La teoría de los derechos humanos se ha venido gestando desde hace mucho tiempo atrás, pero es a partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial que ha experimentado su mayor desarrollo. Desde sus inicios, los derechos humanos surgieron para defender a las víctimas de los criminales, pero en la actualidad asistimos al trastocamiento de dicho principio, toda vez que hoy día, los derechos humanos son utilizados, muchas veces, para proteger a los criminales de las víctimas. Aunado a esto, hay que señalar que estamos en presencia de dos tipos de perversiones: por un lado, la perversión de las funciones del Estado, que por estar brindando bienes y servicios que no le corresponde, ha descuidado su única función legítima, la seguridad, y ha dejado indefensos a los ciudadanos ante violaciones a sus derechos. Por el otro, la perversión del logos y del lenguaje, que consiste en proclamar a los cuatro vientos la dignidad y el derecho de los criminales. Como en el famoso libro 1984 de George Orwell, hay un nuevo lenguaje que revuelve los conceptos y proclama que "la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza". Ahora se habla de dignidad y derechos del criminal, de una persona que tenía plena conciencia de sus actos y de las consecuencias tras una eventual captura y que al cometer el ilícito, no tuvo contemplaciones de la dignidad y los derechos de las víctimas.
Hay que recordar que no todo lo que sale del vientre de una mujer es un ser humano: para serlo, debe ser capaz de realizar procesos mentales y de tener plena conciencia y voluntad de sus actos. Debe estar dispuesto a tratar a los demás de forma tal que no imponga la fuerza, sino la razón y el intercambio. Cualquiera que renuncie a esto, renuncia, ipso facto, a su humanidad. Por tanto, si se quiere hablar de derechos para los criminales, puede hacerse, pero es imperioso llamarle de otra forma, jamás derechos humanos. Por desgracia, la teoría de los derechos humanos no sólo se ha olvidado de esto, sino que promueve su contrario, otorgándole el carácter de ser humano a cualquier elemento que biológicamente tenga una composición idéntica. Siendo así, dicha teoría se ha convertido en la apología del delito y del criminal, pretendiendo otorgarle derechos y dignidad a un ser que no tuvo reparos en violar la propiedad o la vida de una o varias personas y exigiendo un tratamiento "justo" y misericordioso para tales energúmenos.
Para muestra un botón: el civilista y amante de los derechos humanos Estado costarricense, en su Código Penal, artículo 28, establece que no comete delito quien ejerce el derecho a la defensa siempre y cuando a) sea para repeler una agresión ilegítima y b) haya necesidad razonable de la defensa empleada para repeler o impedir una agresión. Al mismo tiempo, la jurisprudencia indica que la defensa sólo puede ser necesaria cuando la agresión está en curso o, por lo menos, cuando aparece como inminente, es decir, “... cuando el peligro de la agresión es suficientemente próximo como para que el agente se vea obligado a neutralizarla. De lo anterior se desprende una injusta e ingenua idea: pensar que la agresión se da al momento del hecho mismo y termina con la consumación del ílicito, cuando en realidad la misma y sus efectos tienen permanencia ad perpetum. Es decir, si a un individuo le robaron alguna pertenencia, seguirá siendo víctima del delito hasta que la recupere. Tal idea niega el derecho de la víctima a recuperar su pertenencia por sí misma después de consumado el delito, aún cuando ella logre encontrarla e idenficar al criminal.
A esto hay que agregarle que la jurisprudencia costarricense establece criterios de razonabilidad proporcionalidad al ejercicio del derecho de defensa. Es decir, para repeler una agresión, la norma establece que la víctima debe no sólo estar en una situación de ataque inminente (o sea, que no puede ejercer ninguna acción contra quien sepa que amenaza su vida y propiedad pero que no haya consumado el acto) sino que también debe utilizar medios para repeler la agresión proporcionales a los utilizados por el perpetrador. En otras palabras, lo que la norma establece es una limitación a la defensa, de modo que la víctima tenga recato y consideración para con alguien que desea hacerle daño. Esto es sencillamente ridículo, más cuando la víctima se encuentra en una situación tal donde no puede tener contemplaciones, pues enfrenta una encrucijada: su vida o la del agresor.
Pero esto no es todo. El Código Procesal Penal establece un criterio de oportunidad para juzgar al criminal: se prescinde del proceso penal cuando se trate de delitos menores o hechos insignificantes. Precisamente esta figura es la que tiene en vilo a los costarricenses, pues la mayoría de hurtos de celulares, billeteras, cadenas, ropa, electrodomésticos, etc. son considerados pecata minuta, por lo que el mismo queda impune. Esto resulta altamente grotesco, pues ¿cuáles son los parámetros para medir qué es insignificante y que no lo es? La calificación como tal la hace un fiscal en función del costo material de la pérdida pero no toma en cuenta el valor sentimental, el esfuerzo por conseguirlo o algo tan elemental como la violación a la intimidad de las personas, o sea, el sólo hecho de saberse totalmente vulnerables. ¿Qué pasa si la víctima perdió tan sólo un cuaderno, pero en él tenía escrito una de las más valiosas piezas literarias por ella considerada? ¿Qué pasa si lo que le roban es una cadena de poco valor monetario pero que era una herencia familiar? Todo eso se deja de lado por pretender que existen parámetros universales para medir qué propiedades son o no son de valor significativo.
Luego de estas reflexiones, aportamos las razones por las que, en ASOJOD, estamos a favor de la pena de muerte:
1. La pena de muerte como acción es éticamente válida, pues cuando una persona o conjunto de personas deciden dejar de tratar a los demás con la razón y de obtener las cosas por su trabajo o por el intercambio y pasan a usar la fuerza para hacerse con los botines, entonces están renunciando al único código de valores en que es posible la convivencia humana. En ese sentido, están proponiendo un ambiente de polarización a partir de intereses totalmente contrapuestos: los suyos y los de las víctimas. Cuando hay personas dispuestas a matar a otras para obtener un celular, un billete, un carro o unos zapatos, entonces se ha roto el código de convivencia y se ha dado paso a una situación donde es imposible la coexistencia: o son ellos o somos nosotros. En ASOJOD nos decantamos porque sobreviva el ser racional, productivo, eficiente, honesto, honrado que obtiene lo que necesita por su trabajo o por el intercambio.
2. La impunidad del delito genera una parálisis de las relaciones humanas. Piénsese en un delincuente que atemoriza a toda una comunidad humana. Ante el miedo de ser víctimas de un asesinato, un asalto o un ataque, las personas preferirán mantenerse lo más aisladas posibles y comenzarán a desconfiar de cualquiera que se les acerque. Por tanto, se paralizan las relaciones sociales, políticas, económicas, culturales, comerciales, etc., lo cual podría solucionarse si el Estado se deshace del criminal. Es uno o muchos, y aquí hay que escoger entre el que roba riqueza o entre quienes la crean. Nuevamente, en ASOJOD escogeremos a quienes la crean.
3. Si el Estado desea evitar que la gente tome la justicia por su cuenta, debe castigar al delincuente. El sistema de reglas transmite incentivos y castigos: si deja impune una acción, está incentivando a que se cometa nuevamente; pero si castiga, está desincentivando un modus vivendi. Frente a esta última afirmación, los opositores de la pena de muerte esgrimen el argumento de que en los lugares donde dicha pena se aplica no ha bajado la tasa de criminalidad. Pero eso no importa, puesto que lo que si se reduce es la expectativa de ser agredida que la gente tiene. Cuando ve que el Estado actúa para proteger sus derechos, el individuo sale de su fortaleza para reiniciar las relaciones con los demás.
4. La pena de muerte, es cierto, es una medida irreversible. Por eso se debe estar muy seguro cuando se aplica. Eso no es tan difícil como los opositores creen, pues para algo hay procesos judiciales imparciales donde se da la oportunidad para que las partes presentes sus pruebas de carga y de descarga.
5. Lo que resulta totalmente despreciable es que, en estos procesos, se le otorgue al criminal, como "derecho", el patrocinio de un letrado para que ejerza su defensa si el primero no puede costearse uno por sí mismo. Resulta aberrante pues lo que la Defensa Pública significa es que las víctimas le pagan el abogado al delincuente. Cuando el delincuente escogió su modus vivendi sabía perfectamente las consecuencias de sus actos y lo que podía pasar si caía preso. Por tanto, debe asumir su responsabilidad y procurarse su propia defensa, sin cargo al herario público.
