jueves, 16 de julio de 2009

"El mejor lugar donde una adolescente madre puede estar es el aula"


Y dónde debe quedar el hijo mientras tanto?

Es un adecuado escarmiento para la adolescente madre poder delegar la irresponsabilidad de la crianza de su hijo mientras estudia?

Debería más bien el hijo ir también al aula, interrumpiendo así las clases a los demás?

No da la adolescente madre en el aula un ejemplo a las otras adolescentes de que no es tanta responsabilidad la que se adquiere con un embarazo?

Si la adolescente se convirtió en madre por sus juntas de colegio, no permanecerá la posibilidad de embarazos adicionales?

A los cuántos embarazos debería la adolescente madre dejar el aula?

Si la adolescente madre tiene el derecho a permancecer en el aula, por qué los demás tienen la obligación de financiar y soportar tal irresponsabilidad?

A qué se obliga la adolescente madre que permanece en el aula, en términos de responsabilidad sexual?

Busca el cambio mercadológico del término "madre adolescente" por el de "adolescente madre" sutilmente minimizar la responsabilidad por los hijos tenidos en la adolescencia?

El dinero para becas a adolescentes madres no se debería usar más bien para las adolescentes suficientemente responsables con su estudio como para no quedar embarazadas?

Qué fomentan los programas de permanencia en el aula de adolescentes madres?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

En español, los signos de interrogación son dos: uno que abre la oración y otro que la cierra.

Adrián dijo...

Soy partidario de la uniformación de la puntuación entre distintos idiomas y de hacerla siguiendo una imitación de la usanza del inglés. Sólo en los aspectos exlusivamente atinentes al lenguaje español obedezco las recomendaciones de la Asociación de Academias de la Lengua Española. Si la propia Academia Costarricense de la Lengua se considera facultada a promover sus intereses de "estimular el conocimiento de las lenguas indígenas locales" no veo por qué deba yo dejar de promover los míos, los cuales al menos sí están relacionados con mi realidad cultural.

En todo caso, a nadie pretendo obligar a seguir mi ejemplo. Don't like it? Don't use it.

Felipe dijo...

Está un poco constructivista ese comentario. Aunque lo que hace la Real Academia de la Lengua también lo es. Preferiría que no existiera una entidad que "diga oficialmente" lo que debe ser el idioma español.

Adrián dijo...

Mi posición sobre el concepto de constructivismo aparece aquí.

Adrián dijo...

En cuanto a la Real Academia Española (es incorrecto llamarla Real Academia de la Lengua) y, todavía más importante la Asociación de Academias de la Lengua Española, alabo su trabajo por mantener la unidad del lenguaje español. Yo simplemente voy un paso más allá en el proceso de unidad.

Nunca está de más insistir en que estas instituciones no coaccionan a nadie, sólo recomiendan. Don't like it? Don't use it. Precisamente esta discusión comenzó por mi incumplimiento de sus disposiciones. Pero yo no tiraría al bebé con el agua de la tina.

Anónimo dijo...

Sinceramente no comprendo ha que viene este "post" o como se diga. Pareciera no tener nada que ver con lo que normalmente se ve en este "blog". No se si se trata de algún tipo de escarmiento social.

Adrián dijo...

Segundo Anónimo: Yo diría que fue el orden espontáneo. Hubo demanda y oferta a la vez.

No obstante, en atención a su comentario, hemos trasladado el debate a este post. Invitamos a los lectores interesados a seguir participando de este tema a comentar en el post referido.