A continuación, les presentamos un artículo de opinión sobre la pena de muerte. El próximo lunes tocaremos ese tema en nuestra sección Tema Polémico, ofreciendo nuestra posición sobre el tema, así como las razones de la misma. Así que a todos aquellos interesados en el debate, esperamos ver sus comentarios en el artículo del lunes.
Leí con atención el artículo “ ¿Pena de muerte? Y después, ¿qué? ” del profesor Hugo Mora ( La Nación , Foro, 9/4/08). Don Hugo se muestra consternado por el apoyo popular a la pena de muerte y a otras medidas represivas en contra del hampa. Se refiere a lo bajo que caería Costa Rica en caso de llegar a apoyar oficialmente dichas soluciones extremas, repudiadas por los activistas de los derechos humanos.
Inevitablemente me pregunto yo: ¿tiene derecho a siquiera ser llamado humano el individuo que asalta sexualmente a una anciana que ronda los 80 años? ¿Merece un ladrón que irrumpió en la santidad de un hogar y dejó tras de sí un trabajador muerto, una viuda y dos huérfanos, ser amparado por los derechos humanos?
Me llega a la mente la imagen de esos delincuentes siendo castigados de forma ejemplar. No en la cárcel comiendo tres raciones diarias y disfrutando de los beneficios del Seguro Social para él y su familia. Claro, pagado por usted y yo. Veo un castigo que esté al mismo nivel de su delito. Un delincuente ejecutado puede equivaler a decenas o cientos de vidas inocentes que no se verán perjudicadas por sus fechorías.
Leí con atención el artículo “ ¿Pena de muerte? Y después, ¿qué? ” del profesor Hugo Mora ( La Nación , Foro, 9/4/08). Don Hugo se muestra consternado por el apoyo popular a la pena de muerte y a otras medidas represivas en contra del hampa. Se refiere a lo bajo que caería Costa Rica en caso de llegar a apoyar oficialmente dichas soluciones extremas, repudiadas por los activistas de los derechos humanos.
Inevitablemente me pregunto yo: ¿tiene derecho a siquiera ser llamado humano el individuo que asalta sexualmente a una anciana que ronda los 80 años? ¿Merece un ladrón que irrumpió en la santidad de un hogar y dejó tras de sí un trabajador muerto, una viuda y dos huérfanos, ser amparado por los derechos humanos?
Me llega a la mente la imagen de esos delincuentes siendo castigados de forma ejemplar. No en la cárcel comiendo tres raciones diarias y disfrutando de los beneficios del Seguro Social para él y su familia. Claro, pagado por usted y yo. Veo un castigo que esté al mismo nivel de su delito. Un delincuente ejecutado puede equivaler a decenas o cientos de vidas inocentes que no se verán perjudicadas por sus fechorías.
¿Es cruda mi forma de pensar? Sí. ¿Un arma de doble filo? Quizás. Pero, cuando uno regresa de noche a casa y se da cuenta de que pasó a formar parte de las estadísticas de hogares desvalijados, la forma de pensar cambia. Y la forma de dormir… la verdad, ya usted no vuelve a dormir.
Alonso Cambronero
1 comentario:
Creo que solo es necesario darles cadena perpetua, y hacer un módelo de cárcel tipo Isla San Lucas en la cual los delincuentes siembren lo que se coman para que no sean una carga para la sociedad, y como bien dice el artículo el castigo con la pena de muerte está al mismo nivel que el crimen que cometió dicho delincuente, lo cual no es la función del estado de estar rebajándose al nivel de los malhechores, sino más bien garantizarle a los ciudadanos poder vivir con seguridad.
Sí se les da a los criminales cadena perpetua estaríamos evitando todos los males que puedan hacer en el futuro, de la misma forma que la pena de muerte, pero sin caer nosotros en la misma barbarie de los delincuentes que matan y asesinan
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