martes, 15 de diciembre de 2009

En Vela


Sepan los diputados del PLN de la Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa y quienes, hasta hoy, la han apoyado, dentro y fuera, que su ardid contra Miguel Gutiérrez Saxe para descalificarlo como Defensor de los Habitantes y para favorecer a su candidata, solo tiene dos nombres: corrupción y cinismo. Nada más.

No me refiero a la corrupción política como favorecimiento pecuniario, sino –lo que es igual y, quizá, peor– como desnaturalización de la función pública para favorecerse a sí mismo o a otros, prostituyendo un procedimiento de selección, o bien, variándolo anticipadamente en el caso del nombramiento del Defensor de los Habitantes. La carta de Miguel Gutiérrez, que hoy publica La Nación , verifica la excelencia moral e intelectual, y la valentía del autor, valores suyos reconocidos de sobra en la sociedad costarricense, en la política nacional, en el Estado, en la academia y en el exterior.

Esta carta lo contiene todo y debe llenar de vergüenza a los patrocinadores y estrategas de esta patraña. Leí la entrevista en este “concurso”, un modelo de entereza y de dominio de la materia. Sin embargo, un vivillo lo calificó con un 0 en la entrevista (posiblemenente se calificó a sí mismo). Otros dos le pusieron un 50 (insuficiente). El ensayo le mereció un 40... No se reconocieron sus galardones nacionales e internacionales, y los mismos calificadores rechazaron su conocimiento en materia de derechos humanos por cuanto si bien “había dado” lecciones dentro y fuera del país, “no las había recibido”(sic). Había que pararlo y, es obvio pensarlo, favorecer, a toda costa, a la candidata oficial. Un diputado del PLN ya había anunciado oficialmente el juego, según consta en actas: “Vamos a permitir el concurso, pero nuestros votos van a ser para la compañera diputada”… Es decir, una farsa. ¿Es decente llegar a un cargo público (magistratura moral) con estos antecedentes?

Comento los hechos, los dichos, de singular importancia en la vida nacional, por cuanto reflejan un estilo político y una conciencia moral que nos han causado daños irreparables. Me refiero a la instrumentalización de la función pública al margen del bien común y a una de las lacras peores en el arte del gobierno y de la política: la ausencia de crítica personal o institucional, honrada y objetiva, en la aceptación, aspiración, ofrecimiento o elección de cargos públicos; esto es, la función pública no como servicio, sino como negocio o simple prolongación del currículo personal. La corrupción comienza aquí. No hace falta poner ejemplos, pues los hemos sufrido en el pasado y acabamos de reeditarlos en el presente.

Todavía hay tiempo para despedirse con honra del parlamento.

Julio Rodríguez

lunes, 14 de diciembre de 2009

Tema polémico: el abuso del marchamo


Todos los años, en diciembre, el Estado hace su mejor agosto y decide saquear los bolsillos de los costarricenses. Uno de estos “cobros” es el marchamo, al cual le deseamos dedicar nuestro tema polémico del día de hoy.

El marchamo es el “derecho” a circulación, esto lo que significa es que todos aquellos vehículos que no tengan al día el pago del marchamo no podrán circular de forma legal a lo largo del territorio nacional. Acá encontramos la primera objeción a dicho cobro: es increíble pensar que en Costa Rica los contribuyentes deben pagar, vía impuestos a los combustibles, la construcción y el mantenimiento de la red vial, para que, además, le carguen un impuesto para poder circular en ellas. Esto resulta absolutamente ridículo, ¿no deberían tener derecho gratuito a circular por las calles aquellos que pagan por las mismas? Así, el derecho de circulación se convierte en una concesión graciosa que otorga el Estado.

Pero más absurdo resulta que el Estado, a través de la restricción vehicular, prohíba la circulación a quienes pagan la construcción y mantenimiento de las vías y, además, pagan un marchamo. ¿Y se reducen los 52 días al año que uno no puede circular del pago del marchamo? No.

Como si eso no fuera suficiente, todavía se cobra un impuesto a la propiedad de vehículos en el marchamo. Como todos saben, este impuesto es proporcional al valor del vehículo, de forma que cuanto más caro este, más alto el monto a pagar. Esto no puede resultar más que absurdo, pues quién no hay una razón para esa configuración: ¿quién dice que por ser más caro un vehículo el mismo debe circular más o pagar más?

