lunes, 25 de agosto de 2008

Tema polémico: la migración


Para este día, en ASOJOD queremos abordar uno de los fenómenos más relevantes y visibles de nuestros tiempos: la migración. En la actualidad, prácticamente no existe país que no esté involucrado con este tema, ya sea como país destinatario, originario o tránsito. Históricamente, todos los países se han construido sobre la base de inmigrantes. No hay, hoy día, una sola nación cuya población sea netamente original. Hay varios ejemplos: Estados Unidos se construyó a partir de la llegada de cientos de miles de inmigrantes, tanto europeos (fundamentalmente polacos, italianos, ingleses e irlandeses) como asiáticos, (muchos de ellos chinos, coreanos y japoneses) latinoamericanos (principalmente mexicanos, cubanos, puertorriqueños, dominicanos y salvadoreños) y afrocaribeños (sobre todo de las Antillas). Hoy día es quizá una de las sociedades más multiétnicas que existe. Costa Rica es también otro buen ejemplo, con una importante mezcla de europeos (especialmente españoles), aborígenes, asiáticos (sobre todo chinos y taiwaneses), latinoamericanos (argentinos, chilenos, nicaragüenses, cubanos y colombianos) y afrocaribeños (principalmente jamaiquinos). Así, podemos seguir con cada país y la conclusión es exactamente la misma: las sociedades están conformadas por individuos de diversa raíz cultural y étnica, que en un momento determinado, han salido de su país natal para instalarse en otro y tener descendencia. Por eso, es obvio que no existe una "raza o nación" pura.

No obstante, a pesar de esta verdad de Perogrullo, aún existen importantes restricciones a los migrantes. Esto resulta paradójico en un contexto de globalización, interdependencia y conexión, donde la relativa libertad en el flujo de capitales, bienes y servicios no va acompañado de la consecuente movilidad de personas. Evidentemente, esto demuestra que la mal llamada "globalización neoliberal" no existe: primero, porque el neoliberalismo como tal no existe (ya en otros artículos hemos explicado por qué y no hay absolutamente ningún estudio, argumento o persona seria que pueda definir de forma realista ese pseudomovimiento sin caer en prejuicios, errores, ataques ad hominem o absurdos). Segundo, dado que el término correcto es "liberal", es importante destacar que dicha corriente implica total ibertad en el amplio sentido de la palabra, así como la prevalencia del individuo sobre la sociedad. Lo que hoy día tenemos es un sistema internacional en vías de globalización, pero donde el Estado aún permanece como uno de los más importantes -si no el más importante- actor con poder definitorio de las reglas del juego. Esto lo confirma el hecho de que ni siquiera los flujos de capitales y mercancías son libres, toda vez que existen importentes obstáculos, tanto impositivos como técnicos, definidos por los distintos Estados. Asimismo, es el Estado el que sigue definiendo los criterios para permitir o negar la libre movilización de personas. En suma, ni tenemos completa libertad ni prevalencia del individuo sobre el Estado.

En ese contexto, es fácil notar que en la actualidad los distintos gobiernos-en mayor o menor grado- mantienen políticas restrictivas contra los inmigrantes. En Estados Unidos construyen muros para impedir su entrada; en la Unión Europea aprueban normas para penalizar la migración indocumentada; en otros países como Repúbilca Dominicana, España y México se refuerza el nacionalismo y el odio hacia el extranjero. En otras latitudes persisten las actitudes xenofóbicas y racistas, sean materiales (agresiones físicas) como psicológicas (chistes, rechazos, etc.). En fin, tal y como lo hicieran en su momento los nazis, el no perteneciente a la "raza (¿?) elegida" resulta ser el culpable de todos los males. Por eso vemos que en muchos lugares se sataniza al extranjero: se le culpa de la criminalidad, de la falta de empleos, de la pobreza, de la explotación, de la contaminación, etc.

Ante esta problemática tan generalizada, en ASOJOD queremos desmentir buena parte de los argumentos de aquellos que se oponen a la migración. En primera instancia, como defensores de la libertad, consideramos que existe un derecho fundamental de las personas de trasladarse libremente a cualquier destino siempre y cuando lo haga con intenciones pacíficas y dentro del marco de la legalidad. Es decir, estamos de acuerdo con que ingresen y salgan personas de un país hacia otro, cuando quieran si sus intenciones no impliquen daños a terceros. Esto significa que el único criterio que debería tener el Estado para prohibir la entrada de personas a su territorio es la delictividad, el historial criminal.

