
Este día, en ASOJOD queremos analizar un tema bastante interesante: el papel de los taxis rojos en Costa Rica, el cual ha sido bastante problemático. Durante muchos años, el otorgamiento de placas de taxi ha servido para dar poder a autoridades gubernamentales, que no pocas veces corrompen el proceso. De esta forma, los concesionarios se convierten en un oligopolio en el cual sólo ellos tienen derecho a trabajar, impidiendo que cualquier otra persona intente prestar el servicio.
Por tal razón, creemos que perfectamente, el servicio de transporte se podría dejar por la libre, de forma tal que si la gente demanda conocimiento previo de los precios, el mercado dará "maría". Si la gente demanda seguridad, el mercado ofrecerá companías que certifiquen a sus choferes. Si la gente demanda distinción de vehículos para este uso, el mercado dará coloridos diseños. Para nada de esto se necesita regulación. Y si aún se insistiera regular la actividad, el gobierno podría exigir una lista de requisitos como colores determinados, dispositivos para discapacitados, entre otros, pero aún así permitir que cualquiera que cumpla con estos requisitos pueda brindar el servicio de transporte automovilístico sin necesidad de concursos y concesiones.
No obstante, para ciertas personas, el servicio de transporte no puede dejarse por la libre. ¿Por qué? ¿Cuáles beneficios le trae al usuario tomar un taxi autorizado? Algunos aducen que las tarifas son las que marcan las marías y que eso le da tranquilidad al cliente. Pero, en realidad, cualquier persona que intente tomar un taxi a altas horas de la noche, en un lugar algo alejado o en circunstancias de alta demanda de taxis (navidad, bajo aguaceros, etc.), notará que los taxistas se permiten subir el precio hasta donde aguante la demanda. Y, conociendo lo deficiente que es el sistema actual para procesar las denuncias del usuario, es muy probable que esa persona no tenga más remedio que pagar el capricho o esperar a un conductor honesto. Otros, por su parte, creen que es más seguro viajar en un taxi rojo pero no se han detenido a pensar que el personaje de los correos electrónicos masivos que viola, mata y toma licor mientras maneja un "taxi pirata", podría también usar un taxi rojo para ejecutar sus planes. Lo que queremos decir es que la paranoia creada en torno a la supuesta inseguridad que existe al tomar taxis no autorizados no es más que el producto de la imaginación de personas con poca capacidad racional o demasiado tiempo libre. Si en realidad existiera tal personaje, ¿por qué usaría sólo un tipo de vehículo en específico? Es decir, es perfectamente posible que conduzca un bus, un taxi rojo, una patrulla, un camión de productos, etc. El color del vehículo, las placas y demás información, no son garantía seguridad porque, en realidad, es muy difícil que el usuario pueda saber a priori cuál individuo es una buena persona y cuál no. Además, quien conduce el taxi no necesariamente es el titular de la concesión, pues también hay casos en que se ha admitido que esta se herede, por lo que ya ni siquiera quien concursó para obtener la placa es quien la ostenta. En fin, los supuestos controles no cumplen los fines por los que fueron creados.
Si el beneficio del usuario no es la razón de ser de este oligopolio, entonces ¿cuál es? En realidad, la razón está en un componente político-electorales, por un lado, y económico, por el otro, pero ambos conforman un círculo vicioso. Por muchos años, las placas de taxis se repartieron a cambio de votos, lo cual puede explicarse desde los ciclos político económicos, en tanto al acercarse un evento electoral, el partido en el poder manipula el precio de bienes o servicios en manos del gobierno o realiza gasto público para generar una sensación de que las cosas marchan bien en la economía. Siendo así, es perfectamente esperable que se intercambien concesiones de transporte y placas para obtener el favor electoral de los beneficiados y de sus familiares.
En la medida en que esto se ha tratado de evitar por medio de la instauración de concursos, las placas comenzaron a intercambiarse por dinero. ¿Cuál es la consecuencia de esto? Además de la puerta que se abre para negocios corruptos, al tratarse de un mercado cerrado se le impide al usuario controlar la calidad del servicio y al individuo, en general, hacer efectivo su derecho al trabajo. Cuando sólo unos pueden brindar el servicio, el poder de decisión queda en manos del oferente, pero cuando hay libre competencia, es el demandante el que manda.