Estamos seguros que la instauración de la pena de muerte le permitiría a los costarricenses vivir más tranquilos, toda vez que tendrían la certeza de que el Estado asumiría seriamente su única y legítima función: seguridad. En ese sentido, sabrían que el Estado estaría dispuesto a aplicar los más severos castigos a aquellos que rompan la convivencia y atenten contra la vida y la propiedad de los seres humanos. Es más, en ASOJOD, como defensores de la pena de muerte, somos tan humanos, que hasta defendemos una muerte indolora, rápida y efectiva, pues nuestro interés no es el sufrimiento del delincuente, sino que se le saque de circulación por renunciar a la única forma en que es posible la convivencia humana.
45 comentarios:
Estoy de acuerdo en casi todos los puntos que exponen excepto en el 5, se debe asumir de que el sospechoso es inocente hasta que se demuestre lo contrario, por lo tanto es justo que reciba una defensa de parte del estado ya que no se tiene certeza de la culpabilidad del acusado, por lo tanto antes de que se dicte sentencia no necesariamente el supuesto ofendido estaría financiando la defensa de un criminal. Obviamente el otorgamiento de ese derecho no está exento de errores puesto que en el caso de que el sospechoso se llegue a encontrar culpable si se estaría financiando la defensa de un delincuente, que conste que no estoy diciendo que esa medida sea perfecta, pero partiendo de ese supuesto la veo menos imperfecta que la idea de no financiar la defensa de los sospechosos que no puedan costeársela, ya que esta va en contra del principio In dubio pro reo.
Ustedes hablan mucho de varios conceptos muy subjetivos: la libertad, la justicia, el bien, el mal, la verdad. esos conceptos no tienen una sola definicion, sino que dependen mucho de la forma que se vean. ¿O pueden dar una definicion absoluta?
Yo en particular no estoy a favor de la pena de muerte. Al menos en mi sistema de valores nadie tiene el derecho de disponer de la vida de otras personas. Entiendo que muchas veces se trata de justificar en base a un precedente (e.g. "dado que él dispuso de la vida de mi hijo, entonces yo puedo disponer de la de él") pero yo particularmente no lo considero válido. Creo que ya estamos lo suficientemente civilizados como para caer en la vieja Ley del Talión.
Eso dicho, sí considero la cadena perpetua como una opción viable. Ahora, desde un punto de vista práctico no me agrada mucho la idea de tener que mantener a un violador o asesino comiendo en una celda por el resto de su vida, por lo cual pienso que los trabajos forzados son una buena alternativa. Al menos ayudan a nulificar el gasto que los contribuyentes asumen al mantener las cárceles.
Estoy de acuerdo con la aplicación de la pena de muerte cuando media un homicidio grave. Considero que no hay que excederse en cuestiones como apelar a la dignidad humana o a los derechos humanos para quien comete un crimen de este tipo. La dignidad se gana con los actos y alguien que atente brutalmente contra la vida de otra persona la pierde.
El fin principal de la pena de muerte es castigar de manera proporcional a quien cometió el delito, y no necesariamente un medio para disminuir los crímenes. Los opositores a la pena de muerte, al argumentar que los crímenes no se han reducido en los lugares donde se aplica, llegan a considerar que entonces la pena capital no se debe aplicar. Aunque eso pudiera ser cierto insisto en que la pena de muerte es un castigo de la sociedad para alguien que transgrede la norma básica y esencial de no quitar la vida a una persona inocente.
Y no considero que eso sea contradictorio y que se alegue que quienes apoyamos la pena de muerte estamos al mismo nivel del asesino que mata a alguien. Esto lo considero absurdo.
Otros aspectos que alegan los opositores para estar en contra de la pena de muerte es que se ha ejecutado a personas de manera injusta. Este es un aspecto muy problemático, pero compete más a un error en la aplicación de la justicia que a la aplicación de la pena de muerte en sí. Igual se han podido dar casos de personas que han estado en la cárcel injustamente por muchísimos años y nadie va a alegar que haya que abolir el sistema penal.
Aunque es claro que en Costa Rica no se podría aprobar la pena de muerte, en el caso hipótetico de que se permitiera, eso no significa necesariamente su práctica indiscriminada -sería como la eutanasia, que se legalice no quiere decir que ya todo el mundo necesariamente va a practicarsela en cualquier circunstancia-. E igual, en relación con la disminución de la criminalidad, la pena de muerte no lo va a ser por sí sola, ya que no va a persuadir a un criminal de hacer un crimen. Para ello se requieren otras medidas, sean penas más fuertes para diversos delitos, mejor aplicación de las leyes, la educación en las familias y las instituciones educativas, promoción de actividades recreativas a nivel de la sociedad, mejorar la situación socioeconómica de los habitantes del país, etc. Percibo la pena de muerte como un acto de justicia en contra de alguien que ha cometido un homicidio grave contra otra persona, siendo hecho con alevosía, premeditación, ensañamiento y/o brutalidad,
Me gustaría saber en que casos particulares la ASOJOD considera que puede aplicarse la pena de muerte, es decir, en violaciones,asesinatos, etc.
Anónimo 2:
Con mucho gusto trataré de referirme a esos conceptos excepto al de bueno y malo ya que revise cuidadosamente el artículo y no encontre referencia a los mismo, si no le molesta me referiré en vez de estos a la ética.
Libertad: concepto negativo, por ello se entiende como la ausencia de coacción sobre el individuo, tanfo física como psicológica.
Justicia: la relación de causalidad entre un evento X y un efecto Y. COmeto un crimen y soy castigado, si se quiere lo podemos entender a forma de parábola recoger los frutos de lo que hemos sembrado.
Ética: ciencia de la virtud o de los valores, la cual se ocupa descubrir que es de valor al hombre qua hombre, los hombres somos seres con una identidad finita que para vivir en este mundo requerimos de ciertas acciones, precisamente la labor de la ética es responder todas estas interrogantes.
Chata:
Quería preguntarte si crees en la legítima defensa, en si por ej alguien se mete a tu casa y si tenes el derecho legitimo a disparar a matar, y segundo me gustaría saber cuál es la diferencia en quitarles la vida o en quitarles su libertad ya que evidentemente en ambos casos te estas arrogando potestades sobre los delincuentes.
Manuel
Me gustaría que me aclararan una duda que tengo. Por lo que entiendo, la ASOJOD está de acuerdo con la pena de muerte por ejemplo con los ladrones que le roban a uno ya que no es ético. Sin embargo, si mal no recuerdo, en otro lunes polémico, ustedes escribieron que también el estado paternalista es un robo y claro está, eso quiere decir que quienes están de acuerdo con ese sistema les están robando, y como ustedes especificaron, no hay diferencia ética entre que me quite el estado o un ladrón. Entonces, ¿he de suponer que ustedes están de acuerdo en que se le de pena de muerte a los paternalistas, ya que en el plano ético son la misma cosa? Gracias
Anónimo:
Muchísimas gracias por la pregunta la verdad que me resulta sumamente interesante, me gustaría poder responder con tanta calidad como con la que usted plantea dicha interrogante, más le seré sincero y admitiré que es la primera vez en que pienso en una situación como la que usted expone, así que estas serán mis primeras aproximaciones a este tema tan complejo que usted menciona y por ello pido disculpas de antemano por lo rudimentarias que puedan ser.
Estoy de acuerdo en que ambas acciones son antiéticas, lo que si creo es qué existe un grado de concientización respecto a una y otra acción, y sobre todo esta el tema del dolo en derecho penal el cual es un elemento fundamental a la hora de tomar en cuenta a la hora de la teoría del delito.
El dolo según el art. 31 de nuestro código penal, es: "Obra con dolo quien quiere la realización del hecho tipificado, así como
quien la acepta, previéndola a lo menos como posible".
Así que la pregunta me parece que si este elemento del dolo es suficiente como para excluir a los paternalistas, ya que incluso es interesante porque ellos mismos aceptan ese "robo" sobre si mismos, como se ve el tema me parece sumamente complejo, porque podríamos preguntarnos también si cualquier robo merece pena de muerte, en este último punto diré que no (si el art. dio otra impresión me disculpo por lo mismo), pienso que el único robo que puede legítimamente penarse con pena de muerte es aquel es donde mi vida se haya puesto en peligro a partir de la acción del criminal, por ej un robo que se realice con un arma mortal, no así por ejemplo un robo donde se quiebre el vidrio de mi carro durante mi ausencia y se lleven el radio. Creo que esta distinción se vuelve relevante para el tema que usted plantea, por eso mi respuesta es que NO podemos castigar con pena de muerte a los defensores del paternalismo, si estaría de acuerdo con sanciones económicas como que el dinero que se me ha sido expoliado me sea devuelto.