El segundo argumento está muy relacionado con el anterior: cuando la gente se traslada a otro país con intenciones pacíficas, sea para producir o para aprender, está generando un beneficio a los ciudadanos del país receptor. Piénsese en un profesional o un obrero que llega a un país a trabajar. Tiene una formación laboral, técnica o académica que no le costó nada a los tax payers del país receptor y, al mismo tiempo, llega a producir. Además, trae conocimientos y técnicas quizá novedosas que pueden ser implementadas para mejorar la capacidad productiva de los trabajadores del país receptor. Un interesante ejemplo de esto es la Viena de los años 20 o el Estados Unidos de los años 50. En el primer caso, muchos importantes científicos, académicos, filósofos, economistas y sociólogos convergieron en la ciudada austriaca, convirtiéndola en uno de los centros culturales más importantes de Europa para esos años. En ese contexto, siendo austriacos o no, la presencia de esas personalidades contribuyó a la aparición de varios de los más importantes pensadores: Popper, Hayek, Mises, Schlick, Wittgenstein, Hempel, Tarski, Kelzen, etc. En el segundo caso, en el marco de la persecución nazi a los judios y en la etapa posterior a la guerra, cientos de miles de inmigrantes europeos migraron hacia los Estados Unidos, enriqueciendo el ambiente intelectual. Puede destacarse a Einstein, Freud, Von Neumann, Morgentern, Sartori entre otros tantos.

Pero no necesariamente tienen que ser "famosas" las personas de nuestro ejemplo. A los distintos países han llegado millones de personas que si bien permanecen en el anonimato, han generado importantísimas contribuciones. Gente con ideas novedosas, métodos de producción más eficientes, con disposición para trabajar y ganarse la vida honradamente. Sin importar si se trata de empleadas domésticas o de filósofos, las personas que llegan a los países con intenciones de trabajar y asegurarse un mejor futuro, han hecho innumerables contribuciones al desarrollo actual de la humanidad.

Justamente este punto de la búsqueda de un mejor futuro, nos lleva al tercer argumento: como bien lo dispusieron los Padres Fundadores de los Estados Unidos, cada persona tiene el derecho a la búsqueda de su felicidad. Cuando las personas migran, lo hacen por una razón: no están satisfechos en su lugar de origen. Sea por razones políticas, religiosas, culturales, económicas, ambientales o personales, las personas deciden salir de su país para buscar oportunidades que en él no encuentran. Siendo que cada persona tiene derecho a buscar su desarrollo y felicidad, de la forma en que lo considere pertinente y, siempre y cuando no viole derechos de terceros, no existe ninguna razón para impedírselo.

Por eso, desde ASOJOD hacemos el más fuerte llamado a eliminar todas las barreras que impidan el libre flujo de personas cuya intención no es violar derechos de terceros.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Cualquiera con conocimientos básicos de economía se puede dar cuenta que la migración desde paises pobres no es tan mala como la pintan, y de hecho es beneficiosa como ustedes bien apuntan, el problema aquí es que los problemas que acarrean generalmente son sobredimensionados por la prensa y los políticos, convirtiéndose así en una base no despreciable de votos para esas figuras, por lo cual veo difícil al menos en el corto plazo que la discusión de este tema sea basada en argumentos racionales y no en consignas patrioteras.

La ASOJOD dijo...

Anónimo:

Muy cierto lo que dice. Lamentablemente, la xenofobia desde hace mucho tiempo se ha convertido en un instrumento de campaña electoral. Quizá el candidato que más claro fue en ese punto en los últimos años ha sido Le Pen en Francia.

Pero no se puede olvidar que en muchos otros lugares, el tema del "control migratorio" está presente en mayor o menor grado en las consignas electorales y en las políticas públicas. EEUU, la UE y otros países dan muestras de un odio y temor desmedido hacia los extranjeros. Y eso resulta paradójico porque son sociedades fundadas a partir de las migraciones.

Alejandro

Anónimo dijo...

