El pasado viernes 15 de febrero fue mi graduación como bachiller en Ciencias Políticas en la Universidad de Costa Rica. Asistí al acto no de buena gana, pues ese tipo de actividades no son de mi particular agrado.
En el programa había un espacio para que Monserrat Sagot, representante del Consejo Universitario, y Carlos Villalobos, Vicerrector de Vida Estudiantil, dirigieran unas palabras a los graduandos y graduandas allí presentes, mismas que, imaginé, versarían sobre los temas políticamente correctos que se tocan en una actividad de ese tipo: compromiso para con la comunidad, solidaridad, responsabilidad, contribución a la construcción de una mejor patria y un mejor futuro y demás sandeces. Iba predispuesto a oir ese tipo de cosas, por lo cual no tenía muchas ganas de asistir, pero no tenía opción: mi libertad fue totalmente coartada cuando en Registro nos informaron que si no asistíamos no se nos entregaba el título.
No obstante, todo lo anterior no es lo que me motiva a escribir este artículo. Lo hago a causa de las inoportunas, imprudentes y dogmáticas palabras de estas dos autoridades universitarias. La señora Sagot, además de lo predecible, dijo que "hace dos días se aprobó un proyecto de ley que atenta contra el modelo de desarrollo solidario en telecomunicaciones y contra la soberanía de Costa Rica" refiriéndose a la Ley General de Telecomunicaciones (aprobada en primer debate). Invitó a los graduandos y graduandas no sólo a "informarse sobre la realidad política del país, sino también a luchar activamente contra el mal que representa el modelo neoliberal". Reclamó también que las autoridades gubernamentales no quisieron escuchar las contribuciones "científicas y analíticas" de la UCR en el debate del TLC, entre las que destacó el tristemente célebre documento de Roces de constitucionalidad del TLC.
Aquí quiero tocar varios puntos: 1) una acto de graduación no es el lugar ni el momento oportuno para exponer lo que Sagot dijo; 2) la representante del Consejo Universitario falta a la verdad cuando alega que los aportes de la UCR fueron científicos y analíticos, pues los estudiantes que estabamos a favor del TLC en dicho centro de estudios tuvimos la oportunidad de presenciar cursos, profesores y conferencias totalmente parcializadas a favor del grupo del NO, con reducidos espacios para que la gente del Sí pudiera expresarse. Incluso, algunos fuimos víctimas de amenazas (como la que publicamos en este blog) y las autoridades correspondientes dejaron pasar la denuncia (vaya paradoja, aquí si aplican la máxima lassez faire, lassez passer); 3) el llamado a luchar contra un modelo específico puede prestarse para malas interpretaciones (presumiendo la inocencia de las palabras de Sagot) que flaco favor le hacen a la paz y estabilidad que Costa Rica necesita en esta coyuntura, pues muchos de esos mensajes han sido tomados por grupos de estudiantes como una justificación institucional del vandalismo; 4) el documento de "Roces de Constitucionalidad" fue brillantemente despedazado por un grupo de juristas, entre los que se encontraban Rubén Hernández, Alan Thompson, Fabián Volio y otros, demostrándo no sólo el desconocimiento en materia constitucional de muchos de los asesores de Rectoría, sino la manipulación de información por parte de la Universidad de Costa Rica para sostener sus hipótesis.
Luego, el señor Villalobos, viendo que las declaraciones de Sagot habían generado extrañeza (probablemente haya visto mi gesto de enojo y desaprobación pues yo estaba en las primeras filas) trató de enfriar el tema, pero no tuvo suerte. Mencionó que "en este momento, en el país hay dos fuerzas: la que ve en el mercado el motor del desarrollo y la que cree en la solidaridad, la justicia y la paz social". Luego, expresó que "en estos momentos, la tesis promercado había ganado la primera batalla de esta gran lucha en que se encuentra el país". Su comentario fue totalmente separado de la realidad, por varias razones: 1) no existen tan sólo dos fuerzas, sino multiplicidad de ellas, aunque en la Universidad pretendar utilizar el enfoque reduccionista del maniqueísmo cada vez que puedan; 2) las declaraciones de este señor presuponen que los promercado no pretenden la justicia, la solidaridad ni la paz social. A este respecto, cabe aclarar que entre los promercado, el señor Villalobos agrupa gran cantidad de individuos y grupos que, en la mayoría de las ocasiones, no tienen nada más en común que estar de acuerdo con el TLC. Por mi parte y de parte de alguna gente que conozco y que es cercana a mi pensamiento, vale aclararle al Vicerrector que muchos promercado sí creemos en la solidaridad pero como una escogencia voluntaria, en la paz social como sinónimo de reducción de conflictos para una adecuada cooperación entre individuos y grupos; y en la justicia, aunque llenemos de contenido, de manera diferente a otras personas, dicho concepto. Por último, cuando el vicerrector menciona las palabras lucha y batalla, resulta paradójico respecto a la pretensión de paz social antes expuesta, pues esos conceptos tienen un contenido que hace referencia a cosas específicas y que no coadyuvan a bajar el tono de los enfrentamientos entre individuos y grupos.