Por estas razones, en ASOJOD creemos que este tipo de cobros abusivos deben finalizar: preferimos que los ciudadanos se queden su dinero en sus billeteras y que con él puedan perseguir aquellos fines que consideren más deseables, en lugar de ser víctimas de la expoliación estatal, a la luz de una ficción jurídica que únicamente pretende ensanchar las arcas del mismo

viernes, 11 de diciembre de 2009

Viernes de Recomendación


El día de hoy les presentamos el libro titulado "La Economía en una Lección" del filósofo y economista estadounidense Henry Hazlitt. Este libro explica, de manera muy clara, la forma en funciona una economía de mercado.

jueves, 10 de diciembre de 2009

martes, 8 de diciembre de 2009

"En guerra avisada no muere soldado y si muere, es porque quiere"


Nosotros creemos en la seguridad alimentaria y en los subsidios a empresas (...) Vamos a violar todas las normas de libre comercio por lo tanto no puedo firmar el documento con esa previsión” dijo Ottón Solís en un foro que tuvo lugar hoy, en el Hotel Radisson, donde los candidatos presidenciales se reunieron, por invitación de la ONU, para conversar sobre los Objetivos del Milenio.

Además de negarse a firmar la versión original de esos Objetivos, Ottón Solís los criticó y emitió la frase antes consignada. ¿Será que Ottón, al igual que con el TLC, pedirá renegociar los Objetivos del Milenio? ¿Pedirá también la renegociación del Protocolo de Kyoto y de la Carta de las Naciones Unidas? No lo sabemos. Pero lo que si sabemos es que cada vez es más claro el panorama que nos pinta Ottón sobre lo que haría si quedara como Presidente de la República: violentar la libertad, planificar la organización sociopolítica de Costa Rica para modelarla a su gusto, irrespetar las normas establecidas, saturar de impuestos y, en fin, crear el "paraíso" intervencionista en la tierra.

Quedamos avisados los costarricenses que votaremos el próximo 7 de febrero de 2010: "en guerra avisada, no muere soldado y si muere, es porque quiere".

Los riesgos a la propiedad privada



Como en este país somos expertos en copiar las malas ideas, queríamos advertir de un nuevo concepto que amenaza con poner en peligro absoluto la propiedad privada. En Estados Unidos se ha desarrollado el concepto de: "Eminent Domain", el cual permite que el Estado expropie a sus ciudadanos para permitir el desarrollo de proyectos PRIVADOS que el ominisciente planificador central considera deseables para la ¿sociedad?

Es cierto que en Costa Rica la propiedad privada puede ser expropiada para impulsar proyectos estatales de interés general, pero de ninguna forma se puede el Estado expropiar para darle esa zona a entes privados para que desarrollen sus actividades privadas.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Tema polémico: vendedores informales


A propósito de los recientes enfrentamientos entre los vendedores informales y la Municipalidad de San José, en este Tema polémico queremos aportar una reflexión desde la óptica liberal.

En ASOJOD pensamos que lo acaecido en los últimos tiempos entre ambos bandos es lamentable y consideramos que, en todo caso, se equivoca el Alcalde Johnny Araya en tratar de sacar de la calle a estos venderoes. ¿Por qué? Porque puede aplicar toda la coacción que desee, pero siempre seguirán apareciendo vendedores informales, toda vez que la actividad que realizan significa la única forma de obtener el sustento de sus familias. Esto es así porque, como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, los costos de formalización de los negocios son muy altos en Costa Rica, por cuanto existen innumerables trámites que implican fotocopias, traslados, días de espera, pago de permisos, etc. que no están al alcance de los que menos tienen. Además, aún cuando estas personas puedan reunir un capital para iniciar un pequeño emprendimiento, las instituciones estatales (CCSS, Municipalidad, INS, Dirección General de Tributación Directa y otras) se encargan de ahogar la iniciativa con cobros que, en definitiva, reducen los recursos para invertir en el negocio.

Ante este panorama, es claro que la gente que necesita trabajar y no encuentra donde, debe dedicarse a actividades informales y soportar la terca y absurda persecución de las autoridades, quienes los tratan como delincuentes, a pesar que sus emprendimientos sobreviven con base en los intercambios voluntarios que realizan con los ciudadanos que adquieren sus bienes o servicios. Si nos fijamos, en esa operación no hay víctimas: a nadie lo obligan a comprar el culantro o las medias que venden en la calle, entonces ¿por qué se les persigue? Por el simple hecho de que el Estado y sus instituciones quieren tener el control de toda actividad individual.

