jueves, 30 de agosto de 2007

¡Los TLCs siguen dando frutos!


Después de vencer los requisitos sanitarios el colifror y brócoli tico han logrado entrar al mercado de Trinidad y Tobago. Costa Rica tiene también gestiones avanzadas para cumplir los requisitos sanitarios con Jamaica, Barbados, Guyana y Surinam, y vender brócoli, coliflor y otros productos fresco.

En ASOJDO esperamos que dichos requisitos se puedan vencer para que nuestros agricultores puedan disfrutar lo antes posible de las ventajas que trae la globalización y la apertura comercial. Definitivamente nuestro país debe de entrar en un serio proceso de reconversión ecónomica en donde dejemos de producir aquello que podemos comprar en otros países de forma más barata y dedicarnos a encontrar este tipo de nichos, para que así tanto productores como consumidores podamos disfrutar plenamente de la riqueza creada por el comercio internacional.

Mano (mazo) fuerte de Johnny Araya


Tengan cuidado. Cierren bien sus puertas. Johnny Araya podría pronto tratar de entrar a sus casas y negocios a punta de mazazos para librarlos del vicio del juego. Escondan los "Monopolys" niños, que Tio Johnny puede venir hoy. Dios guarde los niños usen juegos de azar que premien con dinero. Eso sí, pueden jugarlos y ganar dinero si el juego desarrolla algún tipo de habilidad.

Claro, si el bien público está siendo protegido por las buenas acciones de los funcionarios públicos que ayudarán a que los niños no adquieran el hábito de jugar dinero al azar - y detener el gran mal que aqueja a la sociedad infantil: la ludopatía.

Como dice John Stossel en su programa de 20/20: Gimme a Break. Nuestra Constitución Política muy bien señala que las acciones privadas que no dañen la moral o el orden público, o que no perjudiquen a terceros, están fuera de la acción de la ley.

No necesitamos una policía municipal que nos venga a imponer si puedo o no participar en juegos que sean de azar o habilidad (mi moralidad) para ganar o perder mi dinero (propiedad privada). No daño la moral de otros, ni afecto el orden público, ni perjudico a terceros. Sin lugar a dudas, esta intervención estatal es totalmente injustificada e innecesaria. Con el cuentico de la ludopatía, pronto prohiben el uso de juegos de nintendo y demás...

Cuidado, repito cuidado!!!

Por Alejandro Beeche

¡Que sigan las inversiones!


¨La empresa Plantación Properties invertirá $250 millones en un complejo turístico en playa Guacamaya, en el distrito de Sardinal de Carrillo, Guanacaste.

Tina Carman directora del proyecto dijo que la inversión total en el proyecto podría alcanzar los $900 millones durante un período de al menos 10 años.¨

En ASOJOD no nos cansaremos de celebrar este tipo de iniciativas que aumentan la inversión en nuestro país la cual es tan necesaria para producir nuevos empleos con los cuales las personas puedan accesar a una mejor calidad de vida. Esperamos que nuestro país siga avanzando por el camino de la modernización y no nos quedemos como algunos pretenden en la idílica Costa Rica campesina.

TLC y Competitividad


Es importante destacar que el próximo referéndum sobre el TLC con Estados Unidos es más que la firma de un Tratado de Libre Comercio, es escoger la inserción inteligente en el mundo o el aislamiento; una mayor competitividad y exportaciones o retroceder a la dependencia del café y el banano de la década de 1980; mayor empleo y diversificación de mercados y productos o el producir para un mercado limitado; mejorar nuestro desarrollo y fomentar la competencia o mantener los monopolios estatales y ciertos privilegios; el respeto del orden constitucional o el irrespeto y la democracia en las calles; una mayor inversión extranjera o el vivir del escaso ahorro interno; el populismo o el desarrollo ordenado y solidario; el crecimiento en el libre comercio y el mercado o la intervención estatal en el sector productivo.

En Europa, desde 1950, Robert Shuman lanzó la idea de la creación de la Comunidad Europea (UE), y hoy más de 27 países con distintas religiones, razas, culturas, idiomas y desarrollo constituyen un bloque económico y solidario donde el libre comercio de bienes y servicios, con reglas claras y transparentes, fue la clave del éxito. La Unión Europea también avanzó en el campo ambiental, social y económico. Ningún país de la UE habla de haber perdido la soberanía o de que su agricultura se arruinó. Todo lo contrario: las pymes se fortalecieron y florecieron. El apoyo de los gobiernos fue clave. Muchas multinacionales se desarrollaron también. Pero la investigación, el desarrollo de nuevos productos y la innovación dio a las pymes grandes oportunidades.

El libre comercio mejoró la vida de todos los europeos. La ventaja comparativa hizo el milagro de que un país como Irlanda, del mismo tamaño de Costa Rica, lograra crecer en solo 20 años para tener un índice de desarrollo económico y social 10 veces más alto que Costa Rica.

Clave del éxito. Esta claro que solo con un marco seguro y el libre comercio, como el logrado por los europeos, podremos obtener menores costos, mejorar la tecnología, más especialización y mayor competitividad. Hoy, el mundo se moviliza con los acuerdos multilaterales de comercio como la clave del éxito. Costa Rica, gracias a la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) y a su espíritu luchador, hoy exporta más de $8.000 millones al año y es el principal productor de fruta fresca de Latinoamérica. Esta meta de desarrollo no la hubiera logrado sin esta iniciativa unilateral de EE. UU.

Hoy, más que nunca, requerimos producir con mayor calidad y aprovecharnos de macromercados como la UE y EE. UU. La globalización y el TLC son una oportunidad para las 2.000 pymes exportadoras, que deben ser fortalecidas y apoyadas, en este esfuerzo competitivo, con capital de riesgo, avales, crédito oportuno y competitivo, capacitación, asistencia técnica, mejoramiento de calidad, estudios de mercado, etc.