Espero haber logrado acercarme a una respuesta para su interrogante, muchas gracias por el comentario.
Manuel
Manuel, muchas gracias por su aclaración
Rodman: sencillamente espectacular su comentario. Me quito el sombrero porque está muy bien elaborado.
Chata: le planteo una situación hipotética. Si hay un tipo en cadena perpetua porque violó y mató a 10 personas (y según su código, no le aplicamos pena de muerte), ¿qué pasa si el tipo escapa? Lo pienso en virtud del sistema penal costarricense, al cual, es harto conocido, resulta más fácil salir que entrar. ¿No pondría en riesgo nuevamente a las personas?. Ahora, planteo otra situación: digamos que no existen opciones de que se fugue. Pero para mantenerlo de por vida en prisión, sería necesario que alguien pague. Digamos que no pagan las víctimas sino que el mismo criminal paga con trabajos forzados. Ahora, ¿qué pasa si el nivel de agresividad y violencia del sujeto es tan alto que no se le puede sacar de su celda? ¿Qué pasa si existe mucho riesgo de que sea asesinado por otros presos? En esos casos, ¿quién paga?
Anónimo de la pregunta del paternalismo: al igual que Manuel, he de reconocer que no había pensado en esa opción. También pienso que sólo aquellos delitos en que mi vida e integridad se vean amenazadas debe castigarse con pena de muerte y si el delito que comete el Estado es por medio de instrumentos jurídicos y no por mediación de violencia, entonces no podría condenarlos a muerte. No puedo porque, el que al final aplica justicia, es el Estado y no yo. Pero si bien no puedo condenar a muerte a los paternalistas, si puedo legítimante apelar a mi derecho a la desobediencia, puesto que las normas que usa para expoliarme son ilegítimas, tanto en su acepción de origen (aceptación del poder) como en ejercicio (resultados). ¿Cómo ejercería ese derecho? Declarándome en una especie de huelga, donde deje de producir riqueza para que ya el Estado no tenga de donde obtenerla. También tengo la opción de salir del territorio de ese Estado y radicarme en algún otro lugar. Si los seres productivos hacemos esto , técnicamente estamos condenando a muerte al paternalismo, ya que un Estado de ese tipo no tendría a quién expoliar para mantenerse en el poder y, lógicamente, perdería la legitimidad.
Alejandro
Manuel:
Yo sí creo en el derecho a la legítima defensa, primordialmente porque estamos hablando de situaciones inmediatas donde la justicia no puede ser administrada. Supongo que ud. está tratando de establecer una equivalencia directa entre este derecho a matar a alguien en defensa propia y el derecho a exigir la muerte de alguien que agredió a un ser cercano a uno. Yo no la veo, pero ciertamente estoy anuente a leer como ud. la demuestra.
Con respecto al arrogarse un derecho... primordialmente, veo que también quiere establecer una equivalencia entre disponer de la libertad de una persona y disponer de su vida, su existencia. Me gustaría que también lo demostrara, particularmente porque -teniendo una visión relativamente terrenal- la libertad está supeditada a la vida. ¿O es acaso libre algo que no está vivo?
Desde que el ser humano se ha gobernado a sí mismo, ha buscado la mejor manera de administrar la justicia, y esta ha venido evolucionando constantemente. Hammurabi estableció su código porque, en sus tiempos, la gente era increíblemente salvaje: sí Fulano mataba al hermano de Mengano, Mengano mataba al hermano, los padres, el primo y el guato de Fulano. Así que llegamos a la Ley del Talión: mátele el hermano. Por supuesto, Hammurabi no vio que muy probablemente se desencadenaría una cadena de violencia que terminaría convirtiendo el terreno baldío de la casa de Mengano en una mina de calcio.
Volviendo de la tangente (no me niegue que estuvo divertida), el punto es que considero la vida como un valor inalienable que no puede ser resumido a un quid pro quo de retaliaciones por otras personas, mucho menos por un Estado.
Por supuesto, al final son solo opiniones...
Alejandro:
No es "mi código". No soy tan arrecho. Mucho menos en las cuestiones sociales, escritas o legales - me tocó ser el chamaco de las tejas en mate. Lo siento. Además, si fuera mi código, ciertamente ya estaría muerto y tendría un artículo bajo mi nombre en la wiki :)
(Igual, espero que no se refiera despectivamente a mi visión personal de las cosas... lo dudo, pues ud. es liberal)
Ciertamente el sistema judicial en Costa Rica es un completo desastre en ese sentido. Estamos hablando de que la idea de aislar al individuo de la sociedad para que no le haga daño a ésta y castigarlo privándolo temporalmente de su libertad no funciona. Pienso que tener prisiones de máxima seguridad en una isla o en la selva aliviaría esto, pero estamos hablando ya de un problema específico a nosotros, no general.
De todos modos, voy con su suposición, que me parece atinada.
Ciertamente estamos hablando de casos difíciles que no son la mayoría, pero que desgraciadamente no se puede hacer mucho con respecto a ellas. ¿No sería similar, entonces, a tener un reo ciego o cuadrapléjico? (que digamos quedó así durante el incidente). Estamos hablando de elementos que no tienen ninguna utilidad y que además resultan peligrosos para los demás. Por supuesto que resulta chocante tener que mantener a alguien así en una celda un buen rato, pero ¿es quitarle la vida la Solución Final? (sorry mae, tenía que incluir algo para el LOL).
Chata:
Como siempre un gusto discutir con ud. Efectivamente lo que pretendía era establecer esas equivalencias, pero es que tengo problemas con la palabra que usted utiliza "inalienable" ya que esa palabra no admite excepciones, es un absoluto por ello me parece inconsistente su defensa en favor de la legítima defensa, si la vida humana es "inalienable" debemos sufrir las consecuencias de dicha postura en forma total.
Manuel
Estoy plenamente de acuerdo con lo expuesto aqui. La pena de muerte urge en este pais ya que en este pais la reincidencia de los criminales asciende a mas de 300 detenciones. En otras palabras, 300 personas inocentes y trabajadoras fueron despojadas de su celular,de sus pertenencias y de su dinero. ¿yo me cuestiono? xq motivo el Estado mantiene a un criminal de estos y hasta le da derechos? ¿Donde queda el derecho de ese estudiante que fue despojado de su laptop, o de ese operario que a credito obtuvo un celular?
Aunq los grupos opositores digan lo contrario, no hay ninguna otra medida de reducir la incidencia a 0.
Ademas, ¿como mantener vivo a un sujeto q concientemente, balea a un estudiante x sus pertenencias? ¿No les suena surrealista y hasta grotesco que se piense en los derechos de ese criminal, dejando de lado todo el dolor de una familia? Lo peor, es que si existiera pena de muerte, se pudo haber evitado...
Definitivamente es un tema para meditar
En efecto Chata, no me refiero despectivamente a su visión de las cosas. Lo único que hago es plantearle una situación hipotética para demostrar una inconsistencia en su planteamiento. Ahora, cuando digo su código, me refiero al sistema de valores que ud tiene para determinar que la vida es algo inalienable. Otra vez, no tiene una intención peyorativa mi comentario.
Alejandro
Oscar:
Creo que usted ha descrito el fenónmeno mejor que nadie, definitivamente pareciera: surreal.
Manuel
ey que buena esta esta vara de los lunes. Son temas que nadie toca y lo tuanis es que dan argumentos en cada tema
Muchas gracias por el apoyo anónimo.
Manuel
Como bien ustedes escribieron en su artículo: "Hay que recordar que no todo lo que sale del vientre de una mujer es un ser humano: para serlo, debe ser capaz de realizar procesos mentales y de tener plena conciencia y voluntad de sus actos. Debe estar dispuesto a tratar a los demás de forma tal que no imponga la fuerza, sino la razón y el intercambio. Cualquiera que renuncie a esto, renuncia, ipso facto, a su humanidad"
Eso quiere decir que cierto tipos de criminales que han cometido crimenes atroces como por ejemplo Osama Bin Laden no solo merecerían la pena de muerto sino que más bien, debido a que ha renunciado deliberademente a su humanidad, puede ser tratado como cualquier otro animal. Lo que quiero decir con esto es que entonces podría ser factible realizar experimentación en criminales que han cometido actos atroces, y así se obtendría un beneficio directo de su él. Por ejemplo, en virtud de que de todas formas se mataría, podría utilizarse un terrorista para experimentar en él nuevos fármacos y de esa forma se salvaría la vida a millones de personas, claro, luego se mataría. ¿Qué les parece?
