Para este Tema polémico, en ASOJOD tenemos interés en comentar un suceso que poco se ha discutido en Costa Rica. El pasado mes de febrero, por orden de la Sala Constitucional, se suspendieron las investigaciones clínicas en seres humanos en nuestro país, como consecuencia de una acción de inconstitucionalidad presentada por José Miguel Corrales en 2003, donde se aducía que estas investigaciones deben estar reguladas por alguna ley de la República. La Sala falló a su favor, fortaleciendo la visión de que debe ser el Estado y no el individuo, el que escoja entre lo posible y lo imposible, entre lo aceptable y lo inaceptable, so pretexto de que salvaguarda los intereses de las personas, a pesar que ni siquiera los toma en consideración.
Lo primero que debemos preguntarnos es si existen evidencias de que estos estudios ameriten ser regulados o es simplemente una decisión antojadiza de un grupo de personas. Todo pareciera indicar que, efectivamente, la segunda opción es la más probable. ¿Por qué? Porque los médicos y empresas que realizaban este tipo de investigaciones en el país lo hacían siguiendo procedimientos muy éticos y cuidadosos, con el respaldo de grandes compañías transnacionales que actúan bajo estándares mundialmente aceptados y que no están dispuestas a sacrificar su buen nombre por nada. Cuando finalmente el estudio era autorizado, las empresas se aseguraban de que los pacientes estuvieran totalmente enterados de los beneficios y posibles consecuencias que podrían experimentar durante y después del estudio; es más, a los pacientes los obligaban a llevarse toda la información por escrito durante varios días y los invitaban a consultar con personas con un mayor conocimiento del campo del estudio.
Sin embargo, gracias a la Sala Constitucional, muchas personas que requieren tratamientos pero no pueden costearlos se quedarán sin oportunidad de mejorar su salud, pues estos estudios representaban una gran opción para ellos. Ahora, están condenados a acudir al sistema de salud de nuestro país, bien conocido por su ineficiencia. Gracias al máximo Tribunal costarricense, se ha enviado una peligrosa señal a los innovadores y emprendedores: el Estado costarricense pondrá freno a la investigación y desarrollo cada vez que alguien pida regulación.
En esta oportunidad, como en muchas otras, han ganado los que creen que el Estado debe regularlo todo, los que consideran que los individuos no están preparados para tomar decisiones, los que apoyan la tesis del eterno infante que justifica la intervención del Estado en el ámbito decisional privado. La Sala IV ha dado un espaldarazo a una creencia que va en franco crecimiento como la espuma: la de que el principio de libertad que contiene la Constitución Política ya no debe entenderse como que "todo lo que no está prohibido, está permitido", sino que "todo lo que no está regulado, no está permitido". Gracias a la interpretación de los Magistrados, la libertad se escurre por boquetes cada vez más grandes, escapándose las posibilidades de que las personas tomen decisiones sobre lo que afecta sus vidas. Gracias a la Sala y a nuestros políticos, son los burócratas los que, tras su escritorio, definen el marco de acción de los individuos.
En ASOJOD advertimos, una vez más, que si seguimos en este camino, nos dirigiremos inexorablemente al abismo. Conforme se siga ampliando el ámbito de intervención del Estado, se reduce la libertad individual y si no se toman medidas ya, pronto nos veremos con el agua hasta el cuello: huyendo hacia otras latitudes con más libertad o soportando el calvario en Costa Rica. Como es costumbre, estamos advertidos.