Es claro que es una contradicción que se acepte el comercio de bienes, servicios y capitales pero no el libre tránsito de personas, maxime en un contexto de globalización.
La inmigración aparte de ser una práctica histórica que ha constituido la base para el desarrollo de muchísimos países, como Estados Unidos, Brasil, Argentina y hasta Costa Rica, es, viéndolo globalmente, beneficiosa para los países, ya que satisfacen las necesidades del país receptor, en parte porque los migrantes tienden a ser personas emprendedores que asumen riesgos que la población nativa no asume, siendo ejemplos de ellos los chinos y los colombianos en Costa Rica con la capacidad para abrir negocios a lo largo del país o los nicaragüenses que hacen los trabajos que los costarricenses no pueden o no quieren realizar en agricultura, construcción o servicios domésticos.
Si hay problemas o contradicciones con la migración, no se debe al acto migratorio en sí,sino más bien a fallas a nivel de los estados, que especialmente en el Primer Mundo, hacen esfuerzos inútiles por controlar la migración. Y hacen esto, a sabiendas que ocupan migrantes para satisfacer las necesidades de mano de obra, pero sin poder determinar exactamente cuántos migrantes ocupan en realidad, dandose la distorsión entren el número de extranjeros que se quieren aceptar y los que realmente se ocupan para satisfacer las necesidades productivas de los países.
Producto de fallas en las políticas de los estados son también la falta de flexibilidad laboral, la falta de políticas adecuadas, especialmente en Europa, para integrar a los migrantes al país que los recibe.
Otros aspectos que se argumentan contra la migración y que se reflejan a nivel popular como el atribuirles aumentos en la delincuencia, en el mal funcionamiento de las instituciones del Estado, o en la amenaza a una supuesta identidad nacional, o bien no tienen fundamentos suficientes o son claramente falaces, especialmente la amenaza a la nación (esto para los que creen que Costa Rica pueda llegar a convertirse en "Costa Nica").

la asojod dijo...

Rodman: es muy cierto lo que dice. Precisamente, muchas de las actividades a las que se dedican muchos migrantes en los distintos países son aquellas que los nacionales no realizan. Por eso es falso que los extranjeros le quiten el trabajo a los nacionales.

Pero cuando son extranjeros que llegan a un país con conocimientos profesionales y compiten con los nacionales por puestos de trabajo hay beneficios: no sólo el consumidor gana porque tiene más opciones, sino que además, en general ganan los tax payers porque la formación profesional de ese migrante no tuvo que ser costeada por ellos.

Ahora, me surge una duda a propósito de todo esto: si es necesario de alguna manera controlar la migración. En lo personal no considero esto como necesario, salvo por criterio de seguridad (lo que implica revisar el historial delictivo de quienes ingresan).

Yo considero que cualquier cantidad de personas con intenciones de sumarse a la fuerza productiva debe ser aceptada.

Alejandro

Anónimo dijo...

uds. están a favor de la migración y los negocios de tráfico de seres humanos por cuestiones familiares, verdad?

Anónimo dijo...

Ah ¿y qué opinan ustedes con respecto al uso de los inmigrantes indocumentados de los servicios de salud?

Yo al menos de acuerdo con lo que he leído tengo entendido que el impacto es mínimo, no obstante tratándose este blog de un espacio liberal me imagino que ustedes no estarían de acuerdo en que los inmigrantes utilicen estos servicios, sin embargo de acuerdo a la legislación actual la responsabilidad de este asunto le corresponde al patrono, cosa que me imagino que ustedes también adversan, pero hablando en términos estrictamente formales me parece que si tenemos un estado de bienestar este en un principio es establecido teóricamente para que los que más tienen paguen impuestos de forma progresiva para mantener el sistema en beneficio de los que menos tienen cuyo aporte es menor, en ese caso creo que lo que se debe hacer es procurar que el estado de derecho se respete y que los patronos contraten sus trabajadores pagando todas las cargas que establece la ley.

El problema aquí es ¿qué hacer mientras tanto? ¿Se les deben negar los servicios o por el contrario el estado debe atender esas necesidades?

Yo al menos considero que el estado debe procurar que todos sus ciudadanos sean iguales ante la ley incluyendo a los migrantes, y por eso creo que se deben atender mientras se agilizan los procesos para la legalización, todo esto en el caso de que tengamos un estado de bienestar obviamente.