Anónimo:
Muy interesante su propuesta en verdad no había pensado en ese caso, por ello de nuevo me disculpo pr lo rudimentarias y simples que sean mis opiniones ya que como afirme anteriormente es la primera vez que le doy cabeza a este asunto tan complejo que usted menciona.
Estoy convencido que alguna u otra manera debemos de encontrar para que estos bárbaros reparen en algún grado el daño que han causado (con esto efectivamente no quiero decir que lo vayan a lograr, todos sabemos que aquella persona que ha muerto como víctima de un asalto no va a resucitar), por ello me parece que la solución que usted da resulta sumamente interesante y que merece atención así como meditación, también en derecho se dice que quien puede lo más puede lo menos.
Manuel
Anónimo:
El punto es interesante, pero yo creo que no es tan complejo. A mí particularmente no me interesa utilizar a un tipo de esos para experimentos. Lo que quiero, cuando pido la pena de muerte para el criminal, es que sea sacado de circulación, que se elimine la amenaza potencial que este podría significar si tiene la oportunidad de quedar libre.
Tal como lo decíamos al final del artículo, somos tan humanos que pedimos que se le aplique una muerte rápida e indolora, pues el fin no es el sufrimiento, sino la eliminación de "alguien que transgrede la norma básica y esencial de no quitar la vida a una persona inocente" para usar las acertadas palabras de Rodman.
Alejandro
En primer lugar, me parece que hay que separar la discusión en dos partes: (1) si la pena de muerte es se justifica en abstracto y (2) si le pena de muerte, aunque se justificara en abstracto, se justifica en la práctica.
1. En mi opinión, la pena de muerte no se puede justificar en abstracto. Me parece que nadie, ni siquiera el Estado (que muchos tanto adoran) tiene el derecho de quitarle la vida a un individuo. Un individuo es dueño de sí mismo, de su vida, de su trabajo y de lo que produce y por lo tanto él y sólo él puede disponer de su vida, su trabajo y sus pertenencias.
Me parece súmamente arrogante el poder decidir qué ser es "humano" o "no humano" (esto a propósito de la afirmación de que "no todo lo que sale del vientre de una mujer es un ser humano"). Por más de que individualmente yo piense que el asesinato es lo peor, eso no me da el derecho de decir que quien mata a otra persona "no es humano" y por lo tanto lo podemos matar. Esto porque así como para mí matar es lo peor, para alguien más ser ateo es lo peor, o ser homosexual es lo peor. Esto justificaría que entonces la pena de muerte se peuda justificar en abstracto para muchísimas cosas. Precisamente por este problema de legitimidad del Derecho penal, es que no me parece que la vida, uno de los valores que considero más importantes pueda ser dispuesta por alguien que no es su dueño.
2. Aún considerando que la pena de muerte se puede justificar en abstracto, no pienso que sería posible justificar su aplicación. Esto porque (a) para matar a alguien, en el caso de que se justificara la pena de muerte en abstracto, tendríamos que tener certeza total de que la persona condenada es culpable y (b) nunca tendremos esa total certeza.
"4. La pena de muerte, es cierto, es una medida irreversible. Por eso se debe estar muy seguro cuando se aplica. Eso no es tan difícil como los opositores creen, pues para algo hay procesos judiciales imparciales donde se da la oportunidad para que las partes presentes sus pruebas de carga y de descarga."
Esto, aunque sería ideal, no me parece que ocurra en todos los casos. Lo que se encontraría en un proceso penal sería la "verdad procesal" de que la persona mató y no la "verdad real", por lo que errores podrían existir y de hecho han existido.
En fin, la pena de muerte me parece injustificable en todos los casos. Aceptarla se limitaría a limitar la libertad, y vida de las personas de manera arbitraria e ilegítima.
Felipe:
1. Discrepamos en cuanto a si alguien tiene o no el derecho de quitarle la vida a alguien. Eso lo valido sólo si se trata de personas honestas, honradas, trabajadoras, responsables, etc. Pero sobre un criminal que mata a otra persona, yo si considero totalmente ético puesto que se trata de una persona que ha violado la norma básica de convivencia. Además, se trata de una situación donde es imposible la coexistencia, tal y como lo dijimos en el artículo, pues vive el criminal o vivo yo.
2. Decidir quién es humano y quién no, no es arrogante. Ni siquiera es ASOJOD quien decide eso, sino que es una realidad objetiva. El ser humano es un ser racional y como tal, usa su única herramienta para sobrevivir: la razón. Cuando renuncia a ella y busca soluciones por medio de la fuerza, el instinto o el misticismo, deja de ser un ser humano. Él mismo renuncia a su condición y pasa a estar en el equivalente de un animal. Y nadie reclama cuando se mata a un animal (veamos la mayor parte de la dieta universal para comprobarlo). Conste que no somos nosotros quienes dicen si es o no ser humano, sino el mismo sujeto decide sobre su condición. Esto invalida el caso hipotético de que otros digan que los ateos no somos seres humanos, pues no estamos renunciando a la razón ni al intercambio.
3. Es cierto que no tenemos certeza absoluta de quién es culpable y que en un juicio se obtiene la verdad procesal y no necesariamente la verdad real. Sin embargo, la verdad procesal hace que la gente vaya a la cárcel. Si es así, entonces algún grado de certeza y legitimidad ha de tener puesto que se aplica una acción punitiva contra alguien. Pero pensemos en casos donde no quepa duda alguna de la culpabilidad de un asesino: hay videos, testigos o evidencias totalmente concluyentes. Sumémosle a eso que el acusado confiesa el crimen. Ahí ya estamos hablando de verdad real y al no haber duda sobre su culpabilidad se procede en su contra y se le ejecuta. ¿O para ud en este caso tampoco se le debería matar?
Alejandro
Felipe:
Creo que lo primero que se debe de distinguir es el inicio del uso de la fuerza a diferencia de el uso de la fuerza para repeler la misma.
Dejar con vida a este tipo de delincuentes, es sumamente anti-ético ya que no resulta de valor al hombre qua hombre. Son un cáncer que nos carcome y se empieza a extender por todo el organismo social, paralizando así las más diversas actividades: económicas, sociales, culturales, tan es así que se termina apoderando de nuestra cotidianidad.
Son parásitos que ellos si vienen a disponer de nuestra vida y trabajo a apropiarse del mismo, yo no dispongo del de ellos pero en el momento en que invaden mi esfera estoy totalmente legítimado para obligarlos a salir de ella bajo cualquier forma.
De nuevo repito lo que esta escrito en el art. estos dos códigos de valores son incompatibles, no pueden coexistir ha llegado el momento de ser responsables y escoger, yo he decidido por el hombre productor el hombre creativo el que todos los días se ve amenazaado por estos parias, al menos yo no estoy dispuesto a jugarme ni siquiera el riesgo de que uno de estos hombres sea carcomido por el cáncer, y menos estaré de acuerdo en pervertir el logos.
Manuel
"Conste que no somos nosotros quienes dicen si es o no ser humano, sino el mismo sujeto decide sobre su condición."
Vaya planteamientos más maniqueos. Parece que la ASOJOD límpiamente pretende separar humanos de "no humanos", en forma totalmente "objetiva", basados en ¿una sentencia de un tribunal (que ni siquiera admitiría la presunción de inocencia)?.
Una vez que se ha determinado que el sujeto X NO es humano, pues todo vale...
Me imagino que en la Alemania de Hitler o en la Rusia de Stalin tenían las mismas certezas...
Atte.
Sorprendido.
