regímenes socialistas moderados de Arbenz y Allende, con el estatismo socialdemócrata costarricense, con el socialismo revolucionario cubano, el socialismo del Siglo XXI venezolano, el peronismo argentino, el aprismo peruano, el sandinismo nicaragüense o el priismo mexicano, los países de la región latinoamericana han transitado, durante más de un siglo, por el camino de la lucha de clases, el revanchismo, la ignorancia, la indecencia y el robo institucionalizado como elementos legitimadores de un discurso populista que se ha afincado no sólo en el poder sino que también ha calado hasta los fundamentos éticos de los individuos en torno a la riqueza, el lucro y el dinero.
Por supuesto que han existido variaciones de grado en cuanto a estos regímenes: mientras en Cuba y Venezuela, la riqueza es inaceptable para los individuos libres (no para los gobernantes) y está prohibida por ley, en otras como Costa Rica y Argentina, se permite la acumulación siempre y cuando los ciudadanos se resignen a ver cómo se les arrebata "solidariamente" su dinero para dárselo a otros, en un acto que los progresistas gustan llamar "justicia social" como eufemismo para validar el robo. En cualquier caso, en estos lugares persiste un común denominador: sea por una cuestión religiosa o por una tradición ideológica específica, lo cierto es que en esas sociedades, las calificaciones negativas respecto a la riqueza se han ido consolidando hasta el punto de servir de acicate para la aparición de líderes que le digan a las masas lo que quieren escuchar.
En esos contextos es donde han surgido los Fidel Castro, los Hugo Chávez, los Pepe Figueres, los Juan Domingo Perón, los Salvador Allende y demás figuras de tan "grueso calibre", que quizá no rechazaban obtener riqueza para sí, pero que indudablemente se aprovecharon de una mentalidad imperante en sus sociedades que calificaba éticamente a esta como negativa. Así, arribaron al poder y se han mantenido allí, vivos o muertos (en este caso su tradición), alimentando el odio, la envidia, la mediocridad y la creencia de que la riqueza es obtenida a partir de un juego de suma cero o que conseguirla es un acto indigno que debe avergonzar a las personas con "conciencia social".
Sin lugar a dudas, para ASOJOD, esta mentalidad no sólo atenta contra el progreso individual sino contra la libertad misma, pues en tanto que en una sociedad persista un odio visceral hacia la riqueza, la propiedad privada, el esfuerzo, el trabajo y el ahorro, la fórmula política terminará en un autoritarismo que procure emparejar a todos hacia abajo, redistribuir la riqueza quitándole a unos para dárselo a otros sin importar que no lo merezcan, incentivar la mediocridad de quienes se atienen a esperar la "justicia social" como regalo prometido. Una sociedad guiada por este tipo de regímenes es la antesala de la esclavitud y la pobreza, donde unos trabajarán para que otros disfruten de lo producido o donde ninguno se esforzará porque no tendría sentido hacerlo si todo lo que logre se lo quitarán. Es el camino de servidumbre del que Hayek nos hablaba en su reconocida obra literaria.
Por ello, nosotros no sólo advertimos los peligros que implica la mentalidad enemiga de la riqueza y del dinero, sino que también defendemos una ética del lucro, considerando como un derecho del individuo ganar dinero como resultado de sus ideas, esfuerzo y, por qué no, hasta suerte. ¿Qué hay de malo en querer ser rico? ¿Qué hay de malo en trabajar duro, aplicarse disciplinadamente a una actividad honesta y disfrutar de los resultados? Siempre y cuando la riqueza sea generada por la libre empresa y el libre intercambio, por individuos que voluntariamente dispongan de sus bienes, habilidades y recursos y acuerden, sin coacción alguna, realizar transacciones y entablar relaciones, no habrá ningún daño a los demás. Y, como bien nos enseñó Smith, por la búsqueda del interés individual, se contribuirá indudablemente al progreso de la sociedad.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Conferencia: Socialismo siglo XXI

viernes, 4 de diciembre de 2009
Viernes de Recomendación

miércoles, 18 de noviembre de 2009
Chávez: mesías del siglo XXI

“Debemos tener valores socialistas y guerrear contra el capitalismo donde quiera que esté y sea cual sea la máscara que se ponga”.
“Yo cada día soy más revolucionario, sépanlo, cada día soy más socialista, sépanlo, y si es que la salud me acompaña y si es que Dios me da salud y vida, en el 2012 candidato presidencial seré otra vez y el pueblo dirá si yo seguiré o no seguiré, pero aquí todos tienen que saberlo: yo voy a llevar a Venezuela hacia el Socialismo con el pueblo y los trabajadores no hacia el capitalismo. ¡Ni se negocia la Revolución, ni se negocia el Socialismo! Para nada, porque cada día estoy sencillamente más convencido que el Socialismo es el reino de Dios aquí en la tierra”.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Viernes de Recomendación

martes, 20 de octubre de 2009
Teléfonos para todos, gracias a la libertad

Hay más teléfonos móviles que habitantes; y eso es gracias a una legislación que desmonopolizó las telecomunicaciones y que prácticamente hizo posible la propiedad privada del espectro radioeléctrico. Más de algún gurrumino dirá que la causa de que hasta los más pobres lleven móviles al cinto, es debido a la tecnología y qué se yo. Empero, ninguno de ellos podrá explicar, sin acudir al marco legal, por qué es que si esa tecnología está disponible para todos, en países donde la ley restrictiva, el crecimiento no ha sido tan notable.
