lunes, 14 de septiembre de 2015
Tema Polémico: ¿Frente Amplio?
sábado, 16 de febrero de 2008
Descomunal engaño sindical

El sindicalismo del ICE ha disparado su ultimo cartucho en contra de la aprobación legislativa del proyecto de Ley General de Telecomunicaciones, con la publicación de un anuncio en el que se pronostica el alza de tarifas en telefonía fija convencional como consecuencia irremediable de la entrada en vigencia de esa ley. La tesis que sustentan es una total falacia, cuyo único objetivo es confundir y engañar a los lectores.
Sostienen que la tarifa básica en telefonía fija residencial, hoy en ¢1.850 ($3,70) al mes, con derecho a 160 minutos de uso, sufrirá un aumento de ¢3.300 a consecuencia de la obligatoriedad de eliminar los subsidios que manda la nueva ley. Los sindicalistas consideran como subsidio los ingresos extras que el ICE percibe por los minutos de servicio en excedente respecto a los 160 minutos incluidos en la tarifa básica. Según estadísticas publicadas por la Aresep, las líneas comerciales representan el 20% del total y las residenciales, el 80%; y el cargo promedio mensual por línea telefónica es de unos ¢5.175 ($ 10,35). El cargo promedio por línea resulta de dividir el ingreso total por la facturación de los servicios en telefonía fija convencional, estimado en $11,4 millones mensuales, entre el número total de líneas facturadas, que rondan 1,1 millones. Los sindicalistas consideran dolosamente al cargo promedio por línea, como el costo de operación mínimo para cada línea.
Si no paga, no disfruta. Del estudio de las tarifas de telefonía fija aprobadas por la Aresep se deduce que no existe ningún subsidio entre usuarios para el servicio de telefonía fija convencional, pues todos pagamos la misma tarifa básica residencial de ¢11,56 minuto por los primeros 160 minutos (¢13,44 minuto las líneas comerciales) y de ¢ 4,10 el minuto a tarifa plena u horario diurno, y de ¢2 el minuto en horas nocturnas y fin de semana. Y el que no paga lo consumido, sin contemplación ni solidaridad que valga, simplemente no disfruta del servicio por desconexión automática a partir del segundo día de mora.
La tarifa básica que todos pagamos por el servicio garantiza al ICE suficientes ingresos para cubrir el costo mínimo de operación de toda la plataforma de telefonía fija, aun cuando el consumo de todos sus abonados fuese nulo. Hasta en esa extrema situación, equivalente a un boicot nacional del servicio, el ICE percibiría la suma de ¢1.850 x 880.000 + ¢2.150 x 220.000)/500 > $ 4,2 millones por mes, $ 50,4 millones por año, monto suficiente para pagar la planilla de 4.200 empleados con salarios promedio de $1.000 cada uno. Los ingresos totales por telefonía fija hoy ya superan los $150 millones por año y seguirán creciendo proporcional- mente con el mayor ingreso per cápita y con el crecimiento de la economía.
Incomprensible aberración. No obstante, todavía se mantiene una aberración tarifaria incomprensible que perjudica seriamente el ingreso del ICE, y por lo tanto podría incidir en el futuro en un deterioro en la calidad del servicio. La tarifa básica cobra los primeros 160 minutos a razón de ¢11,56 el minuto, mientras que el excedente a solo ¢4 y ¢2. En todas partes del mundo, el excedente se cobra igual o superior o ligeramente inferior, pero no tan barato.
Es muy probable que ante un aumento de costos y salarios, el ICE se vea obligado a solicitar un incremento en la tarifa del consumo en exceso: de ¢4 a algo superior, pero ello no implicará una modificación a la tarifa básica como insisten engañosamente los sindicalistas. No hay manera alguna de que las tarifas básicas residenciales o comerciales tengan que ser aumentadas por la eliminación de los famosos “supuestos subsidios” o por efectos de la competencia; primero, porque nadie subsidia a nadie según las tarifas vigentes en telefonía fija y, segundo, porque toda la telefonía fija convencional seguirá siendo una concesión en monopolio para el ICE, con todo y TLC, apertura y Ley de Telecomunicaciones.
Ricardo Trujillo
lunes, 17 de diciembre de 2007
¡Ya era hora!

En ASOJOD queremos felicitar a los jerarcas del ICE por al fin poner orden en la institución acusando penalmente ante la Fiscalía de Pavas a Fabio Chaves, Francisco Aguilar y Jorge Vega por obstruir el paso en la entrada principal del edificio de la institución en Sabana Norte, San José. El incidente ocurrió el 26 de noviembre.
Este tipo de actitutes son total y absolutamente contrarias a cualquier principio de servicio público ya es hora que alguien le enseñe a esos señores que el ICE no es propiedad de ellos ni tampoco las calles de este país.
martes, 27 de noviembre de 2007
¡Sinvergüenzas!

Definitivamente el cinismo, la chabacanería y la vagancia no tiene límites en nuestro país sobre todo cuando los sindicatos del ICE están involucrados. Este lunes 26 hicieron su famosa huelga de revoltosos. Las actitudes como siempre son total y absolutamente reprochables. Primero que todo estos "trabajadores" encabezados por Fabio Chaves y Jorge Arguedas trataron de impedir la apertura de la sucursal del ICE de la Sabana, así como la entrada de los usuarios, lo cual es totalmente contrario al principio de continuidad que rige en materia de administración pública. Entre las consignas trasnochadas que se escucharon estaban las siguientes frases: ¡Vamos a poner la vida, si hay que ponerla!”, “¡vamos a ver quiénes son los que tienen que salir del país!”, “¡esta es la última vez que venimos de manera patriótica, vamos a incendiar esta sociedad!”.
En ASOJOD ya estamos cansados de estos grupúsculos sindicales que sólo pérdidas y atrasos económicos le dejan a nuestro país, también los costarricenses pueden estar seguros de que estos inconvenientes desaparecerán con la entrada en vigencia del TLC, el cual obligará a las autoridades del ICE prescindir de este tipo de "elementos" y dedicarse de lleno al ofrecimiento de un servicio competitivo y eficiente en donde el consumidor se convierta en el eje de la política de empresa.
domingo, 19 de agosto de 2007
Crónica de una muerte anunciada

Se veía venir, el tono de las discusiones eran la víspera que nos permitiría saber como iba a terminar el día. Los primeros actos de violencia desmedida a causa del TLC ya llegaron. La víctima fue el señor Mario Coto quien se encontraba en el bar Las Palmeras, sitio que también era visitado en ese momento por Albino Vargas, Favio Chaves y otros sindicalistas. El señor Coto alega que el sindicalista Chaves lo agarró a patadas y le pegó en la cara, también relata de que Vargas no participó en la pelea.
Definitivamente este es un triste episodio más para nuestro país, afortunadamente la denuncia ya está impuesta y sólo queda esperar que se den las medidas que correspondan penalmente.