Alejandro,
1. Me parece procupante tu argumento porque su base es, esencialmente, en si al criminal lo consideramos humano o no. Si es racional y usa la razón para sobrevivir es humano, si no lo hace no lo es y lo podemos matar. Esto sí me parece súmamente arrogante porque la razón de fondo por la que estaríamos matando a esa persona no es por su crimen o por violar una "norma básica de convivencia" sino por si manera de vida. Me parece que Uds. deberían distinguir entre el código moral que Uds. mismos quieren seguir para su vida personal e imponerselo a toda la sociedad. A mi me parece que cada quien puede vivir como le de la gana, de manera irracional y no productiva si le da la gana, sólo que haciendose reponsable por sus actos. Entonces un argumento en favor de la pena de muerte no puede ser que la persona "es irracional, o mística" porque eso sería matar a la persona por lo que es y no por lo que hizo.
2. En lo personal estoy de acuerdo con Uds. que la mejor manera de vivir es siendo racional, pero no me parace que quien deja de vivir así no sea humano. En realidad sí estás diciendo que quien no vive con TU código moral, no es humano. No entiendo qué te da legitimidad para hacer esto.
3. Es cierto que la verdad procesal hace que la gente vaya a la cárcel. Pero ir a la cárcel es una situación reversible. Si luego se encuentra que la persona era inocente, la dejan libre. Esta posibilidad no existe con la pena de muerte por razones obvias. Es cierto que en algunos casos vos pensés que "no cabe duda" de que la persona lo hizo. Esto simplemente nunca es así. Siempre hay posibilidad de que la verdad procesal no sea la real por más de que sea súmamente improbable. Y por estos casos en que se mataria aun inocente, la pena de muerte no se justifica.
Manuel,
Estoy de acuerdo con que hay que distinguir entre inicio del uso de fuerza y el uso de fuerza para repeler la misma. En el primer caso, me parece que además de inclurise el asesino, también se incluiría la pena de muerte porque esta no está dirigida a repeler un ataque, sino a castigar algo que ya pasó. Esto a mi me parece INICIO en uso de fuerza. La legítima defensa en cambio sería en respuesta a un ataque.
Al igual que Alejandro, tu justificación para la pena de muerte no parece ser el hecho de la persona si no lo que es. Mejor en estos casos matemos a todos los irracionales y místicos y no esperemos a que se vuelvan delincuentes.
Estoy de acuerdo que si alguien irrumpe en mi esfera, yo puedo defenderme, pero eso nuevamente es legítima defensa.
Pienso que las justificaciones suyas más que basarse en el hecho de que la persona causó un daño, se basan en lo que la persona es. Me parece que el matar a alguien por lo que es y no por lo que hace es súmamente peligroso porque implica que alguien decidirá qué es aceptable ser y qué no, y eso justifica cualquier cosa.
Anónimo (sorprendido):
Pregunto honestamente: ¿ud no ve ninguna diferencia entre un asesino en serie por ejemplo y ud? Piensa que metodológica como epistemológicamente sea posible meter en la misma cartegoría de "seres humanos" tan dispares sin que haya ningún problema.
Respecto a su comparación de Hitler y Stalin me resulta graciosa, ningún régimen totalitario se convirtió en esto por eliminar a violadores de derechos individuales (osea a criminales) sino que lo que los caracteriza es la eliminazación sistemática de víctimas inocentes por el solo hecho de ser distintos o estar opuestos a dichos regñimenes.
Manuel
Felipe:
No se porque tanto escándolo por decidir que es aceptable o que no lo es, ¿acaso no es eso lo que hacemos cada vez que creamos delitos? En cuanto al resto me parece que usted esta torciendo mis palabras no pido castigos para los irracionales y para los místicos, simplemente para aquellos que con sus acciones dolosas amenazen la vida mía o de otros.
Manuel
Sorprendido:
En análisis comparado se enseña la tipología del perro-gato y el perro-pez propuesta por Sartori. Lo que significa es que ud no puede comparar cosas que no son comparables, pues lo que crearía es un monstruo (un perro-gato o un perro-pez). En ese sentido, ud está comparandonos con Hitler o Stalin a partir de una categoría claramente inconmensurables: la ética. Al contrario de ellos, nosotros tenemos una serie de valores pro hombre y pro vida, que son buenos para el hombre qua hombre: respeto por su propiedad, racionalidad, libertad, convivencia pacífica, individualismo, responsabilidad, etc. Hitler y Stalin propugnaban cosas totalmente opuestas.
Además, otra gran diferencia es que tanto Hitler como Stalin y aquellos regímenes similares a los que lideraban, pretendían evadir las responsabilidades de sus actos y endilgárselas a algún chivo expiatorio. Luego, eliminaban a esos chivos para "salvar" a su pueblo. Nosotros ni buscamos chivos expiatorios ni pretendemos salvar a nadie. Asumimos las responsabilidades de nuestros actos y de nuestras condiciones, y no pretendemos matar a nadie sino sólo a aquellos que amenacen directamente nuestras vidas.
Felipe:
Ud se equivoca rotundamente a la hora de interpretar mis palabras. Le voy a decir por qué:
1. Ud dice que la razón de fondo por la que estaríamos matando a esa persona no es por su crimen o por violar una "norma básica de convivencia" sino por si manera de vida, es decir, por ser irracional. Se equivoca: si bien afirmo que el ser humano es racional y quien renuncia a la razón renuncia a su condición de ser humano, no digo que eso sea justificación para matarlo. Un individuo puede vivir de manera irracional y parasitaria si así lo desea, siempre y cuando asuma las responsabilidades de su vida y no por eso yo estoy legitimado para matarlo. Lo que digo es que sí lo estoy cuando esa persona atenta contra mi vida, por una cuestión de imposibilidad de coexistencia.
2. COmo dijimos, la condición de ser humano está determinada por el uso de la razón. Si alguien renunciua a usarla y se decanta por el recurso de la fuerza, está actuando igual que un animal. Cuando un sujeto está dispuesta a agredirme o matarme por un celular o un par de tennis, entonces está renunciando al trato civilizado y racional y al intercambio como norma de vida. SI está dispuesto a quitármelo por la fuerza quiere decir que me está considerando un medio para sus fines y yo no estoy dispuesto a permitirlo.
Alejandro
este si que resulto un verdadero tema polemico
ASOJOD, parece que Uds no admiten la mínima duda en la infalibilidad de su juicio (ya huele a religión), en incluso, hacen que la esencia de un "homínido" dependa de sus acciones. O sea, es impensable que una persona (con plenos derechos) pueda cometer un acto como un homicidio. ¿Quiere decir que siempre fue un homicida (no humano, no sujeto a derechos humanos)? ¿O se convirtió en ello en el momento del hecho?
Cuando se presente a juicio entonces, ¿debe tener derechos o no? ¿Se le debe asignar un defensor público o no?
Y me imagino que, una vez condenado, pasará para siempre (supongamos que el delito no amerita la pena capital) al estatus de primate no-humano? O sólo durante el tiempo que dure su condena?
Sorprendido.
Sorprendido:
No se preocupe, no somos una religión. Nos adherimos a la lógica falsacionista de Popper, por lo cual desechamos nuestra "verdad" cuando aparezcan elementos que la demuestren como falsa. De momento no conocemos alguno que la falsee, pero si ud lo demuestra, bienvenido.
Por supuesto que la escencia del hombre depende de sus acciones. Uno es su sistema de valores. Como lo hemos dicho, el hombre es un ser racional, es decir, que necesita de su razón para acceder al conocimiento, para solucionar los problemas que se le plantean y para sobrevivir. Y la única forma de sobrevivir es produciendo e intercambiando, dado que no puede producir todo lo que necesita. Esa es, además, una norma de convivencia básica: obtener lo que necesita por medio del comercio y no a partir del uso de la fuerza, la cual lo haría semejarse más a un animal.
Claro que un ser humano, con plenos derechos, puede cometer un delito, como por ejemplo, robar. Sin embargo, esto es resultado de una renuncia expresa a la razón. En algún momento determinado, ese ser humano decidió romper el único código de valores verdaderamente ético y se dejó llevar por el facilismo que significa despojar en vez de producir. En ese momento, pierde moralmente su condición de ser humano y pasa a ser una bestia salvaje por propia elección.
Cuando se presente a juicio, para mí, no tendrá derechos, pues él mismo renuncio a los derechos del ser humano. Debe enfrentarse a las consecuencias de sus actos y ser juzgado por la magnitud de su delito. Si hurtó algo sin violencia, por ejemplo, en un descuido, no veo por qué haya que matarlo. Simplemente, si se prueba su culpabilidad deberá ir a la cárcel o encontrar el medio para resarcir el daño a la víctima. Pero si su delito fue, por ejemplo, un asesinato, no veo por qué debe vivir. El que es capaz de matar o agredir una vez, es capaz de hacerlo dos, tres o más veces. Prefiero evitar el peligro potencial sacándolo de circulación de una manera definitiva.