Si la gente pudiera tomar el transporte que desee -público o privado-, podría premiar o castigar a quien le de el servicio, pero como en la realidad no puede hacerlo, prácticamente tiene que soportar lo que se le dé. Además, cuando el mercado está cerrado, como en este caso, es falso que la gente pueda escoger su trabajo. Piénsese en alguien que tenga un vehículo y quiera obtener un ingreso extra transportando gente: no puede hacerlo, aunque el cliente de su consentimiento, porque ni el Estado ni el gremio de taxistas rojos se lo permiten. Y a pesar de que la opción del porteo ha surgido, los intentos por borrarlo del mapa se cuentan por decenas. ¿Por qué? Porque muchos de los que están involucrados en el negocio de los taxis rojos son un importante cúmulo de votos y apoyos políticos y, además, constituyen uno de los gremios mejor organizados y con mayor capacidad de movilización, lo cual es de cierta manera un recurso de poder muy fuerte en contra de los gobiernos. ¿Quién quiere tener roces con el gremio de taxistas y obstruirse a bloqueos, huelgas, tortuguismo y protestas?
En ASOJOD nos hemos caracterizado por decir las cosas de frente, sin hipocresías. Y una manifestación de esa virtud es esta denuncia contra un oligopolio que sólo beneficia a los que son parte de él. Defendemos la idea de que el servicio de transporte, al igual que los demás servicios, no deben ser regulados por el Estado, que ni debe ni sabe hacerlo. Deben ser regulados única y exclusivamente por las partes involucradas, por oferentes y demandantes, por individuos tomando libremente sus decisiones.
Lamentablemente, hasta que los tomadores de decisiones y la ciudadanía en general no entienda este simple concepto, seguiremos viendo cómo nuestros derechos a comprarle el servicio a quien nos plazca y a escoger libremente nuestro trabajo, son mancillados.
6 comentarios:
Off-Topic (but interesting):
Alguien se ha dado cuenta que El Chata desapareció?
Esto se debe a las publicaciones de ChataChildren, "el rey del anonimato".
Pues vean qué interesante lo que encontré.
ChataChildren no es otro que nuestro campeón de las Ciencias Cognoscitivas, RODOLFO J. RODRÍGUEZ R. (por si cabía duda).
Ver perfil del susodicho...
ok, buen punto pero ¿cuál es la contraoferta? ¿piratas, porteadores?
Anónimo:
Gracias por su participación. Lo que en ASOJOD proponemos es tan simple como desrregular el servicio de transporte.
Llámese como se llame la opción, defendemos la idea de que dos personas puedan contratar libremente un servicio como este, en los términos y condiciones que ellos así prefieran.
Puede ser desde el vecino que pasa por sus compañeros de trabajo y les cobra una módica suma (gasolina) hasta grupos organizados de individuos que operen bajo figuras como el porteo, el pirata, el transportista libre, etc.
Alejandro
El tema de los taxis ya es viejo y conocido. Ese oligopolio existe únicamente porque: 1. A los diputados y políticos les sirve para ganar votos. 2. A unos pocos que son dueños de los taxis y "cooperativas" les deja mucho dinero. 3. El grueso de los taxistas son ignorantes de lo anterior, y se creen cuánta cosa les digan acerca de que alguien quiere dejarlos sin trabajo.
Recuerden como durante el referendum del TLC, en algún momento el NO salió con que si se aprobaba el TLC, iban a quitarle las placas a los taxis y se las iban a dar a Yellow Cab... y mas de un taxista brincó.
En este momento contrario a lo que dicen los taxistas, hay un déficit de taxis y un desfase entre lo que quiere la gente y lo que se ofrece. Basta con ver la cantidad de porteadores que hay y como les está rindiendo el negocio. O sea, el déficit es tan alto que la gente está dispuesta a recurrir a servicios "ilegales" para obtener lo que necesita.
Evidentemente lo que se ocupa es que el MOPT deje por la libre los taxis. El que quiera tener taxi, que certifique el vehículo en RITEVE, que presente la póliza del INS, y que vaya a trabajar.
Claro, la pregunta es, quién le pone ese cascabel al gato? Porque ni el MOPT, ni los diputados, ni nadie parece estar dispuesto a realmente entrarle con los tacos de frente a este grupito oligopólico.
