lunes, 25 de mayo de 2009

Tema polémico: la Iglesia y su necedad respecto a la sexualidad


Este viernes 15 de mayo, La Nación informó que la Conferencia Episcopal de Costa Rica publicó unas guías de educación sexual donde prohíbe el uso de los métodos anticonceptivos. Resulta lamentable ver el grado de estupidez al que puede llegar la Iglesia, toda vez que se niega a aceptar la gran cantidad de jóvenes que está manteniendo relaciones sexuales sin ninguna orientación y la clase de problemas que esto genera. Por mencionar solo dos, de acuerdo con el Informe “Los indicadores básicos de Costa Rica 2008”, elaborado por el Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud, el porcentaje de nacimientos en madres adolescentes alcanza el 19.9%, mientras que la tasa de incidencia de enfermedades de transmisión sexual como el sífilis y el sida es de 15.3% y 4.11% respectivamente. Como si fuera poco, la Asociación Demográfica Costarricense ha concluido, luego de un estudio, más del 40% de los embarazos en Costa Rica son no deseados.

Estos datos deberían encender las luces de alarma, toda vez que revelan los grandes problemas asociados a la falta de información y educación en torno al ejercicio de la sexualidad que afecta a nuestros jóvenes. Pero, en lugar de eso, la Iglesia Católica se despreocupa de la realidad afirmando que “los métodos artificiales son ilícitos para la Iglesia porque destruyen o imposibilitan intencionadamente la vida”.

¿Qué pretenden las autoridades eclesiásticas con todo esto? ¿Qué nazcan más niños en ambientes donde su desarrollo y cuidado es dudoso, pues sus madres -adolescentes solteras- no pueden mantenerlos? ¿Desea ver a más jóvenes abandonando el sistema de educación formal porque tienen que trabajar? ¿Le interesa que más personas adquieran enfermedades que pueden acarrearles la muerte? ¿Prefiere que los costarricenses tengamos que seguir cargando con el costo económico que todo lo anterior implica, pudiéndose evitar con el simple uso de métodos anticonceptivos y con la información necesaria para que las personas vivan su sexualidad?

Cuando se reseña que “los obispos insisten en que las relaciones sexuales solo se deben dar en el matrimonio, promoviendo –enfáticamente– la castidad y la abstinencia entre los jóvenes solteros”, no queda más que pensar que la Conferencia Episcopal ha perdido la noción de realidad. No todos los jóvenes van a permanecer en castidad y esperar hasta el matrimonio, sino que van a mantener relaciones sexuales y nadie se los va a impedir. Por tal razón, lo único que se puede hacer es darles la libertad de acceder a la información y a los mecanismos necesarios para que el riesgo de aparición de consecuencias no deseadas se reduzca al mínimo posible y con esto se respeten tanto sus derechos como los de los demás individuos.

En ASOJOD defendemos la libertad de cada quien para decidir cuándo, con quién y cómo mantienen relaciones sexuales y que las responsabilidades por ello sean individuales. No queremos estar pagando partos, guarderías, pañales y baberos de niños que no tienen nada que ver con nosotros. Pero dado que la estructura del nefasto Estado de bienestar costarricense (que va desde la cuna hasta la tumba y un poco más) está tan arraigada y falta tiempo para que podamos vivir en una realidad así, lo mínimo que se puede hacer es permitirle a las personas accesar a información y educación para que ejerzan su sexualidad de forma algo más segura y responsable. Para eso es necesario que tanto la Iglesia como el Estado dejen de estorbar con sus absurdas prohibiciones a la difusión de esta información.

14 comentarios:

rodman dijo...