Como se puede observar, parece que algunos académicos, absortos en su torre de babel, no pueden creer que la ciudadanía haya sido capaz de decidir a favor de más y mejores oportunidades de producción, consumo, empleo y empresarialidad y no a favor de las tesis bizantinas de precio y comercio justo y justicia social, dicho sea de paso, inteligibles sólo para sus defensores. Resulta verdaderamente repugnante ver que las universidades públicas (UCR, UNA y TEC) hayan perdido la noción de lo que la palabra Universidad significa: universalidad de pensamientos, posiciones, investigación científica, seria y contrastable con los datos que arroja la realidad, actitud crítica, etc. y haya cambiado esos valores por dogmatismo, arrogancia, pretensión de conocimiento, parcialidazación y panfletarismo.
Durante todo el proceso del referéndum y aún en la actualidad, esos centros siguen patrocinando, de una u otra manera, la intolerancia, el irrespeto a la voluntad de los electores y la estrategia de adoctrinamiento hacia los estudiantes, principalmente cuando ingresan a la Universidad y se topan con esa monstruosidad llamada Estudios Generales, donde muchos nos topamos con profetas más que con profesores. El famoso Jerry Espinoza es un ejemplo de ello. En fin, resulta lamentable que las universidades hayan abandonado el sapere aude para dar paso a la Revolución académica que busca implantar el Estado ideal gestado en la torre de babel.
Alejandro Barrantes
En el programa había un espacio para que Monserrat Sagot, representante del Consejo Universitario, y Carlos Villalobos, Vicerrector de Vida Estudiantil, dirigieran unas palabras a los graduandos y graduandas allí presentes, mismas que, imaginé, versarían sobre los temas políticamente correctos que se tocan en una actividad de ese tipo: compromiso para con la comunidad, solidaridad, responsabilidad, contribución a la construcción de una mejor patria y un mejor futuro y demás sandeces. Iba predispuesto a oir ese tipo de cosas, por lo cual no tenía muchas ganas de asistir, pero no tenía opción: mi libertad fue totalmente coartada cuando en Registro nos informaron que si no asistíamos no se nos entregaba el título.
No obstante, todo lo anterior no es lo que me motiva a escribir este artículo. Lo hago a causa de las inoportunas, imprudentes y dogmáticas palabras de estas dos autoridades universitarias. La señora Sagot, además de lo predecible, dijo que "hace dos días se aprobó un proyecto de ley que atenta contra el modelo de desarrollo solidario en telecomunicaciones y contra la soberanía de Costa Rica" refiriéndose a la Ley General de Telecomunicaciones (aprobada en primer debate). Invitó a los graduandos y graduandas no sólo a "informarse sobre la realidad política del país, sino también a luchar activamente contra el mal que representa el modelo neoliberal". Reclamó también que las autoridades gubernamentales no quisieron escuchar las contribuciones "científicas y analíticas" de la UCR en el debate del TLC, entre las que destacó el tristemente célebre documento de Roces de constitucionalidad del TLC.
