
Ahora resulta que al final de las tediosas misas justo después de comer el cuerpo de Cristo ¿canibalismo? los guardianes de la moral ajena se dedican a recoger firmas para impedir las uniones entre parejas del mismo sexo.
¿Cuándo será el día en que Costa Rica aprenda que los derechos individuales no deben estar sujetos al beneplácito de las mayorías? ¿Cuándo será el día en que se les permita a los individuos vivir sus vidas en forma tranquila, sin tener que pedirle permisos a nadie?
¿Cuándo será el día en que Costa Rica aprenda que los derechos individuales no deben estar sujetos al beneplácito de las mayorías? ¿Cuándo será el día en que se les permita a los individuos vivir sus vidas en forma tranquila, sin tener que pedirle permisos a nadie?
5 comentarios:
Aunque no soy un gran defensor de lo que es el matrimonio en sí,
-como si fuera algo sagrado- y le recomendaría a los gays que no se desesperen tanto en perpetuar esa institución, habiendo otras opciones de estar unidos, es claro que el enfoque que se le da al matrimonio gay es desde el punto de vista de los derechos individuales y de la no discriminación, en este caso al derecho de legalizar una unión de pareja entre personas del mismo sexo como lo pueden llegar a hacer un hombre y una mujer.
Aparte de la actitud entrometida y "metiche" que resulta de los quieren recoger firmas para luchar contra la "plaga gay", hay un tremendo desbalance que ocurre no solo en este tema, sino en cuestiones como la eutanasia. Si la mayoría, que sabemos que no es muy pensante que digamos, ya que actúa como masa, pero suponiendo que milagrosamente permitieran el matrimonio gay, eso no llegaría a afectar los derechos de los heterosexuales, quienes seguirían tal y como están casándose -y divorciándose- a diestra y siniestra. (Al igual que si se legaliza la eutanasia, eso no quiere decir que llegue a ser práctica obligatoria para todos. Pero si se prohíbe, el enfermo debe aguantarse y resignarse a vivir hasta el final aunque sufra terriblemente y no tenga calidad de vida). Pero si se vota negativamente a la unión gay, no solo se le niega el derecho a alguien del mismo sexo a compartir o a oficializar su unión, a asociarse legalmente con quien quiera, sino que en cuestiones jurídicas quedan indefensas (traspaso o herencia de bienes) y no podrían adoptar hijos en caso de querer tenerlos. Mientras que los heterosexuales conservarían los mismos derechos que han tenido.
Como se puede apreciar, la situación es desigual: permitir el matrimonio gay no violenta el derecho de terceros (incluyendo homófobos y mojigatos), salvo que se obligara a todo el mundo a hacerse homosexual, cosa que obviamente no se daría; mientras que entronizar el matrimonio tradicional, si cercena los derechos individuales de las personas del mismo sexo a unirse o legalizar su unión.
Por ello, la sola idea de recolectar firmas para un referéndum sobre este tipo de cuestiones es injusta e ilógica por si sola.
Totalmente de acuerdo Rodman: la cuestión está en que un grupo de personas (los religiosos)cerradas está impulsando un referéndum porque sabe que la mayoría de la población es tan prejuiciosa y tan cerrada como ellos.
No han entendido que así como los diferentes credos tuvieron que pasar por la discriminación hace siglos y en diferentes espacios físicos, ahora ellos están sometiendo a los que no comparten su conjunto de ideas a la más vil de las discriminaciones: negándoles la igualdad ante la ley.
Alejandro
Considero que no se debe permitir el matrimonio Gay como en sí "matrimonio" pues contradice la ley a lo referente con grupo familiar.
Lo que si se debe dar son ciertos derechos... como por ejemplo la protección familiar, el Seguro Social y otras... las cuales el día de hoy no tiene derecho.
Además que es el matrimonio???... pueden festejar uniones... eso nadie se los prohibe. (solo que no oficiales)
Nuestro sistema democrático, a través del referéndum (que es una figura de la democracia directa) legitima la recolección de firmas para el proyecto en cuestión. Así que no veo cuál es el problema de que se recojan firmas en las iglesias.
¿Se le olvida a la ASOJOD que la Constitución Política y diversas convenciones internacionales aprobadas por Costa Rica garantizan la libertad religiosa y de expresión?
Parece que la ASOJOD solo acepta aquellos aspectos de la democracia que van de acuerdo con su manera de pensar y descalifica los demás.
Creo que existen otras maneras a través de las cuales los homosexuales pueden lograr sus intereses. La figura del testamento está ahí presente, ¿por qué no la usan?
¿Por qué las “mayorías” tenemos que quedarnos sentadas mientras se pretende instaurar un proyecto que evidentemente atenta contra la moral y las buenas costumbres? ¿Por qué tenemos que aceptar que la figura de la familia (protegida por la Constitución Política y por el Código de Familia) se vea resquebrajada?
A pesar de que el proyecto que busca erigir las sociedades de convivencia para personas del mismo sexo no habla de la adopción, su aprobación va a ser un primer paso para que después quieran exigir la posibilidad de adoptar y pienso que los menores de edad tienen el derecho de crecer con un padre y una madre, no ser privados de esa garantía.
En este país cualquier grupo que se autocalifique como “minoría” puede exigir que se le otorguen ciertos “derechos”, pero eso no significa que sus exigencias tengan que ser aceptadas y mucho menos instauradas en el ordenamiento jurídico de una nación.
Joanna Nelson.
Estimada Joanna,
Gracias por participar.
En primer lugar, deseo aclararle que nunca hemos dicho que la libertad religiosa debe desaparecer o que los feligreses de las distintas iglesias no puedan decir lo que piensan.
En segundo lugar, la democracia no es un sistema en donde las mayorias simplemente se imponen sobre las minorías. Para eso tenemos una Constitución con derechos fundamentales que sirven de freno al poder de las mayorías. Si aceptaramos que simplemente se hace "lo que la mayoría diga", podríamos justificar la tortura, la esclavitud, y otras afrentas graves contra la libertad. Una de estas es, según nuestro punto de vista, el que las mayorías decidan qué tipo de familia podrán formar las minorías, que las mayorías impongan su visión de matrimonio sobre lo demás.
La Constitución Política, si bien como ha dicho la Sala Constitucional protege a la familia tradicional (hombre y mujer); no prohibe que las personas en ejercicio de su libertad contractual dispongan una unión civil aún con individuos del mismo sexo.
¿En qué le afecta a Ud. que dos hombres o dos mujeres celebren un contrato entre ellos que defina derechos y obligaciones no solo económicas, sino de fidelidad y de otra naturaleza?
Si su respuesta, como infiero a partir de su comentario anterior, fuera "porque eso atenta contra la moral y las buenas costumbres", Ud. se desenmascararía. Revelaría el sustrato absolutista de su concepción de la moral porque Ud. no sólo la defina, sino que cree tener el derecho de imponerla a los demás.
En ASOJOD, si bien tenemos conceptos propios de moral, no nos parece que impongamos por la fuerza coactiva de la ley visiones propias; salvo que se busque proteger los derechos fundamentales de los individuos.
El asunto de los menores de edad es otro. Aunque yo en lo personal no veo problema que una pareja homosexual adopte, como se ha permitido en España. El punto del actual proyecto es sólamente permitir que las parejas del mismo sexo celebren contratos entre sí de naturaleza no sólo patrimonial. No veo por qué los Católicos se deben meter en esto.
Saludos,
Felipe
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