En ASOJOD celebramos la noticia que ayer dio la vuelta al mundo: la renuncia de Fidel Castro al poder en Cuba, luego de casi 50 años de atormentar a sus compatriotas con escacez, comunismo, dogmatismo e irracionalidad. El coronel ha informado que no está en condiciones de seguir en el poder y que por eso decide hacerse a un lado, aceptándo de forma tácita la derrota que le propina el inexorable paso del tiempo, aunque deja claro que el Partido Comunista seguirá mandando, quizá por medio de su hermano Raúl, pero quizá sin el dogmatismo del vetusto barbudo. De hecho, se espera que Raúl incorpore ciertas reformas para la apertura cubana en miras de una etapa de trancisión a la democracia.
El patriarca ha muerto, políticamente hablando, pues su peso tanto dentro como fuera de la isla prácticamente desaparece, toda vez que cada día se le ve más como un recuerdo que como una realidad. Probablemente, con su muerte física, la sombra del comunismo pueda comenzar a disiparse, ya que sus irracionales seguidores perderían a su ídolo de la segunda mitad del siglo XX. Asimismo, la relación de padre-hijo gestada entre Fidel Castro y Hugo Chávez se vendría abajo, debilitando seriamente a la guacamaya venezolana. Porque, aceptémoslo, Chávez necesita de figuras con luz propia para iluminarse en su tránsito hacia la revolución: Fidel, Bolivar, etc. Pero al mismo tiempo, Chávez es incapaz de deshacerse del pesado fardo que estas figuras generan, de modo que siempre se le conocerá como discípulo y no como maestro. Y eso para un megalómano puede ser fatal, hasta el punto de alcanzar el clímax de la sandez.
La pérdida de fuerza de Chávez no sólo se daría en el plano psiquiátrico, sino también en el político. Decía Gustavo Coronel, un excongresista venezolano, que Chávez es incapaz de pensar solo, que necesita asesores en todo momento. Y luego de la retirada de Baduel y de Castro, sus principales asesores, el teniente coronel no tendrá a quien recurrir para plantear estrategias. Es muy probable que de ahora en adelante sólo veamos al Chávez de Aló Presidente, despotricando y rebuznando contra sus fantasmas.
Así las cosas, la esperanza vuelve a surgir tanto en Cuba como en Venezuela, al estilo de matar dos pájaros con un sólo tiro: la salida de Fidel. No obstante, la lucha contra la estupidez y la irracionalidad colectivista (de cualquier nomenclatura teórica) sigue en pie, pues aún muertos los ídolos, los idiotas son capaces de erigirse uno nuevo. Y nunca falta quién se ofrezca para ser ensalzado.
Pero de momento, FELICIDADES Cuba, porque este será el primer paso para su libertad.
El patriarca ha muerto, políticamente hablando, pues su peso tanto dentro como fuera de la isla prácticamente desaparece, toda vez que cada día se le ve más como un recuerdo que como una realidad. Probablemente, con su muerte física, la sombra del comunismo pueda comenzar a disiparse, ya que sus irracionales seguidores perderían a su ídolo de la segunda mitad del siglo XX. Asimismo, la relación de padre-hijo gestada entre Fidel Castro y Hugo Chávez se vendría abajo, debilitando seriamente a la guacamaya venezolana. Porque, aceptémoslo, Chávez necesita de figuras con luz propia para iluminarse en su tránsito hacia la revolución: Fidel, Bolivar, etc. Pero al mismo tiempo, Chávez es incapaz de deshacerse del pesado fardo que estas figuras generan, de modo que siempre se le conocerá como discípulo y no como maestro. Y eso para un megalómano puede ser fatal, hasta el punto de alcanzar el clímax de la sandez.
La pérdida de fuerza de Chávez no sólo se daría en el plano psiquiátrico, sino también en el político. Decía Gustavo Coronel, un excongresista venezolano, que Chávez es incapaz de pensar solo, que necesita asesores en todo momento. Y luego de la retirada de Baduel y de Castro, sus principales asesores, el teniente coronel no tendrá a quien recurrir para plantear estrategias. Es muy probable que de ahora en adelante sólo veamos al Chávez de Aló Presidente, despotricando y rebuznando contra sus fantasmas.
Así las cosas, la esperanza vuelve a surgir tanto en Cuba como en Venezuela, al estilo de matar dos pájaros con un sólo tiro: la salida de Fidel. No obstante, la lucha contra la estupidez y la irracionalidad colectivista (de cualquier nomenclatura teórica) sigue en pie, pues aún muertos los ídolos, los idiotas son capaces de erigirse uno nuevo. Y nunca falta quién se ofrezca para ser ensalzado.
Pero de momento, FELICIDADES Cuba, porque este será el primer paso para su libertad.
5 comentarios:
Duro de pelar, el hombre...
Un tal "ricbed2" le reza a Hugo Chávez para que mande militares a Costa Rica a derrocar a Óscar Arias. Ver comentarios de este video:
Comunistas ticos quieren guerra
¡Qué dicha! ¡Ahora si vamos a poder enseñarles a lesos ignorantes cubanos las Sagradas Escrituras de nuestra Santa Madre, Ayn Rand!
¡Que vivan Donald Trump, el individualismo y el objetivismo!
En ASOJOD esperamos que los cubanos puedan leer lo que les de la gana, no como ha sucedido desde que Castro se instaurón en el poder.
Manuel
JERRY VENGA Y ME ACARICIA LA PICHA Y LUEGO SIGA COMENTANDO COMO ANONIMO
Publicar un comentario