Aquí quiero tocar varios puntos: 1) una acto de graduación no es el lugar ni el momento oportuno para exponer lo que Sagot dijo; 2) la representante del Consejo Universitario falta a la verdad cuando alega que los aportes de la UCR fueron científicos y analíticos, pues los estudiantes que estabamos a favor del TLC en dicho centro de estudios tuvimos la oportunidad de presenciar cursos, profesores y conferencias totalmente parcializadas a favor del grupo del NO, con reducidos espacios para que la gente del Sí pudiera expresarse. Incluso, algunos fuimos víctimas de amenazas (como la que publicamos en este blog) y las autoridades correspondientes dejaron pasar la denuncia (vaya paradoja, aquí si aplican la máxima lassez faire, lassez passer); 3) el llamado a luchar contra un modelo específico puede prestarse para malas interpretaciones (presumiendo la inocencia de las palabras de Sagot) que flaco favor le hacen a la paz y estabilidad que Costa Rica necesita en esta coyuntura, pues muchos de esos mensajes han sido tomados por grupos de estudiantes como una justificación institucional del vandalismo; 4) el documento de "Roces de Constitucionalidad" fue brillantemente despedazado por un grupo de juristas, entre los que se encontraban Rubén Hernández, Alan Thompson, Fabián Volio y otros, demostrándo no sólo el desconocimiento en materia constitucional de muchos de los asesores de Rectoría, sino la manipulación de información por parte de la Universidad de Costa Rica para sostener sus hipótesis.
Luego, el señor Villalobos, viendo que las declaraciones de Sagot habían generado extrañeza (probablemente haya visto mi gesto de enojo y desaprobación pues yo estaba en las primeras filas) trató de enfriar el tema, pero no tuvo suerte. Mencionó que "en este momento, en el país hay dos fuerzas: la que ve en el mercado el motor del desarrollo y la que cree en la solidaridad, la justicia y la paz social". Luego, expresó que "en estos momentos, la tesis promercado había ganado la primera batalla de esta gran lucha en que se encuentra el país". Su comentario fue totalmente separado de la realidad, por varias razones: 1) no existen tan sólo dos fuerzas, sino multiplicidad de ellas, aunque en la Universidad pretendar utilizar el enfoque reduccionista del maniqueísmo cada vez que puedan; 2) las declaraciones de este señor presuponen que los promercado no pretenden la justicia, la solidaridad ni la paz social. A este respecto, cabe aclarar que entre los promercado, el señor Villalobos agrupa gran cantidad de individuos y grupos que, en la mayoría de las ocasiones, no tienen nada más en común que estar de acuerdo con el TLC. Por mi parte y de parte de alguna gente que conozco y que es cercana a mi pensamiento, vale aclararle al Vicerrector que muchos promercado sí creemos en la solidaridad pero como una escogencia voluntaria, en la paz social como sinónimo de reducción de conflictos para una adecuada cooperación entre individuos y grupos; y en la justicia, aunque llenemos de contenido, de manera diferente a otras personas, dicho concepto. Por último, cuando el vicerrector menciona las palabras lucha y batalla, resulta paradójico respecto a la pretensión de paz social antes expuesta, pues esos conceptos tienen un contenido que hace referencia a cosas específicas y que no coadyuvan a bajar el tono de los enfrentamientos entre individuos y grupos.
Como se puede observar, parece que algunos académicos, absortos en su torre de babel, no pueden creer que la ciudadanía haya sido capaz de decidir a favor de más y mejores oportunidades de producción, consumo, empleo y empresarialidad y no a favor de las tesis bizantinas de precio y comercio justo y justicia social, dicho sea de paso, inteligibles sólo para sus defensores. Resulta verdaderamente repugnante ver que las universidades públicas (UCR, UNA y TEC) hayan perdido la noción de lo que la palabra Universidad significa: universalidad de pensamientos, posiciones, investigación científica, seria y contrastable con los datos que arroja la realidad, actitud crítica, etc. y haya cambiado esos valores por dogmatismo, arrogancia, pretensión de conocimiento, parcialidazación y panfletarismo.
Durante todo el proceso del referéndum y aún en la actualidad, esos centros siguen patrocinando, de una u otra manera, la intolerancia, el irrespeto a la voluntad de los electores y la estrategia de adoctrinamiento hacia los estudiantes, principalmente cuando ingresan a la Universidad y se topan con esa monstruosidad llamada Estudios Generales, donde muchos nos topamos con profetas más que con profesores. El famoso Jerry Espinoza es un ejemplo de ello. En fin, resulta lamentable que las universidades hayan abandonado el sapere aude para dar paso a la Revolución académica que busca implantar el Estado ideal gestado en la torre de babel.
