Recientemente, la gran noticia desde el punto de vista comercial, ha sido la apertura de la tienda por departamentos Simán, en la V Etapa de Multiplaza. Esta empresa, de origen salvadoreño, inaugura su primera de tienda aportando 350 empleos directos y alrededor de 100 indirectos provenientes de empresas que proveen productos y servicios, compitiendo con importantes empresas en su ramo. A todo esto, cuando se le consultó al dueño de su principal competencia, la tienda hondureña Carrión, su respuesta fue: “Me alegra que vengan otras empresas como la nuestra, esto nos obliga a mejorar nuestro servicio e incorporar más surtidos en nuestra mercadería”.
Este es un buen ejemplo de la forma en que trabaja el libre mercado. Varias compañías compiten para poder colocar sus productos ofreciéndole cada vez más mercadería y mejores precios a sus clientes. El gran beneficiado de todo este proceso es el consumidor que, al tener una mayor gama de opciones, tiene mayor libertad para gastar su dinero en la forma que encuentre más placentera. He ahí uno de los primeros aportes de la IED.
Sumado a esto, el ingreso de Inversión Extranjera Directa (IED) ayuda mejorar la condición económica del país desde el punto de vista laboral y empresarial. El beneficio en el empleo con la llegada de IED es evidente, puesto que se generan más plazas de trabajo pero otra gran ventaja es que puede contribuir con que las condiciones laborales del país mejoren. El aumento en la oferta de puestos de trabajo permite que las condiciones laborales sean cada vez mejores puesto que, al haber una mayor necesidad de trabajo, los buenos trabajadores pueden solicitar mejores tratos por parte de sus patronos. Este aumento de plazas de trabajo no solo se da en forma directa sino que también propicia un incremento en otras empresas nacionales y extranjeras por medio de los encadenamientos productivos que se generan.
Otro factor de potencial beneficio de la IED es el apoyo técnico, tecnológico y curricular que estas empresas trasladan a sus trabajadores, a sus empresas proveedoras y, en algunas ocasiones, a escuelas y universidades. Por ejemplo, y volviendo al caso de Simán, un grupo de 75 salvadoreños han venido a capacitar a sus empleados en técnicas de ventas y políticas comerciales de la empresa. Estas son entradas de conocimiento al país que no tienen ningún costo sobre los ciudadanos. Otras veces, especialistas en tecnología de Intel trasladan conocimiento y equipo a los trabajadores costarricenses y los grandes operadores de apuestas y call centers enseñan nuevos modelos organizacionales a los costarricenses. Y todo eso se traduce en más y mejores conocimientos por los que los tax payers no necesariamente tuvimos que pagar.
En ASOJOD creemos que el país debe tomar medidas para ser cada días más competitivos en el mundo globalizado de modo que la entrada de IED sea cada vez mayor mejorando de esta maneras las condiciones económicas de todos, pues las que aportamos acá, son apenas unas de las ventajas de la IED.
Es importante impulsar la creación e instalación de más empresas, sin importar que sean costarricenses o extranjeras, pero que le permitan a los individuos desarrollar sus capacidades creativas, sus ideas, sus propuestas de negocio y, más importante aún, contribuyan al bienestar económico de las personas.