Lo primero que debemos preguntarnos es si existen evidencias de que estos estudios ameriten ser regulados o es simplemente una decisión antojadiza de un grupo de personas. Todo pareciera indicar que, efectivamente, la segunda opción es la más probable. ¿Por qué? Porque los médicos y empresas que realizaban este tipo de investigaciones en el país lo hacían siguiendo procedimientos muy éticos y cuidadosos, con el respaldo de grandes compañías transnacionales que actúan bajo estándares mundialmente aceptados y que no están dispuestas a sacrificar su buen nombre por nada. Cuando finalmente el estudio era autorizado, las empresas se aseguraban de que los pacientes estuvieran totalmente enterados de los beneficios y posibles consecuencias que podrían experimentar durante y después del estudio; es más, a los pacientes los obligaban a llevarse toda la información por escrito durante varios días y los invitaban a consultar con personas con un mayor conocimiento del campo del estudio.
Sin embargo, gracias a la Sala Constitucional, muchas personas que requieren tratamientos pero no pueden costearlos se quedarán sin oportunidad de mejorar su salud, pues estos estudios representaban una gran opción para ellos. Ahora, están condenados a acudir al sistema de salud de nuestro país, bien conocido por su ineficiencia. Gracias al máximo Tribunal costarricense, se ha enviado una peligrosa señal a los innovadores y emprendedores: el Estado costarricense pondrá freno a la investigación y desarrollo cada vez que alguien pida regulación.
En esta oportunidad, como en muchas otras, han ganado los que creen que el Estado debe regularlo todo, los que consideran que los individuos no están preparados para tomar decisiones, los que apoyan la tesis del eterno infante que justifica la intervención del Estado en el ámbito decisional privado. La Sala IV ha dado un espaldarazo a una creencia que va en franco crecimiento como la espuma: la de que el principio de libertad que contiene la Constitución Política ya no debe entenderse como que "todo lo que no está prohibido, está permitido", sino que "todo lo que no está regulado, no está permitido". Gracias a la interpretación de los Magistrados, la libertad se escurre por boquetes cada vez más grandes, escapándose las posibilidades de que las personas tomen decisiones sobre lo que afecta sus vidas. Gracias a la Sala y a nuestros políticos, son los burócratas los que, tras su escritorio, definen el marco de acción de los individuos.
En ASOJOD advertimos, una vez más, que si seguimos en este camino, nos dirigiremos inexorablemente al abismo. Conforme se siga ampliando el ámbito de intervención del Estado, se reduce la libertad individual y si no se toman medidas ya, pronto nos veremos con el agua hasta el cuello: huyendo hacia otras latitudes con más libertad o soportando el calvario en Costa Rica. Como es costumbre, estamos advertidos.
10 comentarios:
Hola, tiempo sin comentar pero no sin leer.
Como siempre primero saludos a todos.
Creo que hoy no podre decir estar a favor de su post, que se entiende que por espacio y practicidad esta muy corto.
Este año conte con la oportunidad de asistir al III Congreso Internacional de Derecho Procesal
(22-24 abril 2010). Golfito, C.R. Y una de los lemas que más me agrado fue este “Los Hombres no tienen precio, los hombres tienen dignidad”.
Immanuel Kant. La conferencia tenía por título DIGNIDAD HUMANA VS EXPERIMENTACIÓN CIENTÍFICA, presentado por Licda. María Cristina Chen Stanziola de la República de Panamá, Profesora de Postgrado (Universidad Latina de Panamá, de allí digo que su razonamiento es erroneo, pues el tribunal Constitucional, no realizo nada nuevo, al contrario dío valor a pactos internacionales firmados por CR, VGr: El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, considera que: “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana y de sus derechos iguales e inalienables”.y reconociendo que: “estos derechos se derivan de la dignidad inherente a la persona humana…”
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en el artículo 4.1 consagra que:
"Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente."
Y en el artículo 11.1 establece que:
“Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad”.
La Convención sobre los Derechos del Niño, en su preámbulo resalta:
”…La dignidad y el valor de la persona humana…”.