La ASOJOD dijo...

Anónimo:

No entiendo bien su primera pregunta. Entratándose de tráfico, nosotros creemos que esta situación junto con el coyotaje y demás problemas conexos desaparecería si se deja de "ilegalizar" la migración. Pongo esta palabra entrecomillada porque la migración no es legal ni ilegal, es documentada o indocumentada.

Si su pregunta va más bien por la trata de personas, es necesario hacer una aclaración. De acuerdo con la ACNUR, el tráfico de personas es una actividad que consiste en llevar a una persona de un país a otro y una vez en su destino, se deja a su suerte. Mientras tanto, la trata implica fuerza o engaño para sacar a una persona de su país de origen y trasladarla a otro y, una vez allí, se le mantiene en algún régimen de retención (casi siempre explotación laboral o sexual).

Como lo habrá notado, en ASOJOD estamos totalmente en contra de cualquier situación que se base en el ejercicio de la fuerza para obligar a otra persona a hacer algo contra su voluntad.

Alejandro

La ASOJOD dijo...

Respecto a la otra pregunta, nosotros siempre hemos mostrado nuestra oposición a los sistemas de seguridad social típicos del Estado de bienestar. No importa la nacionalidad del usuario, nosotros siempre estaremos en contra de que alguien obtenga servicios a costa de la expoliación de otros.

No importa si el uso que hacen los extranjeros de estos servicios sea mínimo o máximo. Como le digo, no nos basamos en un criterio de nacionalidad. Rechazamos la prestación de servicios por parte del Estado (excepto seguridad) quienquiera que sea el receptor porque se basa en una lógica de robo, quitándole a unos para darle a otros.

Nuestro punto es el siguiente: independientemente de su nacionalidad, si ud quiere servicios ud debe procurárselos. Si no puede, recurra a la caridad privada, es decir, un grupo de personas que, en ejercicio de su voluntad, deciden donar sus propios recursos.

Respecto al impuesto progresivo, ya hemos publicado varios artículos donde lo criticamos. Lo invito a leerlos. Grosso modo, el argumento para rechazarlo es que 1) la propiedad es inviolable y el fin, por más noble que sea, no justifica los medios; 2) el impuesto progresivo desincentiva la creación y acumulación de riqueza y 3) crea un ambiente positivo para la evasión, pues los más ricos son los que pueden pagar mejores trucos para evadir, recargando los pagos sobre la clase media y fomentando su empobrecimiento. Nosotros hemos defendido un sistema alternativo: el flat tax, que ha dado exitosos resultados en países como Estonia e Irlanda.

Alejandro

Anónimo dijo...

Más bien la pregunta iba por el lado de qué opinión tienen ustedes con respecto a los que esgrimen el impacto en la seguridad social que tienen los migrantes para oponerse a la entrada de los mismos al país.

Y también creo que al menos en CR el pensamiento libertario con respecto a este tema no está representado en la principal agrupación política supuestamente liberal como lo es el ML, ya que he escuchado a varios de sus militantes expresar posiciones abiertamente anti-inmigrantes, como Federico Malavassi que en una ocasión manifestó su oposición a la ley de violencia contra la mujer argumentando que los crímenes pasionales se daban principalmente en esos sectores de la población debido a cuestiones culturales según él, cosa que dicho sea de paso nunca demostró.

La ASOJOD dijo...

Anónimo:

Respecto a la gente que piensa eso (que los migrantes tienen un alto impacto sobre los servicios públicos) nosotros no podemos emitir una opinión hasta no ver datos. Conjeturalmente, yo considero que efectivamente tienen un impacto pero que es menor comparado con el de los nacionales.

Pero una vez más, independientemente del nivel de impacto y de la nacionalidad, como le dije antes, en ASOJOD rechazamos que unos le financien las cosas a otros.

En cuanto a lo del ML estamos de acuerdo. Desde hace un tiempo venimos diciendo que en la actualidad el ML es el que más daño le está haciendo a la causa de la libertad y por esa razón nosotros nos separamos de esa agrupación política.