Usted quizás ya no se acuerde; pero cuando las telecomunicaciones eran un monopolio había que esperar como cuatro años y pagar numerosas mordidas para conseguir teléfonos fijos. Ahora, ¿quién quiere esos vejestorios? Y cuando usted quiere un teléfono sólo sale a la esquina de su casa, lo compra y ya.
Todo aquel que tiene un móvil debería meditar: ¿cómo serían las cosas si les hubiéramos hecho caso a los que se oponían a la desmonopolización y liberación de las telecomunicaciones? ¿Qué hubiera pasado si les hubiéramos creído cuando gritaban que los precios se iban a ir hasta las nubes? ¿Cómo serían las cosas si hubiéramos defendido el monopolio y el control político de la telefonía?
Luis Figueroa
martes, 6 de octubre de 2009
En Vela

Mientras Brasil, de la mano de Lula, se yergue como líder en América Latina, en alas de la paz, la democracia, el deporte y el desarrollo económico y social, como quedó plasmado en Copenhague, el viernes anterior, Hugo Chávez, que pretendió serlo con la fementida Alba, se hunde en el descrédito y el miedo. El tragicómico usurpador de Bolívar y saqueador de la riqueza petrolera de Venezuela, es hoy el delirante líder de un régimen intervencionista y narcoterrorista. La amenaza real e inmediata para América Latina.
Sus tentáculos ya están en Costa Rica mediante su patético embajador, Néstor Pineda, conocido en autos, instrumento ideal de Chávez para mofarse de nuestro pueblo, cuyo único logro ha sido rodearse de un grupo de acólitos: “educadores”, comejenes de sacristía, políticos, entrevistadores universitarios y otras yerbas, prontos a firmar documentos para justificar la violación de la libertad de expresión y de los derechos humanos en Venezuela. Este comisario diplomático estableció aquí, el martes pasado, la llamada “Base de paz”, como en Cuba y Nicaragua, extensión de las “casas bolivarianas”, para atacar al Gobierno de EE. UU. y, por supuesto, al gobierno de Uribe por el pecado enorme de combatir en su suelo el narco y el terrorismo.
He aquí la reedición a todo vuelo del lenguaje orwelliano; esto es, de la corrupción de las palabras y de los conceptos, propio del marxismo-leninismo, en la era del imperio soviético y sus colonias. Así “Base de paz” en Costa Rica significa, ni más ni menos, que “base de violencia e intervencionismo”, financiada por Chávez y endosada por un grupo de “siervos menguados” ticos, quienes, según Pineda, lo visitaron para comunicarle que querían “un Chávez en Costa Rica”. Los esponsales de unos ticos serviles y baratos, y de un agente de Chávez, que usa su investidura diplomática para intervenir en los asuntos internos de Costa Rica.
Esta intervención llegará a su clímax en nuestra actual campaña política. No habrá terceras cajas, transportadas, como en Honduras, en aviones venezolanos, sino “bases de chequeras”, ya instaladas. Para el candoroso Vinicio Cerezo, expresidente de Guatemala, estas presunciones o temores son paranoia chavista, como dijo en Radio Universitaria. Quienes han visto y leído, y saben lo que Costa Rica es y significa, este anuncio del embajador de Venezuela y las proclamas desenfadadas de su coro de ticos representan un llamado oportuno al pensamiento y a la acción en nuestro Estado de Derecho. Para algunos ticos, reconocidos por su campaña, desde el 2005, contra la institucionalidad democrática y el proceso electoral, esta es la última oportunidad. “Costa Rica necesita un Hugo Chávez”. El embajador de Venezuela ha sido transparente.
Julio Rodríguez
martes, 22 de septiembre de 2009
Excesos

La Sociedad Interamericana de Prensa denunció la creciente represión de la libertad de expresión en Venezuela. Con la pretensión de refutar estas acusaciones, organismos de prensa allegados al chavismo arguyen que la situación no puede ser mejor para los medios pues hay “un exceso de libertad de expresión”.
Propio del lenguaje totalitario, la jerga chavista altera el sentido de las palabras, trastornando su valor. Así como, bajo el nazismo, el vocablo “fanatismo” cobró una connotación meliorativa (V. Klemperer, LTI, La lengua del Tercer Reich ), ahora, bajo el régimen chavista, habría que considerar el llamado “exceso” de libertad como un hecho positivo.
En su intento por enloquecer el pensamiento, el lenguaje totalitario usa la falsificación de la realidad para anonadar la capacidad de reacción del ser humano, arraigada en su facultad de raciocinio. Al presentar como aceptable una primera falsedad, la artimaña allana el camino para imponer la falacia inaceptable: “Hay un exceso de libertad; por consiguiente, no hay represión”. “Hay un exceso de libertad; por consiguiente, es necesaria la represión”.
La violencia totalitaria se origina en la violación del lenguaje. Contra los embates del chavismo, la primera y última defensa está en el respeto y la vigilancia al sentido de las palabras.
Laurencia Saénz
miércoles, 15 de julio de 2009
¡Huele raro!