Debido al desarrollo importante de los avances de la biomedicina y de la experimentación científica; la comunidad jurídica internacional ha mostrado una verdadera preocupación por defender al hombre y a la mujer, frente a los avances de las nuevas tecnologías. Así que no es solo nuestra Sala Constitucional, dice por su parte, la Convención sobre los Derechos Humanos y la Biomedicina, conocida como Convención de Asturias de Bioética
(Consejo de Europa), en donde proclama la primacía del ser humano y en su artículo 2 dice que: ” el interés y el bienestar de ser humano prevalecerán frente al exclusivo interés de la sociedad o de la ciencia”.
Así que en vez de ver, por lo menos de mi parte una intromisión en las libertades lo que veo es que el respeto integral del hombre y la mujer y en especial de su dignidad, es fundamental para el Estado de Derecho, y que esto se traduce en políticas públicas que desarrolla el Estado, en aras de garantizar mejores y más dignas condiciones de vida y en esto, los tribunales de justicia juegan un papel decisivo.
Como siempre un gusto leerlos, Saludos desde un Quepos pasado por agua :)
Cucho:
Mil gracias por su fiel lectura y sus comentarios. Si bien su punto es, jurídicamente, muy atinado, el punto principal de nuestro post es que se está limitando el derecho del individuo a tomar sus propias decisiones.
Para nosotros, es él y no el Estado, el que debe definir si está dispuesto a someterse a experimentación clínica. Y esas decisiones individuales NO tienen por qué estar reguladas: deben ser tomadas por cada quien, asumiendo las consecuencias positivas o negativas que de ellas se desprendan.
Ud toca un punto fundamental: el de la dignidad. ¿Qué más respeto a la dignidad humana que permitirle tomar sus propias decisiones? ¿Qué más dignidad y valor de la persona humana que reconocer que cada quien tiene la capacidad para tomar decisiones acerca de su vida?
Nótese que no son los médicos ni los científicos los que están menoscabando la integridad y dignindad de las personas, sino el Estado cuando pretende entrometerse en el ámbito de acción privado, como si los ciudadanos fueran eternos menores de edad, incapaces de asumir sus propias vidas.
Saludos
Alejandro
Son posiciones moralistas de nuestro pueblo, cuando la moral es relativa. Papa Estado nos enseñará que es bueno y que es malo y debemos aceptarlo... parece increible que hemos perdido de vista la historia. Las posiciones moralistas fueron quienes crearon la inquisición, el nazismo, los talibanes, etc.
Jesús:
Precisamente, se trata de posiciones moralistas. Los argumentos jurídicos que van en esa dirección, apuntan al respeto de la dignidad humana como fundamento de la prohibición de experimentos, pero como dije antes, soslayan el hecho de que ellas mismas están violentando lo que dicen proteger: la dignidad intrínseca del ser humano, el respeto a su derecho a decidir sobre su vida.
Alejandro
Bueno, la asojod se vuelve a hundir en su marana retorica ideologica. Primero que todo, la Sala Cuarta lo que establecio fue que la investigaciones clinicas se suspenden mientras no haya un reglamento que las regule. Y porque se tienen que regular. Las razones son sencillas.
1. Las empresas farmaceuticas tienen fama comprobada de sobra de no ser eticas. Asi que no mientan que son eticas y pristinas.
2. La relacion contractual de empresa investigadora se caracteriza porque en ambas partes el acceso a la informacion es disparejo entre paciente y la farmaceutica. Es obvio que las farmaceticas tienen mayor acceso de informacion que un paciente. Esto consigo trae que el paciente ya lleve las de perder.
Dado estos dos puntos, ustedes basicamente con su verborrea idelogica, lo que quieren es permitir que al paciente se le pueda meter gato por liebre.
A menos que ustedes quieren que el Estado no se ¨meta¨ en las decisiones, que soluciones proponen ustedes para evitar abusos hacia los pacientes?
Aca se habla de la dignidad, sin embargo, en terminos de negocio no hay dignidad, simplemente numeros financieros. No sean ingenuos, ninguna empresa funciona por dignidad, en mi caso mi negocio funciona por el de acumular riqueza. Pero , a diferencia de ustedes, el principio de la vida humana impera sobre el principio de acumular riqueza.
