
Jano era un Dios de la mitología Romana que se caracterizaba por tener dos caras. Pero parece que los eventos de las últimas semanas en nuestro país nos han mostrado que no sólo personajes mitológicos son capaces de poseer dicha cualidad, sino que nuestra pintoresca fauna política también puede ostentar dos caras. Por supuesto, como todos se imaginarán, nos referimos a las últimas noticias que han mostrado que altas figuras políticas del Gobierno prefieren no pagar sus impuestos, incluyendo a los titulares de Hacienda y Tributación Directa, todo ello al amparo y patrocinio de la Presidente de la República, cuya única firmeza y honestidad ha sido demostrada con su obcecada insistencia en meternos la mano en el bolsillo con su nefasto PACquetazo de impuestos.
Debemos admitir que dichos acontecimientos nos han llenado de júbilo. ¿Por qué? Ya estábamos cansados del juego maniqueo y simplista de la Administración. Todo un discurso legitimador del paquete de impuestos tendiente a satanizar como malos y perversos a aquellos que no encontramos propósito o beneficio alguno en seguir llenando de dinero al Estado para que sea administrado por gente que carece de uno de los más elementales valores: la coherencia. Ejemplo de esta táctica falaz es el mismo nombre del Proyecto: “Solidaridad Tributaria”. Para nuestros gobernantes, es injustificable que exista gente capaz de oponerse a algo tan puro y hermoso como la solidaridad.
Pero nosotros, en ASOJOD, pensamos muy diferente. Para el museo de la hipocresía quedarán las trilladas frases de ciertos personajes políticos que no han hecho más que moralizarnos para que paguemos más impuestos, que no han hecho más que advertirnos que para ser un país desarrollado debemos pagar como ricos. Hoy –gracias a La Nación– sabemos que ni ellos mismos creen ni practican sus disparates. Ni siquiera pueden hacer el pequeño esfuerzo de sostener su farsa cumpliendo con lo que predican.
Por eso, es que estos eventos han desnudado la vulgaridad de nuestros gobernantes, especialmente de aquellos que se dicen portadores del estandarte de la ética y la moral: el PAC. Denunciando la mentira, el engaño y la corrupción, este partido logró posicionarse en la arena política de Costa Rica. Pero su empeño a seguir apoyando a una banda de pillos institucionales como el PLN, solo muestra la verdad: son tan vulgares como aquellos de los que se separaron. Dime con quién andas y te diré quién eres, es una frase que aplica muy bien en estos momentos.
Pensamiento, palabra y acción, todos ellas juntas y en sintonía, esa es la única forma posible de vivir éticamente, cosa que no pareciera ser preocupación de muchos.