La justicia social es una porquería, un nombre bonito para referirse al robo que hace el Gobierno de los recursos de unos para dárselos a otros supuestamente más pobres pero usualmente solo más cercanos al gobierno. La justicia social es dañina no solo para los asaltados sino también para aquellos aparentemente beneficiados, pues al desaparecer los incentivos para generar riqueza pronto no queda pastel que robar. Pero ¿hay una base moral para no hacerlo? Hay una base moral para defender el capitalismo? El peridista británico Paul Johnson nos ofrece una respuesta en su artículo ¿Existe una Base Moral para el Capitalismo?
4 comentarios:
Si bien entiendo su punto de que muchas veces los programas sociales no se utilizan para los fines que fueron creados, sino que a través de ellos se genera corrupción, con todo respeto me parece que sus argumentos son simplistas y sosos, pues el hecho de que esto ocurra no deslegitima la necesidad de que en un país o Estado se instaure una justicia social, que podría solventar muchos males como la pobreza y la desigualdad. Asimismo, usted parte de que todos los sistemas son corruptos o de que todos los gobiernos tienen que serlo. Si bien es un hecho que la corrupción y la desfachatez son problemas universales, es poco serio escudarse en que porque este panorama se gesta, no debe procurarse dicha justicia. Es como decir: "No ayudemos a los pobres porque siempre va a haber pobres".
Joanna:
Gracias por su aporte. Estos argumentos son serios y reales. El hecho de que exista la corrupción e ineficiencia de la que ud habla no sólo deslegitiman las políticas sociales, sino también lo hace una cuestión moral: estas políticas son incentivos para los vividores y para que la gente no asuma la responsabilidad sobre sus propias vidas.
Ud como creyente que es, puede creer que tiene una obligación bíblica que consiste en ayudar a los otros, en procurarles una mejor vida.
En cambio, nosotros rechazamos y repudiamos esas ideas anti-vida y anti-hombre, en el sentido de que son esclavizadoras: nos pretenden endilgar la responsabilidad de los actos de los demás.
En ASOJOD siempre hemos rechazado este tipo de políticas sociales y en general el tema de la justicia social, en tanto para "lograrse" (rara vez se consigue) es necesario despojar por la fuerza a los individuos de su propiedad.
Como hemos expresado en reiteradas ocasiones: nosotros rechazamos cualquier forma de "justicia social" basada en la expoliación y la fuerza. Aplaudimos si, en el ejercicio de su propia libertad, los individuos tienen la voluntad de ayudar a otros, por las razones que sean, desde las más racionales hasta las más iracionales (vida eternay gloria de dios). Ojo que hacemos énfasis en la palabra voluntad, como elemento indispensable de la virtud del acto.
Nosotros no decimos "no ayudemos a los pobres porque siempre habrá pobres", decimos "no ayudemos a nadie salvo que por nuestra propia voluntad individual lo dispongamos"
Alejandro
Distribuir pobreza no sirve de nada.
Primero hay que generar riqueza, y luego pensar en su adecuada distribución. De hecho, esta tiende a distribuirse con cierta homogeneidad luego de que la infraestructura inicial ha sido debidamente construida (ver Simon Kuznets).
No pienso que la desigualdad material sea un mal. El mal es la desigualdad de oportunidades y, por supuesto, la incapacidad inicial de generar riqueza.
Luis:
Muchas gracias por su comentario. En efecto, las políticas distributivas lo único que logran es distribuir la pobreza. Al quitar los incentivos para generar riqueza (pues el que más tiene más paga), entonces se equipara hacia abajo.
Concordamos en que la desigualdad material no es un mal per se, como tampoco lo es la desigualdad de oportunidades. En reiteradas ocasiones hemos expuesto argumentos contra esa igualdad en este blog.
Creemos que así como la gente tiene diferentes capacidades y habilidades, así deberá tener diferentes resultados y pretender igualar la línea de partida implica la coacción y las exacciones, además de que entorpece el cálculo económico y la creación de riquezas, al mismo tiempo que endilga responsabilidades a quienes no las tienen (por ejemplo, ud como tax payer no tiene la culpa si su vecino es tonto, vago o simplemente no tiene habilidades para producir riqueza, pero por medio de los impuestos a ud se le está obligando a reparar un mal que ud claramente no cometió)
Alejandro
Publicar un comentario