Lamentablente el autor muestra una falta de escrupulos. En pocas palabras el articulo esta MFT!!!
Anónimo:
Palabras muy fuertes para alguien que no da la cara. Pero bueno, cada quién sabrá por qué se esconde y por qué prefiere lanzar diátribas desde el anonimato.
En todo caso, plantea cuestionamientos interesantes que procederé a responder.
1. "Las empresas farmacéuticas tienen fama comprobada de sobra de no ser éticas". Claro, ya salió la paranoia. Entonces, ¿hay que pensar que las farmacéuticas no curan enfermedades, sino que desarrollan medicinas para dotar de más salud a los esclavos? O peor aún, hay que juzgar por igual a todas las farmacéuticas porque unas cuantas hayan tenido un comportamiento inadecuado? Menuda seriedad de argumento.
2. "La relacion contractual de empresa investigadora se caracteriza porque en ambas partes el acceso a la informacion es disparejo entre paciente y la farmaceutica. Es obvio que las farmaceticas tienen mayor acceso de informacion que un paciente". La misma disparidad se da cuando el cliente contrata a un abogado, cuando visita a un mecánico, cuando busca a un médico; es más, esa relación de disparidad la tenemos en nuestras relaciones con el Estado, cada vez que se emite una norma o que nos meten impuestos. Las relaciones humanas SIEMPRE se han caracterizado por la tenencia dispareja de información. A pesar de ello, el ser humano decide con la información que posee (nunca tendrá información perfecta) y así lo ha hecho durante toda la historia. El hecho de que exista esa disparidad no significa, automáticamente, que una parte abusará de la otra. Afirmar que esa situación se dará en todo momento y lugar, sería cuando menos determinista por no decir idiota.
Por si fuera poco, ¿quién y cómo garantiza que, con la intervención del Estado, esa relación de información será pareja? ¿No existe posibilidad que 1) los funcionarios públicos tengan aún menos información o la que tengan la distorsionen; 2)sea el Estado el que abuse?
3. No pretendemos que "al paciente se le meta gato por liebre". Lo que pretendemos y proponemos es que sea él quien decida. ¿Cómo evitar abusos? En ASOJOD siempre hemos dicho que todo derecho va aparejado de responsabilidades, esto es para el caso concreto, que así como el individuo tiene derecho a decidir, tiene la responsabilidad de informarse. Si lo hace o no, es su decisión también, pero por eso hemos dicho en reiteradas ocasiones que cada quien debe cargar con las consecuencias de sus elecciones.
4. Yo no sé si sería sensato reducir toda la actividad empresarial a simples números. No soy un dios omnisciente que se arroga la capacidad de saber cuáles son los propósitos de cada empresario en el mundo. Algunos podrán realizar su actividad para ganar dinero (lo cual es excelente), otros porque quieren ayudar personas; otros por puro reto intelectual, otros porque alguien se los pidió, etc. Hay millones de razones, motivaciones, etc. que nos llevan a realizar actividades. Ni siquiera podría yo afirmar que esos motivos se sostengan durante toda la vida del mismo individuo. Millones de factores pueden intervenir para que cambie.
Pero en fin, esa es la diferencia entre ud, anónimo, y nosotros: en ASOJOD no pretendemos saber todo lo que pasa por la mente de cada individuo, ni los motivos que mueven a cada empresa. Mucho menos pretendemos afirmar que alguien tenga toda la información como para decidir en nombre de otros. Ante esa ignorancia, abogamos por que sea cada quién el que decida y que asuma las precauciones y consecuencias.
Alejandro
Hola desde un caluroso lugar en el pacífico, pues primer, para el anonimo, aky en este blog no vale, tenga por seguro que los que integran ASOJOD siempre le responderan con respeto y defendiendo su punto con argumentos, asi que no vale pelear de esa manera.
