Finalmente, todo
parece indicar que Donald Trump y Hillary Clinton serán los candidatos
republicano y demócrata que competirán para ser el próximo presidente de los
Estados Unidos. Ahora bien, cuando se observan ciertas encuestas, salta a la
vista que ambos aspirantes poseen un alto porcentaje de opiniones
desfavorables y son, a su vez, figuras muy polarizantes para el electorado.
Partiendo de este
panorama, bien puede ocurrir aquel famoso dicho de en río revuelto ganancia de pescadores.
En este sentido, nos referimos al partido libertario norteamericano, el cual
probablemente sea representado por el exgobernador Gary Johnson. Dicha agrupación
–a diferencia de otras- tiene la gran ventaja que va a estar en todas las
papeletas de todos los estados. Su plataforma es básicamente un liberalismo
clásico, fundado en los principios de libertad y responsabilidad
individual. En términos partidarios norteamericanos
su fórmula podría resumirse de la siguiente manera: “fiscally conservative and socially liberal”. Ello lo que quiere
decir es que en el ámbito económico se acercan más al lado republicano,
mientras que en temas sociales a los demócratas.
La impopularidad de los candidatos de los dos partidos más importantes
puede traer una oportunidad única en la historia, que es destruir el
bipartidismo que ha caracterizado a los Estados Unidos y crear a lo mejor una
tercera fuerza electoral viable o al menos relevante. Todos aquellos quienes
promovemos la libertad, entendemos la importancia de que en el país más
influyente del mundo, también existan políticos de trascendencia que impulsen
políticas públicas afincadas en principios liberales, que sirvan de ejemplo
para otras latitudes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario