
¡Nos invaden!, la sospecha y la paranoia levemente apaciguada volvió a florecer en la cabeza de muchos costarricenses. ¿Cuál es la razón, o sinrazón, de tan súbita alarma? Hace pocos días se informó a la ciudadanía sobre la aprobación, por parte de la Asamblea Legislativa, del ingreso de 46 buques de guerra estadounidenses a territorio costarricense entre el 1° de julio y el 31 de diciembre de este año. El objetivo de la llegada de las fuerzas estadounidenses será, según se anuncia, realizar operaciones antinarcóticos y en misiones humanitarias.
Las reacciones ante la noticia entre los patriotas no se han hecho esperar, ¿Cómo se atreven los diputados a abrirle la puerta de la patria a los militares yankees?, ¿Cómo, si en este remanso de paz, eliminamos el ejército? La molestia ha provocado las más épicas declaraciones de advertencia: la flamante diputada del PAC, Carmen Muñoz lo ha dicho "¡nos preparamos para enfrentarnos a un conflicto bélico de grandes proporciones!". Como exclamó don Juanito Mora, "Compatriotas: ¡A las armas! Ha llegado el momento que os anuncié".
Entre tanto alboroto es natural que los costarricenses, no acostumbrados a las demostraciones de fuerza militar, se muestren impresionados ante el eventual despliegue. Después de todo, lo más cercano a un ejército que tenemos son las avionetas no artilladas, las pangas de seguridad y la Pancha Carrazco. Por supuesto, ¡46 buques de guerra anuncian un Apocalipsis en mares territoriales!
No obstante, es importante aclarar el panorama. El artículo 121 de la Constitución Política de Costa Rica, en el artículo 121, inciso 5) referente a las atribuciones que le confiere la Constitución de forma exclusiva a la Asamblea Legislativa contempla la posibilidad de presencia buques de guerra en nuestro territorio del Mar Caribe o el Océano Pacifico cuando señala, como parte de tales atribuciones, “Dar o no su asentimiento para el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional y para la permanencia de naves de guerra en los puertos y aeródromos”.
Entonces, es claro que la propia Constitución contempla la posibilidad de ingreso de tropas al territorio nacional bajo las condiciones señaladas. Caso contrario sería la incursión de fuerzas militares a territorio nacional sin contar con la autorización del Poder Legislativo. Bajo dicha hipótesis estaríamos, sin lugar a duda, ante la violación de la soberanía nacional. Pero en lo concerniente a la situación que da pie a este Tema Polémico, las cosas no son así. Por tanto, las voces que señalaban una afrenta a la patria y la entrega de la soberanía no tienen sustento; se percibe el fantasma de la paranoia.
Pero no sólo la Constitución lo contempla como texto, sino que el accionar de los diferentes Gobiernos así lo contempla. Desde 1998 los gobiernos de los Estados Unidos y Costa Rica firmaron un acuerdo de cooperación para combatir el tráfico ilícito de drogas, en las regiones costeras de Costa Rica. Dicho acuerdo fue ratificado por Costa Rica y firmado como ley de la República nº 7929 “Acuerdo con los Estados Unidos USA para suprimir el Tráfico Ilícito de Estuperfacientes” por el Presidente Miguel Angel Rodríguez en octubre de 1999. Pero la cooperación entre ambos países no se ha limitado a eso, sino que alcanza temas más diversos que se enmarcan dentro del Convenio General de Ayuda Económica y Técnica para propósitos afines entre Costa Rica y Estados Unidos de América. Así, la construcción de puentes colgantes en la zona indígena de Talamanca a cargo de 16 militares del Comando Sur de Estados Unidos en 2008, la cooperación entre la Comisión Nacional de Emergencia, el Ministerio de Salud y el Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos para prevenir el contagio de la pandemia Influenza en 2009 o el envío de ayuda médica a la comunidad de comunidad de Piedra Mesa de Talamanca, son ejemplos de estos programas de cooperación.
Independientemente del debate de si debe o no darse la lucha contra la droga -que en ASOJOD hemos considerado que la mejor opción es la legalización- es claro que la entrada de buques y personal militar responde a una decisión tomada por ambos Gobiernos. Por tanto, la reacción de los "patriotas" está más que fuera de contexto. No hay, como algunos creen, intención de los estadounidenses de invadir nuestro pequeño país.