No sabemos como los Kirchners lograron aumentar su fortuna de esa forma, esperamos que haya sido a partir de la legalidad y no por medio del poder político. Pero, este tipo de situaciones deben de llamarnos la atención ya que no son pocas las historias de los nuevos ricos que surgen a partir de su paso por la política.
martes, 14 de julio de 2009
¡Proteccionismo!

Es una lástima el empleo de estos mecanismos para impedir el libre comercio, pierden los productores y los consumidores con este tipo de medidas.
miércoles, 17 de junio de 2009
La nueva ofensiva contra la prensa

He aquí la amenaza más inmediata contra la democracia en las Américas: un movimiento sincronizado de varios presidentes autoritarios para silenciar a los medios de comunicación independientes en toda la región.
El presidente ecuatoriano Rafael Correa, un discípulo del presidente venezolano Hugo Chávez, dijo en días recientes que cuando asuma en julio la presidencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) propondrá la creación de un mecanismo regional para defender a los gobiernos contra las críticas de los medios de comunicación.
No estoy bromeando. En lo que se consideraría un disparate en cualquier democracia moderna del mundo, Correa dijo el 28 de mayo que propondrá ''la creación de instancias que defiendan a los ciudadanos y a los gobiernos legítimamente electos de los abusos de la prensa''. La propuesta fue inmediatamente respaldada por Venezuela y Bolivia, cuyos presidentes constantemente se refieren a cualquier crítica que les hace la prensa como ``terrorismo mediático''.
Lo que es peor, todo esto ocurre en el momento en el que Correa está usando artimañas administrativas para cerrar la estación televisiva Teleamazonas, y justo cuando Chávez ha ordenado públicamente a los ministros de su gabinete que cierren Globovisión, la emisora de televisión más independiente de Venezuela. Chávez ya cerró, en el 2007,RCTV, la emisora más antigua del país.
Durante su discurso radial semanal del 30 de mayo, Correa dijo que emprenderá acciones legales para ''acabar con la prensa corrupta'', o sea, la que no es de su agrado. Horas más tarde, el Consejo Nacional de Telecomunicaciones de Ecuador, CONARTEL, impuso una sanción de $20 a Teleamazonas por emitir imágenes de una corrida de toros en el horario de las 6 de la mañana a las 21 horas de la noche, en el que se prohíbe emitir corridas de toros.
Una segunda violación --por inocente que sea-- podría provocar la suspensión del canal durante 90 días, y una tercera, su cierre definitivo, según las leyes ecuatorianas.
En Venezuela, el 28 de mayo, Chávez le pidió a la fiscal general del país y al ministro de obras públicas que ''inicien acciones'' contra Globovisión, o renuncien a sus cargos. El gobierno de Chávez ha iniciado una investigación contra Globovisión por supuestamente ''incitar al pánico'', por haber informado antes que los medios oficiales el 4 de mayo sobre un terremoto que estaba sacudiendo a Caracas. Globovisión fue el primer medio en informar --correctamente-- que el terremoto era de una magnitud de 5.4.
Carlos Lauria, director para Latinoamérica del Comité Para la Protección de los Periodistas, de cuyo directorio soy miembro, me comentó que: ``Es insólito que en la reunión anual de la OEA el 2 de junio, se hayan pasado todo el tiempo hablando de la readmisión de Cuba, y nadie mencionó los ataques gubernamentales contra los medios que se están produciendo hoy en día en Venezuela, Ecuador y otros países''.
En una declaración conjunta de fines de mayo, los relatores especiales para la libertad de expresión de la OEA y las Naciones Unidas --que operan con cierta autonomía-- emitieron un comunicado expresando su ''preocupación'' por las declaraciones del gobierno venezolano que, según decían, ``generan una atmósfera de intimidación en la cual el derecho a la libertad de expresión se ve seriamente limitado''.
Cuando le pregunté su opinión sobre la reciente propuesta de Correa de crear un mecanismo regional para defender a los gobiernos de los medios independientes, la Relatora Especial de la OEA Catalina Botero me dijo: ``No conozco los detalles de la propuesta. Pero creo que lo más necesario sería fortalecer las instituciones que defienden la libertad de expresión contra los ataques de los gobiernos, y no al revés''.
Mi opinión: No podría estar más de acuerdo. Lo más desalentador de los recientes ataques contra la prensa no es que los presidentes narcisistas-leninistas de Ecuador y Venezuela intenten silenciar a los medios independientes --después de todo, necesitan acallar a sus críticos para poder perpetuarse en el poder-- sino que las principales democracias de la región no se hayan pronunciado al respecto.
Según la Carta Democrática de la OEA, los 34 países miembros de la organización tienen la ''obligación de promover y defender'' la democracia, incluyendo la libertad de prensa.
Sin embargo, ¿donde están las protestas oficiales por los recientes ataques a los medios a la región? No se escucha ni una palabra al respecto de los presidentes de los principales países democráticos, mientras avanzan estas propuestas de crear mecanismos legales para silenciar a los medios independientes, ni ante las amenazas contra Teleamazonas y Globovisión, para que no sigan la misma suerte de la venezolana RCTV hace dos años.
Si las democracias de la región siguen haciéndose las distraídas, estarán contribuyendo a la creencia de que los tratados interamericanos sobre la democracia y las libertades fundamentales son un chiste, y estarán cavando su propia fosa.