Ud habla de defensor público, pero ya nosotros habíamos tocado el tema en el post. No es ético que la víctima, o el conjunto de víctimas, reales o potenciales, tengan que pagarle la defensa al criminal (porque adivine cómo se financia la defensa pública). Cuando el criminal cometió el delito, sabía perfectamente lo que pasaría si lo apresaban. Entonces, como parte de la responsabilidad, él debería procurarse su propia defensa. Si no puede pagarla, no es problema de las víctimas; siempre hay "filántropos" que estarán dispuesto a patrocinar al criminal sin cobrarle dinero. Maravilloso, una vez más, la espontaneidad y la libertad de decisión de los individuos hace su aparición, dedicando voluntariamente recursos a una causa que para ellos es valiosa. No debería haber ningún impedimento para que esto sea una realidad.
Finalmente, para contestar su interrogante, el criminal que no sea condenado a muerte, para mí, continuará siendo por el resto de su existencia un sub-humano, pues decidió renunciar a la razón, como ya lo dije. No pasa nada, sorprendido, no voy a matar a ese criminal porque renuncie a su razón, pero sí lo voy a despreciar con toda mi fuerza y me rehusaré a darle cualquiera de mis productos.
Alejandro
Alejandro,
Primero que todo, me parece que hay dos temas que se están mezclando en esta discusión: el Derecho y la Moral. El Derecho es algo objetivo, la Moral varía de persona en persona. Uds. afirman que están a favor de la pena de muerte cuando alguien "viola una norma básica de convivencia". ¿Cuáles son estas norma? ¿Es el Código Penal, la Ley de Violencia Doméstica? ¿Lo que Uds. consideran que un ser racional debe cumplir? Esto me parece fundamental para poder seguir con la discusión.
1. La razón por la que puede parece que estiré tus palabras es precisamente por esta confusión entre Derecho y Moral. Al justificar la pena de muerte, Uds. argumentan que una persona, al cometer un delito (doloso por lo que me ha dicho Manuel, no se cual es tu opinión), ha renunciado a la razón para siempre y lo convierte en sub-humano precisamente por representar esa la inmoralidad misma como Uds. la perciben. Ahi, aunque ciertamente el detonante para matar a la persona es el delito (aunque como dije, no se cuál todavía), la justificación para matarla y no meterla en una cárcel o mandarla a la Isla del Coco es porque ya ha renunciado a la razón permanentemente. Esto sí me parece que es (1) una suposición que puede no darse en todos los casos y (2) castigar a la persona por lo que es: un criminal y no por lo que hizo: un delito.
2. Me parece un dogma el decir que la condición de ser humano depende del uso de razón. Ojo que no estoy diciendo que yo rechazo la razón, pero no me parece que se puede decir que mi uso de razón determina mi condición de humano. Me parece que la gente puede vivir de la manera más irracional posible y seguir siendo humano. Incluso puede matar a otra persona y seguir siendo humano, pero sujeto a una pena por violar una norma de convivencia. No me parece ni justificable ni necesario arrogarse la potestad de calificar a alguien como "humano" o "no-humano". Así como Uds. intentan hacer esto, alguien podría decir que los costarricenses, estudiantes universitarios u objetivistas no son humanos por cualquier otra razón. ¿Por qué no hacerles caso a ellos entonces?
Finalmente, estoy de acuerdo con que no hay que permitir que alguien use fuerza contra uno. Para eso uno se puede defender y además esa persona debería ser castigada. Pero esto no significa que la única alternativa sea matarla. La pena de muerte supone, como dije anteriormente varias cosas que en mi opinión nunca se puede decir que se dan con seguridad en todos los casos: (1) que la persona ha renunciado la razón para siempre, (2) que uno tiene el derecho de disponer la la vida de otro y (3) que la verdad procesal es 100% idéntica a la verdad procesal.
"Cuando se presente a juicio, para mí, no tendrá derechos, pues él mismo renuncio a los derechos del ser humano"
Jajajaja!
¿Y entonces para qué juicio?
¿Una mera formalidad?
¿Y qué tiene que ver su desprecio (criterio personal) con los derechos que tengan las personas?
O sea, si yo cometo un robo y presento las cosas de forma que en apariencia sea Ud el culpable, Ud no tiene derechos porque los indicios apuntan a Ud y por la simple acusación (!!!???). Si tiene plata, contrate a Juan Diego Castro (y a ver cómo lo defiende, porque como Ud dijo, no tiene derechos). Se jodió de por vida!
Bueno, no será justicia, pero de seguro es pronta...
Sorprendido.
Felipe:
Nuevamente discrepamos, veamos por qué:
1. Ud afirma que el derecho es algo objetivo y la moral es subjetiva. Al contrario, ambos son objetivos. La moral, como ya lo hemos dicho, es el conjunto de valores que son buenos para el hombre qua hombre. Entre ellos destacan, por ejemplo, la vida, la libertad, la razón y el respeto por la propiedad. Cuando el ser humano llega al mundo, como bien explica Rand, llega desprovisto de gran fuerza o de colmillos y garras para poder sobrevivir. Su única herramienta es la razón, la cual debe aplicar para resolver los problemas que se le presenten: tan básicos como la alimentación o tan complejos como la ciencia.
Ahora, como vemos, para sobrevivir necesitamos utilizar la razón. Entonces creamos, por ejemplo, instrumentos para cultivar o cazar el alimento o para medir y explicar fenómenos. Obtenemos un producto o servicio. Dado que no podemos producir todo lo que necesitamos, la razón nos permite encontrar una solución: busquemos a alguien que produzca el bien o servicio que necesitamos y ofrezcámosle entrar en una transacción. Dado que él necesita algo también, podemos intercambiar, sea como trueque o sea por medio del dinero. En ese momento, comprendemos que la mejor manera de satisfacer nuestras necesidades es tratando con otros como comerciantes: intercambiando valor por valor. Yo le doy algo qu e es de valor para mí y recibo algo que es de valor para él. Pero cada uno obtiene algo a lo que le asigna un valor mayor que lo que entregó.
La forma contraria al mecanismo racional del intercambio para obtener lo que necesitamos, es la fuerza. Es una cuestión dicotómica: hay intercambio voluntario o no. Observe que el sujeto que aplica la fuerza, el robo, la coerción, etc. no necesita de un proceso racional: tan sólo se aprovecha de la indefensión de su víctima. No entrega nada a cambio, por lo cual se convierte en un parásito (el parásito sólo absorbe, no entrega).
He ahí un valor objetivo: para poder sobrevivir, yo debo crear algo y luego ofrecérselo a alguien para intercambio. Si ese alguien no desea recibirlo y yo, haciendo uso de la fuerza o de una actitud parasitaria, tomo su creación y me la apropio, estoy violando una norma consuetudinaria de convivencia. ¿De dónde surge esa norma? De la razón misma, porque al robarle, estoy poniendo en peligro mi vida, toda vez que la víctima podría reaccionar de forma tal que me golpee, apuñale, dispare, etc.
Ahora, imagine cuando esta situación se da a nivel cuantitativamente mayor, es decir, dentro de una sociedad. No podríamos sobrevivir ni producir ni satisfacer nuestras necesidades, si no existiera esa norma de convivencia fundada en el respeto a la propiedad. Todos la necesitamos y a todos nos resulta valiosa la propiedad por el simple hecho de que somos creadores reales o potenciales. Ante su inexistencia, lo que producimos o creamos está en peligro puesto que puede aparecer alguien que nada más establezca su fuerza para apoderarse de la obra/producto. Acá hay dos opciones: a) nos dedicamos a proteger nosotros mismos nuestra creación y descuidamos todo lo demás (incluyendo nuevas creaciones) por estar vigilantes o b) delegamos en una entidad el uso exclusivo de la fuerza, siempre y cuando esa fuerza sea utilizada para repeler un uso inicial. He ahí otro valor bueno para el hombre qua hombre: división de las funciones. Dado que no puedo producir y vigilar al mismo tiempo, doy mi asentimiento para que una organización, en este caso Estado, sea la encargada de brindarme seguridad. La regla básica es que respetaré la propiedad de los otros y los otros respetarán la mía. Si alguien no lo hace, legitimo al Estado para que repela el uso de fuerza inicial. Aquí hace su aparición el derecho.
