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sábado, 7 de junio de 2008

Japdeva, institución secuestrada


Si el trastorno y el perjuicio pueden ser objetivo de un grupo sindical, no hay duda de que los dirigentes enquistados en la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva) han logrado plenamente su designio. Sus colaboradores o, mejor, sus cómplices han sido las juntas directivas de esa institución que, en su hora, negociaron ciertas cláusulas de la convención colectiva y los ministros de Trabajo que, a la sazón, las homologaron. La historia es larga.

Estas convenciones han causado daños irreparables a la economía del país, a la provincia de Limón y a la propia institución, en lo económico, y han quebrantado las normas legales no como un acto esporádico o interesado, sino como una estrategia. Si el propósito ha sido obtener pingües beneficios sin trabajar o trabajando a medias, como ha estado ocurriendo en estos años, la estrategia ha sido eficaz, gracias al dominio ejercicio sobre los muelles y la institución. La palabra ‘dominio’ no es antojadiza. Refleja fielmente la posición de quienes gozan de un fuero especial, en el que la impunidad y el perjuicio al país hacen causa común, por cuanto han suplantado al Estado.

Informamos, el miércoles pasado, sobre las resoluciones pertinentes de la Contraloría General de la República y de la Sala Constitucional acerca de la pretensión escandalosa de seguir recibiendo pagos constantes y elevados por horas “extras” trabajadas en tiempo ordinario. Este abuso intolerable se ha extendido por varios años, gracias a la pasividad y el miedo de sucesivas juntas directivas y presidencias ejecutivas, y al temor de los Gobiernos de turno. Nuestra información de ayer abunda en hechos punibles: boicot de varios departamentos, inoperancia de los mecánicos, inutilización de la grúa y los montacargas, inactividad calculada de los muelleros, paralización de la carga y descarga, entorpecimiento contra los buques portadores de combustibles y otras más. Así, las empresas bananeras están sufriendo grandes pérdidas, lo que, a su vez, paraliza la corta de bananos. En estas condiciones los barcos se enrumban hacia puertos de Panamá, y las pérdidas para Japdeva alcanzan sumas cuantiosas.

Debe tenerse en cuenta que este chantaje no se ejerce por el logro de algún beneficio legal, sino por la exigencia de un acto ilegal e injusto, de donde cabe concluir que los designios de los dirigentes sindicales son otros. En primer lugar, el mantenimiento de un clima social convulso y, en segundo lugar, el entorpecimiento del proceso de concesión portuaria, única vía que resta para salvar la actividad portuaria de Limón de su progresivo deterioro económico, legal y moral. El fin de estos dirigentes sindicales es convertir este proceso de concesión portuaria en concentración de violencia social.

Sorprende profundamente, más allá de estas conductas periódicas y de las ingentes pérdidas producidas, la indiferencia con que los sectores políticos del país y los analistas de la cosa pública han observado, a lo largo del tiempo, estos hechos, como algo natural, folclórico o rutinario y, peor aún, como instrumentos propios o legítimos del sindicalismo. Esto quiere decir que hay un grupo de personas que, por estar al abrigo de un sindicato, pueden hacer lo que les viene en gana. Este silencio y mutismo temerosos, y esta confusión de conceptos y de conductas aderezan el camino de la violencia y dejan honda huella de incultura cívica en la población.

La concesión portuaria de los puertos de Limón y Moín se torna, por todo ello, imperiosa. Se trata, en fin, de recobrar la soberanía y el imperio del derecho sobre los muelles y sobre la institución, un campo eminentemente estratégico porque por él transita el 80% del comercio nacional.

Editorial, La Nación

domingo, 13 de enero de 2008

Mociones a la Agenda de Implementación


Acá tenemos unos cuantos ejemplos de la cantidad de mociones propuestas por el PAC a las leyes de la Agenda de Implementación del TLC. Podrán, asimismo, ver lo absurdo de ellas:

Expediente 16.397 Ley de Fortalecimiento de las Entidades Públicas del Sector Telecomunicaciones.
Artículos del proyecto: 59.
Total de mociones presentadas: 1991.
Total de fotocopias para ese proyecto: 52.239

Expediente 16.398 Ley General de Telecomunicaciones
Artículos del proyecto: 84
Total de mociones presentadas: 2018
Total de fotocopias para ese proyecto: 52.188

Expediente 16.327 Ley de Protección a la Obtenciones Vegetales
Artículos del proyecto: 54
Total de mociones presentadas: 1829
Total de fotocopias para ese proyecto: 26.397

Total de mociones presentadas para los tres proyecto: 5838
Total de fotocopias para los tres proyectos: 130.824

a) Ejemplo de mocion presentada por el PAC, pliego 8054 del expediente 16.397:

Cambiar:

"El regulador general y el regulador general adjunto tendrán dedicación exclusiva"

Por:

"El regulador general y el regulador general adjunto deberán acogerse al régimen de dedicación exclusiva"

b) Moción del diputado Rosales (PAC) del expediente 16.397, folio 8070.