Andrés Oppenheimer
lunes, 23 de marzo de 2009
Tema Polémico: el logos latinoamericano

Después de tantas victorias electorales de la izquierda es necesario preguntarse ¿por qué tanto éxito?. En ASOJOD pensamos que este romance del electorado latinoamericano con la izquierda se debe a una profunda confusión conceptual. Muchos asocian las reformas de los 90 y lo que sucede en nuestros países con reformas de mercado, lo cual no podría estar más alejado de la verdad. Esta corrupción conceptual la encontramos en nuestro propio país, y para darse cuenta basta con leer las expresiones de Luis Paulino Vargas respecto a la “dictadura de los Arias”:
“Es neoliberal, pues, porque recoge a su interior, con notable fidelidad, las peores lacras de la globalización neoliberal que la humanidad padece hoy día. Como ésta, es un proyecto que subordina al mercado, al negocio y la ganancia, toda otra consideración. La vida incluida. Por ello es, esencialmente, un proyecto orientado a la destrucción de la vida. O sea, un proyecto de muerte.”
Esta misma incomprensión de la realidad ha podido ser apreciada a lo largo de la discusión respecto a la crisis. Por supuesto no han faltado voces que han culpado al mercado de lo sucedido y celebran la muerte del capitalismo, como un profesor de la UCR, quien ha dicho:
“Tal como predijo Marx, lo que nos muestra esta crisis es el fracaso absoluto de las políticas de libre mercado para enfrentar y resolver los problemas que el mismo mercado produce. Y, como en los años 30, el capitalismo intenta salvarse recurriendo a la intervención del Estado”
Este es el problema más grave que sufre Latinoamérica hoy en día. No hemos identificado las causas verdaderas de nuestros problemas, sino que se ha privilegiado el facilismo intelectual: trasladar la culpa a fantasmas inexistentes. Si queremos tener soluciones efectivas para nuestros países, lo primero que debemos hacer es rescatar el logos que nuestra región se ha encargado sistemáticamente de pervertir.
sábado, 21 de marzo de 2009
El pensamiento de Galeano

sábado, 7 de marzo de 2009
Entrevista: Análisis sobre Latinoamérica

martes, 6 de enero de 2009
Cuba: El fracaso de su revolución de 50 años

En enero se cumplen 50 años del triunfo de una revolución que se propuso cambiar Cuba. El Movimiento 26 de julio de Fidel Castro derrocó la dictadura de Fulgencio Batista, porque deseaba construir “una nación más democrática, más próspera, más independiente y más justa”.
En estos años la sociedad cubana ha atravesado por cambios de gran trascendencia. Tras medio siglo en el poder hoy Cuba es gobernada por un régimen que ha remplazado al autoritario Batista, por uno totalitario; es decir, de partido único, ideología comunista y economía estatizada, donde se reprime a quien piensa distinto y se impide la autonomía de la sociedad civil.
Esta vez, las celebraciones estarán encabezadas por Raúl Castro, confirmado como Jefe de Estado y de Ministros el 24 de febrero de 2008, tras la enfermedad de su hermano a fines de julio de 2006. Algunos analistas pensaron que con su llegada al poder podría iniciarse una época de cambios económicos en la atribulada sociedad cubana. Ese criterio se basaba en el pragmatismo del menor de los Castro, así como en la calamitosa situación social en que recibió el país.
Sin embargo, ¿Se puede hablar de cambios en Cuba cuando todavía hay prisioneros políticos? ¿Se puede hablar de cambio si nadie ha hablado de transformar ni un solo aspecto relacionado con los derechos civiles y políticos?
La conmemoración de los 50 años de la revolución es una buena fecha para hacer un balance de las consecuencias de la revolución cubana, no obstante, lo difícil que es acceder a información confiable sobre Cuba. El presente documento suscrito por los intelectuales e instituciones que abajo firman busca realizar de manera objetiva y rigurosa ese balance. Para hacerlo nos hemos basado en investigaciones publicadas en revistas con consejos editoriales o estudios realizados por instituciones de reconocido prestigio.
La Constitución de la República de Cuba (1992 y 2002) señala en su artículo 1º que:
“Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado por todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana”.
Comparando estos ideales de libertad política, justicia social, y bienestar individual y colectivo establecido por la propia revolución con la realidad que viven los cubanos, realizaremos esta evaluación.
Libertad Política
Hoy no existe en Cuba libertad política. Se ha instaurado una dictadura totalitaria con un Estado que controla todo y una sociedad civil muy débil. El gobierno cubano erradicó o neutralizó instituciones que fueron determinantes para la transición a la democracia en Europa del Este. Además de barrer con la oposición, desde el comienzo el modelo castrista encubrió bajo fórmulas de "respuestas populares revolucionarias" la represión de opositores. Se atravesó la sociedad con una red de control integrada de organizaciones afines al gobierno1 que se extiende verticalmente: desde un nivel nacional a uno municipal y son responsables ante la dirección suprema del Partido Comunista.
Durante casi cinco décadas, Cuba ha restringido prácticamente todas las vías de oposición política. Los ciudadanos cubanos se han visto sistemáticamente impedidos de ejercer sus derechos fundamentales de libertad de expresión, privacidad, asociación, reunión, circulación y debido proceso legal. Entre las diferentes tácticas empleadas para imponer la voluntad del régimen se encuentran las amenazas policiales, la persecución penal, la vigilancia, las detenciones temporales, las restricciones para viajar y el despido laboral por razones políticas (Human Right Watch, 18 de febrero 2008).