Lo anterior lo digo porque 1) mucha gente dentro del partido está sacrificando los ideales con tal de conseguir más votos y 2) está causándole daños a la causa de la libertad porque la gente asocia al ML con la defensa de la libertad y cuando ve cosas como la que ud señala, comienza a hacerse ideas nefastas. No culpo a la gente por esto, pues ellos sacan conclusiones de lo que ven. Culpo al ML y, especialmente, a algunas personas ahí adentro.

No sé si Malavassi dijo eso. Pero si lo dijo cometió un gran error, tanto lógico como político. En el primer caso, es obvio que parte de una falacia de generalización apresurada, pues parte de una premisa como un número "x" de muertes provocadas por extranjeros para concluir que existe una relación directa entre nacionalidad y violencia, lo cual es a todas luces un absurdo. Y un error político porque con ese comentario estaría transmitiendo una idea a los votantes, quienes inmediatamente la asocian con el ideario libertario, cuando es evidente que dentro del mismo esas ideas xenofóbicas no tienen cabida.

Alejandro

Anónimo dijo...

Recuerdo haber oído a Malavassi decir eso en el programa contra la pared de canal 13, pero lamentablemente no tengo más prueba que eso, y como dije anteriormente eso no lo ha probado ya que la misma diputada Ana Helena Chacón se encargó de desmetir esto en un debate con Luis Barrantes sobre el mismo tema, basada en estadísticas de muertes en las cuales un porcentaje muy bajo de las mismas eran perpetradas por inmigrantes, aunque no tengo la fuente a mano en este momento no creo que se difícil obtener los datos en internet.

Pero el punto a señalar aquí es que la percepción de que los inmigrantes se involucran en mayor proporción en crímenes pasionales que los nacionales es errónea, posiblemente basada en noticias aisladas reportadas por los medios de comunicación.

La ASOJOD dijo...

Anónimo:

Lo de la evidencia no me refería tanto al asunto de Malavassi sino a los datos sobre el impacto de los migrantes. En lo personal no conozco las estadísticas por lo que no puedo afirmar categóricamente que sea mucho o poco. Sólo lo hago de forma conjetural.

Esto me lleva precisamente al otro punto que ud toca: la criminalidad. Creo que mucha gente no tiene la honestidad intelectual que consta en el primer párrafo de esta respuesta, es decir, no reconocen que ignoran los datos y se dejan decir cualquier cosa sin sustento estadístico.

Por eso vemos a muchos irresponsables realizar generalizaciones apresuradas, pretendiendo decir que la muestra (un crimen cometido por un extranjero) es suficiente para hablar de una tendencia (todos los crímenes son perpetrados por extranjeros).

Pero ese no es el único problema. Cuando asumen que son los extranjeros los culpables de todo, suceden dos cosas: 1) se olvida o se oculta la criminalidad por parte de nacionales (que en el caso costarricense es patente) y 2) se generan comportamientos xenofóbicos que derivan en políticas públicas xenofóbicas (por un asunto de adecuación de las políticas a los valores sociales imperantes).

¿Cuál es el resultado de esto? Ya lo hemos visto en muchos casos y en todos ellos el final ha sido macabro y lamentable.

Alejandro

El Chata dijo...

Mis $0.99.

La migración es y ha sido un fenómeno normal desde que el hombre es hombre. Siempre han habido personas que, huyendo de tiranías o buscando algo mejor para ellos, se han movilizado a otras tierras.

Yo pienso que es positiva, no solo en términos económicos (pragmáticos) al representar una potencial inyección de mano de obra fresca y dispuesta a la economía local, sino también desde un punto de vista personal: el migrante que busca mejorar su propia condición está haciendo un acto noble y es incorrecto interferir contra ello.

¿Quienes son los enemigos de la migración? Los nacionalistas que creen en cuestiones absurdas como que su nación les "pertenece" a ellos como colectivo (!?), como si alguna especie de autoridad divina les hubiera concedido propiedad sobre un territorio por el solo hecho de haber nacido en él.

Es curioso, porque todo ciudadano de "su país" tiene algún migrante entre sus ancentros. ¿Por qué, entonces, negarle a otros la oportunidad que le fue dada a sus abuelos?

La ASOJOD dijo...

Chata:

A cada palabra escrita en ese comentario sólo puedo responderle con cuatro palabras: estoy totalmente de acuerdo.

Alejandro