Uno de los grandes problemas es que hay una distancia o un abismo entre lo que señala la Iglesia Católica con respecto al sexo y el comportamiento real de las personas, donde hay una necesidad sexual que tiene la población, especialmente los adolescentes que desean experimentar en el plano sexual.
La posición de la Iglesia Católica es parte de todo un rechazo histórico al placer y a la sensualidad, ligadas indefectiblemente con el pecado y el sentimiento de culpa. (In)Dignos representantes de la Iglesia como San Ambrosio decían "Dios crea en el sereno santuario de la madre, ¿y tú quieres mancillarlo con el placer? o el Papa León I "No hay ninguna madre sobre la Tierra en la que la concepción suceda sin pecado". Esta postura negativa hacia el uso de condones o el sexo por placer es un reflejo de estas posiciones de siglos, en las que todo es pecado y hay que reprimir todo deseo, incluyendo la masturbación, que es un placer "egoísta" (supongo que también lo será el disfrutar de una comida o ver una película solo). Y se enaltecen prácticas de manera absurda, como en el Catecismo que afirma que la "castidad es promesa de inmortalidad". Ante semejante estúpidez habrá que preguntarle a la gente si prefiere aguantarse toda la vida en practicar algo que el propio organismo pide como el sexo, o quedarse como una estatua para llegar a ser "inmortal".
Si a estas posiciones retrógradas donde se utiliza la represión de la sexualidad para controlar la vida de las personas, sumamos la irresponsabilidad del Estado de Bienestar costarricense donde no importa cuantos hijos tenga una persona sin poder mantener, se va a encontrar a la irresponsable y estúpida madre -o futura creadora de delincuentes- exigiendo que el Gobierno le ayude (por supuesto que aparecerán los populistas demagógos de siempre justificando a los irresponsables que tienen hijos que no pueden mantener, alegando que son pobres, que es culpa del sistema que sean así, que hay que ser solidarios, etc.).
En síntesis lo que tiene que darse es vincular positivamente el sexo con el placer (ejercido responsable y voluntariamente) y no la tétrica visión de sexo solo para procreación (como alguien señaló en una ocasión: "El hombre es el único ser vivo que puede disponer del empleo del sexo sin reproducción y de la reproducción sin sexo"). También hay que insistir en la planificación familiar, fomentando la responsabilidad individual a sabiendas de que se deben tener los hijos que se puedan mantener, y que no sean los demás los que tengamos que hacerlo.

La ASOJOD dijo...

Rodman:

Primero que todo, que bueno verlo en el Seminario de Escuela Austriaca. Segundo, totalmente de acuerdo con su comentario.

El problema es por doble vía en mi opinión: por un lado, la estupidez de la Iglesia, al pretender que la toda la gente se va a esperar al matrimonio para tener sexo y, peor aún, que lo van a hacer sólo para reproducción y no por placer. Por el otro lado, la mojigatería tanto de la Iglesia como de los creyentes, pues no sólo conocen la realidad, sino que muchos hasta la experimentan (seguro que entre el % de embarazos no deseados y abortos no hay creyentes) pero tienen una doble moral y, a pesar de todo, salen gritando y rezando, pegándose en el pecho y "orando por los pecadores".

Esto es una prueba de que la creencia en dios y las religiones, de cualquier denominación, son elementos que impiden a la humanidad progresar. No bastó con quemar libros y científicos en la Inquisición, ni sumir a la humanidad en el oscurantismo durante la Edad Media, sino que en pleno siglo XXI prefieren más niños abandonados, más jóvenes jugando prematuramente a ser padres y madres o lidiando con enfermedades de transmisión sexual en lugar de deponer sus armas y prejuicios y aceptar una realidad para actuar sobre ella.

Alejandro

Unknown dijo...

Soy ateo de segunda generación, así que no me mueve ningún apego a la institución de la Iglesia Católica o a su doctrina. Pero no me parece que sea lógico culpar a los obispos costarricenses por insistir en lo que es y ha sido siempre una enseñanza oficial de la Iglesia Católica.

Cuando, en otros tiempos, los obispos eran capaces de convencer al MEP de cambiar el contenido de las guías oficiales de educación sexual, cabía oponérseles políticamente. Pero a estas alturas que las guías de ellos se usarán solo en los colegios católicos, pedirles que digan o hagan otra cosa es pedirles que dejen de ser católicos, lo cual no me parece precisamente lógico.

Además, me uno a lo que dice el primer entrevistado acá.

rodman dijo...

Alejandro (el del tercer mensaje), por supuesto que cada grupo religioso o político tiene sus posturas doctrinales y sus posiciones específicas hacia diversos temas. Y éstas están sujeta a crítica, y así como se puede criticar a la Iglesia Católica, se puede criticar a otros grupos cristianos, o al Islam o incluso a personas u organizaciones seculares o hasta ateas. Para mí, las posturas de la Iglesia en materia sexual me resultan retrógradas y absurdas, pero si alguien cree lo contrario, ese será su problema.

Joanna Nelson Ulloa. dijo...

Existe un concepto errado que se ha propagado por años que señala que el cristianismo ve al sexo como algo malo o como un “mal necesario” para garantizar la reproducción de la especie humana.
Los líderes de algunas iglesias, sin importar su denominación –como los personajes que cita Rodman– son los responsables de esa visión sesgada.
Si uno se dirige a la Biblia –texto sagrado para los cristianos- se puede percatar de cómo este (el sexo) es visualizado como algo natural, bueno, deseable. ¿Alguna vez han leído el libro de Cantares? Si no, los invito a analizarlo y se darán cuenta que el sexo se ve como un goce de la pareja, la máxima expresión del amor. (http://www.biblegateway.com/passage/?search=Cantares%201%20;&version=60;)
Los únicos límites que la Biblia le pone a las relaciones sexuales es el momento de su realización: el matrimonio. Tras darse esa unión no hay ninguna limitante.
Aclarado ese punto, debo decir que estoy en contra de la posición de la Iglesia Católica en prohibir el uso del condón. Aunque creo que la abstinencia es la mejor protección no solo contra las enfermedades, sino contra otra serie de situaciones que se pueden gestar en el sexo prematrimonial, si una persona va a tener relaciones sexuales lo mejor es protegerse con los distintos métodos que hay, aunque incluso los mismos organismos que promueven el uso del condón señalan que no es 100% seguro. (http://www.fda.gov/oashi/aids/condom.html)
Estoy parcialmente de acuerdo con la ASOJOD en el sentido de que el Estado y, por ende, todos los contribuyentes no deberían pagar por las irresponsabilidades de otras personas. Así que la gente que decide tener relaciones debería ser responsable y tratar de informarse. En el contexto globalizado en el que estamos inmersos, donde la información está a la orden del día, no hay excusas para no tomar decisiones lo suficientemente sustentadas. No creo que todo tenga que ser responsabilidad del Estado ni de las estructuras religiosas.
Finalmente, estimo que la razón para que un país se mantenga en el atraso no se debe a la creencia en Dios o a la existencia de diversas religiones, sino a que las decisiones que se toman muchas veces están poco fundamentadas, a la corrupción imperante en el sistema y a la mentalidad del pobrecito, que se evidencia en esas personas que sueñan grandes cosas, pero sin trabajar, sin esforzarse.

P.S.: Tengo una duda, ¿qué significa ser ateo de segunda generación?

La ASOJOD dijo...

Alejandro:

El problema está en que la época en que la Iglesia tenía influencia sobre el MEP no ha terminado. Si ud se pone a ver, es hasta ahora que el MEP anuncia que sacará guías sexuales independientemente de la Conferencia Episcopal. Hasta hace poco tiempo, se pedía el consentimiento de la Iglesia para publicarlas.

Johanna:

Estoy de acuerdo con que la abstinencia es el método más seguro, pero la realidad es que pocas personas la practican. No creo que mucha gente considere que las relaciones sexuales deban darse sólo después del matrimonio, pues de hacerlo, los datos serian diferentes.

La realidad es que la gente está manteniendo relaciones y de ellas salen, no en el 100% de los casos pero sí en altos porcentajes, 1) embarazos, 2) enfermedades de trasmisión sexual y eso lo tenemos que pagar todos gracias al nefasto estado de bienestar y a la Iglesia, pues no sólo limitan la información, sino que también patrocinan esa forma de vida al mantenerlos "solidariamente".