mas allá del oligopoliticoEl problema es bien conocido, -aunque algunos aleguen ignorancia- hace ya algún tiempo nació en nuestro país una figura atípica muy particular “EL PORTEO PIRATA”, que en honor a la verdad popularmente se les sigue denominando “Piratas”, astutos se burlan de la legalidad y crean las mal llamadas empresas de porteo que florecen hoy como pan caliente, no hay nada mas fácil en este momento que ser porteador, sino tiene nada que hacer, cómprese un carrito no importa que sea un cacalacho y pirateé, eso sí, los permisos ya no son baratos ocupa en algunos casos mas de un millón de colones para comprar uno, es aquí donde esta la molestia, pues “astutos” como los llamo, crean falsas expectativas de derecho a quienes los compran, ya son muchos los que creen tener un derecho para transportar personas bajo esta figura, llamo a mi pueblo a que no caigan en la esta trampa, pues quien los ampara, a quien acudirán si el porteo es eliminado, -cosa que espero pronto- hay porteadores buenos y malos, los buenos que están procurando el sustento propio y el de sus familiar, con su trabajo esta enriqueciendo a otro, al astuto que los tiene trabajan para sí, al que le pagan primero por que los afilie, luego le cobra una cuota semanal de miles, y además los gastos por servicios básicos de operación de terminales donde operan, apropósito de fin de año hasta aguinaldo le tuvieron que pagar de su bolsillo al que les contesta el teléfono, porque el astuto empresario en esta relación no tiene ningún gasto solo ganancia, que negociazo!, no tienen cargas sociales, el porteador no esta asegurado por la CCSS, no recibe vacaciones, no recibe aguinaldo, en fin trabajan para otro y lo que hagan de más es su ganancia, espabílense señores están siendo explotados. Los malos están a la libre en demanda de pasajeros, tenga cuidado cuando se monta en un portador puede ser un delincuente o un loco, nunca se sabe, se puede decir: nos paró un desconocido que nos va llevar…!, la inseguridad que vivimos en estos días se aumenta, son sonados los casos en que malhechores se aprovechan de éste encubrimiento para fácilmente delinquir.La actividad resulta ilícita si se dirige a satisfacer una necesidad del público en general, suplantando así a los concesionarios de transporte público, en cuyo caso se acierta en considerarlo una actividad al margen de la ley, pues sostiene que no se le permite llevar a cabo los diversos contratos de transporte de personas, con lo que interfiere en la libre voluntad y la libertad contractual. Pero el hecho jurídico relevante en discusión es el traslado de personas a cambio de un precio, como una actividad sin limites, cuando desde la creación del CTP, se ha declarado como servicio público el transporte remunerado de personas, y consecuentemente ello convirtió al contrato de porte en una actividad limitada y residual e ilegal.
Allanpemo:
Primero que todo, gracias por su comentario. Sin embargo, discrepamos totalmente. Procedo a explicar mis razones:
1. Las empresas de porteo florecen "como pan caliente" fundamentalmente por dos razones: 1) porque hay una demanda insatisfecha o, parafraseando a Kizner, existe una oportunidad para que la perspicacia de alguien le permita iniciar una empresa. 2) el costo de la formalidad (taxi rojo) es demasiado elevado para cientos de personas que tienen recursos ociosos (carro y tiempo) y desean ponerlos a producir pero no pueden con los costos que la concesión, placa y licencia implican.
¿Cuál es el problema en que alguien monte una empresa, compre un parqueo, instale bases y radios y le cobre a unos porteadores asociados algún tipo de cuota? Mentira que el empresario tiene "sólo ganancias y nada de gastos". ¿Quién pone esa inversión inicial? ¿Por qué no ha de recuperarla? Su argumento demuestra una grave incomprensión del proceso económico.
2. ¿Qué importa que el porteador no reciba aguinaldo o vacaciones pagadas? Voluntariamente accedió a trabajar bajo ciertas condiciones, si es que esas que ud pregona son ciertas. El individuo simplemente hace una valoración y, en consecuencia, una elección: ¿qué es mejor: quedarse desempleado y recibir 0 colones o trabajar como porteador y recibir un ingreso que, por pequeño que sea, es superior a 0 y le permite costear los gastos que tiene él y su familia? ¿Cuál es el problema que, voluntariamente, el porteador haya decidido aceptar unas condiciones laborales específicas? ¿Pretende ud venir a decirnos que tenemos que proteger al individuo de sus propias decisiones porque, por hambre, pobreza, etc. no sabe lo que hace? Si es así ¿cuándo sabrá que lo que hace o, tanto mejor, cuándo será el momento para que el legislador omnisciente acepte que el individuo protegido sabe lo que hace?
3. El tema de cuáles son los porteadores buenos o malos es un total absurdo. ¿Cómo puede ud, a priori, saber quién es bueno y quién es malo? ¿Qué le garantiza que el violador, asesino o delincuente no se va a subir a un taxi rojo, a un bus, a un camión de helados, a una ambulancia, etc?
4. ¿Cuál es el problema en que el transporte de personas sea una actividad realizada contra pago? ¿Es inmoral que un sujeto "A" le cobre una tarifa a un sujeto "B" para llevarlo de un punto a otro? ¿No es un servicio? ¿No hay costos de operación (gasolina, mantenimiento del vehículo, tiempo, etc)? ¿No se cobran cientos de miles de servicios: el dentista que extrae una muela, el abogado que lleva un caso, el maestro que da lecciones privadas, el mesero que nos lleva la comida, el fotógrafo que nos retrata? ¿el mecánico que nos arregla el vehículo? ¿No se cobran servicios como intermediación financiera, telecomunicaciones, comercio, etc?
Alejandro
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