Sin embargo, no es de extrañar que aquellos que gustan de construir elaboradas fantasías e intrigas, pronto salgan a desmentir tales hechos y nos anuncien que este es el primer paso del gobierno "imperialista" por hacerce con la Isla del Coco, como ellos habían premonizado hace unos años atrás en la discusión del TLC. No peguemos el grito al cielo, clamando por sensatez, cuando los Nostradamus modernos nos informen que los marins vienen con un batallón de botellas vacías para llevarse toda el agua dulce de nuestro país. No exclamemos sorpresa cuando estos "patriotas", vigilantes de la pulcritud y la soberanía, nos digan que en el casco de los barcos se esconden figuritas indígenas de oro o nuestras codiciadas ballenas, tesoros todos que se venderán en el mercado negro a muy buen precio y del cual, no sacaremos tajada alguna.
Por eso, conforme pasan los días, en ASOJOD nos convencemos que con los costarricenses, cualquier cosa puede pasar. Ya perdimos la capacidad de sorprendernos con las ocurrencias de nuestros coterráneos y ahora, sólo quedamos a la espera que los nunca bien ponderados y apreciados defensores de la soberanía, desempolven sus bayonetas y sus figuritas de Juan Santamaría y de la Virgen de los Ángeles, para lanzarse a las armas contra el "malvado imperio gringo" y sacarlo, una vez más, de territorio costarricense. De por sí, ya hay muchos cabezas calientes que están haciendo la tarea de motivar a los guardianes de la patria para tan magna empresa.
Las reacciones ante la noticia entre los patriotas no se han hecho esperar, ¿Cómo se atreven los diputados a abrirle la puerta de la patria a los militares yankees?, ¿Cómo, si en este remanso de paz, eliminamos el ejército? La molestia ha provocado las más épicas declaraciones de advertencia: la flamante diputada del PAC, Carmen Muñoz lo ha dicho "¡nos preparamos para enfrentarnos a un conflicto bélico de grandes proporciones!". Como exclamó don Juanito Mora, "Compatriotas: ¡A las armas! Ha llegado el momento que os anuncié".
Entre tanto alboroto es natural que los costarricenses, no acostumbrados a las demostraciones de fuerza militar, se muestren impresionados ante el eventual despliegue. Después de todo, lo más cercano a un ejército que tenemos son las avionetas no artilladas, las pangas de seguridad y la Pancha Carrazco. Por supuesto, ¡46 buques de guerra anuncian un Apocalipsis en mares territoriales!
No obstante, es importante aclarar el panorama. El artículo 121 de la Constitución Política de Costa Rica, en el artículo 121, inciso 5) referente a las atribuciones que le confiere la Constitución de forma exclusiva a la Asamblea Legislativa contempla la posibilidad de presencia buques de guerra en nuestro territorio del Mar Caribe o el Océano Pacifico cuando señala, como parte de tales atribuciones, “Dar o no su asentimiento para el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional y para la permanencia de naves de guerra en los puertos y aeródromos”.
Entonces, es claro que la propia Constitución contempla la posibilidad de ingreso de tropas al territorio nacional bajo las condiciones señaladas. Caso contrario sería la incursión de fuerzas militares a territorio nacional sin contar con la autorización del Poder Legislativo. Bajo dicha hipótesis estaríamos, sin lugar a duda, ante la violación de la soberanía nacional. Pero en lo concerniente a la situación que da pie a este Tema Polémico, las cosas no son así. Por tanto, las voces que señalaban una afrenta a la patria y la entrega de la soberanía no tienen sustento; se percibe el fantasma de la paranoia.
Pero no sólo la Constitución lo contempla como texto, sino que el accionar de los diferentes Gobiernos así lo contempla. Desde 1998 los gobiernos de los Estados Unidos y Costa Rica firmaron un acuerdo de cooperación para combatir el tráfico ilícito de drogas, en las regiones costeras de Costa Rica. Dicho acuerdo fue ratificado por Costa Rica y firmado como ley de la República nº 7929 “Acuerdo con los Estados Unidos USA para suprimir el Tráfico Ilícito de Estuperfacientes” por el Presidente Miguel Angel Rodríguez en octubre de 1999. Pero la cooperación entre ambos países no se ha limitado a eso, sino que alcanza temas más diversos que se enmarcan dentro del Convenio General de Ayuda Económica y Técnica para propósitos afines entre Costa Rica y Estados Unidos de América. Así, la construcción de puentes colgantes en la zona indígena de Talamanca a cargo de 16 militares del Comando Sur de Estados Unidos en 2008, la cooperación entre la Comisión Nacional de Emergencia, el Ministerio de Salud y el Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos para prevenir el contagio de la pandemia Influenza en 2009 o el envío de ayuda médica a la comunidad de comunidad de Piedra Mesa de Talamanca, son ejemplos de estos programas de cooperación.