Como ve, de un valor objetivo, se desprende un derecho objetivo. El derecho no podría ser objetivo si cada uno pretendiera tener valores diferentes. Imagine si 1/3 de la sociedad tiene como valor el respeto a la propiedad privada; 1/3 tiene como valor la necesidad como justificación para apropiarse de las cosas y 1/3 es indiferente al asunto. ¿Qué tipo de norma o derecho podría crearse en una sociedad de ese tipo? ¿Un derecho diferente para cada tercio de la sociedad? Por supuesto que no. Debe crearse una norma vinculante para todos: la única norma que puede resultar beneficiosa para esa sociedad es el respeto a la propiedad privada, que surge precisamente de un valor objetivo, dado que no hay duda de que la propiedad sea un bien para cualquier hombre.
2. Al igual que Manuel, yo considero que la pena de muerte sólo es aplicable a aquel sujeto que pone en peligro mi vida o integridad con su delito. Basta leer mis anteriores comentarios para darse cuenta. ¿Por qué matar a ese sujeto? No propongo la pena de muerte porque ese sujeto haya renunciado a la razón. Ud puede adorar a dios (lo cual implica renunciar a la razón) y no por eso pediré su cabeza, pues todavía no está poniendo en peligro mi vida o integridad. Pero cuando su dios le diga que mate a los ateos y ud se avalanza contra mí con un cuchillo, por supuesto que lo mataré. Es ud o yo. Si alguien llegara a evitarlo, por ejemplo, deteniéndolo, igual pediré la pena de muerte, pero no por haber renunciado a la razón, sino porque no podemos coexistir: ud quiere matarme y lo intentará hasta conseguirlo, para congraciarse con la nueva directriz divina. Lo mismo aplica si ud adopta un código donde robar o agredir es no sólo permitido, sino incitado. En el momento en que ud renuncie al intercambio para obtener lo que quiere o necesita y se abalance contra mí para matarme y así apoderarse de mi propiedad, haré lo mismo: matarlo o, si lo apresan, pedir su muerte. No lo haré si ud no intentó matarme, es decir, si ud aprovechó un descuido y hurtó mi propiedad. En ese caso, pediré que ud permanezca en la cárcel o que haga algo para resarcir el daño. COmo ve, no pido su muerte, en el caso hipotético (no vaya a creer que quier matarlo), porque haya renunciado a la razón sino porque renunció a la convivencia pacífica y nos llevó a una situación donde sólo uno de los dos puede sobrevivir. En ese caso, tenga la plena seguridad que, como ser egoista y racional, pondré como prioridad mi sobrevivencia.
3. No es dogma decir que la condición de ser humano depende de la razón: es una realidad. Es muy simple: pongámos a un animal y a un ser humano frente a frente y veamos cual es su diferencia fundamental (además de las biológicas). Que el ser humano puede resolver un problema como por ejemplo, apropiarse de un espacio de territorio que pertenece a alguien, por medio de la razón, específicamente, por medio del intercambio (dinero por el territorio). El animal, en cambio, se apropiará de él por medio de la fuerza, expulsando al dueño anterior. Igual sucede con cualquier otro asunto que ud desee.
Ahora, las personas perfectamente pueden decidir, por su propia voluntad, renunciar a la razón. La libertad es tan preciosa que hasta eso están legitimados para hacer sin que yo por ello tenga autoridad para impedírselos. Ahora, toda acción tiene una reacción. Como dije antes, ese sujeto que renuncia a la razón será objeto de todo mi desprecio y no estaré dispuesto a realizar transacciones con él. O sea, si una persona se acerca a mí y me pide que le de mi creación porque dios así manda, resultará totalmente predecible que me negaré rotundamente a hacerlo. Ese sujeto puede seguir su vida irracional y puede andar de puerta en puerta pregonando que dios manda a que entregemos nuestra propiedad. Yo no haré nada por evitar que exista de esa manera, pero tampoco haré nada de lo que me pida.
Pero, como expliqué antes, si esa persona llega con un arma diciendo que su dios manda a que le entregue mi creación y si me resisto me matará, estamos ante una situación diferente. ¿Qué haré aquí? Evidentemente lo que escribí antes. Me defenderé y si es necesario matarlo, lo haré sin ninguna contemplación. Si lo apresan, también pediré su muerte, pues si por "A" o por "B" sale de la cárcel, volverá a mi casa a intentar matarme.
Alejandro
Sorprendido:
¿Para qué juicio? Para que un tribunal imparcial revise los hechos y las pruebas y verifique quién dice la verdad. Podría ser que la supuesta víctima esté acusando a alguien de un crimen que no cometió y por eso el asunto ha de dirimirse ante tribunales. Si, en efecto, la víctima dice la verdad y se consigue demostrar que el acusado cometió, por ejemplo, un asesinato, entramos en un asunto de los "derechos del asesino".
COmo explicamos en el artículo, si ud quiere puede llamarle derechos de criminal o como sea, pero no debería llamarle derechos humanos a alguien que renunció a ser humano. ¿Cuáles son los derechos del asesino, por llamarlos de alguna manera? Para mí serían los derechos que tiene cualquiera ante un proceso judicial: presentar sus pruebas y testigos, no ser torturado para obtener confesión, tener comunicación con su abogado (eso sí, pagado por él), etc.
Inclusive, tendría hasta el derecho, si es condenado a muerte, de morir de forma rápida y lo menos dolorosa posible. Ello porque, como lo he dicho, mi interés no es que lo torturen ni algo por el estilo, sino que se le elimine.
Alejandro
ASOJOD veo que siguen igual
Para Uds todo es objetivo y Uds tienen la verdad en la mano. ¡El resto no vale nada!
Este discurso parece propio de un extremista religioso. Con razón nunca "pierden" una discusión!
Ahorita agüevan a los sufridos lectores (bueno, de todas formas no tienen derechos).
Alejandro,
En primer lugar, no me tiene que convencer de los beneficios de la razón y de que actuar con base en ella. Yo en lo personal intento aplicarlo en MI VIDA. El problema que tengo con sus argumentos es que Uds. imponen su código moral sobre los demás. El que no vive según SUS principios, no es un ser humano. El Derecho, como bien estamos de acuerdo, sí es objetivo. Pero la Moral NO es objetiva y no puede serlo. Entiendo que para Uds. el hay valores que son buenos para el "hombre qua hombre". Eso simplemente es algo que no pueden afirmar válidamente. Ni Uds. ni nadie son quienes para decir qué es bueno o malo para todos los hombre o "el hombre como hombre" en todo tiempo y lugar. Eso es algo que CADA HOMBRE decide por sí mismo.
Dicho lo anterior, no hay contradicción entre una Moral subjetiva y un Derecho objetivo. El Derecho es objetivo, no por que protega valores objetivos, sino porque protege valores que la mayoría de los individuos consideran, en un momento y tiempo dados como valores imporantes para la convivencia.
"Como ve, de un valor objetivo, se desprende un derecho objetivo. El derecho no podría ser objetivo si cada uno pretendiera tener valores diferentes."
Esto simplemente no es cierto. Si esta afirmación fuera correcta, el Derecho NUNCA cambiaría, nuevos delitos nunca se crearían. Es más, no necesitaríamos Derecho, porque la Moral sería clara y objetiva. Me parece evidente que esto no es así. Ya que así como Uds. consideran, en mi opinión correctamente, que la razón es lo que debe guiar la vida de una persona. Hay personas que no lo consideran así, y tienen todo el derecho de no hacerlo.
"Imagine si 1/3 de la sociedad tiene como valor el respeto a la propiedad privada; 1/3 tiene como valor la necesidad como justificación para apropiarse de las cosas y 1/3 es indiferente al asunto. ¿Qué tipo de norma o derecho podría crearse en una sociedad de ese tipo? ¿Un derecho diferente para cada tercio de la sociedad? Por supuesto que no."
Estoy de acuerdo que no existe un Derecho para cada parte de la sociedad, precisamente porque el Derecho es objetivo. Pero sí es una realidad que hay gente que no considera que la propiedad privada deba ser protegida. Negar esto me parece absurdo. Decir que estas personas no tienen derecho a pensar así me parece arrogante. Igualmente me parece que el que ellos me im pongan su visión de mundo es arrogante.