Alejandro Barrantes
21 comentarios:
Lástima que el post está tan largo xq me encantaría verlo publicado en algún diario de la prensa nacional.
Excelente post. situación que la verdad no me extraña se de en la UCR
Saludes
Que lugar y que momento mas impropio para los comentarios que se dieron... que lastima que la politiqueria este TAN esañada en nuestra educacion "publica" (aunque la mayoria de los que esta en la UCR vengan de colegios privados... )
Alejandro, el articulo esta excelente. Por que no se hace una version mas corta y concisa y la manda a La Nacion? Estoy seguro que se la van a publicar. Es importante que esto se sepa.
Pues a mi me gustaría también verlo publicado en el Semanario Universidad. O por lo menos, obligarlos a que tengan la concha de rechazarlo... Hace poco un amigo me argumentaba que es que al Semanario no le enviaban opiniones contrarias porque ya conocían la línea y por eso no publicaban opiniones menos "homogéneas"...
Antes del referendum en misa se decian cosas parecidas y escuche el comentario de que en una graduacion del TEC varios asistentes estaban muy enojados porque los que hablaron durante la ceremonia transformaron la graduacion en un acto de lucha contra el TLC.
Por cierto, Jerry Espinoza anda opinando en el blog de Ivan por causa de una mierda de articulo sobre Ayn Rand donde se afirma que "los filosofos profesionales" no leen a Rand.
Sabes esta muy interesante eso que describes en tu post, si a vos te parece bien, me gustaría intentar que lo publiquen en el Semanario Universidad, que creo sería justo que vos como estudiante de la UCR y disconforme con esa actitud sería muy buen ejercicio que fuera publicado.
Saludos
Yo encantado de que lo publiquen en los medios nacionales pero la verdad lo veo poco posible. Ya he enviado más de 10 artículos a La Nación y sólo me han publicado uno (no como a Calvo y a Claudio que tienen algún contubernio con Julio Rodríguez). Respecto a Semanario no lo veo poco probable, sino imposible pues ya todos sabemos que la "cientificidad" de la UCR no admite cuestionamientos.
En el caso mio que soy de la Universidad Nacional, he pasado por situaciones parecidas. En una ocasion que dieron unos reconocimientos en el Melico Salazar, donde tambien se dio un concierto de un talentoso pianista de entonces 15 años,uno de la FEUNA se paseo en el caracter academico-cultural, metiendo la famosa cuña anti-TLC. Fue una falta de respeto y algo inapropiado para muchos de los asistentes que se convertiera esta actividad en un mitin politico.
No soy un gran conocedor de la obra de Ayn Rand, pero es claro que el Semanario Ojo, aunque a veces tiene artículos interesantes, tiende a meter atículos poco objetivos que pueden desinformar a muchos lectores. El autor que "critica" a Rand, se dedica más a querer desacreditarla y a demeritar su obra, basándose en las opiniones negativas de otros hacia ella, o vía chismes, sin dar argumentos sólidos en los que se demuestre que está se equivoca en tal o cual punto. En fin, una basurita de artículo de poco provecho intelectual y que no ayuda a que se comprenda la obra de Rand, y con ello hacer una critica fundamentada de la misma.
Zuruku:
Compartimos con usted el desafortunado artículo de OJO, como bien apunta la verdad es que es sumamente irreal. Por ejemplo Rand nunca apoyó al movimiento libertario es mas realiza una fuerte crítica al mismo (por ello resulta risorio referirse a ella como la madre de los libertarios), también el hecho de calificar de promiscua a Dagny Taggart (la heroína de la Rebelión de Atlas) muestra alguna de las siguientes cosas: 1) que no leyó el libro o 2) que lo leyó y no lo entendió.
Lo más triste es la falta de comprensión de la filosofía de Rand haciéndola ver como algo inhumano. Cuando en verdad Rand lo que buscó fue crear una filosofía para el hombre, para que este viviera en este mundo no con pena sino con gloria y grandeza. Pocas personas han amado tanto al individuo como Rand, pocas personas lo han defendido como ella, por ello resultan lamentables las palabras de este autor.