Amnistía Internacional ha mostrado también gran preocupación por los casos recientes de "actos de repudio", en los que grupos de partidarios del Gobierno insultan, intimidan y a veces ofenden físicamente a quienes consideran "contrarrevolucionarios"2. Estos actos suelen realizarse en convivencia con las fuerzas de seguridad, y en ocasiones participan en ellos los Comités de Defensa de la Revolución o los Destacamentos Populares de Respuesta Rápida (Amnistía internacional, 17 de marzo de 2006).
Durante el régimen cubano miles de personas han sido ejecutadas y otras miles sometidas arbitrariamente a juicios y sumarios sin acceso a recursos legales apropiados por no existir un Poder Judicial independiente ni Estado de Derecho.
Cuba tiene las tasas más altas de encarcelamiento por ofensas políticas que cualquier otro país en el mundo. Según Freedom House (2000-2001) hay varios miles de prisioneros políticos, la mayoría en celdas con criminales peligrosos y muchos convictos con cargos poco claros como: “diseminación de propaganda enemiga” o “peligrosidad”. Hay reportes confiables de tortura de disidentes en prisión y en instituciones psiquiátricas, donde se encuentra una cantidad de arrestados en los años recientes.
Cuba también es el líder en el hemisferio occidental en la práctica de la pena capital, sólo sobrepasado en el mundo por Irán y la República Democrática de El Congo. Según la “Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional”, la cifra de personas condenadas a muerte desde 1959 oscilaría entre los 5.000 y 6.000, esto a pesar de que durante los últimos años se redujeron sustancialmente. Desde el año 2000 funcionó una moratoria de hecho que se rompió en el 2003 (Ravsberg, 2004).
Según el “Proyecto Verdad y Memoria” ha habido aproximadamente 4.038 ejecuciones, 1.292 asesinatos extrajudiciales, 1.219 balseros muertos o desaparecidos y, según el Miami Herald (23/04/06) 13.403 cubanos fallecidos en misiones internacionales, sobre todo durante los 15 años de guerras africanas en Etiopía y Angola. Lo que van a dejar los hermanos Castro es un legado de sangre e injusticia.
El régimen de Fulgencio Batista era autoritario, había surgido de un golpe violento, sin embargo existían suficientes libertades públicas como para que circularan más de 120 publicaciones, para que existieran partidos legales de oposición, estaciones de radio y canales de televisión independientes del Estado, y para que los ciudadanos pudieran entrar y salir libremente (Rojas, 2008).
Cincuenta años después, Cuba es otra. Como señala el Informe de Freedom House (2008), Cuba se convirtió en la mayor cárcel para periodistas de la región y el único país del continente que prohíbe expresamente el libre ejercicio del periodismo.
A partir del índice de Libertad de Prensa que publica anualmente Freedom House3, Venezuela y Cuba son los únicos países de América Latina "sin libertad de prensa", situándose a un nivel más bajo que Irak.
La única libertad de expresión que no se reprime es la que coincide con el Partido Comunista. Poco después del ascenso de Castro al poder, todos los medios de difusión masiva fueron confiscados y puestos al servicio del Partido y del Gobierno. La radio, la televisión, los periódicos, las revistas y el cine, tienen como función única la divulgación de la ideología comunista.
A los cubanos también les está prohibido ver la televisión extranjera o escuchar la radio de onda corta. A su vez, para el acceso a Internet, la posesión de máquinas de fax y de computadoras, deben dar una “razón válida” y firmar un contrato de utilización, con cláusulas restrictivas. Igual que para conseguir la instalación de un teléfono, se evalúa los méritos del demandante.
En Cuba la Constitución reconoce el derecho de los ciudadanos de profesar y practicar cualquier credo religioso dentro del marco del respeto a la ley. Sin embargo, en la ley y en la práctica el gobierno ha puesto restricciones a la libertad de religión.
Por lo general, los grupos religiosos que no están inscritos siguieron experimentando la interferencia, el hostigamiento y la represión oficiales en grados diversos. Sigue sin cambios la política del gobierno cubano de permitir que las actividades religiosas apolíticas tengan lugar en lugares autorizados por el gobierno.
En Cuba no existen derechos políticos. El Partido Comunista, único permitido, ejerce el monopolio de todas las actividades políticas de la isla asistido por las llamadas "organizaciones de masas". Y la población está prácticamente obligada a pertenecer a una o varias de estas organizaciones políticas, o resignarse a quedar marginada de empleos, oportunidades de estudiar y hasta de obtener artículos de consumo (Martel, 2005).
En Cuba no hay elecciones libres. Además, están prohibidas todo tipo de organizaciones políticas fuera del partido único (Freedom House, 2001-2002). Por lo tanto, no se puede ser un disidente, de ahí la alta tasa de Presos políticos —entre ellos, 48 jóvenes por recoger firmas para un referéndum, 23 periodistas por escribir artículos contra el régimen y 18 bibliotecarios por prestar libros prohibidos— (Montaner, 2007).