Si fuera la Iglesia que lo paga con sus temporalidades o que cada persona asuma el 100% de las consecuencias de su torta, en ASOJOD no estaríamos quejándonos de la posición tan estúpida que tiene la Iglesia Católica.

Alejandro

Unknown dijo...

"Ateo de segunda generación" significa, en este caso, que mi papá también es ateo.

Y no tengo ninguna objeción a que se critique públicamente la doctrina católica. Solo que me parece un poco raro sobresaltarse cuando los obispos no hacen más que repetir lo que el catecismo siempre ha dicho... sobretodo ahora que ya el MEP no les hace caso. En realidad a mí personalmente me parece que la influencia de la iglesia católica en la sociedad costarricenses a estas alturas es bastante poca. Mucha gente se dice "católica" y manda a sus hijos a bautizar y a hacer la primera comunión, pero ni van a misa ni les importa un comino lo que lo que el papa o los obispos o el catecismo diga que tengan o no tenga que hacer.

En cuanto a si la actitud cristina al sexo es positiva o negativa, sugiero como contrapeso al Cantar de los Cantares las cartas de San Pablo (por ejemplo, el inicio del capítulo 7 de la primera carta a los corintios).

La ASOJOD dijo...

Alejandro:

La iglesia tiene poca influencia en la Costa Rica actual? Veamos

Voto N° 1101-92 de la Sala IV reconoce la existencia del diablo (y recuerde que las resolucines de la Sala son vinculantes erga omnes)

Temporalidades de la Iglesia tiene una partida en el Presupuesto Nacional. El monto que recibió para este año es cercano a los 310 millones de colones.

Sala IV rechaza la posibilidad del aborto (votos N° 2004-02792, Nº 2007-07958, Nº 2008-08760, N° 2004-12790, N° 2004-02792, N° 5130-94, Nº 2007-007958) y de la fecundación in vitro (voto N° N° 2000-02306) por una definición de vida que, curiosamente, coincide con el precepto cristiano.

Hasta pleno 2009 el MEP se atreve a anunciar que publicará guías sexuales con "diferencias" respecto a lo que dice la Iglesia (habrá que ver si cuando las publique será muy diferente)

Estado costarricense censura a la Asociación Demográfica costarricense por difundir información a favor de la píldora del día despues, por considerarla abortiva.

Tan sólo unos ejemplos...

Alejandro

rodman dijo...

Joanna, le señalo algunas cuestiones:

a-)la Biblia es un compilado de libros hechos a lo largo de muchas generaciones, en contextos ajenos y diferentes al que vivimos y que iban dirigidos exclusivamente a los judíos. Por ello son tan contradictorios entre sí, en la Biblia cabe todo, si usted me cita un texto donde se exalta el amor y la amistad, yo le puedo contraponer las actitudes y acciones de Yahve contra otros pueblos, enemigos de Israel, donde al mejor estilo fascista, se aniquila a mujeres y niños. La Biblia es toda una "ensalada" literaria, que si usted quiere creer que es de origen divino o que va dirigida más allá del pueblo judío, usted está en todo su derecho individual de hacerlo.

b-) de acuerdo en que lo ideal sería la abstinencia, aunque la visualizo más como una opción que como una virtud, que llega a ser equiparada con la pureza y la santidad.

Alejandro (el ateo de segunda generación, para efectos de diferenciar):

a-) realmente no creo que la Iglesia Católica haya perdido tanto poder como uno querría, aunque es cierto lo que usted señala sobre como son los creyentes, que reproducen los ritos religiosos pero saben poco o nada sobre el catolicismo. Considero que esto tiene su parte negativa porque refleja un alto grado de acriticidad de la gente, que sigue y le da poder a una institución de la cual no tienen un conocimiento fundamentado, sino que su sustento se basa en el miedo, la autoridad y la tradición. Con ello la capacidad de duda, cuestionamiento y razonamiento quedan de lado, o incluso se queda en el canasto de la basura en muchos casos.

Adrián dijo...

Como alguien q fue criado católico, siempre se me enseñó q el sexo era un tabú: algo oculto reservado exclusivamente para el matrimonio.