La globalización nos exige mayor educación y especialización, pero, ante todo, ahorro, inversión, solidaridad y competitividad. El Estado también requiere recursos frescos para desarrollar mayor infraestructura y apoyo a los sectores más vulnerables. Mayor agilidad, mayor competitividad, mayor ahorro, mayor estabilidad económica, mayor seguridad y, sobre todo, mayor solidaridad son la base para lograr un desarrollo sostenible.

Objetivos de un TLC. Todos los tratados tienen el mismo formato, que permite regular la propiedad intelectual, ambiental, laboral, transparencia, solución de controversias, contratación pública, inversión, telecomunicaciones, comercio electrónico, servicios financieros y otros. Su objetivo es poner reglas claras y transparentes para el comercio de bienes y servicios financieros y otros. En el TLC con EE. UU., lo que Costa Rica busca es aumentar las oportunidades, eliminar barreras y, sobre todo, lograr consolidar nuestras exportaciones de chayotes, melones, yuca, concentrado de frutas, piña, flores, mangos, vegetales y cientos de productos industriales. El TLC es la apertura al 99,5% de los productos que Costa Rica exporta. El 80% de nuestra producción agrícola está ligada a la exportación. Exportamos 4 veces más productos agrícolas que lo que importamos de EE. UU. El TLC no tiene nada que ver con el comercio de armas, la educación, recursos hídricos, privatización de instituciones públicas, importación de medicinas, políticas laborales y ambientales; y este hecho quedó ratificado por la sentencia de la Sala Constitucional.

Por último, lo que debemos ver en el TLC es la oportunidad de acceder al mercado más grande del mundo. El TLC nos obliga a ser más competitivos en telecomunicaciones y seguros, por lo que debemos fortalecer el ICE y el INS, al igual que lo hicimos con la banca estatal. El TLC también nos obliga a revisar la legislación en marcas, procedimientos de observancia, controles anticorrupción, convenio con UPOV y Tratado de Budapest. Pero, ante todo, el TLC nos permite consolidar nuestro mercado en EE. UU.

No al engaño. Lo que debemos tener claro es que este referéndum es algo más que un TLC. No nos llamemos a engaño. Con o sin TLC, debemos fortalecer nuestras instituciones educativas, la CCSS y, además, dar apoyo social a quienes menos tienen. El TLC es solo una ruta de desarrollo. De todos depende si la aprovechamos o nos bloqueamos. Colombia, Perú y Panamá están haciendo fila. Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y República Dominicana ya se nos adelantaron.

El TLC es solo un instrumento de política comercial y no es la salida asegurada al desarrollo. Seamos competitivos y luchemos por mejorar. No nos conformemos ni echemos para atrás. Crezcamos y demos lo mejor para lograr una Costa Rica más próspera, justa y humana. Demostremos nuestra madurez democrática y dejemos atrás los discursos populistas.

Por Jorge Woodbridge
Tomado de la Nación

¡No más!


Desgraciadamente sigue la fiesta que ciertas personas se han querido montar respecto al TLC. Ahora resulta que el exçministro de agricultura Rodolgfo Coto fue golpeado en el Club Unión con una botella en la cabeza, por parte del señor Álvaro Madrigal. El golpe se debió a una discusión en torno al TLC.

En ASOJOD esperamos que las instancias judiciales pongan fin a estos actos vandálicos antes de que los mismos se salgan de control. Desafortunadamente parece que muchas personas en contra del tratado han hecho suyas las palabras que pronunciara el ¨rector de la patria¨ Eugenio Trejos: ël tratado se aprobará sobre mi cadaver

Compromiso con la Caja


¨La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) realizará inversiones durante los próximos 13 años con los ¢185.000 millones que le girará el Gobierno en ese mismo período.

El pago reconoce una deuda de que tenía el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf) con la Caja por la atención de los indigentes, cercana a los ¢130.000 millones, más una obligación de casi ¢48.000 millones del Gobierno por cuotas patronales, entre los principales rubros.¨

Definitivamente una vez más la realidad golpea a los grupos del NO, ya que no son los empresarios ni el capital privado ni el TLC los que van a venir a destruir a la Caja, sino que el mismo gobierno ya lo estaba haciendo con sus millonarias deudas. Afortunadamente el gobierno que ha sido calificado por estos sectores como el ¨gobierno de los ricos¨da constantemente pruebas de todo lo contrario, no sólo ha hecho lo responsable como pagar dicha deuda sino que también ha realizado programas para las personas más necesitadas, como lo son el programa avancemos y ha triplicado las pensiones del régimen no contributivo.

En ASOJOD celebramos la responsabilidad con la que el gobierno ha asumido dicho tema definitivamente son con este tipo de acciones con las que el sistema de seguridad social se fortalece y no marchando en contra del TLC y atentando contra la estabilidad institucional.

Comparaciones sin sentido


Resulta injusta la comparación que hacen algunos detractores del TLC entre los filibusteros y los que estamos a favor del Tratado.

Es un punto de vista poético, retórico, escogido para beneficiarse de él obviando detalles importantes, pero, en lo histórico, no es correcto ni exacto; parece, más bien, una irresponsable simplificación de los hechos, lo cual es injusto con la historia, que es mucho más compleja.

El historiador Lowell Gudmunson nos da una nueva y refrescante perspectiva de la historia en un artículo publicado en la revistaProa (3/6/07). Bien hace al decir que “no es sensato formular estrictos paralelismos entre hechos políticos de épocas distintas”.

Corresponde a los historiadores contar hechos que ocurrieron, tratar de dar explicaciones sobre los eventos de cierta época, pero nunca ser jueces ni emitir sentencias de lo que acontece.

Origen filibustero. Es un error pronunciar la fórmula, según la cual William Walker > TLC > USA. Aunque no está en los archivos oficiales de la época, se sabe que el Gobierno norteamericano de turno perseguía filibusteros, pero que no siempre se ha pintado a este grupo como grandes villanos. Ejemplo de ello es el simple hecho –aunque les duela a algunos– de que la bandera de Cuba tiene origen filibustero. Partiendo de esto, es insensato por parte de los opositores del TLC usar selectivamente ciertos supuestos para crear argumentos a su favor.

Juan Rafael Mora Porras, con sus dotes de mando y fuerza, es parte de los héroes consagrados por la Campaña Nacional de 1856. Es su participación en esta guerra lo que le ganó el denominarlo héroe de la patria. Además, logró estabilizar la economía nacional de entonces y, como cita Gudmundson en el mencionado artículo, los detractores del Tratado “no parecen reconocer que la presidencia de Juan Rafael Mora, su héroe, se identificó intensamente con la política económica liberal, el equivalente de un TLC”, hecho que demuestra que los grandes temas se repiten a lo largo del tiempo.

Odio de los detractores. La caída de Mora tuvo que ver con el odio de sus detractores por acciones de su Gobierno, como la creación de un banco nacional o la privatización de tierras comunes para que hubiera más varones beneficiados con tierras públicas. La muerte de Juanito Mora se presenta ahora como sacrificio o injusticia.

¿Quién es, entonces, el malo de la historia? No todo es bueno o malo, sino que existen matices en los que hay que tomar en cuenta el aspecto humano, social y político de las cosas. Debemos tener cuidado con caer en un nacionalismo historiográfico; nos corresponde, más bien, adaptarnos a las posibilidades que nos presenta cada era.

Por Rigoberto González
Tomado de la Nación

miércoles, 29 de agosto de 2007

Universidad y mordaza


En La Nación del 18 de agosto, la señora Monserrat Sagot , directora del Consejo Universitario de la UCR, en lugar de debatir sobre el fondo del artículo que la suscrita publicara contra de los pronunciamientos de esa universidad respecto a la autonomía universitaria y el TLC, me desprestigia en lo personal con una serie de falsedades que me obliga a aclarar, pues tergiversan el contenido de mi opinión.

En ningún momento insulté a la Rectora o al Consejo Universitario y muchísimo menos a los estudiantes, como maliciosamente señala la señora Sagot. Lamento que en su intolerancia percibiera como insulto lo que en realidad fue una crítica con claras pretensiones de sostener un debate valiente, abierto y respetuoso. Las palabras de la representante del Consejo Universitario reivindican la violencia y evidencian que la Universidad ya olvidó debatir con argumentos. Pero el insulto sólo deshonra a quien lo infiere.

Persecución laboral. Para desacreditarme, dice la señora Sagot que yo no soy docente de la UCR y que mi vinculación a esa Universidad se limita a un nombramiento de dos meses. Lamento que en su persecución laboral no investigara mejor, pues habría advertido que mis libros llevan sello editorial de la UCR y que, siendo una de las académicas más jóvenes de la institución, por dos años consecutivos he recibido distinción pública de la Escuela de Administración de Negocios, que me califica como una de las mejores docentes de esa Facultad. En los últimos cinco años ocupé el puesto de Encargada de Cátedra del curso Instrumentos de Comercio Internacional, y de profesora del curso Economía Gerencial y Negociaciones Internacionales, en la misma escuela. Además, imparto cursos en la Maestría en Administración Pública, con énfasis en administración aduanera y comercio internacional, en la Maestría en Auditoría de Tecnologías de la Información y en la Maestría en Negocios Internacionales de la Universidad de Costa Rica, algunos de los cuales los he impartido gratuitamente.

Como muchos docentes de la UCR, no estoy nombrada a tiempo completo ni en propiedad y mis nombramientos han sido temporales pero continuos, por lo que no tengo derecho a elegir a los miembros del Consejo Universitario, pero sí a opinar sobre las acciones de la Universidad de la que me gradué y en donde –muy a su pesar– soy docente regular.

Fuentes falsas. Tampoco me motiva –como afirma– un interés particular con alguna empresa y lamento poner en evidencia su desinformación, pues soy solo una funcionaria pública que sabe de negocios. Puede que sus fuentes sean falsas o desactualizadas, y en todo caso absolutamente antojadizas. No obstante, me queda claro que para usted es reprochable que una docente sea también empresaria, principios que definitivamente yo nunca inculcaré a mis estudiantes.

Aclarado lo anterior, me surge de sus palabras una duda: ¿Acaso solo los funcionarios de la UCR podemos hablar de la Universidad? ¿Qué impide a cualquier costarricense comentar y hasta disentir de los acuerdos del Consejo que usted dirige? Quiero pensar que seguimos viviendo en una democracia donde la libertad de expresión nos cobija a todos. Es cierto que no existe una directriz universitaria expresa que coarte esa libertad, pero, leyendo su artículo y en virtud de su investidura, es evidente que la mordaza existe.

Me queda claro, señora Sagot, que en sus palabras peligra que se me siga nombrando como docente, y me queda claro que está prohibido disentir.

Pero soy universitaria y seguiré luchando por el prestigio de la Universidad en la que tanto creo. Para ello, me basta y alientan las palabras de apoyo de mis estudiantes (esos que usted dice que no existen), que son a quienes me debo y por quienes seguiré defendiendo a la institución.

Es una contradicción que cierre su artículo alegando que las universidades son un espacio de construcción crítica y creativa del conocimiento, después de haberse negado al debate mismo y recurrido a la violencia verbal y personalizada. Yo sí quiero una construcción crítica y quiero una universidad tolerante, donde podamos opinar con clase, sin insultos, sin amenazas, sin miedo a que las autoridades universitarias nos desacrediten por pensar. Bien lo decía Gandhi: “La violencia es el miedo a los ideales de los demás”.