Según el índice Freedom in the world, Cuba es el único país que se ha clasificado como no libre de América Latina. Para llegar a esa conclusión, se analizan los derechos políticos y las libertades civiles, al igual que en el resto de los países:
II Justicia Social
Frecuentemente los defensores del régimen castrista argumentan el modelo cubano destacando sus logros sociales (Ciem, 1999; González, 1999). Ellos señalan que “los indicadores sociales han permitido alcanzar un grado de equidad mediante la aplicación de la planificación económica centralizada y la intervención estatal en todos los sectores relacionados con la política social” (Ciem, 1999: 54). Destacando que las tasas de esperanza de vida, de mortalidad infantil así como la de desempleo están a la cabeza de América latina.
Sin embargo, se debe tener cuidado al extraer conclusiones con respecto a las bondades del modelo. Los indicadores sociales muestran que Cuba en 1958 era una de las sociedades más prósperas e igualitarias de América. De acuerdo con los indicadores sociodemográficos sólo era superada por Argentina y Uruguay. Mientras que los indicadores sociales y económicos se asemejaban de manera notable a las de los países menos desarrollados de Europa en ese entonces, como España y Portugal (Noriega, 2007).
Entre 122 países analizados Cuba ocupaba el rango 22 en materia sanitaria, con 128,6 médicos y dentistas por 100.000 habitantes, por delante de países como Francia, Reino Unido y Bélgica. Además la tasa de mortalidad de Cuba era de las más reducidas del mundo (5,8 anuales por 1.000 habitantes; Estados Unidos 9,5) y el nivel de alfabetización de la Isla era del 80%, semejante al de Chile y Costa Rica, y superior al de Portugal.
En tal sentido, resulta equivocado pensar que Cuba antes de la revolución era un país de fuertes contrastes y de bajo nivel de desarrollo, sino que en la década de las cincuenta era una nación con índices crecientes de progreso económico y social: ocupando lugares de avanzada dentro del concierto latinoamericano, junto a Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela.
Es así como las condiciones previas a la revolución eran propicias para un avance sostenido en materia social. Ello no ocurrió como se puede apreciar en el siguiente cuadro:
Los indicadores demuestran cambios tras cinco décadas de revolución. La baja tasa de desempleo se ha logrado con empleo artificial en el gobierno. En tanto los salarios y las pensiones han disminuido.
El salario real en 2007 estaba 76% por debajo del nivel de 1989 (Mesa-Lago, 2008: 18). Raúl Castro reconoció en su discurso del 26 de julio que “el salario es claramente insuficiente para satisfacer las necesidades” y prácticamente ha dejado de cumplir su papel de asegurar el principio socialista de que cada cual aporta según su capacidad y reciba según su trabajo, por lo tanto, abogó por un mejor ajuste de los salarios a los precios.
Desde 1962, mediante decreto, se asigna una cuota mensual fija de productos alimentarios de la canasta. Cada cubano recibe una canasta que contiene comida (excluyendo carnes rojas), útiles de aseo y limpieza, pero que sólo les alcanza para unos 15 días del mes. Para lo cual deben comprar en el mercado negro, porque en el mercado subvencionado no podrán adquirir nada suplementario, porque además de asistido, es racionado y no venden productos adicionales.
Entre los resultados favorables destaca la disminución de la mortalidad infantil, que es la más baja del hemisferios después de Canadá. Pero ese logro hay que clarificarlo, ya que esa tasa ya era muy baja en 1958 cuando alcanzaba a 40,0 por cada mil niños nacidos vivos. En este año poseía índices en este indicador superiores a Francia (41,9), Japón (48,9), e Italia (52,8). Sin embargo, en 2007, Cuba había reducido este indicador a 5,3. Siendo superior a las registradas por esas mismas naciones (Francia 4,2; Japón 3,2 e Italia 5,0).
Aún cuando es positivo, requiere la asignación cuantiosa de recursos muy escasos a un problema ya resuelto, mientras que hay necesidades mucho más urgentes y severas, como mejorar la infraestructura de agua potable, la alimentación, las bajas pensiones y la vivienda (Mesa-Lago, 2005: 197).
Esta última es una de las realidades más dramáticas. Mientras que la población se duplicó entre 1959-2007, el número de viviendas construidas fue menor que las destruidas por falta de reparaciones y mantenimiento. La edificación no ha compensado estas pérdidas y las producidas por cinco huracanes y tormentas en los últimos años (Mesa-Lago, 2008:19-20). Así las viviendas por 1.000 habitantes cayeron en 25 por ciento entre 1989 y 2007.
Por otra parte, el proceso de nivelación social que ha sido utilizado como bandera de lucha por la dirigencia castrista, en la práctica tampoco se ha cumplido. No hay estadísticas oficiales de distribución del ingreso, pero estimaciones cubanas y extranjeras indican que esa distribución se ha vuelto más desigual (Noguera, 2005; Mesa-Lago, 2005; Espina, 2008). Los mercados segmentados y la recepción de remesas por parte de la población han ayudado a aumentar la desigualdad.
Como se indica en el cuadro, la desigualdad subsistió y se ha ido acentuando con el transcurso del tiempo. El coeficiente de Gini aumentó de 0,22 en 1986 a 0,407 en 1999 y que la razón entre el quintil más rico y el quintil más pobre de ingreso creció de 3,8 a 13,5 en 1989-1999. Mientras que en ese mismo periodo en América latina la razón entre el quintil más rico y el quintil más pobre de ingreso creció de 11,90 a 19,91.