Ahora bien, si no hay víctimas podría decirse que no hay ningún problema asociado con los vendedores informales. Sin embargo, lo cierto es que todavía nos quedan dos inconvenientes que abordar: la "competencia desleal" y el ordenamiento territorial. Respecto al primero, algunos alegan que los vendedores informales compiten deslealmente porque no pagan patentes, cargas sociales, impuestos y demás cosas que sí pagan los formales, pero no se dan cuenta que la solución no está en limitar o impedir la actividad de vendedores informales, sino en reducir las barreras que representan los costos de la formalidad. Además, para ASOJOD, la competencia no es desleal cuando satisface las necesidades de consumo de los individuos ni cuando funciona a partir de la voluntad del comprador, quien libremente escoge adquirir los bienes que le ofrece el vendedor informal.

Por su parte, algunos afirman que las ventas asociadas afectan el ordenamiento territorial, por cuanto las personas impiden el paso y lesionan la visibilidad del paisaje. Pues bien, esto puede llegar a ser cierto pero no es justificación para eliminarlo, ya que el hecho de que a alguien no le guste, no le autoriza a impedir una actividad empresarial.

En ASOJOD creemos que las personas que se dedican a las ventas informales, muy posiblemente quisieran poder dedicarse a otras actividades que no impliquen estar bajo el sol o la lluvia sin protección, sin insultos, sin peligros para sus vidas y, tal vez, con un horario que les permita descansar. Pero lo cierto es que no tienen oportunidad para hacerlo. Por eso, la solución para acabar con estas actividades no es, como lo ha hecho la Municipalidad de San José, el uso de la fuerza, el desalojo, la violencia ni las acusaciones de organizaciones mafiosas detrás de los vendedores. Por el contrario, si se desea acabar con las ventas informales, lo que se requiere es la eliminación de los obstáculos que les impiden formalizar su actividad como una actividad empresarial "con todas las de la ley" o para facilitar que otros inicien su emprendimiento (grande, mediano, pequeño o micro) y así puedan generar empleos más ventajosos para estas personas.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Cruda realidad


"si usted no forma parte de ese selecto grupo de empresarios que tienen acceso a ese nivel político superior, no va a poder hacer negocios importantes con el Estado”. (Walter Reiche)
En tan pocas palabras Walter Reiche ha logrado desnudar la triste y cruda realidad del Estado costarricense y que ASOJOD ha denunciado hasta el cansancio. Tenemos un Estado que declara ganadores y perdedores, que saca la competencia del mercado económico al político, mientras esto siga siendo así la tragedia será siempre la misma.

sábado, 5 de diciembre de 2009

¡Qué idiotez!


Don Oscar Arias salió diciendo una idiotez tan grande como la que, en su momento, dijo Jeanina Del Vecchio. Para el Presidente, "si Costa Rica se compara con Brasil, donde se ha militarizado y hay pocos delincuentes, entonces llegaríamos a la conclusión que efectivamente en este país hay muchos crímenes. Pero si lo hacemos con El Salvador, donde hay 4 mil asesinatos al año, 10 diarios en promedio, la verdad es que estamos muy bien”. Y, si esa titánica estupidez no hubiese sido suficiente, dice don Oscar que la culpa es de la prensa que dedica la mitad del tiempo a hablar de crímenes y asesinatos (¿será por que son las noticias más relevantes del acontecer diario nacional?)

De verdad que la lucidez y seriedad académica que, en algún momento, caracterizó a Oscar Arias, hoy día no es más que un triste recuerdo. Uno podría esperar palabras así de Abel Pacheco o de la Ministra Del Vecchio, pero esto ya es inaudito. Desconoce don Oscar que la Organización Panamericana de la Salud considera un índice normal de criminalidad aquel país que está entre 0 y 5 homicidios por cada 100.000 habitantes por año y, en nuestro caso y según datos del mismo MIDEPLAN, se presentan más de 8 asesinatos por cada 100.000 habitantes. O sea, que estamos en una situación crítica.

Pero esto no es todo. Arias también manifestó que le agradaba la idea de firmar un acuerdo con la prensa para que los crímenes sólo ocuparan unos cinco minutos en las informaciones periodísticas para que la gente no "perciba" la inseguridad. En otras palabras, callar a la prensa para ocultar la ineptitud de su Gobierno y la tremenda pasividad que han tenido con aquellos que viven de violar el derecho a la propiedad privada y a la vida e integridad personal de los individuos. Menudo Presidente el que tiene Costa Rica.

