
Las últimas elecciones en Venezuela deben servirnos como una lección para todos los costarricenses. La historia reciente de dicho país muestra cómo un gobierno absolutamente inoperante puede conservar su poder gracias a la incapacidad de la oposición para articular un proyecto alternativo y coherente al que se encuentra en el poder.
Esto es un relevante en un contexto como el costarricense, con un gobierno incapaz e inoperante a todas luces, que divaga sin rumbo claro. Pero la pregunta es ¿cuál o cuáles partidos políticos pueden acabar con la hegemonía del PLN, que día con día va copando más sectores de poder, no gracias a su capacidad sino a partir de la incompetencia misma de la oposición?
Precisamente los partidos de oposición deben encontrar la fórmula para desbancar al PLN y con ello evitar un tercer gobierno consecutivo de dicho partido. El gran obstáculo para ello es que los partidos de oposición más importantes parecieran estar muertos políticamente. Veamos: en lo que se refiere al Movimiento Libertario, habría que ser un iluso para pensar que este es una opción viable. El caudillismo de Otto Guevara ha acabado con la posibilidad de la renovación y formación de nuevos líderes, impidiendo el nacimiento de un verdadero partido y condenando a esa agrupación a un mero conglomerado de seguidores del "líder mesiánico". Además su desliz de aliarse al PLN después de haber afirmado que este era el partido más corrupto de la historia, resultó una verdadera novatada en lo que se refiere a la estrategia política.
El caso del PAC no resulta muy distinto. Dicho partido también ha sido secuestrado por un megalómano y su discurso ético pueril no pareciera ser una propuesta suficiente para seducir a los electores. No vale la pena ni siquiera comentar el fiasco acontecido con el TLC, en donde los flamantes diputados de ese partido intentaron obstruir el mandato ciudadano en las urnas. Po r último, el caso del PUSC resulta simplemente vergonzoso y no pareciera posible que dicho partido se logré recuperar de los sonados casos de corrupción.
Con este panorama pareciera que surge una pregunta necesaria: ¿será necesaria la creación de un nuevo partido político para arrebatarle el poder al PLN?
Esto es un relevante en un contexto como el costarricense, con un gobierno incapaz e inoperante a todas luces, que divaga sin rumbo claro. Pero la pregunta es ¿cuál o cuáles partidos políticos pueden acabar con la hegemonía del PLN, que día con día va copando más sectores de poder, no gracias a su capacidad sino a partir de la incompetencia misma de la oposición?
Precisamente los partidos de oposición deben encontrar la fórmula para desbancar al PLN y con ello evitar un tercer gobierno consecutivo de dicho partido. El gran obstáculo para ello es que los partidos de oposición más importantes parecieran estar muertos políticamente. Veamos: en lo que se refiere al Movimiento Libertario, habría que ser un iluso para pensar que este es una opción viable. El caudillismo de Otto Guevara ha acabado con la posibilidad de la renovación y formación de nuevos líderes, impidiendo el nacimiento de un verdadero partido y condenando a esa agrupación a un mero conglomerado de seguidores del "líder mesiánico". Además su desliz de aliarse al PLN después de haber afirmado que este era el partido más corrupto de la historia, resultó una verdadera novatada en lo que se refiere a la estrategia política.
El caso del PAC no resulta muy distinto. Dicho partido también ha sido secuestrado por un megalómano y su discurso ético pueril no pareciera ser una propuesta suficiente para seducir a los electores. No vale la pena ni siquiera comentar el fiasco acontecido con el TLC, en donde los flamantes diputados de ese partido intentaron obstruir el mandato ciudadano en las urnas. Po r último, el caso del PUSC resulta simplemente vergonzoso y no pareciera posible que dicho partido se logré recuperar de los sonados casos de corrupción.
Con este panorama pareciera que surge una pregunta necesaria: ¿será necesaria la creación de un nuevo partido político para arrebatarle el poder al PLN?