En la práctica, el índice no es muy diferente del existente en el resto de América Latina. Sin embargo, entre 1986-1999, en Cuba la razón entre el quintil más rico y el quintil más pobre creció 3,85 veces, mientras que América latina lo hizo 1,67 veces.4
Finalmente, otra elocuente demostración de la vulnerable situación que sufren los cubanos es la emigración. Según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), Cuba cerró el año 2006 con 3.000 habitantes menos que el año precedente. Las dos causas citadas por los demógrafos para explicar ese fenómeno son la baja tasa de natalidad y la emigración.
Como señala Montaner (1999:16) desde el inicio de la República en 1902, y hasta la llegada al poder de Castro, Cuba fue una tierra receptora de trabajadores del mundo entero —especialmente de España—, pero a partir de la mítica revolución el fenómeno se ha invertido: más de un millón de cubanos ha escapado de ese país por cualquier medio disponible, mientras prácticamente nadie —ni siquiera los más fervientes nostálgicos del comunismo avecindados en Europa Oriental y Rusia— se anima a instalarse en la Isla.
III Bienestar individual y colectivo
En pos del desarrollo bajo una concepción socialista Cuba puso en práctica un modelo de economía altamente centralizado, en donde el Estado es el propietario de prácticamente todos los medios de producción y dirige el proceso productivo y de distribución en forma centralmente planificada.
Cuba se fue transformando gradualmente en una economía totalmente dependiente de la Unión Soviética y basada en la monoproducción de azúcar. El fracaso y colapso de la URSS la obligó a buscar una mayor diversificación de su economía pero las ineficiencias de su modelo, que desconoce el derecho de propiedad privada y las bondades en una economía de mercado libre y abierta no le han permitido el progreso. El siguiente cuadro muestra indicadores más recientes5 y confiables sobre la economía cubana:
Como se puede apreciar el PIB de Cuba aumentó entre 1981-1989 a una tasa anual de 2,9%. Sin embargo, el crecimiento disminuyó en el periodo 1991-20036 donde estimó una tasa media anual de –0,5%. El bajo crecimiento ha provocado que el PIB por habitante en el 2003 estaba 17% por debajo del nivel de 1989 (Mesa-Lago, 2005: 186).
Desde una perspectiva de más largo plazo se puede comprobar el fracaso del modelo cubano para producir bienestar, al ver el cuadro 6. Este muestra la posición relativa del ingreso por habitante de 7 países: Cuba, Venezuela, Argentina, España, Portugal, México y Chile. Cuba era el tercer país de este ranking en 1957 y cayó al último lugar el año pasado.
Las modestas reformas orientadas al mercado en 1993-1996 lograron una recuperación parcial, pero luego se paralizaron y se han revertido a partir del 2003. Los indicadores sociales mejoraron después de 1994, pero en 2003 varios de ellos no recuperaban aún el nivel de 1989 y la pobreza y la desigualdad habían aumentado (Mesa-Lago, 2005).
Hoy en día, la balanza comercial cubana es una de las más desfavorables del planeta. El pobre desempeño agrícola ha requerido importaciones masivas de alimentos que junto a los combustibles y medicamentos han mantenido una participación mayor al 60% en el total de las importaciones y toman el 80% de los ingresos en divisas, sin posibilidad en el corto plazo de cambiar esta situación.
Estas cifras ratifican la debilidad de la economía cubana, especialmente cuando ya no recibe los préstamos a largo plazo y con bajísimo interés que la URSS le otorgaba automáticamente para cubrir el déficit comercial anual. Cuba ha incumplido pagos con África del Sur, Bélgica, Canadá, Chile, España, Francia, Japón, México, el Reino Unido y otros. A fines de 2007, la deuda externa total de Cuba se estimó en 37.905 millones de dólares, equivalente a 3.410 dólares por habitante, tres veces el promedio latinoamericano de 1.173 dólares (Mesa-Lago, 2008:14).
Como señala Oppenheimer (2008), el Gobierno cubano culpa de sus problemas económicos al embargo comercial de Estados Unidos. Sin embargo, tiene tantos agujeros que difícilmente se le puede culpar por el bajo nivel de vida en la isla. Estados Unidos es ya el principal exportador de productos alimenticios a la isla y muchos otros productos estadounidenses entran a Cuba a través de terceros países.
Conclusión
La revolución deseaba una Cuba democrática, donde los ciudadanos disfrutaran de libertad política, justicia social, y bienestar individual y colectivo tal como lo afirman en el art.1 de la Constitución de 1992 y posteriormente en 2002.
Cincuenta años después del triunfo del Movimiento 26 de julio queda en evidencia el fracaso de ese objetivo. El precio que han pagado los cubanos en libertades básicas perdidas es enorme, el Gobierno decide lo que van a estudiar, donde pueden trabajar, donde pueden comprar hasta si pueden viajar al exterior. En Cuba no hay libertad política ni de expresión. En Cuba, no hay justicia social, sino que el estándar de vida de la población ha empeorado visiblemente. No pueden seguir viviendo con una canasta —si bien subvencionada— que dura como máximo dos semanas. Cuba es hoy un país cada vez más pobre, dependiente de la ayuda exterior y menos libre.
