lunes, 14 de noviembre de 2011

Tema Polémico: El santo Oscar Arias


En febrero del 2010, doña Laura Chinchilla ganó las elecciones presidenciales con una abrumadora mayoría y no es ningún secreto para nadie que la principal razón de su gane fue el simple hecho de que era la candidata designada por Oscar Arias para continuar con labor. Y es que, en aquel entonces y aun al día de hoy, una buena parte de la población costarricense está contenta con el trabajo realizado por don Oscar como Presidente Y nosotros nos preguntamos ¿Qué hizo Oscar Arias para merecer semejante popularidad aparte de hablar bonito y tener un premio nobel? No es de extrañarse la trillada frase de la gente cuando habla de él que dice: “ahora sí, este señor puso el país a caminar”. En ASOJOD nos encantaría que alguien nos explicara, con razones de peso, semejante frase pues consideramos que se trata de una gran falacia. Don Oscar Arias, en lugar de “dejarle la mesa servida al próximo gobierno”, hizo casi que todo lo contrario.

¿De qué camino hablan tantos costarricenses? Pues la realidad es que don Oscar Arias encaminó esta país a la quiebra. El sector público global paso de tener un superávit equivalente al %0.85 del PIB en el 2007 a un escandaloso déficit de 5.37% en el 2010 cuando él salió del Gobierno, el más alto de Latinoamérica. No hace falta ser estudiado para darse cuenta que más de una irresponsabilidad cometió nuestro Presidente en el transcurso de esos tres años.

Ese déficit se debió a un injustificado aumento de salarios y pensiones del Gobierno Central. Y decimos injustificado, pues la misma Contraloría de la República ha dicho, en reiteradas ocasiones, que esos aumentos nunca respondieron a un criterio técnico que lo apoyara. Esta decisión la tomó Oscar Arias siguiendo falsas soluciones keynesianas de aumentar el gasto estatal durante la época de crisis financiera para, supuestamente, evitar una recesión. Ya es sabido que esas medidas no pudieron evitar la recisión. Y es que si, por lo menos, don Oscar no hubiera sido tan irresponsable y hubiera aumentado ese gasto estatal en rubros fáciles de eliminar a corto plazo, otro gallo cantaría en estos momentos. Pero no, este señor decidió aumentar la planilla del Estado a sabiendas de que luego sería muy difícil de remover cuando el país se encontrara en mejor situación.

Pues lo cierto es que don Oscar no le dejó “la mesa servida” al siguiente Gobierno, más bien le dejó “la mesa desordenada, sucia y con los platos rotos”. Genial hubiera sido que doña Laura fuera un poco más sensata y tomara la decisión de despedir el personal que sobra y ajustar mejor los salarios, pero eso es mucho pedir. Por el contrario, tuvo la ideota de hacer todo lo contrario: ¡Que siga la fiesta! es su lema y su intención es que todos los costarricenses paguemos esos “platos rotos” por medio de más impuestos. En este momento, está en discusión en la Asamblea Legislativa un Plan Fiscal absurdo y un Presupuesto del Gobierno Central que es totalmente ilegal, ambos presentados con doña Laura.

Sin duda, estamos gobernados por payasos. Esa es la gente que nos gobierna y que una gran parte de los costarricenses quieren que nos gobierne, porque solo entre payasos se entienden. Nosotros en ASOJOD no nos cansaremos de denunciar estas barbaridades.

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