Independientemente del debate de si debe o no darse la lucha contra la droga -que en ASOJOD hemos considerado que la mejor opción es la legalización- es claro que la entrada de buques y personal militar responde a una decisión tomada por ambos Gobiernos. Por tanto, la reacción de los "patriotas" está más que fuera de contexto. No hay, como algunos creen, intención de los estadounidenses de invadir nuestro pequeño país.
Sin embargo, no es de extrañar que aquellos que gustan de construir elaboradas fantasías e intrigas, pronto salgan a desmentir tales hechos y nos anuncien que este es el primer paso del gobierno "imperialista" por hacerce con la Isla del Coco, como ellos habían premonizado hace unos años atrás en la discusión del TLC. No peguemos el grito al cielo, clamando por sensatez, cuando los Nostradamus modernos nos informen que los marins vienen con un batallón de botellas vacías para llevarse toda el agua dulce de nuestro país. No exclamemos sorpresa cuando estos "patriotas", vigilantes de la pulcritud y la soberanía, nos digan que en el casco de los barcos se esconden figuritas indígenas de oro o nuestras codiciadas ballenas, tesoros todos que se venderán en el mercado negro a muy buen precio y del cual, no sacaremos tajada alguna.
Por eso, conforme pasan los días, en ASOJOD nos convencemos que con los costarricenses, cualquier cosa puede pasar. Ya perdimos la capacidad de sorprendernos con las ocurrencias de nuestros coterráneos y ahora, sólo quedamos a la espera que los nunca bien ponderados y apreciados defensores de la soberanía, desempolven sus bayonetas y sus figuritas de Juan Santamaría y de la Virgen de los Ángeles, para lanzarse a las armas contra el "malvado imperio gringo" y sacarlo, una vez más, de territorio costarricense. De por sí, ya hay muchos cabezas calientes que están haciendo la tarea de motivar a los guardianes de la patria para tan magna empresa.
12 comentarios:
pense que iban a estar en desacuerdo por el hecho de que uds estan en contra de la lucha contra las drogas.
igual no entendi... estan de acuerdo con la llegada de estos botes o no?
y si yo tambien creo que hay mas de uno exagerando los hechos...
Anónimo:
Si bien ambos temas están relacionados, no son la misma cosa. Nosotros estamos en contra de la lucha contra las drogas, pues como lo dijimos en este post y lo hemos expuesto en otros, creemos que lo mejor es legalizarlas.
Sin embargo, el objetivo de nuestro artículo de hoy es desnudar la insensatez de la gente que está hablando de presencia militar, de invasión o de violaciòn de la soberanía con la entrada de los buques, algo muy diferente a la legalización.
Yo en lo personal considero que esos botes no deberían entrar porque el gobierno costarricense no debería estar luchando contra la droga, pero no estoy reclamando cosas tan absurdas como los "defensores de la patria". Si la entrada de estos buques se da en el marco de un Tratado Internacional firmado por CR y USA, entonces no hay nada que discutir desde el punto de vista legal, que es el que reviste esta discusión.
Al contrario, lo que si amerita mucha discusión es la paranoia de algunos coterráneos que cada vez que pueden echan a volar su imaginación con elaboradas fantasías paranoicas y conspiratorias.
Alejandro
Cabe agregar también que otro de los "peligros" que acarrea la llegada de los militares de EEUU es que estamos cerca de seguir el camino de Colombia por haber aceptado la presencia estadounidense en su la lucha antidrogas. O de que debemos estar alerta como lo estuvo Juan Rafael Mora Porras en 1855 ante la presencia de los filibusteros (como que esta historia de la Campaña Nacional la están
devaluando cada vez más). Estos y otros planteamientos más se pueden leer en el grupo de Facebook dedicado a denunciar este "atropello a la soberanía nacional" en el que caben todas las ideas de conspiración imperialista que uno pueda imaginarse.
Coincido en que las reacciones de ciertos grupos hacia esta, digamos nueva etapa, del plan de cooperación USA-Costa Rica han sido exageradas. También puede notarse que en algunos casos, no todos, las reacciones han tomado tonos populistas-alarmistas. Claro, la verdad es que van a entrar militares de otro país al nuestro, con una misión específica, simplemente es cuestión de vigilar que cumplan su objetivo.
Exactamente Jairo, sólo es cuestión de vigilar el cumplimiento de lo estipulado en el Tratado.
