lunes, 8 de septiembre de 2008

Tema Polémico: reforma fiscal en Costa Rica


Para este día, en ASOJOD queremos abordar un tema bastante complejo, pero lo hacemos sólo utilizando una de las variables: la necesidad de reforma fiscal en Costa Rica, vista desde el punto de relación ingreso-egreso.

El pasado viernes 5 de setiembre, la Contraloría General de la República publicó un informe donde se demostraba el bajísimo nivel de ejecución presupuestaria de las carteras ministeriales del gobierno central costarricense.

A continuación se demuestran los datos correspondientes a 4 de los más importantes Ministerios.
Ministerio Presupuesto*
Total* ejecutado Porcentaje de ejecución
Vivienda 21.843 563 3%
Seguridad 82.183 31.821 39%
Educación 812.034 373.123 46%
Salud 87.068 38.348 44%

* Cifras en millones de colones

Fuente: Periódico La Nación.


Llama poderosamente la atención que el Ministerio de Vivienda sólo haya ejecutado un 3% de su presupuesto, cuando una de las puntas de lanza de la Administración Arias Sánchez es precisamente la erradicación de tugurios. De hecho, cabe preguntarse cuál era la necesidad de la famosa donación taiwanesa a este ministerio y que fue luego dedicada a otras funciones, como consta en la acusación hecha por el ente contralor.

Pero también resulta curioso que con el clima de inseguridad y con los grandes niveles de delincuencia en Costa Rica, el Ministerio de Seguridad ejecute apenas un 39% de su presupuesto. Frecuentemente vemos en los noticiarios que los policías trabajan en condiciones deplorables, que no hay unidades móviles disponibles y gran cantidad de cosas más y no resulta comprensible cómo más de la mitad del presupuesto ministerial no es utilizado para solucionar estas problemáticas.

Así, puede realizarse el mismo análisis para cada ministerio y a lo largo de mucho tiempo atrás y se verá que el resultado es el mismo. En un informe elaborado por uno de los miembros de ASOJOD para el despacho de asesores de un diputado, se comprobó que la mayoría de la ejecución presupuestaria (un promedio del 55%) del Gobierno Central, la Asamblea Legislativa y el Poder Judicial, estaba relacionada con el pago de salarios. ¿Y el producto tangible y evaluable de dichas instituciones? Casi nada de importancia.

Ante tal situación, es indudable que es necesaria una reforma tributaria, pero no para aumentar la recaudación de fondos, sino para disminuirla. Es claro que el Estado costarricense no está en la capacidad de administrar los fondos que actualmente recauda, por lo que somos de la opinión de que al mal administrador se le deben limitar los recursos que tiene a su disposicion. No es posible que a los ciudadanos se nos pida pagar más impuestos cuando vemos los pésimos niveles de ejecución, los grandes gastos en salarios, viajes y consultorías y los pésimos sistemas de evaluación programática.

En ASOJOD nos oponemos fuertemente a más impuestos. Lo hemos hecho desde una posición axiológica y desde una posición pragmática. En el primer caso, consideramos que el impuesto es un robo institucionalizado por el cual se le quita parte de la propiedad privada a unos para transferírsela a otros (independientemente de que la necesiten o no). En el segundo caso, consideramos que los impuestos desincentivan la creación de riqueza y abren las puertas a diversas formas de corrupción. Y como si fuera poco, cuando vemos los datos antes señalados, comenzamos a pensar que lo que se desea es llenar de agua una vasija con huecos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, pero si no gasta todo, porqué siempre les hace falta plata?

Tengo la idea de que esa plata solo existe en los libros. De manera que si de verdad gastan lo que deben gastar, la inflación se les va de las manos.

Existirá ese dinero o es solo una estafa más?

La ASOJOD dijo...

Ese es el punto: ¿por qué las Administraciones Pacheco de la Espriella y Arias Sánchez vienen a decirnos que es necesaria una reforma fiscal para dotar de más recursos al sector público?

Es evidente, como lo dijimos, que este dinero -con los pésimos niveles de ejecución presupuestaria y los lamentables sistemas de gestión y evaluación en dicho sector- sólo va a desperdiciarse.

Estando en la Asamblea pude comprobar en un informe preparado para un diputado en la Comisión de Control de Gasto Público que existen importantes fuentes de despilfarro presupuestario. Es decir, mucho del presupuesto se va en gasto superfluo o perfectamente reducible.

En otras palabras, el dinero en cuestión existe, lo que no existe es la capacidad de utilizarlo correctamente. Estoy seguro que si se lograra hacer (y de paso eliminar el gasto de muchas instituciones) las finanzas de este país serían sumamente sanas, lo cual demostraría la no necesidad de más impuestos.

Alejandro

Anónimo dijo...

Entre los defensores de más impuestos se argumenta entre otras cosas que la carga tributaria de Costa Rica es baja y que otros países la tienen más alta que Costa Rica. No obstante, considero que ese no es el centro del asunto,ya que hay que tener cuidado de compararse con otros países.
Centrándose en Costa Rica considero hasta insultante insistir en el aumento de impuestos conociendo la ineficiencia de la administración pública, ya sea a la hora de ejecutar obras (el ejemplo más reciente es lo que han durado arreglando la calle de San Francisco de Dos Ríos) o bien como lo muestra el estudio de la Contraloría, en el insuficiente porcentaje de presupuesto que gastan los sectores de vivienda, seguridad o salud en lo que corresponde a su respectiva sector.
El problema que se da en relación con la burocracia, el gasto público y la petición de más impuestos se sintetiza bien en la llamada Ley de Parkinson, que entre otras cosas establece que "el trabajo se expande para llenar el tiempo disponible hasta que se termine" o un "oficial (o jefe) quiere subordinados, no rivales" o los "gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos" o uno muy bueno "el tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia" . Esto se manifiesta de manera práctica en como se busca contratar empleados o justificar gastos y puestos de trabajo, no poque los primeros sean eficientes o los segundos sean necesarios, sino para justificar un puesto, que en muchos casos no es necesario, y que más bien entorpece las funciones de la administración pública, y lleva a que se gaste más en salarios y en mantener a muchos administrativos ineficientes o altaneros, que en lo que corresponde específicamente a cada sector.
Costa Rica no ocupa más impuestos, sino mejores impuestos con una tasa menor del 20%, desarrollando con ello los mecanismos para generar más ganancias, disminuyendo la evasión y forzando a las instituciones públicas a ser más eficientes.