Conferencia: Socialismo siglo XXI


Los invitamos a que visiten la conferencia del Socialismo del Siglo XXI, impartida por el economista Roberto Casanova y cometaba por el profesor Alberto Mansueti y Carlos Sabino.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Viernes de Recomendación


El día de hoy les presentamos el trabajo titulado: "Los fracasos de nuestra américa" del sociólogo Carlos Sabino. En este ensayo el profesor Sabino explica la coyuntura que llevó a las crisis de los 90s, sus limitaciones, repercusiones y fallos, así como los obstáculos que debe vencer latinoamérica para dar el gran salto al desarrollo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

ECONOMÍA: Francisco de Miranda y la crisis actual


No pocas de las cabezas de los movimientos por las independencias decimonónicas latinoamericanas entendían que no se trataba simplemente de cortar amarras con la metrópoli sino que abogaban por la autonomía del individuo. Por eso es que Miranda repetía en su muy frondosa correspondencia que “no buscamos sustituir una tiranía antigua por otra tiranía nueva”. Sus sueños apuntaban a sociedades libres en el sentido más estricto de la expresión. Peleó en el terreno de las ideas y en el militar, en ambos casos con suerte varia y con las oposiciones, intrigas y difamaciones que habitualmente rodean a personas de su talla y estirpe.

Como he dicho antes, resulta muy paradójico que, en la región latinoamericana, los más fervientes partidarios del uso de la escarapela, el canto de himnos y el blandir de banderas a diestra y siniestra son en verdad españolistas en el sentido de adherir a las estructuras monopolistas de las épocas coloniales más truculentas (además de ser acérrimos partidarios de las dictaduras de Primo de Rivera y Franco y enemigos declarados de las Cortes de Cádiz y su Constitución liberal de 1812). En tierras sudamericanas son los partidarios de la intromisión de los aparatos estatales en los negocios privados. No se sabe que quieren significar con sus alardes de patrioterismos puesto que suscriben políticas que en la práctica, tal como explicaba el gran Juan Bautista Alberdi, convierten a los pueblos en colonos de sus propios gobiernos y se oponen al liberalismo, lo cual revela que no entendieron la columna vertebral de los movimientos que abogaban por la independencia.

Francisco de Miranda constituye uno de los ejemplos más claros del espíritu de emancipación latinoamericana y denuncia en su célebre proclama en Caracas, en 1806, que “la inconcebible ineptitud, inauditas crueldades y persecuciones atroces del gobierno español hacia los incautos e infelices habitantes del nuevo mundo desde el momento casi de su descubrimiento”.

Este personaje recorrió EE.UU., Europa y Rusia, y mantuvo asiduos contactos personales y epistolares con Thomas Paine, James Madison, Thomas Jefferson, Jeremmy Bentham, John Stuart Mill, Edward Gibbon y había leído a los autores de la Escuela Escocesa (especialmente Hume y Adam Smith), a Locke, Montesquieu y Voltaire. Además de su lengua nativa, hablaba y leía con fluidez italiano, francés, inglés y ruso (traducía del latín y del griego). Participó no solo en las luchas latinoamericanas sino —igual que Lafayette— en la Revolución de EE.UU. y en la Revolución Francesa hasta la contrarrevolución y el reino del terror lo puso preso por un tiempo; su nombre está grabado en el Arco de Triunfo.

Sus biógrafos más conocidos —Karen Raice, William S. Robertson, Joseph F. Toring y Vicente Dárola— subrayan sus notables conocimientos en materia jurídica, filosófica, económica y militar. Las observaciones en su diario cuando recorrió distintos lugares en la naciente EE.UU. (con particular atención en Filadelfia y Boston) atestiguan la profundidad de sus estudios.

Arturo Úslar Pietri dijo en el Senado venezolano el 4 de julio de 1966 que Miranda fue “La más extraordinaria personalidad que había florecido en el vasto, desconocido y rico lino del nuevo mundo. Era la flor y la asombrosa síntesis de tres siglos de historia y de magia creadora [...] Su apresurado peregrinaje por el mundo fue menos intenso, variado y sin tregua que su maravilloso viaje de deslumbramiento a través de los libros, las literaturas y las ciencias de los viejos y los nuevos tiempos. No hubo hombre de su siglo que hubiera reunido conocimientos más extensos y variados ni biblioteca comparable a la que llegó a reunir”.