En 50 años, la que era la cuarta economía de América Latina ha descendido a los últimos lugares en la región. Esta nación otrora receptora de migrantes europeos durante la primera mitad del siglo XX, hoy se ha convertido en una comunidad con un potencial migratorio de medio millón de habitantes.
Con la asunción al poder de Raúl Castro se esperaban cambios a un modelo que es insostenible. Sin embargo, tras dos años, se ha aferrado en el poder y ha mostrado pequeños signos de reforma, que siguen siendo insuficientes. Raúl Castro que no posee el carisma de su hermano, ha debido enfrentar una creciente desafección de la población en general y la juventud en particular. Los resultados de una encuesta recientemente publicada indican que la mitad de los cubanos perciben la situación de su país como “mala” o “muy mala”.7 Los cubanos afirmaron que se sienten personalmente afectados por el alto costo de la vida y la falta de vivienda. El nivel de servicio público tampoco cumple con las expectativas del pueblo. Sin embargo, a pesar de las penurias que tienen que enfrentar, los cubanos declaran que el área prioritaria de mejoramiento para ellos es la organización de elecciones libres.
Los cambios económicos que aparentemente se vienen efectuando son necesarios, pero están lejos de ser suficientes para garantizar el crecimiento económico y el bienestar social. Adicionalmente, hacen falta cambios en las leyes que garantizan las libertades fundamentales que rigen en una sociedad libre y democrática. Es necesario que el pueblo cubano pueda expresar libremente sus ideas sin necesidad de que un presidente le diga que pueda hablar sin temor a represalias, especialmente cuando han esperado décadas para ello.
Al régimen revolucionario cubano se atribuye grandes avances en la salud pública y la educación, así como en el auspicio de la cultura y los deportes, especialmente en la etapa en que duró su relación con la Unión Soviética. Sin embargo, ese desarrollo tiene como base los logros alcanzados por la República pre-castrista, visible en estadísticas de la ONU, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo. Por otra parte, el precio que Cuba ha tenido que pagar en materia de represión política, violaciones de los derechos humanos, ausencia de libertades fundamentales y sometimiento de la soberanía cubana a los intereses del bloque soviético, así como el hecho de que alrededor del 20% de la población cubana vive fuera de Cuba, es demasiado alto como para creer que la revolución de los hermanos Castro se ha justificado.
Esta es la verdad del momento cubano. Si el objetivo sigue siendo alcanzar la libertad política, la justicia social, y el bienestar individual y colectivo ¿cuál es la mejor receta? La democracia y el libre mercado.
Notas
1. Hay en la red cubana órganos de vanguardia (el Partido Comunista), organizaciones de masas (Comités de Defensa de la Revolución, Federación de Mujeres Cubanas, Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, etc.), agencias gubernamentales (Ministerios e institutos paraministeriales); sistema de educación, difusión y reafirmación de la cosmovisión oficial (escuelas, universidades y medios de comunicación) y tribunales de justicia.
2. Los lectores que desconocen la naturaleza de estos hechos pueden consultar en: http://www.cubademocraciayvida.org/web/article.asp?artID=1375, donde aparece un artículo de Eloy A. González titulado “¿Qué es un acto de repudio?”.
3. Annual Survey of Press Freedom 2002, elaborado por The Freedom House, es una encuesta que abarca 187 países y se viene realizando desde 1979. "El grado en el que cada país permite el flujo libre de información determina la clasificación de sus medios con Libre, Parcialmente Libre, No Libre". En este caso los países con puntajes del 0 al 30 son calificados como Libres en términos de libertad de prensa, los que reciben entre 31 y 60 puntos son Parcialmente Libres y los que reciben más de 61 puntos son no Libres.
4. El promedio de distribución del ingreso en América Latina, la razón entre el quintil más rico y el quintil más pobre año 1986, fue elaborado en base a Argentina, Bolivia, Costa Rica, Honduras, Perú y República Dominicana; para el año 1999, en base a Bolivia, Brazil, Colombia, Honduras, Jamaica y Paraguay, únicos países disponibles. Fuente CEPAL (2007).
5. La tabla comprende los años 1989, 1993 y 2003 dado que los datos para estos años son los más completos. Tabla obtenida de Mesa-Lago (2005: 185).
6. Un serio obstáculo para evaluar la evolución del PIB en 1989-2003 es el cambio en 2001 del año base para el cálculo a precios constantes: de precios de 1981 a precios de 1997. La nueva serie de la Oficina Nacional de Estadística (ONE, 2002 y 2003) sólo muestra el período 1996-2003 y, cuando es comparada con los mismos años de la serie anterior (ONE, 1998 y 2001), resulta en un incremento anual sistemático de 60% en el valor del PIB, sin que las autoridades hayan dado una explicación de esta anomalía. Como la nueva serie no se retrotrae a 1989, es imposible comparar el PIB en las dos series en 1989-1995 (Mesa-Lago y Pérez-López, 2005).
7. Encuesta Voz de La Habana, realizada a finales de 2007, incluyó a 150 ciudadanos de Cuba en la Capital de La Habana. Encuesta cuantitativa en la que participaron residentes de 15 municipalidades de La Habana y donde contestaron casi 100 preguntas acerca de variados temas (infraestructura del Estado, derechos humanos, efectividad del Gobierno, corrupción, salud y educación) (Van de Aar et al 2008: 8-9).
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Firmantes:
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