Definitivamente hemos sido criados bajo un ambiente de positivismo y constructivismo que hasta para liberales como nosotros nos termina afectando. Algo que sería increíble para muchos (inluídos nosotros) como lo es la existencia de carreteras sin señales ni reglas, hoy es una realidad en ciertas ciudades europeas. Un ejemplo más del fascinante alcance del orden espontáneo y de la riqueza y variedad de opciones con las que nos sorprende la libertad y el ingenio humano día con día.
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