Sinceramente, el efecto q eso tuvo en mí fue ver a la mujer como un ser sagrado, al sexo como algo muy solemne y a la posibilidad de tener hijos no solo como una responsabilidad sino como un honor inmaculable.

A mí me parece meridianamente claro q cuando el sexo es visto como el tabú q nos propone la Iglesia, se evitan los problemas de embarazos no deseados (incluyendo aquellos en adolescentes), vioaciones, divorcios, etc.

Condones, masturbación y libertinaje no son cura de la enfermedad sino síntoma y aliciente a un sexo a final de cuentas puramente animal; es decir, sin el requisito del amor incondicional.

Sin embargo no pretendo convencer a nadie. Si alguien quiere darle rienda suelta a sus deseos o fabricarse su propia moral, no tengo ninguna objeción mientras no me endilguen, por ejemplo mediante impuestos, el mantenimiento de bastardos o el subsidio a padres ineptos, incluyendo adolescentes q queden embarazadas.

Finalmente, no veo por qué tanto pedo en los no católicos por unas guías en amor y sexualidad q no son mandatarias para ellos. Si no los convencen no las usen y déjennos a los católicos practicantes hacerlo. Total, tampoco es q los católicos estemos coaccionando a nadie a seguirlas.

Joanna Nelson Ulloa. dijo...

Alejandro (ateo de segunda generación):

Supongo que el texto al que se refiere sobre I de Corintios 7 es este:
"El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer".
Para Dios cuando se da el matrimonio, tanto el hombre y la mujer, pasan a ser una sola carne, uno mismo. Esto se gesta como resultado del amor, del consentimiento mutuo. Esto no quiere decir que el hombre sea dueño físico de la mujer ni viceversa, sino espiritualmente, a raíz de ese amor que se profesan y el compromiso que han adquirido, de manera que si se afecta uno, el otro también se ve vulnerado.
Y en cuanto al deber conyugal se supondría, apelando a la lógica, que los esposos tengan relaciones sexuales, que es una parte, no principal, pero importante del matrimonio.

Alejandro Barrantes:

Efectivamente, la jurisprudencia de la Sala comparte principios cristianos.
Pero, muchas de las resoluciones están basadas en aspectos jurídicos, incluso internacionales. En el caso de la resolución sobre la fecundación in vitro los cinco magistrados que se manifestaron en contra de ese procedimiento argumentaron su decisión con base en el artículo 4 de la Convención Americana de Derechos Humanos (que tiene igual rango a la Constitución), que expresa que el inicio de la vida se da desde la concepción. También lo hicieron con base el artículo 33 del Código Civil, el artículo 21 de la Constitución y otra normativa internacional.
Existe gran controversia, incluso entre científicos, sobre si desde la concepción se genera la vida (si el embrión es una persona o lo es a partir de los 14 días) Ante la duda, la Sala decidió proteger al embrión, a la vida. Igual situación se da con el tema del aborto y otros aspectos que usted menciona. Lo del diablo sí es diferente, porque aunque yo sí creo que existe, no es una persona que uno pueda ver o que se pueda materializar como para decir que es "incuestionable" su existencia.



Por otro lado, aunque no soy católica, comparto la visión de Adrián sobre cómo ver al sexo como algo reservado exclusivamente para el matrimonio, es más bien positivo.

Joanna Nelson Ulloa. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joanna Nelson Ulloa. dijo...

Corrección: Acerca de la resolución de la Sala Constitucional sobre la fecundación in vitro quise decir artículo 31 del Código Civil, no el 33.

Anónimo dijo...

CUC: yo soy católico conservador practicante y futuro seminarista legionario de cristo y creo que es importante aclarar algo primero la iglesia no ve mal el sexo a menos que este en el matrimonio (el mejor método anticinseptivo y el único bueno es la abstinencia) si no quieren hijos para que están allí únicamente jugando con fuego creo que si no quieren problemas lo mejor es rechazar la tentación y porsupuesto que la castidad = santidad