jueves, 10 de febrero de 2011

Jumanji empresarial: más impuestos no significa mayor recaudación


En los últimos cinco años, el Gobierno costarricense se ha empeñado en gastar más de lo que recibe dejando como resultado uno de los déficit fiscales más altos de la región. La pregunta obvia que procede ante semejante situación es de qué manera se podrá disminuir o eliminar este déficit. Como siempre, la primera solución que se le ocurre siempre a los políticos para resolver esto es aumentando los impuestos. Pues parece obvio, si la gran mayoría de los ingresos del Estado provienen del cobro de impuestos entonces, para obtener mayores ingresos, lo que procede sería cobrar más impuestos. Por supuesto, los políticos locales no se caracterizan por su creatividad, sensatez, sentido común, dominio de los aspectos básicos de la economía, inteligencia, prudencia y mesura.

Para ellos, es tan lógico proponer un aumento de los impuestos, a pesar de nunca haberse preguntado si será cierto que los ingresos del Estado aumentarán conforme incrementen los impuestos. En ASOJOD nos proponemos demostrar que los políticos criollos están totalmente equivocados.

En primer lugar, es necesario recordar qué es un impuesto. Según la Real Academia Española, un impuesto es “un tributo que se exige en función de la capacidad económica de los obligados a su pago”. Vale la pena resaltar las palabras “exige” y “obligados” en esta definición para entender la verdadera naturaleza de los impuestos. El impuesto no es más que una obligación. Los ciudadanos generan riqueza y parte es arrebatada por el Estado para financiar proyectos que no necesariamente coinciden con los intereses de esa persona. Dado esto, es natural que las personas no solo no les guste pagar los impuestos sino que constantemente busquen maneras para evadir esta obligación. Es por esto que un aumento en las tasas de los impuestos o nuevos impuestos no necesariamente dan como resultado una mayor recaudación fiscal.

De hecho, en los últimos 60 años se han aprobado 10 paquetes de impuestos en nuestro país y los aumentos en la carga tributaria no coinciden con los mismos. Lo que sí es muy probable es que los aumentos de impuestos solo hayan logrado que la evasión fiscal sea cada vez mayor. Y con un sistema tributario tan complicado como el nuestro, la evasión fiscal tanto legal como ilegal es cada vez más sencilla. No en vano la misma Contraloría estima que ese fenómeno alcanza la magnitud del 70% en nuestro país.

Es más, siempre los más afectados con el aumento de los impuestos son las clases más pobres puesto que son las que tienen menos posibilidades para evadir impuestos. Por el contrario, como brillantemente ha expuesto el economista español Juan Ramón Rallo y como lo hemos expuesto reiteradamente en ASOJOD, ante aumentos en los impuestos, los ricos tienen más recursos e incentivos para evadir. Esto ha quedado más que evidenciado con los resultados del nuevo impuesto solidario para las casas de lujo. El Ministerio de Hacienda tan solo recuperó una cuarta parte de lo estimado en su primer año de implementación.

El aumento de los impuestos no solo no cumple adecuadamente su objetivo primordial, sino que pone en riesgo el crecimiento de la economía. A nadie le interesa invertir en una economía donde una parte importante de las ganancias serán arrebatadas por el Estado. Los famosos paquetes fiscales aumentan el riesgo de que los capitales privados tanto nacionales como extranjeros sean colocados en otras partes disminuyendo de esta manera el nivel de competitividad del país y la generación de mayor riqueza.

En ASOJOD creemos que un aumento de los impuestos no es la solución para disminuir el déficit fiscal. Es más, considerando las experiencias pasadas que se han obtenido con el aumento de los impuestos, existe la posibilidad de que con este nuevo paquete de impuestos presentado por doña Laura Chinchilla, el déficit no disminuya del todo. Es necesario que el Gobierno administre los ingresos que tiene actualmente en forma mucho más eficiente. Es más, una disminución en impuestos clave como renta, por ejemplo, y un sistema de recaudación más sencillo podría dar mejores resultados en la labor de recaudación. Al disminuir los impuestos aumenta la inversión y, por lo tanto, la recaudación podría ser mayor.

Sin embargo, como lo hemos dicho ya, los políticos costarricenses no se caracterizan por su inteligencia, sensatez, sentido común y creatividad.

2 comentarios:

wil dijo...

Excelente y bien fundamentado, tan sencillo es el probñema fiscal como el hecho de que se reduzca el gasto público, la corrupción y el robo descarado que hemos admitido como parte de nuestras vidas. Subir los impuestos es una medida medieval desde todo punto de vista.

La ASOJOD dijo...

Will

Muchas gracias por su participación. De verdad que este es un tema que se cae por sí solo: el Gobierno, mediante gasto y endeudamiento irresponsable, nos ha metido en un zapato que pretende resolverlo metiéndonos en otro: con más impuestos.

Para colmo de males, más impuestos con un Estado tan inútil es como llenar de agua un barril con huecos.

Alejandro