Alejandro
Buenas Noches caballeros, la verdad las conspiraciones no han sido mi fuerte (salvo el alunisaje que nunca se dio), pero en lo que respecta este tema, le veo un detallito que no me gusto, es el de que los militares estando en suelo nacional podrán realizar las acciones que consideren pertinentes para sus fines, osea tienen plenas potestades, que si bien son otorgadas por la AL no es lo mimo ver policias a militares.
Despues de allí siento que todo sigue igual, mucho dinero desperdiciado, agua lanzada a un barril sin fondo, eso sí el tema de la legalización es uno que no comprendo muy bien, aka mi humilde opinión http://muchamecha.ticoblogger.com/2010/07/lucha-anti-drogas.html
Borraron mi comentario anterior ¿Porque?
y hoy la presidenta dice: Chinchilla: "Queremos que la vigilancia sea también por aire y no solo por mar"
Eso ya son otros cien pesos.
Y en serio porque borraron mi comentario :(
Cucho:
Al menos yo veo dos comentarios suyos, y no me aparece ningún comentario eliminado. Si faltara otro porfa vuelva a ponerlo, porque la verdad no se bien que pudo haber pasado.
Respecto a su cxomentario, me parece muy acertado, estoyu plenamente de acuerdo. Como biem decían en una entrevista de ReasonTv, el Estado no puede sacar las drogas ni de las cçarceles menos de las calles.
Saludos.
Manuel
Cucho:
No hemos borrado comentario alguno de su parte. Al igual que Manuel, yo veo dos comentarios. Imagino que es un malentendido, pues de nuestra parte no ha recibido censura alguna.
Con respecto al fondo de su comentario, yo considero que eso de "las acciones que consideren pertinentes los militares", no debe tomarse a mal. No creo que vayan a hacer algo fuera de lugar y, mucho menos, a interrumpir o interferir con las labores de la policía nacional.
Finalmente, en lo atinente a la guerra contra las drogas, sostengo exactamente la misma posición de Manuel: la guerra contra las drogas no sirve y nunca va a servir. Solamente ha funcionado para empoderar a las mafias, para crear mercados negros, fomentar la violencia y la corrupción, así como seguir alimentando la creencia de que debe ser el gobierno y no cada individuo, quien debe responsabilizarse por las decisiones.
Saludos cordiales
Alejandro
Pues creo que debe ser mi pc, porque el tema aparece con 5 coments y ahora hay nueve. POr otra lado que exelente comentario "la guerra contra las drogas no sirve y nunca va a servir. Solamente ha funcionado para empoderar a las mafias, para crear mercados negros, fomentar la violencia y la corrupción, así como seguir alimentando la creencia de que debe ser el gobierno y no cada individuo, quien debe responsabilizarse por las decisiones" eso es el punto medular del asunto.
Con respecto a lo de las acciones, me preocupa por lo que vi en este enlace http://tlc-no.blogspot.com/2010/07/militares-gringos-violencia-e-impunidad.html con respecto al comportamienton de los militares en Colombia, ademas de ver que la Sra Presidenta dice que le gustaria incluso patrullaje aereo, creo que por allí si me da un poco de taco, saludos.
Me gustaría leer sus opiniones con respecto a esto
http://www.kaosenlared.net/noticia/costa-rica-plataforma-blanca-para-agresion-militar-venezuela
http://www.kaosenlared.net/noticia/amenaza-regional-masiva-presencia-militar-eeuu-costa-rica
Anónimo:
Por un momento me pareció estar en una máquina del tiempo, este artículo nunca supero la retórica incendiaria, maniquea, demagógica y conspirativa de la guerra fría.
No veo como sería posible que ese sea el verdadero motivo de los EUA. Simplemente Latinoamérica no le interesa a los gringos le duela a quien le duela. De no ser por el tema migratorio y el de las drogas, no nos volverían ni a ver. Lo cierto es que EUA tiene problemas e intereses más grandes tanto a nivel doméstico como internacional, que lo que pueda pasar o no en lugares como Bolivia, Venezuela y Ecuador. Segundo, creo que si los gringos desearan hacer todo lo que dice ese artículo que pretenden hacer, simplemente lo harían. No tendrían que andar buscando pantallas o creando cortinas de huma para hacerlo.
Por último, siempre me ha resultado fascinante la psicología de los sujetos que escriben este tipo de cosas. Simplemente no pueden vivir sino es en función de EUA. Lo odian tanto, pero aun así desean sobre todas las cosas imaginar que los gringos se desvelan por ellos. ¡Que pena!
Manuel
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