Puede resumirse el aspecto medular de su visión en una carta dirigida a Thomas Paine en 1797: “La conservación de los derechos naturales, y, sobre todo, de la libertad de las personas, seguido de sus bienes, es incuestionablemente la piedra fundamental de toda sociedad humana, bajo cualquier forma política en que ésta sea organizada”.

En Venezuela, su tierra natal, fundó la Sociedad Patriótica con la idea de discutir y fortalecer los principios de libertad, al tiempo que pretendía establecer una única nación latinoamericana que apuntara a incluir con el tiempo la antigua colonia portuguesa en el sur de América.

Sus éxitos de orador y su desempeño brillante en la Logia Lautaro —tanto en Cádiz como en tierra americana— despertaron los celos de Bolívar quien lo entregó a las fuerzas españolas a raíz de un armisticio firmado por Miranda para evitar una derrota segura, un burdo pretexto para deshacerse del hombre más destacado del momento que había sido el precursor de algunas de las propuestas bolivarianas. Dichas fuerzas españolas lo condujeron a la península, paradójicamente a una cárcel cercana a su tan apreciada Cádiz, donde, a poco andar, desdichadamente murió este gran hombre de todos los tiempos y latitudes.

Como he escrito reiteradamente en muy diversos medios, lamentablemente América latina no cuenta ya con el buen ejemplo del gobierno estadounidense cuyos documentos liminares fueron una valiosa guía para las Constituciones de muchos de los países del sur del continente. Hoy el déficit fiscal, la monetización de la ya astronómica deuda, el crecimiento exponencial de la relación gasto público-producto bruto interno, la insistencia en el rescate de irresponsables o ineptos (o las dos cosas a la vez) con el fruto del trabajo ajeno (aconsejo la lectura del ensayo de Jefffrey Miron de Harvard titulado “Bailout or Bankruptcy?”) y la manipulación de la tasa de interés por la banca central conducirán tarde o temprano a otra crisis mayúscula. Tal como apunta Michael Tanner en su libro Leviathan from the Right, desde hace seis años se imprimen 75.000 páginas anuales de asfixiantes regulaciones (y, durante el mismo período y hasta la fecha vienen trabajando 39.000 burócratas del gobierno federal tiempo completo solo en regulaciones financieras, como muestra Johan Norberg en su artículo “Regulations and its Unintended Consequences” reproducido por Cato Institute en Washington, DC). El proceso inflacionario en marcha, por el momento genera un boom artificial que indefectiblemente conducirá (posiblemente en un par de años) a un crack que intensificará y extenderá lo que hoy ocurre con el desempleo masivo, a lo que debe agregarse el nuevo intento de acentuar el ya quebrado sistema estatista de medicina (que en momentos de escribir estas líneas fue aprobado en la Cámara de Representantes por solo dos votos más de los requeridos y cinco más respecto de la minoría ya que treinta y nueve miembros del partido oficial se pronunciaron en contra del proyecto de ley junto con toda la bancada del partido republicano excepto uno…y ahora pasa al Senado con suerte por demás incierta para la legislación de marras).

Incluso la suba que experimenta la bolsa ocurre en términos del ya devaluado dólar pero si se lo mide en términos del euro es sustancialmente menor y si se lo hace en términos del oro el incremento es inexistente (y eso que este bien hoy está a su vez algo atrasado si se extrapola a valores reales en una serie estadística de los últimos veinte años). De cualquier manera, tal como se ha consignado, el precio del metal aurífero hace las del canario en las minas de carbón: cuando hay gases tóxicos se dispara en señal de alarma. El proceso de descomposición que lamentablemente viene ocurriendo en EE.UU. está ahora refrendado por expresas declaraciones de Obama en el sentido de que debe revertirse la noción inserta en la Constitución de las tradicionales libertades negativas de protección a los derechos e introducir en la práctica la idea de la activa intervención gubernamental para redistribuir ingresos (dos declaraciones reproducidas en Fox News el 23 de octubre de 2009 y en “American Thinker” el 25 de octubre de este mismo año). Como si esto fuera poco, hay nueve funcionarios de primer nivel designados por Obama sin la auditoria del Congreso que son extremistas radicalizados de izquierda, como el responsable máximo del FCC (Comisión Federal de Comunicaciones), Mark Lloyd, quien declaró en un tape de pública difusión que es un admirador de Hugo Chávez en su política expropiatoria en materia de telecomunicaciones. En esta situación, cabe preguntarse que queda para países como Argentina donde se ha destruido la división horizontal de poderes, donde las normas permanentemente cambiantes dependen del capricho del gobernante, donde ex terroristas están en funciones estatales y aplican una justicia tuerta solo para quienes los combatieron, donde los sindicatos de raíz totalitaria y activistas armados dominan el escenario político, donde las llamadas empresas privadas se ven privadas de toda independencia, donde la prensa independiente se desempeña bajo amenazas y donde las finanzas públicas están desquiciadas por megalómanos siempre sedientos por succionar el fruto del trabajo ajeno.