Pero quien mejor que Rand para decirnos cual es el fondo del objetivismo: "En esencia mi filosofía es la concepción del hombre como un ser heroico, siendo su felicidad el propósito moral más alto de su vida, teniendo a la productividad como su más noble actividad y a la razón como su único absoluto".
Nadie ose cuestionar a los "filosofos profesionales". ¿Que carajos quiere decir eso? ¿Filosofos que viven de hablar paja sin leer? ¿Jerry e Ivan?
"Ya he enviado más de 10 artículos a La Nación y sólo me han publicado uno (no como a Calvo y a Claudio que tienen algún contubernio con Julio Rodríguez)."
Esq Calvo es la Biatch de Julio, es por eso...
Buen post Requeno, mándelo entero y/o resumido a los periódicos, manda si no se lo publican.
Lo más que pude resumirlo fue a 4100 caracteres, por lo cual dudo que J. Rodríguez y su equipo lo publiquen (hasta donde sé, tiene que ser máximo de 3000 caracteres)
¿Si no le gusta la UCR por qué no se larga a una privaducha de garage más acorde con su mediocre nivel, IMBÉCIL?
JERRY LE DIJE QUE ESCRIBIERA CON SU NOMBRE PEDAZO DE HIJUEPUTA...... ADEMAS UD ESTUDIO PSICOLOGIA EN UNA PRIVADA PAYASO
Anónimo:
Ambos fundadores de ASOJOD estudiamos en la UCR, por ello podemos decir con toda tranquilidad de que es la peor Universidad del país. Si bien es cierto existen muchas universidades de garage estas al menos no tienen mayor pretensión de ser algo más que eso.
En cambio la UCR se vende como una universidad obviando el verdadero concepto de dicha palabra como bien mencionaba Alejandro en su artículo. La UCR es la peor ya que pretende ser lo que no es, según ellos es el lugar del "lucem aspicio", cuando en realidad lo único que ven y buscan son tinieblas. La UCR es una burla de universidad ya que ha renunciado al pensamiento crítico, al cuestionamiento, a la objetividad y sobre todo y más importante a la universalidad de ideas y posturas, por ello la UCR resulta una institución que se parece más a una iglesia que a un centro de pensamiento.
Además, no sólo por lo que señaló Manuel no me paso de universidad, sino también porque mis estudios ya están pagados. Desde que nuestros padres empiezan a trabajar y comienzan a pagar impuestos, están pagando nuestros estudios en las universidades públicas. Por tanto, ¿por qué he de abandonar algo por lo que ya pagué? Claro, si nuestro amigo el anónimo me reintegra el dinero pagado, probablemente me paso de U.
Alejandro, acuérdese que se lo debe a sus tatas...
No sé como será en Ciencias Sociales, pero las ingenierías (incluyendo cómputo), son mejores en la UCR o el TEC. Me lo han confirmado gente que estudia en ambas, y profesores que dan en ambas...(me refiero, privadas y estatales).
Y para colmo se contradicen con lo que dice Santa Ayn Rand, porque, de acuerdo con las Sagradas Escrituras libertarias, al estudiar en una universidad del odiado Estado son unos parásitos vividores de los que sí producen: los "heroicos" empresarios...
¡HIPÓCRITAS!
Anónimo (Jerry):
De nuevo su ignorancia es total, Rand no es libertaria de hecho hace una fuerte crítica a los libertarios.
En cuanto a este tema en particular Rand también escribió y llegó a la conclusión de que para los únicos que es éticamente legítimo emplear este tipo de instituciones es para aquellos que se encuentran en contra de las mismas, esto como una forma de recuperar el dinero que les ha sido robado para mantener dichas instituciones.
En pocas palabras lo ideal para Rand es que no existan, pero de existir no ´resulta éticamente reprochable utilizar algo para lo que usted ya pago y seguirá pagando por el resto de su vida.
Con mucho gusto le puedo dar la referencia bibliográfica de Rand sobre este tema, pero por favor deje de ser tan ignorante e infórmese antes de hablar, sino le gusta Rand maravilloso bien por usted, pero no diga cosas tan absurdas como que era libertaria u otro tipo de tonterías más que hemos escuchado, lea antes de opinar y sino mejor háganos un favor a todos y sobre todo a usted mismo y quédese callado.
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