El Sr. Eugenio Trejos debe estar en medio de una aguda crisis existencial. En ese estado, elegir entre la vocación académica, la política y la religiosa debe ser difícil.
El Sr. Trejos no ve “incompatibilidad” entre asumir la rectoría del ITCR y el liderazgo del partido Frente Amplio. Es decir: o bien no entiende la naturaleza de estas dos ocupaciones, o bien las desprecia a ambas por igual. Si la política es el arte de poner los medios útiles al servicio de un fin –la conquista del poder—, el horizonte de la vocación académica es la búsqueda, no de lo útil, sino de lo verdadero. La vocación del académico exige que se acepten “hechos incómodos”, aun cuando están en conflicto con convicciones políticas, o religiosas. Por eso, cuando un político dirige una casa de estudios, la calidad académica peligra, al ser fácilmente secuestrada por la causa de su director. Pero, la indecisión del Sr. Trejos no se basa en la Razón, como lo exigen también la academia y la política, sino en el llamado místico de su Dios. Estamos, pues, ante los peligrosos titubeos de un iluminado...
Un miembro del Partido Alianza Patriótica definía su agrupación como sigue: “No somos el partido de los del NO, también somos el partido del ‘NI’”. El Sr. Trejos no es ni académico, ni político; también debería ser su candidato.
Laurencia Sáenz
El Sr. Trejos no ve “incompatibilidad” entre asumir la rectoría del ITCR y el liderazgo del partido Frente Amplio. Es decir: o bien no entiende la naturaleza de estas dos ocupaciones, o bien las desprecia a ambas por igual. Si la política es el arte de poner los medios útiles al servicio de un fin –la conquista del poder—, el horizonte de la vocación académica es la búsqueda, no de lo útil, sino de lo verdadero. La vocación del académico exige que se acepten “hechos incómodos”, aun cuando están en conflicto con convicciones políticas, o religiosas. Por eso, cuando un político dirige una casa de estudios, la calidad académica peligra, al ser fácilmente secuestrada por la causa de su director. Pero, la indecisión del Sr. Trejos no se basa en la Razón, como lo exigen también la academia y la política, sino en el llamado místico de su Dios. Estamos, pues, ante los peligrosos titubeos de un iluminado...
Un miembro del Partido Alianza Patriótica definía su agrupación como sigue: “No somos el partido de los del NO, también somos el partido del ‘NI’”. El Sr. Trejos no es ni académico, ni político; también debería ser su candidato.
Laurencia Sáenz