Alejandra Castro B., tomado del periódico La Nación

lunes, 27 de agosto de 2007

La realidad de la ICC


Los beneficios que quitan los aranceles o impuestos de entrada a Estados Unidos para productos centroamericanos y del Caribe siguen “en un peligro muy grave” pues se puede pedir su eliminación en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Así lo advirtió el embajador permanente de Costa Rica ante la OMC, Rónald Saborío, quien recordó que un permiso para una tercera prórroga, pedido por Estados Unidos, no se ha votado en esa organización multilateral.

Costa Rica y el resto de países de la región gozaron desde 1984 de un sistema de exoneración de impuestos para exportar gran cantidad de productos a Estados Unidos. Se le denominó Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC) y fue una concesión unilateral estadounidense a la región.

Estos sistemas de beneficios unilaterales se consideran discriminatorios en las reglas de la OMC. Violan el artículo 1 de esa organización , considerado el corazón de todo el sistema multilateral.

Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y otros países desarrollados mantienen concesiones de este tipo, pero deben tramitar en la OMC una exención de ese artículo 1 para mantenerse en regla.

Estados Unidos solicitó una primera exención en 1984, que se autorizó por 10 años. En 1995 pidió otra por 10 años que venció el 31 de diciembre del 2005.

Saborío explicó que la administración estadounidense pidió otra exención, en el 2005, pero por apenas tres años. Ese permiso, que vence en el 2008, no se ha aprobado en la OMC, por lo que la ICC “pasa ahora por problemas muy serios en el sistema multilateral de comercio”.

Cualquiera de los países miembros puede denunciar este caso y pedir que un panel de árbitros especializados dé una resolución.

Esta fragilidad fue advertida por primera vez en agosto del 2006 por la representación permanente de Costa Rica ante la Organización Mundial de Comercio.

Historia completa. Según la representación costarricense en Ginebra, sede de la OMC, la historia acerca del futuro de los beneficios para vender a Estados Unidos se analiza solo en una parte.

Hasta ahora se discute qué puede hacer la administración estadounidense al respecto, pero hay un peso a escala multilateral.

Además, los sistemas preferenciales quedaron debilitados desde que India acusó a la UE de discriminación por su Sistema General de Preferencias (SGP). Este caso, de hace tres años, obligó a la UE a incluir a otros países dentro del sistema para evitar más denuncias.

Aunque nadie ha hecho una relación directa, es posible concluir desde aquel momento que la tendencia estadounidense y europea a firmar tratados de libre comercio (TLC) obedece a tener un instrumento jurídico mucho más seguro.

Según Saborío, los TLC solo deben ser informados a la OMC y no pasan por sistema de aprobación pues contienen compromisos recíprocos y no concesiones en una sola vía como los otros sistemas.

Además, los acuerdos multilaterales son por consenso, así que deben estar de acuerdo los 151 miembros actuales.

Tomado de la Nación

TLC y Medicamentos: Entrevista a Michelle Coffe Martínez*


-¿Se creará un monopolio de los medicamentos con el TLC?

Los opositores que vienen de muchos lados y son parte interesada en muchos casos, argumentan que la protección de la propiedad intelectual crea un monopolio a favor de la industria de medicamentos originales, cuando es virtualmente imposible que se de un monopolio sobre un medicamento nuevo, si usted va a la farmacia en busca de un medicamento para la presión alta, tiene 149 opciones de medicamentos contra la presión alta, la misma cantidad de opciones tiene el médico del seguro o privado para recetar un medicamento contra la presión alta, así que no hay ni va a haber un monopolio. Y esto se aplica para el 98% de las condiciones médicas que trata la CCSS, entonces es absolutamente falso y es sacarla del estadio decir que proteger un nuevo medicamentos significa que la Caja tendrá que comprar solo medicamentos originales y por eso quebrará porque no puede comprar solo originales.

Los medicamentos nuevos son más efectivos para combatir las enfermedades que van cambiando, el hecho de que la patente dé 20 años en los que no habrá un genérico para ese producto, no limita a los pacientes su uso.

Los genéricos son copias de medicamentos originales de la industria nacional o internacional, porque ninguna empresa de genéricos hace investigación farmacéutica para obtener nuevos medicamentos más eficaces. Ellos, literalmente, copian la receta del nuevo medicamento de un fabricante original, esto nos lleva a que la innovación, ese nuevo medicamento más efectivo y adecuado a las mutaciones de los virus, por ejemplo, no existiría si la industria de medicamentos originales no investiga.

La industria farmacéutica si tiene interés en proteger, por un plazo de tiempo, el conocimiento nuevo que ha generado, que ha sido determinado en 5 años, mentira que son 20 años, eso es la patente, la protección de datos de prueba es por 5 años para que en ese tiempo la empresa recupere una parte de la inversión hecha en la investigación, para poder continuar realizando otras investigaciones.

Y es que la inversión para obtener un nuevo producto es alta y por mucho tiempo. Desde que se encuentra la molécula con potencial de ser medicamento, luego siguen pruebas clínicas, en laboratorio, en animales, en humanos, en humanos sanos, en humanos enfermos, pruebas cruzadas, y así se realizan pruebas del año 0 al año 10, aunque se extiende un poco más. Y cada vez es más el tiempo desde que se descubre algo con potencial hasta que se convierte en medicamento. En ese tiempo se producen los datos de prueba que comprueban que el medicamento es seguro y eficaz. Ese proceso es sumamente costoso y tarda una cantidad considerable de años.

-¿Los genéricos no van a poder aparecer inmediatamente después de que sale uno original?

Hoy día una empresa puede tener inmediatamente acceso a la información cuando se inscribe un medicamento nuevo, pero no significa que salen inmediatamente al mercado con el genérico, porque no asumen el riesgo de cambiar la línea de producción, y comprar el principio activo hasta que no estén seguros que el medicamento fue exitoso, por eso esperan varios años, así que las cosas van a seguir igual.