Cambiar:


"El Regulador General, el Regulador General Adjunto, el Auditor y los demás miembros de la Junta Directiva, cesarán en sus cargos por cualquiera de las siguientes causas:

...

d) Negligencia o falta grave, debidamente comprobada, contra el ordenamiento jurídico en el cumplimiento de los deberes de su cargo."

Por:

"El Regulador General, el Regulador General Adjunto, el Auditor y los demás miembros de la Junta Directiva, cesarán en sus cargos por cualquiera de las siguientes causas:

...

d) Negligencia o falta grave, debidamente comprobada, contra el ordenamiento jurídico RELACIONADO en el cumplimiento de los deberes de su cargo."

c) Esta otra de Olivier Pérez (PAC) expediente 16.397, folio 8091.

Cambiar:

"Son deberes y atribuciones del Regulador General:

(...)

8. Suscribir los contratos de concesión para los servicios públicos que así lo requieran."

Por:

"Son deberes y atribuciones del Regulador General:

(...)

8. Suscribir los contratos de concesión para LA PRESTACIÓN DE los servicios públicos que así lo requieran."

Ya habíamos escuchado toda la perorata de Ottón Solís en cuanto a que las mociones que se presentarían serían responsables con el fin de remediar los proyectos, pero con ejemplos como estos se puede apreciar perfectamente la mala fe del PAC en cuanto a sus actuaciones. Queda claro que dichas mociones tienen como único fin impedir la entrada en vigencia del TLC, irrespetando el mandato popular. En ASOJOD esperamos que este partido desaparezca para el 2010, toda vez que Costa Rica requiere avanzar y esa tarea resulta imposible con partidos como este, que no proponen nada.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

En vela


El lunes pasado, con ansias de regalos y tamales, fue un día especial. Una exdiputada, huésped de la tarima, el 7 de octubre pasado, y un grupo de líderes sindicales habían decretado para esa fecha una huelga general.

En esos trances, uno toma algunas previsiones sobre el bloqueo de calles, máxime que todas, sin excepción, llegan a San José. Una vez en San José, comprobé, sin mayores afanes, que el tránsito fluía y la gente caminaba apaciblemente. Sorprendido por la quietud, desemboqué en la Universidad de Costa Rica y no vi la huelga general. En su lugar, un grupo reducido de “patriotas”, con pasamontañas y tambores, habían cercado los semáforos frente a la Facultad de Derecho. Luego, colocaron llantas en la vía y les prendieron fuego, deambularon por el campus universitario, insultaron a diestro y siniestro, y, al final, olorosos a sudor patrio, enterraron el TLC. Costarricense, así se invierten tus impuestos…

Me llamó la atención el grito de guerra de estos legionarios: “Resistir, resistir”, el mismo que apareció en un campo pagado, antes del 7 de octubre, suscrito por algunos representantes de la flor y nata de nuestra intelectualidad y cultura, entre ellos, adustos Magones y otros de parecido linaje. En ambas ocasiones, me he preguntado: ¿Resistir a qué o a quién? ¿Al narcotráfico, a la corrupción, a la mediocridad, al populismo, a la vagancia, a la corrupción de menores, a la violencia doméstica…? Formulo estas preguntas porque estos reverendos señores y señoras nunca han firmado, en conjunto, un manifiesto de “resistencia” contra estas desventuras sociales. ¿Resistir, entonces, a los gringos? ¿A los chinos? ¿A la Unión Europea? ¿Al diablo? ¿A “la tiranía de los hermanos Arias”? ¿A Jorge Alarcón? ¡Qué linda es Tiquicia!

La huelga general, en el ICE, se redujo a una marcha de unas 500 personas, en que acordaron, henchidos de emoción, otra huelga general, y los líderes exhibieron su refinada retórica: “Vamos a poner la vida, si hay que ponerla”. ¿Dónde? “Esta es la última vez que venimos de manera patriótica, vamos a incendiar esta sociedad”. Alerta, Cuerpo de Bomberos. “Se debe hacer una lista de maricones y pendejos”. Si solamente participaron 500 de 20.000 convocados a la huelga, 19.500 ¿son pendejos y maricones? “Ha llegado la hora de cambiar el pico y la pala por las armas”. Habida cuenta de la diferencia de precios, con los picos y las palas no se compra hoy ni una pistola de agua. Al final, un transeúnte gritó, al paso de los 500 soldados: “¡Jalen, vagos!”… Pagados por los contribuyentes. Y un grupo de transeúntes aplaudió.

En fin, la patria está salva…

Julio Rodríguez