El problema que tengo con sus argumentos es que Uds. disfrazan un juicio de valor que es subjetivo
(y que como he dicho, estoy de acuerdo) como una verdad objetiva y apodíctica. Simplemente no encuentro justificación para esto. El hecho de que "sea bueno para el hombre qua hombre" tampoco me convence porque cada quien determina qué es bueno para sí mismo. Me parece terriblemente similar esta afirmación a "x valor es bueno para la sociedad como un todo" o a "x valor debe prevalecer porque Dios así lo considera". Uds. afirman que sus valores son objetivos también basándose en una entidad abstracta e indeterminada "el hombre qua hombre" que convenientemente piensa igual que Uds. (y que yo), pero que no representa a todos los hombres.
Carmencita:
Parafraseando a uno de nuestros lectores, puede usar el buzón de sugerencias y/o quejas que está en la esquina superior derecha de la página. Tiene una letra "X" para que lo identifique.
Felipe:
Por ahora no tengo mucho tiempo, pero apenas pueda, con gusto le responderé su último comentario
Alejandro
Primero. Adverso fuertemente mucho del contenido que ustedes publican y me parece mas un grupo de narcisistas que gente pensante. Tan solo basta leer el texto de la ventana de comentarios.
Dicho esto, comentare lo siguiente,¿:
Maquiavelo aconsejo al Principe, para librarse facilmente de los revoltosos (que a ojos de el en ese momento eran los criminales), empalandolos, exivirlos en la plaza central y colorin colorado, los revoltosos acayados.
Para la epoca de la viruela, aunque segun el contexto de ustedes, muchos de los enfermos eran humanos, se les aislo, porque muerto el perro adios la rabia, erradicandose asi en parte la enfermedad (donde esta la humanidad)
La pena de muerte es lo mismo, NINGUNO DE USTEDES, puede sentir la rabia que experimento yo, al recordar como se quemaba mi Hospital, por culpa de mano criminal, deseara de todo corazon que eso nunca hubiese sucedido. Pero, con matar al presunto piromano, mi dolor no se aliviaria, de eso estoy seguro, con matar a los violadores, asesinos y demas, las familias no tendran una compensacion justa. Su solucion es tan ridicula, como el de operar un cancer cuando no hay nada que hacer. Yo e atendido partos de seres, que segun su definicion no son humanos y sin envargo les he llorado (neonato anacefalo). no mentire, sobre el deseo que me consume de eliminar a la escoria que nos rodea, mas esa no es la solucion, ni siquiera se le aproxima.
No se si alguno de ustedes tiene conocimientos en campo de la salud, pero mi persona a atendido al asesino y a su victima con igual esmero, JURE HACERLO, segun su creo que ostentan cual estandarte en su post. Talvez debi adelantarme a la justicia, no atender al victimario y dejarle morir, pregunto ¿no seria yo tambien un asesino?
Cucho:
Don cucho, efectivamente la pena de muerte no va a devolverle nada a ninguna víctima, tampoco lo hara la pena de prisión, o azotes públicos, simple y sencillamente porque el crimen es una cuestion volitiva dejada al arbitrio y libertad de cada una de las personas. Ahora bien la pena de muerte si cumple una función vital, que es eliminar el cáncer que pretende carcomernos (me imagino que usted como médico encontrará sumamente sugerente mi metáfora). Es simplemente eliminar a un individuo que resulta excesivamente peligroso, yo al menos valoro mi vida lo suficiente como para no querer jugarme el riesgo de que uno de estos graciosos que ya fueron capaces de asesinar a alguien, puedan asesinarme a mi después, desgraciadamente para caer en las garras
de estas escorias lo único que se requiere es estar vivo, así es vivimos sometidos al horror del azar, lo cual me parece repugnante, yo en lo personal no estoy dispuesto a soportar más esta situación, vivimos en un mundo en donde los delincuentes y nosotros no podemos coexistir, simplemente porque estos parásitos se alimentan de nosotros hasta desangrarnos, somos ellos o nosotros yo en lo personal ya hice mi elección, y me enorgullezco de haber escogido en favor del hombre productivo, del creador, de la persona que quiere tratar a partir del intercambio, y no a favor de aquellos que tratan por medio de la violencia, la fuerza.
En cuanto al juramento de los médicos, me parece que es algo de las cosas más perversas y malvadas que he escuchado en mi vida. Efectivamente en una sociedad libre existe el derecho fundamental a decidir con quien queremos tratar y con quien no, que se les obligue a los médicos a firmar un cheque en blanco a entregar su trabajo a quien sea y por las razones que sea me resulta grotesco. Ahora bien le podría asegurar que siendo yo médico no atendería a nuestro querido asesino la verdad es que yo no le ando patrocinando las gracias a los vulgares, si me quieren procesar penalmente y administrativamente ante el colegio que lo hagan, no me importa ser juzgado por reglas tan torcidas como esas, yo al menos no tendría la cara para comunicarle a la familia de la víctima que yo hice todo lo posible por salvarle la vida a uno de estos tipejos.
Desgraciadamente este dilema ético plantea lo que más nos cuesta a los ticos que es escoger, tomar una posición, como le mencione anteriormente yo ya tome la mía.
Termino con las sabias palabras de Rand: "en un compromiso entre el bien y el mal, sólo el mal puede salir triunfador".
Manuel
Cucho Games:
Creo que Manuel ya contestó a todos sus argumentos. Pero en todo caso, quedó impune una de sus afirmaciones: la de Maquiavelo.
Se equivoca totalmente respecto a la idea que refiere del Príncipe. Maquiavelo nunca aconsejó al principe, directamente, deshacerse de los criminales. Él lo que cuenta es la historia de Ramiro D' Orco, una especie de comendador (gobernador) que era sumamente violento, en el sentido de ejecutar personas de formas torturantes en sitios públicos.
Maquiavelo decía que, más bien, el Príncipe debería evitar ese tipo de excesos. Si bien Maquiavelo dice que para un príncipe, lo ideal es ser amado y temido a la vez, pero que, no pudiendo ser ambos a la vez, era preferible ser temido, explicó claramente que ese temor debía tener sus límites, en el sentido de que un exceso de fuerza haría que sus súbditos lleguen a temer por su vida y, en ese momento, era más fácil que se revelaran o abrieran la puerta a algún otro príncipe que prometiera "salvar" al pueblo.
En ese sentido es que surge la famosa recomendación de Maquiavelo: el príncipe debe ser fuerte como el león y astuto como la zorra. Es decir, debe aplicar la fuerza pero también la inteligencia, de modo que castigue o premie según las circunstancias y cuidando la estabilidad de su principado.
Alejandro
Maquiavelo lo que aconsejo siempre, era enviar peones a dar las malas noticias, de las cuales el principe era el articife, y si el pueblo se calentaba, acudir en su auxilio. La idea general siempre fue imponerse.
Pero aki no estamos hablando de Maquiavelo, sino de la vida, que por lo visto ninguno de ustedes conoce en sus expresiones mas humanas.
Una vez más, Cucho, se equivoca con Maquiavelo. Nunca, en el Príncipe, se menciona cosa semejante a la que ud le asigna a Maquiavelo con los mensajeros.
Pero bueno, como ud bien dice, no estamos hablando de Maquiavelo, sino de ASOJOD. Ud nos acusa de no conocer las expresiones más humanas de la vida, utilizando un plural donde sólo cabe un singular. Sólo hay una expresión humana de la vida y es precisamente el código de vida a partir de la razón.
Ya Manuel fue contundente a la hora de contestarle que la ética (ciencia de los valores) nos plantea un dilema ético para que escojamos entre la vida (seres racionales, productivos, creadores de riqueza y progreso) o la muerte (parásitos, violadores, asesinos, vividores, etc). Vida y muerte no pueden mezclarse, tal y como lo señaló contundentemente también Rand. puesto que "en un compromiso entre el bien y el mal, sólo el mal puede salir triunfador".
En ese sentido, la expresión humana de la vida es apelar a la vida misma, es decir, a aquella capacidad de existir no sólo con seguridad sino con libertad. Y en un código ético como el que ud profesa, donde se debe salvar a un asesino o a un violador por el cumplimiento del juramento hipocrático, lo que está patrocinando es que un portador de la muerte regrese a las calles a cometer sus fechorías. Ud se está decantando por sacrificar al ser productivo, racional, creador de progreso y riqueza, dejándolo a merced de escorias como el violador o asesino salvado para que este se aproveche de aquel.
Alejandro
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