Y la Caja de Seguro hace lo mismo como farmacovigilancia, porque ellos no someten los medicamentos que compran a pruebas de laboratorio y en la población para comprobar que el medicamento tiene el efecto que quiere, sino que espera 4 o 5 años de que el producto ha estado en el mercado privado porque esta es una forma de asegurarse que a nadie le va a salir una cola, que nadie se va a morir por usarla. Es una forma barata de hacer farmacovigilancia, y entonces después de esos 5 años los incorpora. Y lo hace cuando ya pasó casi la protección que se le había dado a la industria farmacéutica.

-¿Qué pasa con los 20 años de patentes si no se aprueba el TLC se eliminan o queda igual?

La legislación que protege la propiedad intelectual es algo que el país ya tiene indistintamente de que pase o no el TLC, creo que se ha generado una confusión intencional en este tema. La ley protege el descubrimiento, la innovación a favor de aquel que lo descubre, eso es algo que no tiene nada que ver con el TLC.

Una patente universalmente se extiende por un plazo de 20 años, pero pasados los 5 años de protección a los datos de prueba, pero eso no significa que otras empresas estudien moléculas de la misma familia de la que se patentó el medicamento y obtengan uno similar, la competencia en esta industria es feroz y el resultado es precisamente que nunca va a haber un monopolio, ni con el TLC, ni sin el TLC.

-Usted considera que el mensaje se ha confundido, ¿a que lo atribuye?

Hay intereses económicos de por medio, la industria de genéricos no quiere reconocer que la industria de investigación farmacéutica tiene el legítimo derecho de proteger su investigación y su descubrimiento, esto no es algo que Costa Rica se esté sacando de la manga, la protección de esta información, de este nuevo medicamento existe en muchos países del mundo. Casos como Colombia que no tiene TLC y los protege ha demostrado que en vez de desaparecer los genéricos más bien se ha aumentado su presencia en el mercado.

-¿La discusión no ha sido entonces por defender la salud de las personas?


No, jamás, aquí lo que pelean los grupos es un espacio de mercado, utilizan información no se si es por desconocimiento o intencional, pero la usan de forma que se manipula las intenciones de las personas y eso no es válido. Se generan más que falsedades se dan falsificaciones, y una falsificación parece verdadera, esa ha sido la dificultad para dar a conocer la realidad de las cosas, porque dicen las mentiras de una forma tan estructurada que parecen ser verdad.

-¿Van a aumentar los precios de los medicamentos?

El factor de protección no es el único que incide en el precio, también están los impuestos que algunos países le ponen a los medicamentos, y entonces la industria local se aprovecha y cobra más caro; también influyen los altísimos costos de distribución, la estructura de salud y la calidad del medicamento.

-¿No todos los medicamentos son de buena calidad?


La industria de innovación cuando entrega los datos de prueba al Ministerio de Salud está probando que sus medicamentos son eficaces, cuando un genérico copia la receta y se referencia contra un original no está probando nada, ellos solo dicen copiamos esta receta y como ellos ya probaron que son eficaces, entonces por añadidura yo también lo soy. El problema es que en Costa Rica no se ejerce farmacovigilancia, la constatación de que el principio activo que utiliza esa farmacéutica es el mismo y va a dar el mismo resultado. No quiero decir que los genéricos no gozan de claridad, lo que trato de decir es que no comprueban su calidad, y ha habido muchísimas instancias de rechazos por fallas terapéuticas de medicamentos genéricos que no han comprobado su calidad. No tratamos de sacar a los genéricos del mercado, pero queremos mostrar que la industria de innovación hace un esfuerzo real de comprobar calidad y la industria de genéricos no lo hace.

-¿Cómo obtienen los permisos entonces?


Técnicamente, por vía reglamentaria la industria farmacéutica de genéricos si no presenta sus propios datos de prueba debe, al momento de inscribir su medicamento probar la bioequivalencia con el medicamento final y biodisponibilidad en el cuerpo humano, es decir, que esa pastilla es equivalente biológicamente al medicamento contra el cual se referenció y que eso lo constatará con pruebas de laboratorio, pruebas en humanos que son mucho más baratas que todas las pruebas de base clínica que realizó la industria farmacéutica de investigación. No son tan costosas como para que una empresa consolidada no pueda pagar por hacerlas, pero en muchos casos ni registran datos de prueba ni presentan pruebas de bioequivalencia, entonces no hay ningún respaldo de su calidad.

-¿En este momento, si usted compra un genérico no tiene ningún respaldo de que no le vaya a salir cola, como dijo usted?


Lo que tiene es el respaldo de la marca, Gtuttis, Pffizer, por ejemplo, y debe tomar una mayor cantidad de producto que si fuera es el medicamento original, pero sabe que la marca le da el beneficio que usted busca, y que tiene un respaldo.

-¿Y los genéricos que no tienen marca no tienen respaldo?


Eso es un problema, porque ¿quién las respalda? No quiero asustar a la población, porque otro tema es la cantidad de falsificaciones que se dan, vimos las pastas de dientes chinas que nadie sabe como, y se da la falsificación con medicamentos también.

*Michelle Coffe Martínez es subdirectora de la Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos, Fedefarma
Tomado del Diario Extra

No debemos perder la oportunidad


Algunos países de Centroamérica se mueven al buen ritmo de la apertura comercial, panorama que contribuye al crecimiento y desarrollo de la economía. Uno de tantos acontecimientos importantes que evidencia ese ritmo de apertura ha sido la visita de Luiz Inácio Lula Da Silva, presidente de Brasil, a Honduras y Nicaragua, donde ha ofrecido inversiones en áreas tan importantes como la energía y la implementación de proyectos de cooperación para el desarrollo, y, según el mandatario de Brasil, la visita obedece a las ventajas que ofrece la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (TLC). Esas y otras situaciones nos deberían importar y mucho. ¿Nos hemos preguntado por qué la visita de Lula Da Silva no incluyó Costa Rica?