Robert J. Aumann —premio Nobel en Economía de 2005— acaba de pronunciar una conferencia en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo en Buenos Aires en la que subrayó el peligro que significan los rescates financieros en EE.UU. y en otras partes del mundo, y aseveró que “finalmente alguien va a tener que pagar por eso y una de las opciones será imprimiendo más moneda”. En solo nueve meses de gestión Obama pasó de tener un déficit de cinco puntos sobre el producto a trece. Sería cómico si no fuera trágico el que muchos livianamente sostengan que frente a una crisis la opción no puede ser que el gobierno se abstenga de “hacer algo” como si frente a un problema el aparato estatal debe meterle la mano en el bolsillo a quienes ganaron su peculio honestamente. En todo caso, si de hacer algo se trata, debería eliminarse el sistema bancario de reserva parcial manipulado por la banca central que pone en jaque a todo el sistema financiero, contar con marcos institucionales que respeten el derecho de todos y, por ende, abrogar todas las regulaciones absurdas y asfixiantes dirigidas a las actividades productivas, disposiciones gubernamentales que precisamente generaron esta crisis, del mismo modo que lo hicieron en la década del treinta tal como lo han señalado otros premios Nobel en Economía como Milton Friedman, Friedrich Hayek y James M. Buchanan.

Poco a poco se va estrechando el cerco del espíritu totalitario. Debemos despertar a los apáticos y redoblar nuestros esfuerzos para contribuir a los pilares de la sociedad abierta, de lo contrario inexorablemente ocurrirá lo que en otro contexto describe Julio Cortázar en “Casa tomada”. Cada vez está más extendida la enfermiza noción de que hay un “derecho” a los recursos producidos por el vecino, con lo que se desmorona la idea del respeto recíproco y se vulneran y desconocen los principios éticos, económicos y jurídicos más elementales de convivencia civilizada.

Confiemos en las enormes reservas morales existentes en EE.UU. y en otros muchos lugares, pero tenemos que estar con los ojos bien abiertos pero con la debida atención en lo que ocurre porque como reza el título de la colección de trabajos de Macedonio Fernández “no todo es vigilia la de los ojos abiertos”. Todos tenemos que alimentar la filosofía liberal que pregonó Miranda con tanto empeño para América latina, estemos atentos y vigilantes para que el autoritarismo no la convierta en “América letrina” al decir de Guillermo Cabrera Infante.

En Latinoamérica han gobernado —y gobiernan— ciertos energúmenos de tremenda peligrosidad. Carlos Fuentes en el prólogo a Yo el Supremo de Augusto Roa Bastos se refiere a varios del pasado. Elijo algunos de los tomados en ese introito: Antonio López de Santa Anna, once veces presidente de México, quien al perder una pierna en una de sus trifulcas la hizo enterrar con toda pompa en la Catedral. Enrique Peñaranda, gobernante de Bolivia de quien su madre dijo que de haber sabido que llegaría a presidente “le hubiera enseñado a leer y a escribir” y Manuel Estrada Cabrera, de Guatemala, se instaló en Paris y solo volvía a sus pagos para sofocar las revueltas contra su gobierno. Hoy los múltiples y variopintos autócratas de esta zona son mucho menos inocentes que los anteriores, quienes en una función macabra se burlan una y otra vez de la democracia al estrangular los derechos de las minorías, al tiempo que quedan atornillados al poder. Lo he citado antes a Robin Williams quien ha sentenciado en una producción cinematográfica que “los políticos en funciones son como los pañales: hay que cambiarlos permanentemente y por los mismo motivos”.

