Las consultorios contratadas por RECOPE, en cuyos expedientes militan las recomendaciones de altos jerarcas del gobierno chinchillista, junto a cotizaciones ferreteras para un contrato de consultaría en imagen para la refinería china, son una advertencia preclara de lo que ocurrirá con la nueva refinería, excepto que los montos serán planetarios.
Los combustibles de origen fósil están monopolizados en Costa Rica. Antes, el gestor del monopolio fue RECOPE, propiedad del mismo estado, pero esta en ejecución un contrato irregular que entrega ese monopolio a empresas del Estado Chino. La excusa de crear monopolios estatales, para salvaguardar la soberanía, se ha quedado en el vacío. Pero los conceptos vaciados son algunos más.
La jerarquía de RECOPE, guiada desde casa presidencial, se involucro en un contrato para construir una refinería de petróleo cuyos niveles de producción, mezcla de productos, suministros y costos, carecen de sentido y transparencia.
Conceptualmente, una refinería para atender el pequeño mercado local costarricense, es en si misma problemática. No se trata solo de la cantidad de barriles de petróleo procesados, sino de la mezcla de productos que se extraen del petróleo, pues los combustibles demandados por los usuarios son varios y en distintas cantidades cada uno: gasolinas, diesel, combustible de aviación, asfaltos, bunker.
No existe un petróleo, como materia prima, que pueda garantizar, al final de la tubería de refinación, el exacto perfil del consumo. Pero, mas grave aun, ese perfil es dinámico y va cambiando con el tiempo. El cambio puede y ha sido inducido por precios relativos, por parte del mismo monopolio. Un ejemplo es el precio del diesel, que ha venido acercándose al de las gasolinas. Con estas manipulaciones de precios relativos, RECOPE ha intentado y logrado modificar la mezcla de consumo, pero a costa de los consumidores, aplicándoles jugadas con los precios.
Sin embargo, estas jugarretas, tienen limites y, sobre todo, si se expande la producción, como se planea hacer, con respecto al consumo nacional. Bien puede esperarse que una gestión monopólica al estilo de RECOPE, en la administración de la nueva refinería china, vaya a costar caro a los consumidores.
Los peligros que asoman en el horizonte incluyen, además de lo anterior, los costos de construcción y consultorios de la refinería, como siempre, descontrolados y sin ninguna transparencia. Pero hay otro referido a costos de oportunidad con respecto al uso de otros combustibles como gas natural, que ha estado tomando importancia en el mundo en los últimos tiempos. Y no es que no tuviera importancia antes, pero en Costa Rica no conviene seguir ignorando los hechos.
Los planes de refinación de la nueva refinería consideran un esquema de fuentes energéticas congelado en el pasado.
Mario Quirós Lara
No hay comentarios.:
Publicar un comentario