Precisamente, cuando un país ratifica un TLC, no solo se asegura el libre comercio entre las naciones partes del acuerdo, sino que otros países fuera de él aprovechan las ventajas que brinde (estatus de Nación Más Favorecida) y buscan posicionar sus empresas u otras inversiones en estos países. Es decir, al ser parte de un TLC, los países se vuelven mucho más atractivos al resto del mundo, y es lo que han visto Brasil y otros países en Centroamérica.

Por lo tanto, las ganancias del libre comercio son mucho más amplias de lo que muchos piensan. Costa Rica, ha perdido ventaja en los últimos meses, no se han visto aún ofrecimientos importantes, que sí han tenido otros países centroamericanos. En la región han entendido que es el momento oportuno de sacar ventaja de la posición de un país que por décadas ha sido el motor de la economía centroamericana y que hoy se debate en unimpasse con graves repercusiones a escala mundial.

Herramienta. Porque no entender, como ha hecho la República Popular de China, que el comercio es una herramienta más de la política comercial y que, pese a su fuerte régimen y gobierno mixto, han entendido que integrarse a la economía mundial les ha traído grandes resultados; eso sí, aprovechando recursos importantes como la tecnología y la mano de obra especializada. Si bien en Costa Rica la mano de obra bien calificada y la estabilidad política han sido el estandarte más atractivo a escala mundial, no podemos seguir pensando que nos seguirán dando ventajas comerciales respecto a otros países. Ahora debemos sumar a lo anterior la reducción de barreras arancelarias y de obstáculos técnicos al comercio, aseguramiento de la inversión, cumplimiento de los niveles jurídicos, entre otros, y eso solo se obtiene con la implementación de los TLC.

De tal forma, es importante lograr un consenso que contribuya a obtener un resultado más allá del SÍ o del NO, y para eso debemos entender el entorno en el que estamos. Durante décadas hemos sido aperturistas, innovadores y tomadores de riesgos; eso ha sido la clave para llegar a donde estamos. Todos los que hoy aprueban o desaprueban el TLC han sido resultado de todo ese proceso de cambio. Son personas exitosas, con una buena educación y excelente características para incursionar en el mundo actual. Entonces, ¿cuál es el temor?, ¿acaso no somos en estos momentos una economía con suficientes TLC firmados y ratificados? Para fundamentar lo anterior, hace algunos días se firmó un acuerdo comercial con Panamá. Deberíamos preocuparnos si no tuviésemos herramientas para incursionar en la economía internacional actual, pero las tenemos en gran cantidad y de mucha calidad.

Por Vinicio Sandí Meza
Tomado de la Nación

Nuevas Oportunidades


Después de tres días de actividades, la feria de exposición de productos concluyó el sábado con contratos comerciales cerrados por un valor de $2.080.000 y acuerdos de intención por $10.673.000, según informó el Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional (CCPIT).

Definitivamente las oportunidades existen en este mundo globalizado lo más importante es que el Estado fomente un ambiente institucional que incentive la iniciativa privada y no la asfixie en trámites, regulaciones e impuestos. En ASOJOD esperamos que nuestro país se llene de este tipo de actividades que le permitan al emprendedor costarricense obtener mejores condiciones de vida.

Entrevista a Jorge Woodbridge


¿Qué es en realidad lo que coordina en competitividad?

Es un Consejo Nacional de Competitividad. El año pasado, hicimos consultas y talleres en distintos sectores de la economía. Evaluamos todas las regiones del país para ver las posibilidades y oportunidades de desarrollo y analizamos proyectos como generación eléctrica, educación, sobre todo la superior. Analizamos la gestión ambiental, el trabajo de Setena (Secretaría Técnica Ambiental) y (la situación de) los puertos y aeropuertos.

¿De qué depende competir con eficiencia?

La competitividad depende de muchas variables. Los ministros (de cada sector) son los encargados de que las cosas caminen.

¿Qué hace usted?


Básicamente hacer un diagnóstico.

¿Habla de muchas variables, cuáles intervienen en la competitividad?

La competitividad depende no solo de cierta estabilidad macroeconómica, sino también de simplificación de trámites, es un proceso complicado y muy difícil.

¿Y qué han hecho para simplificar los trámites?


Ahí es donde más me he esforzado. He trabajado con las municipalidades (para hacer trámites electrónicos), vamos a sacar también un expediente electrónico en Setena, con el Ministerio de Trabajo y con Migración, p ero enfocado a la competencia del sector privado.

¿En concreto qué hay? China pidió para futuras inversiones trámites simples.

El diagnóstico es de todo. Se evaluaron los procesos que se involucran para construir o desarrollar un proyecto turístico, una marina o un contrato turístico. Vimos las miles de leyes y reglamentos que afectan y fijamos prioridades.

¿Y qué es lo prioritario?


Vimos que Setena era uno de los problemas más serios, hicimos un plan estratégico, apoyando mucho a Setena, para convertirla en un organismo que facilite toda la tramitología, porque todo pasa por Setena, es uno de los grandes cuellos de botella que tenemos.

¿Habla de miles de leyes engorrosas, qué van hacer con eso, no ha conversado con diputados?


Yo tengo que jugar con eso, el problema es que hemos estado totalmente atrapados por el TLC, la agenda es el TLC y no se puede pretender nada en la Asamblea Legislativa. Yo tengo que trabajar como si tuviera un incendio, tengo que apagarlo. Trabajamos en la parte sectorial, institucional y regional.

¿Y en estas áreas qué menciona, cuáles son las prioritarias?


Tratamos de avanzar en varios campos, en el turístico, la inserción en el mercado internacional y clarificar los recursos humanos que tenemos y qué oportunidades tendríamos. Ahí entra la educación, los bancos, el fortalecimiento del mercado de capitales.

¿Para avanzar en lo que señala, han definido alguna estrategia?

Lo que nos ha interesado desde que empezamos se fundamenta en que tenemos que ser una sociedad educada y cambiar. Por ejemplo, hay demasiados abogados y se necesitan muchos ingenieros.

“Está la parte institucional en la que vimos un montón de debilidades en el Gobierno, instituciones que perdieron fuerza pero que tienen departamentos estratégicos. Por ejemplo, en este ministerio estratégico es todo lo que tiene que ver con las Pymes, con el consumidor y toda el área de competitividad que básicamente son trámites, normas de calidad y técnicas, que al final son un montón de obstáculos. En el MAG (Ministerio de Agricultura) todo lo que es fitosanitario, todo lo que tiene que ver con el sector exportador, a todo esto le estamos dando mucha importancia”.

En el debate sobre el TLC, Marco Vinicio Ruiz dijo que Panamá nos dejó atrás, ellos tiene un ministerio de la Innovación que revolucionó la tramitología ¿Por qué ellos avanzan y nosotros no?

Costa Rica es compleja. En Panamá el orden jurídico no es tan complicado como el nuestro.

¿Pero qué están haciendo?


En unos 15 días estaremos sacando la formalización de una empresa desde el escritorio. Los planos de construcción que llevaban 180 días en trámite los vamos a sacar en tres días.

¿Cómo?


Trabajando con el convencimiento de la gente. Tenés que tener una gran capacidad de convicción y liderazgo, de poder político para hacer las cosas; además de tiempo y recursos. Yo todo lo he hecho rascando ahí... del presupuesto de la empresa privada que me apoya en muchas cosas.

¿No cree que también la corrupción dificulta los trámites?


Es que los tramitólogos buscan dinero. Cuesta mucho romper paradigmas y sistemas donde por años se han hecho así ¿como los sacás (los tramitólogos) de ahí? Hay que convencer a los mandos medios y a los departamentos legales de cada ministerio. Hay que tener poder político.

¿Tiene poder político para romper con eso?


Tengo por lo menos la directriz del Presidente de lo hagan (los ministros).

Falta un poco más de dos años para que termine el Gobierno. ¿Será suficiente tiempo?

Sí claro, yo voy golpenado paredes por todo lado.

¿Tendremos pronto una Costa Rica eficiente?


Sí claro. El Presidente está decidido , creo que muy pronto, antes de tres años, pero se necesita apoyo, los mandos medios obstaculizan en los ministerios.

Tomado de la Nación

Lo que el viento se puede llevar


Si como se dice, de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno, una de ellas, sin duda, es la que últimamente viene rondando, con aires de angélica mesura, algunas opiniones sobre el tema político del momento. Se trata, una vez más, del clásico palanganeo tico, pero en una variante circunstancial, que mantiene intacto aquello tan nuestro del no a comprometerse con nada y del quedar bien tanto con Dios como con el diablo a la vez, al sostener temerariamente y sin matiz alguno, la paridad absoluta entre las posiciones a favor y en contra del TLC.

Porque ni son absolutas ni homogéneas esas posiciones respecto a dicho Tratado ni quienes las sostenemos hemos realizado entre nosotros pacto de sangre alguno. Por ejemplo, a favor estamos quienes tenemos nuestras reservas sobre el punto, pero compartimos con otros de la misma acera que los beneficios de su ratificación son mayores que los perjuicios que el no hacerlo pueda acarrearnos como país.

Decentes y comprometidos. Mientras, en contra del Tratado el cuadro tiene otros matices, pues hay en ese sector ciudadano gente decente y comprometida con el bienestar de los costarricenses y que de buena fe y razonadamente adversan lo que consideran innecesario, inoportuno o perjudicial en él, pero otros hay también que simplemente lo que desean es desestabilizar la República y el modo en que tradicionalmente hemos conducido en este país nuestros asuntos.

Deja así de lado ese galimatías de pretensiones dialógicas al que hacía referencia, que, si bien en un régimen republicano y liberal como el nuestro se tiene derecho a disentir de las opiniones de los otros y que esa es una de las razones primordiales de su existencia, a lo que no hay derecho alguno es a salirse de las reglas que lo amparan, así sea de modo retórico. Y eso es lo que está sucediendo desde hace mucho tiempo ya, con un sector de la oposición al TLC que, abiertamente y sin decoro alguno, está llamando a los costarricenses a la insubordinación frente al orden establecido y a las instituciones que lo representan, a recurrir a las vías de hecho contra ellas y, sin más ni más, a la violencia callejera.

Radical diferencia. Puede decirse lo que se quiera de quienes estamos a favor del Tratado –y de todo, sin duda, se ha dicho ya–, excepto que desde nuestro ciudadano acuerdo hayamos cohonestado la subversión, así sea con nuestro silencio. Y eso es una radical diferencia con respecto a aquellos que, si de buena fe se alinean con el NO, nada han hecho por diferenciarse lo suficiente de quienes tienen otros intereses en juego y, a juzgar por sus aliados internacionales y las gollerías y corruptelas nacionales que defienden, no son esos, precisamente, el bien del país y de los nuestros.

Esa diferencia política, clara y fundamental entre una y otra posición, deberían tenerla en cuenta quienes claman paridad cuando no concordia. Porque las palabras, es cierto, se las lleva el viento; pero ese mismo viento, ideológico y cargado de una semántica falaz y retorcida, puede llevarse en banda nuestra realidad institucional si no la paramos a tiempo, si no la denunciamos siquiera o si somos cómplices de ella, al callar lo que también sabemos que es cierto: que a veces, de la palabra al hecho, no hay mucho trecho… ni, menos aún, cívico tiempo.

Por Andrés Fernández
Tomado de la Nación

domingo, 26 de agosto de 2007

TLC y comercio de órganos


Como todo costarricense consciente de lo que el país se juega en el próximo referéndum sobre el TLC, he tratado de seguir los numerosos debates, entrevistas y artículos relacionados con el tema. Hasta ahora lo he hecho como observador. Sin embargo, recientemente se planteó un tema que me toca de forma directa, y por el cual voy a dar mi opinión.