Alberto Benegas Lynch

martes, 1 de diciembre de 2009

Quinto Seminario de Escuela Austriaca


En ASOJOD queremos invitarlos al quinto seminario de Escuela Austriaca, el cual abordara preguntas, como:

¿Benefician los salarios mínimos a los trabajadores?

¿El ambientalismo protege el ambiente?

¿La asistencia gubernamental elimina la pobreza o más bien la perpetúa?

¿Si liberamos los mercados, vendrán empresotas a matar la competencia y luego subir precios?

¿Sería una tragedia si el gobierno no diera salud y educación, o todo lo contrario?

¿Deben regularse los monopolios?

¿Cuál es la diferencia entre austriacos y monetaristas?

¿En qué consiste la crítica austriaca al paradigma de competencia perfecta?

¿En qué sentido el método praxeológico prescinde de las matemáticas, estadísticas e historia?

Lugar: Universidad de Costa Rica, Facultad de Ciencias Económicas.

Fechas: Todos los miércoles desde el 13 de enero hasta el 24 de marzo de 2010.

Hora: de 6 p.m. a 9 p.m. (Refrigerio a media sesión).

Inscripciones: con Olga Sánchez al 2224-7350, 2253-4460 u 8996-6569

Requisito: lectura en inglés (indispensable).

Impartido por: Adrián Brenes.

La inscripción es gratuira y se cuenta con cupo limitado.


Se puso caliente


La nueva encuesta de UNIMER muestra un verdadero terremoto político. Otto Guevara ha duplicado su intención de voto a un 30%, mientras que Laura Chichilla ha caído estrepitosamente a un 43%, y Ottón sigue dormido con su 16%. Así las cosas incluso la posibilidad de una segunda vuelta aparece en el horizonte. Faltan un poco más de dos meses para el cierre de esta campaña, definitivamente todo puede pasar.

En Guardia


Don Rodrigo Bolaños afirma que inventé una patraña sobre la influencia política de los banqueros. Antes no pensaba así. Reconocía esa influencia pero se quitó. Sin duda, le jalaron el mecate los banqueros.

En un documento suyo que reseñé en mi blog había dicho textualmente: “Los banqueros son un grupo poderoso políticamente, no solo por diversificar sus riesgos políticos con nexos y financiamiento a diferentes partidos, sino que también gozan de fuertes respaldos en otros sectores importantes que son clientes de los bancos .” Sobran las palabras.

Es más, don Bernal Jiménez Ch., competente economista, directivo del Central y crítico riguroso de las políticas monetarias cuestionadas, se sorprendió de sus comentarios y escribió: “Aceptar que esas influencias impidieron controlar la actividad ilegal de las offshore es muy delicado… si él tiene alguna evidencia y acusa, como parece, a los bancos de influir en las decisiones políticas mediante nexos y financiamiento, debería hacerla pública y darla a las autoridades competentes de punir el tráfico de influencias”. Aunque ahora se quite, no hay quite. La influencia política está más que probada. Procede, entonces, analizar sus efectos.

Para don Rodrigo, fueron mínimos. Defiende lo ocurrido en los últimos 20 años y nos remite a su estudio reseñado en mi blog . Pero yo los remito a otro mejor, de don Bernal Jiménez, también ahí publicado. Demuestra con amplitud los beneficios monetarios y tributarios recibidos por la banca en detrimento del Estado, incluyendo el papel de las offshores , las altas tasas de interés que pagaba el Central (hoy reducidas gracias a su exitosa gestión), y la baja tributación que, según don Rodrigo, responde a meras distorsiones del sistema tributario. Yo, en cambio, sostengo que son obra de la poderosa influencia bancaria y hay que reformar la ley.

Su intento por vincularme al Banco Anglo es ruin y cicatero. No es la primera vez que su partido lo intenta, sin éxito. Presentó una denuncia contra la Junta Directiva del Central en esa época, pero fue rechazada ad portas (portazo en las narices) por el Ministerio Público. Luego, insatisfechos, hicieron un juicio político para privarnos de ejercer cargos públicos. Pero me los soné. Los llevé a la Sala IV. Los magistrados, por unanimidad, me dieron la razón y anularon el espurio fallo.

Yo tengo la conciencia tranquila. Pero él tendrá que explicar por qué recomendó cerrarlo. Se pudo haber salvado una institución tan necesaria. Pero prevalecieron otros intereses. La banca privada celebró el cierre con fruición (en el restaurante Zermat), salivando, pues les dejaba un campo libre… ¿Me comprenden?

Jorge Guardia