Luego esta esta frase "...esto acaba siendo una negación de la soberanía personal y de los derechos individuales”. John David Lewis. Lo que pasa es que a mi parecer priva la ley antes que esta opinión y la ley dice: Ley General de Administración Pública menciona “… el interés público, el cual será considerado como la expresión de los intereses individuales coincidentes de los administrados. El interés público prevalecerá sobre el interés de la Administración Pública cuando pueda estar en conflicto.” (Art. 113 LGAP). Pero en este caso en analizis el interes de las masas es no a las pruebas, así que sigo creyendo que no hay violación alguna a los derechos de las personas.
Cucho:
Gracias por su defensa.
En el plano legal-positivo, tiene ud toda la razón. Eso es lo que dice la ley, pero nuestra crítica no es acerca de lo que dice, sino de por qué lo dice o, más bien, si debería decirlo o no.
Para ASOJOD, no debería privar el interés público sobre el privado de la forma que normalmente se entiende en nuestro país. Esto porque en nuestra idiosincracia se trata al público, a la colectividad, al Estado como un ente personificado, como algo con voluntad propia y monolítica, cuando en realidad es una cosa amorfa, difusa, conformada por una enorme cantidad de individuos con intereses, preferencias, valores, etc.
Para nosotros, el interés colectivo no es otra cosa que la suma de intereses individuales y por una cuestión meramente numérica, no debe interpretarse que exista preponderancia. Esto es especialmente sensible cuando se trata de derechos: los derechos del individuo NO deben estar sometidos a la decisión de las mayorías.
Por supuesto, esto es lo que a nosotros nos parece que debería ser, pero reconocemos que las normas costarricenses no contienen la misma visión. De ahí nuestra crítica.
Alejandro
Alejandro, personalmente y dejando el derecho de lado, me encuentro entre la espada y la pared, mi ex amigo el PHd Guillermo León, gran cientifico de CR, me contaba sus vicilitudes por los problemas que da el no poder hacer cierto tipos de pruebas, incluso me comentaba de lo que CR se perdia y GASTABA por no poder ellos en la UCR realizar productos que la CCSS ocupa, por otro lado, pienso en la fertilización invitro, celulas madre, nuevos medicamentos. No creas yo comparto su punto, pero la ley es la ley.
Con respecto a sus puntos:
1. Claro por supuesto, las empresas farmaceuticas son totalmente cristalinas. Hay del que desconfie de ellas. Siempre han sido mas inmaculadas que la Virgen Maria!! Yo pongo las manos al fuego por la companias farmaceuticas, usted las pone??
Eso si, las noticias de los fallos de pruebas medicas en humanos es una completa mentira de los antilibertarios!! Seguramente son comunistas que conspiran contra la libertad de los individuos!!
1. http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/england/london/4807042.stm
2. http://www.wired.com/wired/archive/15.05/feat_drugtest.html
3. http://www.time.com/time/covers/1101020422/story.html
2. Tambien es logico, si hay una relacion dispareja entre contratatantes, ambos saben a lo que van. De hecho, de fijo uno sabe que le pueden mentir o mejor dicho, olvida cierta informacion. Ahh esto aplica tambien cuando se puede ocultar informacion, lo cual como se menciono en el punto uno nunca sucede!!!
Por supuesto que no se vale meter a ningun ente regulador del estado!! El estado con sus protocolos y reglamentos lo unico que hace impedir es la felicidad del paciente!!! Si se muere, por lo menos el paciente se va a morir feliz!!
3. Bueno tenes razon. Si el paciente sufre efectos de salud o se muere puede demandar a la compania. Los millones de seguro que le van arreglar su problema y lo van a volver a la vida!! Claro si la compania farmaceutica no paga, entonces dejemos que sufra, el sabia a lo que se metia!!
4. Hagamos un negocio y perdamos dinero!!! De porsi al diablo con el capitalismo!! Viva el comunismo!!! Viva Fidel y viva Chaves!!!
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