Trasplante de hígado. Se trata del supuesto comercio de órganos y materiales anatómicos que según denuncian de manera superficial y alarmista, se daría tras la aprobación del TLC. El tema me toca directamente porque a principios de los años 90 organicé y coordiné el equipo de profesionales que llevó a cabo el primer trasplante de hígado realizado en nuestro país, el 5 de febrero de 1993. El esfuerzo necesario para lograr este objetivo demandó seleccionar 27 especialistas, promover su capacitación, conseguir los recursos materiales necesarios, establecer y aprovechar en beneficio de los costarricenses una serie de contactos internacionales y requirió también revisar cuidadosamente la legislación vigente. Los primeros trasplantes de hígado se realizaron en el Hospital Calderón Guardia y para ello contamos con el apoyo valioso e insustituible del Pacific Presbyterian Medical Center, de San Francisco, California, y específicamente del apoyo del Dr. Carlos Esquivel, cirujano costarricense que desarrolló su carrera profesional en los EE. UU. y dirige uno de los equipos de trasplantes más exitoso del mundo.

El intercambio con profesionales e instituciones de aquél país tuvo efectos muy positivos en una diversidad de campos que van más allá del procedimiento quirúrgico que mencioné. Algo fundamental porque un país como Costa Rica requiere del intercambio intenso con sociedades más desarrolladas para impulsar su propio progreso; y esta necesidad no se deriva de la incapacidad de los costarricenses, sino de nuestra limitación de recursos materiales y de la necesidad de aprovechar mejor nuestras energías, conociendo sus experiencias, y evitando así errores que otros países ya superaron.

Hablo de lo que sé. Al mismo tiempo, y antes de referirme de manera específica al tema, debo hacer una aclaración. Soy cirujano y aparte de mi trayectoria de 39 años en el Hospital Calderón Guardia, fui gerente de la División Médica de la CCSS de 1998 al 2002; cuento con una amplia experiencia en salud pública y, por mi edad y actividad profesional, he tenido además el privilegio de participar en la construcción del sistema de seguridad social y salud pública de Costa Rica; sin embargo, no soy ni conocedor ni especialista en comercio internacional. Esto no me impide hablar del tema, pero me obliga, si quiero tomar parte en el debate expresando opiniones que aspiran a ser tomadas con seriedad, a informarme, combinando mi conocimiento y mi experiencia con aquellos propios de los especialistas.

A manera de ejemplo, así como no aceptaría que un ingeniero o un abogado cuestionen, con pretensiones de autoridad en la materia, procedimientos quirúrgicos o tratamientos médicos, sin informarse primero con los especialistas, tampoco me lanzaría a opinar sobre el contenido del TLC exclusivamente desde mi profesión y especialidad, aplicando a aquel categorías y consideraciones propias de la medicina y la salud pública. Si lo hago así, promuevo la desinformación e instrumentalizo mi prestigio con fines propagandísticos, que es lo que hacen los que han promovido la denuncia que nos ocupa.

Dicho lo anterior, debo hacer cinco aclaraciones en relación con el argumento del supuesto comercio de órganos y materiales anatómicos que algunos colegas y un obispo han utilizado para promover la oposición al TLC. Me sorprende que personas que han alcanzado tan altas posiciones en la jerarquía nacional, por defender ideas políticas saquen de contexto la realidad de la situación y tergiversen la verdad de la posición de los negociadores.

Cinco razones de peso. Primero: aclarar que en un tratado, la materia comercial se regula de dos formas, mediante prohibiciones específicas en el ordenamiento jurídico de las partes, o por medio de aranceles. Si se trata del primer caso, no van a establecerse estos últimos para el respectivo bien o servicio y evidentemente carece de sentido incluirlo en una lista de exclusiones.

Segundo: insistir en que la Organización Mundial del Comercio establece clasificaciones para una diversidad de bienes y servicios que no por ello son legales universalmente, es decir, aunque ella los reconozca, un país puede legítimamente prohibirlos.

Tercero: aclarar que, al contar con una clasificación específica, un bien o un servicio pueden estar enumerados en el Tratado sin que por ello se derogue una prohibición expresa anterior y establecida por ley. Este es el caso de los órganos, huesos y materiales anatómicos humanos en Costa Rica. La Ley n° 7409 del 12 de mayo de 1994, denominada “Ley de Autorización para Trasplantar Órganos y Materiales Anatómicos Humanos”, establece una prohibición expresa en su artículo 27. Se trata, como es obvio, de una norma fundamentada en la Constitución Política y en convenios internacionales de derechos humanos. La Sala IV en la resolución que estableció la constitucionalidad del instrumento comercial que nos ocupa, trató específicamente el tema de la prohibición de fabricar y exportar armas en nuestro país, a pesar de que en el convenio se enumera la correspondiente clasificación de la OMC. Existe claramente un paralelo con el tema del comercio de órganos, huesos y materiales anatómicos humanos.

Cuarto: como en Costa Rica está prohibido y el tratado que nos ocupa no cambiará esto, decir lo contrario no es serio, y saltar de decirlo a citar los abusos que se cometen en otros países con el comercio de órganos, es simplemente demagógico.

Quinto y final: rechazo de forma vehemente la superficialidad con que se ha manipulado este tema, porque de manera colateral afecta esfuerzos realizados en Costa Rica para crear una cultura que acepta y promueve la donación de órganos. El eslogan que el Hospital Calderón Guardia utiliza precisamente para estimular esta decisión es el siguiente: “NO TE LLEVES TUS ÓRGANOS AL CIELO, EN LA TIERRA ALGUIEN LOS NECESITA”. Esta frase habla por sí misma. Mientras los ticos pensemos con la limpieza, la solidaridad y el amor de este pensamiento, no debemos preocuparnos de lo que pasa en otros países, pero sí debemos defender lo que tenemos y evitar desviar la atención de la gente con pensamientos tan alejados de nuestra idiosincrasia


Fernando Ferraro Dobles, tomado del periódico La Nación